Reflexiones

Este libro es una versión revisada y ampliada de la tesis de doctorado que presentó el autor en el Colegio de México. Con ella culminaba una labor de investigación minuciosa sobre la poética de Roque Dalton que se realizó a lo largo de más de dos décadas. En la presente reseña propongo un primer abordaje crítico de este trabajo a partir de tres problemas: la doble dimensión estética y política de Roque Dalton; los principales logros del presente esfuerzo crítico; y algunos puntos donde me distancio del argumento presentado.
1. Dalton: ¿poeta o político?
Esta obra viene precedida de un prólogo del crítico norteamericano James Iffland. Allí, a propósito de la supuesta disminución de calidad estética de la última etapa de la obra de Dalton que propone nuestro autor, afirma lo siguiente:
Sigo insistiendo que el auténtico Dalton, el más “daltoniano” en su esencia, por decir así, era un “revolucionario que también escribía”, no “un escritor que también era revolucionario”. Desde esta perspectiva, tiene menos sentido –o tal vez ninguno– lamentarse por la disminución del valor estético de nuestro poeta. Al propio Roque, estoy segurísimo, le daría absolutamente igual si su poesía se convertía en pastizal para los críticos de la academia (…). Su objetivo era la revolución y, en este sentido, estaría perfectamente dispuesto a “sacrificar su talento”, si esto fuera lo necesario para empujar el proyecto revolucionario para adelante. (Melgar Brizuela, 2016, p. 15)
No pretendo entrar a la discusión sobre el valor estético de la última etapa de Dalton, sino distanciarme del supuesto que sustenta el pasaje citado: la continuidad entre la praxis política y la creación poética, y la preeminencia de la primera sobre la segunda. Creo que aquí lo que encontramos es una confusión de niveles, muy en consonancia con aquella máxima de que el poeta es una conducta, que a Dalton le gustaba invocar en algunos de sus ejercicios de crítica literaria que, por otra parte, no es la dimensión más interesante ni original de su trabajo intelectual. A ello podríamos responder que sí, tal vez sea el poeta una conducta. El problema es que la poesía no es el poeta, y con ello no quiero implicar que la poesía no deba mezclarse con la política, todo lo contrario. Quisiera, antes bien, recordar que la poesía tiene su propia forma de hacer política. Tal como nos lo recuerda Jacques Rancière, la política de la literatura no consiste en transmitir eficazmente ideas políticas o en la representación adecuada de los conflictos sociales. La literatura es política en lo que puede realizar con los medios a su alcance, que es idear nuevos escenarios de experiencia que abren la posibilidad de reconfigurar nuestra relación con el mundo y, de esa manera, posibilitar nuevas formas de acción emancipadora (Rancière, 2009, pp. 20-36).
Esta forma de ser política de la obra poética es lo que Las brújulas de Roque Dalton de Luis Melgar Brizuela logra explicar de manera ejemplar. Para ello, en lugar de repetir el gesto de la escritura hagiográfica del mártir revolucionario, se concentra en explicar con ejemplar exhaustividad el dispositivo poético daltoniano.
2. El dispositivo poético de Roque Dalton
El gran logro de este trabajo es pues abordar de frente y con profundidad la lírica de Dalton, en tanto que poesía, y desde allí, comprender su alcance y dimensión política. ¿Cómo logra el autor hacer esta ambiciosa tarea? ¿Qué le permite llegar a un calado tan hondo en la comprensión de la poesía de Dalton?
Aparte de un conocimiento erudito y apasionado del que hace despliegue a lo largo del libro, lo que lo hace posible es un notable rigor científico que le permite elaborar un vocabulario capaz de describir con precisión el aparato poético y de conectar diversos niveles de mediación con el contexto social y cultural. Resalto dos pilares de esta construcción; por un lado, Lucien Goldmann, concepto de totalidad que permite articular lo poético y lo social; y, por otro, Lotman, con su propuesta sobre la estructura del texto artístico que permite analizar la obra como un sistema que no sólo es un sistema con coherencia interna, sino que conlleva una dimensión pragmática que vincula el dispositivo artístico al referente sociohistórico. Desde este marco teórico, el autor puede analizar la relevancia social y política de la estética comprometida de Roque Dalton. Lo hace ubicando al poeta como la expresión más decantada de un sujeto cultural colectivo, la Generación Comprometida, que realiza desde la escritura literaria una praxis estética con alcance político.
Este proceso de construcción del sujeto poético parte de la desestructuración de la poética modernista, idealista y monológica, que seguía siendo dominante en el campo artístico de la juventud de Dalton. A continuación, se logra estructurar una poética comprometida, realista y dialógica. Desde esta mirada sobre el sistema literario, el autor propone una lectura de toda la tradición poética moderna en el país.
Dentro de esta poética comprometida, el logro central de la nueva poética de Dalton es proponer una síntesis del mestizaje donde convergen tres vertientes: la marxista, la cristiana y la indigenista. Este análisis lo conduce el autor no sólo desde la dimensión temática del autor, sino desde su textura poética más fina: las estructuras métricas y de versificación, su dimensión figurativa y, especialmente, la dimensión pragmática que construye a través de las estructuras deícticas de los poemas. Los deícticos, recordemos, son esos signos, como los pronombres personales (el yo, el tú, el nosotros) que sólo adquieren significado en el acto de enunciación para el caso de escritura o de lectura. La poesía de Dalton efectúa un complejo uso de los deícticos que van a permitir el paso del “yo” lírico de la poética modernista al “nosotros” épico de la poética comprometida, donde el apóstrofe al tú de lector juega un papel fundamental.
El autor propone una vía de lectura formal y crítica en los principales libros de Dalton. La precisión en la descripción y la lucidez de las interpretaciones es, sin lugar a dudas, el aporte más notable y valioso del libro. Estimo que –en el futuro– resultará imposible estudiar en serio la obra poética de Roque Dalton sin haber pasado antes por las elaboradas y finas explicaciones de los textos que el autor nos ofrece en la parte central de este ensayo crítico.
Atendiendo no sólo a la dimensión formal, sino a cómo estas formas buscan concretar los ideales políticos de Dalton, Melgar Brizuela nos ofrece una caracterización en tres etapas de Roque Dalton: un período de exploración para una nueva poética revolucionaria, una poética revolucionaria en su apogeo formal e imaginativo y una poesía guerrillera que termina cayendo en la tentación de la instrumentalización ideológica e involuciona en lo panfletario. Es una propuesta discutible, de los dispositivos poéticos de las obras involucradas.
3. Algunos desacuerdos
En primer lugar, comienzo por apuntar al concepto de totalidad dialéctica de Lucien Goldmann. Al centrarse este concepto en el mecanismo de la homología reintroduce subrepticiamente la preeminencia de lo estructural sobre lo ideológico. Según el principio de homología, el dinamismo íntimo de la creación poética replicaría el dinamismo íntimo de las contradicciones fundamentales de la sociedad. De esta forma, se termina por asignar a lo poético un papel secundario y reactivo. Para el caso que nos preocupa, la poesía tendría como principal logro captar en su poética mestiza el carácter intrínsecamente mestizo de una “salvadoreñidad” que es un dato del mundo real.
Creo que esta conclusión no le hace justicia a Roque Dalton ni a las finas lecturas que Melgar Brizuela despliega en este libro. Yo prefiero partir de una ontología social distinta a la totalidad dialéctica, de una propuesta inspirada en la del postmarxismo de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. Para estos autores, la realidad social no logra convertirse nunca en una totalidad completa, no clausurada. Es allí donde lo discursivo-ideológico juega la función central de suturar, de crear esos efectos de totalidad que son a la vez ineludibles en toda praxis social con sentido, pero que inevitablemente contingentes e insuficientes.
De allí que la poesía tiene una función mucho más importante de la supone la sociocrítica tradicional. Su papel no sólo sería reflejar un sujeto social preexistente, sino producir efectos subjetivos que proyectan un horizonte de una imaginación emancipadora. La poesía produce así un sujeto poético a través de la articulación de una constelación heterogénea de materiales sociales.
En suma, podríamos afirmar que Dalton no “refleja” el sujeto salvadoreño, lo “inventa”. Es decir que a partir de una serie dispersa de mate riales, lo concreta en un configuración sensible, que construye el sujeto de experiencia que demanda su visión poética y política. Desde ese punto de vista, el análisis de deícticos y la dimensión pragmática que el autor estudia con singular lucidez adquiere especial utilidad.
Mi segundo desacuerdo se refiere al peso menor de lo marxista con respecto a lo cristiano y lo indigenista, en la articulación poética de Dalton. Creo que Melgar Brizuela acierta en que Dalton no es un marxista ortodoxo; es un marxista interesado por lo nacional popular, como una vía para superar sus propios fracasos políticos. Pero creo que Dalton antes que cristiano o indigenista es primariamente un marxista o, mejor dicho, un comunista. Su gran preocupación es un sujeto colectivo que realiza una utopía secular igualitaria en el horizonte de la historia.
Aclaro que estas observaciones críticas ponen en evidencia la riqueza del libro y las posibilidades de discusión que abre. Recalco que sus dos grandes méritos son: abordar de frente la poesía de Dalton en su concreción artística y comprender, a partir de ello, la dimensión política de esta obra; y un estudio exhaustivo de la obra poética, que parte de la construcción de un vocabulario preciso para poder explicarla e interpretarla.
Referencias
Goldmann, L. (1985). El hombre y lo absoluto. El dios oculto. Barcelona: Ediciones Península.
Laclau, E. y Mouffe, C. (1987). Hegemonía y estrategia socialista. Madrid: Siglo XXI.
Melgar Brizuela, L. (2016). Las brújulas de Roque Dalton. Una poética del mestizaje salvadoreño. San Salvador: Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI).
Rancière, J. (2009). El reparto de lo sensible. Estética y política. Santiago de Chile: Ediciones LOM.
Enlace alternativo
https://revistas.uca.edu.sv/index.php/realidad/article/view/4534/4525 (pdf)

