In memoriam / Reseñas
Recepción: 13 noviembre 2025
Aprobación: 12 febrero 2026

![]() | Harvey David. Guía de El Capital. 2010. España. Akal. 334pp.. 978-84-460-3941-9 |
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El autor de esta obra, David Harvey, se propone elaborar una guía introductoria acerca del primer volumen de Das Kapital, teniendo a éste como el más significativo del tratado economicista de Karl Marx. El resultado de este proyecto es la respetable obra de carácter pedagógico, Guía de El Capital, publicada el 2010 por Editorial Akal, y que contiene un alcance de mayor provecho que sólo la iniciación básica en el influyente tratado de Economía Política. De entrada, Harvey argumenta que existen muchos factores que motivan a una lectura y relectura de Das Kapital, y que influyen, a su vez, en la imagen que la cultura popular y de corte aficionado se ha hecho en relación a Marx, sus categorías y su obra.
Con tal de iniciarse correctamente en los postulados de Marx, Harvey invita a los lectores a adentrarse en el primer volumen de Das Kapital de forma directa y sin intermediarios (salvo él mismo). O, quizá estaría mejor dicho: enfrentarse directamente a Marx en sus propios términos, dejando atrás los juicios previos y las imágenes preconcebidas que contienen categorías como “marxismo”, fáciles de encontrar en el discurso público, pero que no reflejan una comprensión ontológica. Se trata, en rigor, de uno o varios giros lingüísticos que popularizan y difunden nociones incompletas y transfiguradas del propio Marx. Al leer directamente su tratado, argumenta Harvey, se descubre que Marx habla menos de nebulosas incomprensibles que de problemas observables y susceptibles de análisis en virtud de su fenomenología.
La necesidad y curiosidad de leer directamente a Marx no es sólo para especialistas: a menudo incurren en ella también los que se ven afectados o impelidos por los procesos de producción y de acumulación del capital que Marx elabora en su obra. Esto es, tanto los miembros del proletariado como los mismos capitalistas tienen razones bien fundadas para leer a Marx.
Harvey demuestra que Das Kapital también posee un aspecto literario rara vez discutido, pero que es evidente para todo el que se aventura a leerlo. Destaca principalmente el cúmulo de referencias a La comedia humana, monumental novela de Honoré de Balzac, cuya referencia incluso motivó a Harvey a leerla íntegramente. De tal manera que Marx sirve de conexión, en los públicos militantes dedicados al pensamiento económico y a las causas socialistas, para descubrir fundamentos críticos de la cultura literaria Romántica y moderna de Occidente.
Por otro lado, la riqueza literaria de Das Kapital no se limita a la vasta cantidad de referencias que tiene, sino que también su prosa se encuentra estampada por una calidad literaria y estilística notable. Cuando este factor se suma a la complejidad de los postulados económicos y la elaboración sistemática de estos procesos, puede hacerse densa, y Harvey considera que es la exposición a fragmentos de este tipo, o a exégesis abstractas y desarraigadas, la que aleja a neófitos de la obra de Marx. Esto se produce particularmente en seminarios universitarios o escolares, donde se aborda de forma dispar y poco macerada la obra de Marx en diferentes tiempos y sin un sentido total de unidad y de cohesión discursiva. De modo que, si se lee al joven Marx o al del Manifiesto comunista, se incurre en el peligro de malinterpretar al Marx maduro de Das Kapital.
Harvey enfatiza que el autor debe leer a Marx como se lo leía en su época, y con la disciplina y seriedad con la que éste mismo leía. Resulta interesante la anécdota del autor con un curso estudiantil que intentó aplicar un análisis deconstruccionista a Das Kapital, inspirado en las ideas de Jacques Derrida. A partir de esta experiencia académicamente frustrante, Harvey decidió impartir sus clases sobre Marx con profunda atención a la rigurosidad y precisión de los conceptos. Con tal de fundamentar la innovación atípica de Marx, en lo que se refiere a su metodología particular, Harvey (2010, p. 12) dice: “Para Marx, el nuevo conocimiento surge de tomar bloques conceptuales radicalmente diferentes entre sí y frotarlos hasta hacer saltar la chispa revolucionaria, y eso es lo que hace efectivamente en El Capital: entrelaza varias tradiciones intelectuales dispares para crear un marco totalmente nuevo y revolucionario para el conocimiento.”
En una serie de manuscritos que fueron editados posteriormente con el nombre de Teorías de la plusvalía, Marx se dedicó a copiar extensamente fragmentos críticos de los principales autores de la Economía Política clásica, incluyendo a Thomas Hobbes, John Locke, Adam Smith y David Ricardo. Con el fin de “criticar irrestrictamente lo existente” (como confesó en una carta a Engels), estas copias manuscritas daban pie a extensas refutaciones o críticas, un método que fecundaría, un siglo más tarde, el deconstruccionismo de Derrida y de los postmodernos. Lo radical en Marx y su interpretación de Adam Smith radica en la capacidad de “cubrir” los vacíos argumentales y lógicos del planteamiento de La riqueza de las naciones, rellenando estos con críticas particulares, y esta audacia cohesiva de inferencias es lo que permite la deconstrucción lógica como actualmente se conoce.
En lo que se refiere a los estudios filosóficos de Marx plasmados en Das Kapital, Harvey señala directamente a los griegos clásicos, a los que Marx era muy afín por su tesis doctoral sobre Epicuro, y cuya influencia en el postulado economicista marxista es patente sobre todo en Aristóteles. Asimismo, la tradición discursiva alemana del Idealismo, con Spinoza, Leibniz, Kant y Hegel, como también el contractualismo social de Rousseau, y la filosofía empirista y también económica de Hume.
Finalmente, uno de los planteamientos más interesantes que ofrece Harvey en su exégesis de Marx es el siguiente: “El Capital dice mucho sobre la comprensión científica del capitalismo, pero no tanto sobre cómo realizar una revolución comunista, ni sobre el aspecto que tendría una sociedad comunista.” Se trata, en resumen, de una obra que estudia el sistema económico capitalista, sus “relaciones de clase” y “modos de producción”, atendiendo a ramificaciones categóricas que permiten ilustrar el origen del plusvalor y la acumulación del capital, y la explotación. Pero que no otorga bases epistémicas para comprender de qué manera y por qué sería mejor un sistema económico comunista científico.
Aquí es donde entra la buena mano de un pedagogo como David Harvey, una mano docta y sibilina capaz de enmarcar en su debida forma el discurso de Marx en su principal tratado económico para el público contemporáneo, ya no visto como un manifiesto, ni como una obra que guarda relación con la historia política del socialismo influido por Marx, sino como un libro científico fruto de la Revolución Industrial. Harvey logra aclarar cabalmente la extensión y exégesis de algunos de los grandes conceptos marxianos, pero también de muchos que son ignorados, y que sólo abordan algunas audaces tradiciones y críticas (incluso adversas a Marx).
La inducción pedagógica del autor revela una obra clásica que pudiera leerse quizá con la misma sensibilidad intelectual con la que se aproxima el sujeto hoy en día a Charles Darwin y El origen de las especies, teniendo en cuenta su contexto temporal y su alcance extendido en diferentes niveles, quizá como sinónimo de la modernidad.
Una lectura inteligente y dispuesta del afable libro de Harvey inevitablemente llevará a una relectura del primer tomo de Das Kapital, más segura que una lectura inicial cargada por la teleología revolucionaria de siempre. Permitiendo que hablen las palabras por lo que ellas mismas tienen qué decir, descubriendo su polivalente elocuencia, Harvey nos enseña que ella resulta sorprendentemente menos política que humanística.
BIBLIOGRAFÍA
Harvey, David. (2010). Guía de El Capital de Marx, Libro primero. Ediciones AKAL, S.A.
Marx, Karl. (2014). El capital I: Crítica de la economía política. Fondo de Cultura Económica.

