Notas Bibliográficas

| . Teología de la conversación en el Espíritu. Una exploración interdisciplinar.. 2014. Buenos Aires. Agape. 316pp.. 9789876407373 |
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El texto que referimos es una invitación a ahondar ‒desde diversas disciplinas‒ sobre una teología de la conversación en el Espíritu. Un método de reflexión orante que tiene mayor divulgación en las comunidades eclesiales a partir del Sínodo de la sinodalidad desplegado entre los años 2021 a 2024.
Los diversos autores que intervinieron aportan una primera visión del tema desde Latinoamérica, reconociendo que en otras lenguas hay otras contribuciones significativas. Además, proponen que este método de diálogo y discernimiento trascienda a toda la Iglesia en orden a la reforma promovida por el papa Francisco. Un método “de relacionamiento, [que] ha llegado para quedarse” (p. 14).
La interdisciplinariedad que aborda cada capítulo, fue ordenada en cuatro partes. En la primera ofrecen fundamentos teóricos y bíblicos del tema; la segunda está orientada a perspectivas históricas y espirituales. La tercera aborda cuestiones eclesiológicas, pneumatológicas y teológico/espirituales. La última señala algunos desafíos y aplicaciones prácticas del tema. En las partes del libro reconocemos un espíritu relacional (escucha-conversación-discernimiento) inspirado desde el pasaje evangélico de “mientas conversaban y discutían [los discípulos], el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos” de san Lucas 24, 15.
A continuación, brindaremos algunas orientaciones referidas a cada uno de los capítulos. Están precedidos de un prólogo del obispo de San Isidro y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, mons. Oscar Ojea y de una introducción de Marcela Mazzini.
“La conversación como método en teología. Presupuestos” de Olvani Sánchez Hernández y Anderson Fabián Santos Meza explora la posibilidad de apropiar la conversación como método para la reflexión teológica, particularmente desde la teología a cuatro voces de Clare Watkins. Reflexiona el papel de la conversación en el pensamiento filosófico y teológico desde Platón hasta Marcella Althaus-Reid. También ofrece una caracterización fenomenológica de la conversación como vivencia humana fundamental. Siguiendo la dinámica de la divina revelación el texto argumenta que la conversación puede ser un método fecundo para integrar diversas voces y perspectivas en la reflexión teológica. En las páginas 50-51 señalan algunas características de una sistematización propia de la conversación como método teológico.
“Más allá del monólogo: Una exploración de la conversación espiritual en la Biblia en clave sinodal” de María José Schultz y Eleuterio Ruíz, es un acercamiento al tema desde algunos textos seleccionados del Antiguo y Nuevo Testamento. Los autores reconocen que la conversación en el espíritu no es una categoría bíblica explícita, sin embargo, mediante los textos bíblicos estudiados afloran valiosas intuiciones sobre las disposiciones y procesos necesarios para un genuino diálogo en el Espíritu, de relevancia para la práctica sinodal contemporánea. “Los textos [reflexionados] pone de manifiesto tensiones teológicas y conversaciones en el Espíritu que reflejan la necesidad permanente de gestionar las dificultades, las diferencias en las posturas y la búsqueda generosa de un camino común lo más fiel a la voluntad de Dios” (p. 81).
“La conversación, el testimonio y la tradición. El desafío de las primeras comunidades cristianas y el aporte de Ignacio de Antioquía” de José Carlos Caamaño, argumenta que la tradición cristiana se fundamenta en el testimonio oral de los discípulos, para luego fijarse en contenidos escritos. “El cristianismo primitivo es una comunidad que crea un sistema de lenguaje a partir del testimonio de que el que estaba muerto ha resucitado” (p. 93). Examinando las cartas de Ignacio de Antioquía enfatiza la importancia del diálogo y la comunidad en la vida cristiana. Sobre el obispo mártir sostiene que su ministerio no implicaba una posición de superioridad, sino ser uno más en la comunidad. A partir de lo anterior, concluye en la necesidad de la escucha, el diálogo y el cuidado mutuo en la vida eclesial.
“La conversación espiritual en Ignacio de Loyola y las fuentes de la espiritualidad ignaciana de Geraldo Luiz De Mori y José Federico Castillo Tapia, reflexiona el tema considerando el camino desde la conversión de Ignacio de Loyola hasta la fundación de la Compañía de Jesús, examinando desde los Ejercicios Espirituales y las Constituciones de los jesuitas cómo la práctica de la conversación espiritual evolucionó y se sistematizó.
De los textos estudiados, subraya la importancia del silencio, la escucha atenta y la búsqueda del consenso guiado por el Espíritu en el diálogo eclesial contemporáneo. La conversación espiritual indagada desde Ignacio de Loyola resalta elementos “como la necesidad del silencio y la escucha hospitalaria del otro y del Otro, el esfuerzo por salvar la proposición de todos los interlocutores de la conversación, la búsqueda común del consenso que expresa el sentir del Espíritu” (p. 126).
“La conversación espiritual en la teología ecuménica de Walter Kasper y el modelo de las Notificaciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe” de Ricardo Miguel Mauti. En este capítulo el autor analiza dos enfoques contrastantes en la teología contemporánea: el diálogo ecuménico representado por Walter Kasper que promovió un enfoque de diálogo y apertura en discordancia con los procedimientos disciplinarios de la Congregación para la Doctrina de la Fe emprendidos con algunos teólogos (entre otros): Yves Congar, Hans Küng, Bernhard Häring, Charles Curran, Leonardo Boff, Jacques Dupuis, etc. El autor señala que la conversación en el Espíritu ofrece un modelo más constructivo para abordar las diferencias teológicas. Además, favorece una reforma de los procedimientos de la Congregación indicada a fin de favorecer un ambiente de mayor apertura y respecto en la teología católica, en continuidad con las directivas del papa Francisco. Llegar a hacer de la Iglesia “una ‘casa común’ donde todos deben ser reconocidos y valorados” (p. 153).
“Teología espiritual y conversación en el Espíritu. Luces sobre un nuevo tema” de Lucía Pedroza-Padua explora la contribución de la teología espiritual al tema. Lo hace desplegando cinco ítems: el diálogo de Dios y los seres humanos; la creación del Verbo como invitación al diálogo; la concreción de la acción del Espíritu; el ser humano en tanto partícipe de la conversación con Dios y la oración como práctica que integra la escucha de la Palabra, del pueblo y de la tierra. Recurre a diversas fuentes místicas, bíblicas y magisteriales para desarrollar su argumento. Se destacan las figuras de Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y el papa Francisco. “La conversación profundiza la dimensión de escucha-silencio-palabra-acción para la formación de verdaderos sujetos en la iglesia sinodal y en la sociedad. Los sujetos de una Iglesia sinodal son, ex expresión de Santa Teresa, ‘conversables’” (p. 195).
“Eclesiología desde el lugar del otro. Aspectos eclesiológicos de la conversación en el Espíritu” de Sandra Arenas. La autora examina aspectos eclesiológicos del tema en el contexto del proceso sinodal promovido en los últimos años en la Iglesia católica. Explora la noción de catolicidad como clave para integrar la diversidad, analiza la tensión entre lo local y lo universal en la eclesiología y examina cómo la sinodalidad puede darle una forma nueva a la autoridad eclesial. Insiste en diseñar un modelo eclesial participativo y relevante para la sociedad. Sin embargo, advierte que este estilo de ser y hacer eclesial es más aún un deber ser que una realidad actual.
“La Confianza: una dimensión psicológica clave en la conversación en el espíritu” de Rodolfo Núñez Hernández. El capítulo estudia la importancia de la confianza como dimensión psicológica fundamental en la conversación en el Espíritu. El autor fundamenta que para un diálogo fecundo es necesario considerar los factores psicológicos que influyen en la capacidad de confiar y relacionarse. Analiza aspectos como el influjo cultural, los estilos de apego, las representaciones mentales desadaptativas, las distorsiones cognitivas y las habilidades de empatía y asertividad. La capacidad de confianza y diálogo también estará condicionada por la historia personal y el contexto sociocultural de cada participante. Sugiere que la práctica de la empatía y la asertividad pueden colaborar a superar las limitaciones y facilitar un encuentro auténtico en el Espíritu. “Conocerme, conocerte y conocer a Dios en y con nosotros, es una lógica insoslayable en la tarea a la que somos convocados, toda vez que esto está siempre ocurriendo en el encuentro en el que estoy participando” (p. 250).
“El discenso en la conversación en el Espíritu y en los proyectos eclesiales” de Ernesto Palafox. El autor argumenta y fundamenta que el discenso es tan importante como el consenso para el crecimiento y la renovación de la Iglesia. El texto analiza el concepto de discenso desde perspectivas filosóficas, teológicas y prácticas, destacando su potencial para generar nuevas ideas, promover la participación laica y fomentar la tolerancia. Atendiendo la teología de la diferencia de Michel de Certeau , el autor explora formas de integrar el discenso en los procesos de discernimiento y toma de decisiones eclesiales. El discenso puede contribuir, además a una Iglesia más inclusiva y abierta a la acción del Espíritu, sugiriendo la visibilización de las minorías y la integración de voces disidentes que son esenciales para una auténtica sinodalidad. “La reciprocidad y pluralidad cultural excluye la idea de un ‘centro’ único destinado a representar el todo, de ahí que es legítimo hablar de un policentrismo cristiano o un cristianismo policéntrico” (p. 267).
“La escucha de las mujeres en la conversación en el Espíritu. Un abordaje interdisciplinar” de Gabriela María Di Renzo. El capítulo aborda la importancia de la escucha, especialmente de las mujeres. Lo hace examinando las dimensiones éticas, psicológicas y teológicas. Señala que el silenciamiento histórico de las mujeres en la Iglesia ha limitado su participación y reconocimiento, y cómo la conversación en el Espíritu puede convertirse en un espacio profético para revertir la situación indicada. Además indica, que la verdadera escucha implica un reconocimiento del otro en su singularidad y diferencia. Propone una ética de la escucha como un medio para modificar las relaciones de poder dentro de la Iglesia, promoviendo una comunidad más igualitaria y participativa.
Luego del último capítulo Fernando Soler redacta un “Epílogo. Hacía una teología de la conversación en el Espíritu”. El libro es una contribución para profundizar que Dios a los seres humanos nos trata como amigos invitándonos a la conversación, la escucha, el silencio, el discernimiento, la oración, la praxis salvífica, etc. y a reflejar en la Iglesia desde lo relacional/vincular el modo que nos dispensa Dios. Convocando a todos/as ya que cada uno/a en la vivacidad del Espíritu de Dios presente en la Iglesia “tiene una función única e insustituible, pero sin caer en la trampa de justificar las desigualdades como algo ‘natural’” (p. 305).
Destacamos que la bibliografía que sustenta cada capítulo es sustanciosa y permite ahondar en autores y temas acordes.

