Notas Bibliograficos

| D’Andrea Bruno Nicolás. «En el único Cristo somos uno». Espiritualidad agustiniana en el corazón de la vida.. 2025. Madrid. Paulinas. 294pp.. 9788419408563 |
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El autor, Bruno D’Andrea, estudioso de san Agustín, se propone con este libro introducir de manera sencilla en la espiritualidad agustiniana. Para ello se da prioridad a la palabra del obispo de Hipona con numerosas referencias, intentando llevar de este modo a «espacios de formación de la mente y el corazón y también a momentos de oración». Hay un hilo conductor a partir de las metáforas de la búsqueda y de la peregrinación, así como hay una temática transversal: el acompañamiento, que tiene en cuenta el camino eclesial. La obra consta de una introducción, tres partes y un breve epílogo.
La primera parte -«Tres acompañantes»- nos conecta con el misterio de Dios uno y trino que tanto maravilló a este Doctor de la Iglesia. Nos muestra cómo el santo aprendió a relacionarse con las tres divinas personas que nos acompañan en la peregrinación por este mundo hacia la Patria definitiva. En la catequesis Agustín y nosotros hemos aprendido a creer en el Padre de Jesucristo, según se nos transmite en el Credo, y a invocarlo en el Padrenuestro. De Cristo nos presenta D’Andrea los aspectos descubiertos por Agustín que lo fascinaron e influyeron para tenerlo como el Camino para llegar a la Patria, esto es: la Verdad y la Vida. De una manera muy sencilla, como lo es toda la obra, nos menciona el autor los progresos realizados por el hiponense en la teología del Espíritu Santo. Entre otras cosas se ilustra con la exégesis agustiniana de Jn 6,44 cómo somos atraídos por el Padre hacia Cristo con la gracia del Espíritu y con textos de los sermones de Pentecostés se subraya el papel del Espíritu para la unidad de la Iglesia.
La segunda parte -«Una búsqueda»- trata del deseo, la búsqueda y la felicidad, teniendo en cuenta la consigna agustiniana: humildad y sinceridad para no engañarse a sí mismo. Entre las claves de la «búsqueda», la amistad es una de ellas. Así declaraba Agustín a un amigo maniqueo: «Afirmo que nuestra alma, aprisionada y hundida entre el error y la insensatez, anda buscando el camino de la verdad, si es que la verdad existe. Si en ti no sucede así, perdóname y comunícame tu sabiduría; pero si también en ti descubres lo que acabo de decir, entonces vamos juntos en busca de la verdad» (De utilitate credendi 14). Y a la vez, para este viaje hacia la felicidad (beatitudo) no falta en la homilética del santo la invitación a dejarse acompañar por Cristo el peregrino de Emaús para así, inspirado en ese modelo, acompañar también a los demás. Esta sección culmina con el reconocimiento de la gracia de Dios y las advertencias contra el neopelagianismo actual.
La tercera parte, la más larga -«En el corazón de la vida» expone con numerosas citas cómo Agustín se interesó por todas las realidades referentes a la fe, a la esperanza y al amor tanto en las Escrituras como en la liturgia y en la experiencia que iba teniendo de su vida y de la vida de la Iglesia. Abarca temas varios como la Cuaresma y la Pascua, el sacrificio y el verdadero culto, la reflexión cristiana sobre la amistad, la alegría y la humildad, la fragilidad, el perdón y la fraternidad cristiana, las virtudes, el compartir los bienes, el método de la evangelización según Hch 8,26-38, el servicio, la predicación, etc.
El libro fue publicado en el año de la elección de León XIV, papa agustino, y lleva en el título la frase del escudo pontificio. Se brinda con esta obra la oportunidad de acercarse al autor de la antigüedad cristiana, tan citado por el nuevo papa, para hacer que nos hable a nosotros mismos y a nuestro tiempo. A ello también ayuda la frecuente referencia de los tres últimos papas Benedicto, Francisco y León que ayudan a actualizar el mensaje agustiniano.

