Pinceladas regionales
Recepción: 28 Septiembre 2023
Aprobación: 15 Noviembre 2023

Pinceladas Regionales
Aquella ocasión en que don Carlos conoció a Plinio Sánchez le pareció que el buen humor del comerciante inundaba el lugar. Sánchez, obeso y bonachón, lo acogió con familiaridad excepcional sin reparar en su condición de forastero. Verlo ahora tendido bocabajo en el barro, exangüe y grotesco, negaba todo lo que un día dio por sentado. Uno a uno reconocía en el camino a quienes llegaron a ser sus amigos, más que socios. Hubiera querido acomodar sus cuerpos, honrarlos, llorar por ellos; pero no quedaba lugar para la humanidad en ese mediodía de muerte.
Quizá fue su andar monótono y ritual, su silueta desgarbada bajo el sol o la mano invisible del desatino universal lo que llamó la atención de un puñado de matones uniformados que aún patrullaban las calles. “¿Ése quién es?”, se dijeron.
Oyendo el galope de las botas detrás suyo y a lo lejos el llanto de las mujeres afligidas, don Carlos se plantó a escasos metros de la última casa del pueblo, donde yacía uno que no logró escapar, y dando media vuelta lanzó al aire una sentencia de la que no se libraban los vivos ni los muertos: “¡Grandes hijueputas!”.

