Secciones
Referencias
Resumen
Servicios
Buscar
Fuente


Clases de semiótica, Ana Luisa Coviello. San Miguel de Tucumán: Universidad Nacional de Tucumán, 2023. ISBN: 9789877543070
De Signos y Sentidos, núm. 25, 2024
Universidad Nacional del Litoral

Reseñas

De Signos y Sentidos
Universidad Nacional del Litoral, Argentina
ISSN-e: 1668-866X
Periodicidad: Anual
núm. 25, 2024

Coviello Ana Luisa. Clases de semiótica. 2023. Argentina. San Miguel de Tucumán: Universidad Nacional de Tucumán. 265pp.. 9789877543070

Desde las cartas a Lady Welby de Charles S. Peirce, pasando por los elementos de semiología de Roland Barthes (1970), existe una voluntad persistente por la enseñanza de la semiótica. Ese objetivo, que en cada espacio curricular toma sus propias formas y modos de entenderla, se ha convertido a lo largo de los años en un rasgo transversal de la institucionalización de este campo de estudios aparte de sus congresos nacionales e internacionales y de sus publicaciones multitraducidas. En ese marco, Clases de semiótica presenta a quien ingresa a este campo de estudios una incursión que pone en relación las bio-bibliografías de mayor presencia en el siglo XX. Presenta también, a quienes sostenemos prácticas de docencia en el estudio de la significación, un instrumento que renueva las preguntas y los abordajes posibles en una operación que desautomatiza los modos de acercarnos a ese conjunto de textos ya con décadas de antigüedad.

El libro está estructurado sobre la base de los autores que dieron apertura a la disciplina, así como también aquellos que contribuyeron a reformularla y a rediseñar sus conceptos fundacionales. La pregunta por la definición de la semiótica está acompañada de las teorías iniciales y de los principales aportes tanto del área anglosajona y europea como así también la eslava. Es de este modo que se encuentran contempladas las teorías de Peirce, Ferdinand de Saussure, Emile Benveniste, Barthes, Umberto Eco, Mijail Bajtín, Yuri Lotman, Paolo Fabbri y Eliseo Verón. Cada una de estas clases está diseñada atendiendo a nociones específicas de sus teorías sobre una función instrumental: ¿qué nos permiten analizar estas teorías semióticas de nuestra vida cotidiana, de los medios de comunicación y de los discursos que nos rodean? Cada capítulo tiene, de este modo, una articulación original con casos y ejemplos concretos. Lejos de constituirse como un conjunto de saberes cristalizados, Coviello demuestra que la potencialidad de la semiótica está en el forzamiento de estas teorías en casos y problemas contemporáneos. Es la invitación a pensar la dimensión dialógica de nuestra subjetividad a partir de fotos familiares para problematizar y también intervenir con la variación “elle” y “nosotres” en los deícticos presentados por Benveniste en sus nociones del aparato formal de la enunciación. Con estas operaciones se demuestra que la semiótica necesariamente depende de una dimensión práctica, una dimensión en la que se pongan a prueba y evaluación constante los predicados que la estructuran. En cada capítulo, entonces, se hallan envíos a líneas de trabajo que extienden la posibilidad de análisis por fuera de los ejemplos clásicos.

En este movimiento expansivo es que hay que leer una cuestión que aparece como apertura en el libro y se relaciona con el estatuto teórico de la disciplina. Como es sabido, desde sus primeras publicaciones y congresos internacionales, la semiótica se ha caracterizado por tener líneas difusas acerca de sus límites, los cuales han dirigido a la disciplina a tener desacuerdos en sus conceptos claves, modelos de abordajes, corpus e incluso en su propia nominalización (semiótica o semiología). Característica que es a la vez síntoma y antídoto, el rasgo transdisciplinar de este campo de estudios conduce también a tener un cuidado particular a la hora de definir su estatuto. Este libro, aunque en su base tenga un objetivo orientado a propiciar la acreditación de una asignatura, contribuye a reanimar los problemas de estos proyectos teniendo como escenario proyectivo el aula. ¿Cuáles son las implicancias de pensar a la semiótica como una teoría o como una metodología?, ¿a qué nos referimos cuando decimos que hacemos investigaciones semióticas o que damos clases de semiótica? Traer este arsenal de preguntas ya no al espacio de los congresos nacionales o internacionales sino a los propios estudiantes representa un modo de reavivar la búsqueda por la identidad disciplinar de estos estudios. “Como podemos ver —afirma Coviello (2023:16)— que la semiótica es una disciplina científica, parece no haber dudas (…) en lo que no todos están de acuerdo es en considerarla ciencia o método”.

Es de común acuerdo entre los estudiantes de semiótica la existencia de un supuesto, el cual sostiene en las asignaturas de este campo de estudios un pavor crónico debido a su metalenguaje y necesidad de definir supuestos. Sin embargo, Clases de semiótica se transforma en un insumo que condensa la larga, heterogénea y hasta contradictoria bibliografía de la disciplina con una prosa similar a la de un guión de clases, y es por estas dos cualidades que representa un ingreso ideal tanto para noveles en la disciplina como para los que la enseñamos.

Para quienes pertenecemos a la primera generación universitaria en nuestras familias, para quienes no venimos de una biblioteca heredada, encontrarnos con la semiótica representó una explosión metalingüística, una caída a lo desconocido que le dio entidad a fenómenos que sabíamos que existían pero que no tenían nombre. Superar esta complejidad significó un gesto de autonomía: el de entender la importancia de la teoría en un análisis, el de entender el poder de una categoría para despejar el aparente caos discursivo en el que nos encontramos. Y es en este punto que se destaca el valor singular de Clases de semiótica no solo por su carácter didáctico en tanto material de estudio, sino también por transparentar las operaciones por las cuales una teoría se justifica y se instrumentaliza con el objetivo de leer fenómenos concretos. Así entendida, como lo hace Coviello y tantos docentes de este campo de saberes, la semiótica tiene la tarea de dar claridad, a lo que sucede afuera y adentro de las aulas.

Bibliografía:

Barthes, Roland (1970). “Elementos de semiología” en La aventura semiológica. Madrid: Editora Nacional.

Peirce, Charles (1987). “Cartas a Victoria Lady Welby” en Obra lógico–Semiótica. México: Taurus.



Buscar:
Ir a la Página
IR
Modelo de publicación sin fines de lucro para conservar la naturaleza académica y abierta de la comunicación científica
Visor de artículos científicos generados a partir de XML-JATS4R