Secciones
Referencias
Resumen
Servicios
Buscar
Fuente


Coello Cruz, Ó. (2019). Las leyendas de la fundación del Perú. Lima: Academia Peruana de la Lengua, 68 páginas. ISBN 4-79-4159-612-978
Coello Cruz, Ó. (2021). El narrador ficcional de Comentarios Reales y La Florida del inca. Lima: Academia Peruana de la Lengua, 210 páginas. ISBN 978-612-4159-78-7
Coello Cruz, Ó. (2022). Los inicios de la prosa castellana en el Perú. Fuentes, estudio crítico y textos. Lima: Academia Peruana de la Lengua, 406 páginas. ISBN 978-612-5096-02-9
Boletín de la Academia Peruana de la Lengua, vol. 77, núm. 77, pp. 293-300, 2025
Academia Peruana de la Lengua

Reseñas

Boletín de la Academia Peruana de la Lengua
Academia Peruana de la Lengua, Perú
ISSN: 0567-6002
ISSN-e: 2708-2644
Periodicidad: Semestral
vol. 77, núm. 77, 2025


Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

Coello Cruz Óscar. Las leyendas de la fundación del Perú.. 2019. Lima. Academia Peruana de la Lengua. 68pp.. 4-79-4159-612-978

Existe un hilo conductor que permite tejer una visión amplia de las tres obras del profesor Óscar Coello que se reseñan en esta ocasión: Las leyendas de la fundación del Perú (2019), El narrador ficcional de Comentarios Reales y La Florida del inca (2021) y Los inicios de la prosa castellana en el Perú. Fuentes, estudio crítico y textos (2022). Propongo una tríada de conceptos que confirman este hilo: narración, lenguaje e historia. Se comprende con mucha más riqueza y profundidad Las leyendas de la fundación del Perú si como lector entiendo el empeño del profesor Coello en organizar en un mosaico histórico las diversas narraciones y leyendas que se han producido en torno a la realidad denominada Perú desde sus inicios. Vasos comunicantes entre antiguas tradiciones medievales y novedosas leyendas americanas conforman una exuberante y barroca visión del Perú. Un lector que se inicia en estas lecturas encuentra en la obra del profesor Coello no solo un conjunto de narraciones, sino además una introducción amena y con una prosa vigorosa de erudición y amable gentilidad. Hallará leyendas como el paraíso terrenal, la fuente de la juventud y el palo del Brasil; las leyendas indianas, o las célebres narraciones sobre El Dorado o el Paititi, historias que aún hoy día motivan curiosidad.

La tríada hipotética que he planteado al inicio del texto vuelve a manifestarse en su obra titulada El narrador ficcional de Comentarios Reales y La Florida del inca (2021). En esta ocasión, y con mayor claridad, el estudio del profesor Coello se centra en el sujeto de la narración, es decir, el narrador ficcional de una serie de historias. El Inca Garcilaso de la Vega es el sujeto y objeto del minucioso estudio que ofrece el autor. Este texto se compone de una serie de estudios sobre el polígrafo cusqueño. Desde las indagaciones sobre su cambio nominal (Coello Cruz, 2021, pp. 11-97), pasando por el estudio más detallado sobre aspectos como las «Ideas y temas lingüísticos del Inca Garcilaso: deslices de la voz del narrador» (pp. 163-181), hasta la hermosa reconstrucción de la biblioteca del Inca. Este es, sin duda, un texto clave para aquellos jóvenes estudiosos que desean conocer la importancia y trascendencia de la obra de Garcilaso. A lo largo de sus más de doscientas páginas, el profesor Coello organiza de manera coherente una aproximación importante a la obra y el pensamiento garcilacianos. Narración, lenguaje e historia se vinculan estrechamente en este texto y se vinculan también al primer libro descrito en el primer párrafo. Del mismo modo, se puede seguir tejiendo los vasos comunicantes con el tercer texto que se reseña en esta oportunidad.

Los inicios de la prosa castellana en el Perú. Fuentes, estudio crítico y textos (2022), en cambio, es un libro más denso, más profundo y de mayor desarrollo analítico. A lo largo de seis capítulos, el profesor Coello desarrolla un análisis muy minucioso y erudito sobre la manera como se desarrolla la prosa en el Perú desde el mismo instante en que se producen los primeros encuentros. Es un texto en el que recoge y estudia el lenguaje del encuentro. Y, como tal, es preciso que el libro contenga un alto nivel de minuciosidad, de carácter analítico y de análisis de fuentes. Por ejemplo, en el capítulo primero, se aborda a modo de estudio introductorio el género literario del descubrimiento, como la relación, la carta, la crónica, la historia. Para el estudioso de este tipo de géneros literarios, el texto del profesor Coello es de lectura necesaria. Existe, entonces, una relación coherente con el segundo capítulo, donde aborda el fascinante tema sobre el descubrimiento del Perú. Este es un asunto tan interesante que parece oscilar entre las leyendas y la verdad.

En el segundo capítulo de la obra se ofrece un enfoque meticuloso y de gran valor histórico-literario sobre el relato primigenio del descubrimiento del Perú. La estructura que el autor propone, al dividir el capítulo en tres secciones —el manuscrito; el descubrimiento propiamente dicho, y las reflexiones sobre historia y ficción—, permite un abordaje equilibrado entre el análisis documental, la narración de los hechos y la interpretación literaria del texto. La primera parte, centrada en el Codex Vindobonensis S.N. 1600, tiene como eje el manuscrito que testimonia uno de los primeros relatos sobre el descubrimiento del territorio peruano. Aquí el autor no se limita a describir el contenido del códice, sino que rastrea sus circunstancias materiales: su hallazgo, sus posibles autores, su datación, su paso por la Ciudad de Panamá y las vicisitudes que atravesó hasta llegar a nuestros días. Especial atención merece la sección dedicada a las conjeturas de Porras Barrenechea, quien, con rigurosidad filológica y sensibilidad histórica, propone hipótesis sobre la autoría y el contexto del manuscrito. La mención de Sámano como anotador del documento abre también un espacio para pensar en las múltiples capas de lectura y de intervención que los textos coloniales suelen tener, lo cual es fundamental para comprender la transmisión del conocimiento en el siglo XVI.

La segunda parte de este capítulo está dedicada al relato mismo del descubrimiento, y es aquí donde el texto alcanza su mayor fuerza narrativa. El protagonismo de Bartolomé Ruiz como piloto descubridor del «Reino del Perú» reconfigura el lugar común que atribuye exclusivamente a Pizarro y Almagro la hazaña del hallazgo. En esta sección, el mar es presentado como un espacio de anticipación, en donde el primer contacto con lo incaico se produce desde la lejanía, desde la visión de un territorio aún indeterminado, pero ya cargado de expectativas de riqueza. La escena del encuentro con el velero inca constituye uno de los momentos más sugerentes del capítulo: la fascinación por el oro y la sorpresa ante una civilización organizada y con rutas marítimas propias desafían los estereotipos de la barbarie. El lector asiste así a un relato que se debate entre la maravilla y la codicia, entre la curiosidad y el afán de conquista.

Finalmente, la tercera sección del capítulo —dedicada a la reflexión sobre la historia y la ficción, y al análisis de la prosa prerrenacentista— permite al lector tomar distancia crítica del texto histórico para reconocer en él las marcas de una época literaria. El autor destaca la linealidad del relato, su estructura retórica basada en la amplificatio, tanto de los hechos como del lenguaje, y la simbología de elementos como «la casa de Fortuna» o «las rutas del laberinto», que remiten a una visión providencialista y alegórica del mundo. Todo ello revela que, más allá de la intención documental, el relato del descubrimiento del Perú está imbuido de estrategias literarias propias de su tiempo.

En conjunto, este capítulo ofrece una mirada integral y bien fundamentada sobre uno de los relatos fundacionales del Perú. Lejos de tratarse solo de una crónica de hechos, el texto se revela como un producto cultural complejo, en el cual la escritura, el poder y la imaginación se entrelazan. El autor consigue equilibrar el análisis filológico, la reconstrucción histórica y la interpretación literaria, lo que convierte a este capítulo en un aporte valioso para los estudios sobre los orígenes del discurso colonial peruano.

El tercer capítulo de la obra en cuestión se centra en una de las crónicas más tempranas y enigmáticas de la conquista del Perú: La conquista del Perú, atribuida al llamado Anónimo sevillano. Este texto, fechado en abril de 1534, ofrece un relato cercano a los acontecimientos, compuesto por un testigo directo que escribe desde una perspectiva sorprendentemente personal. Desde el inicio del capítulo, el lector se enfrenta a una narrativa viva, caracterizada por una mezcla notable de observación directa y elaboraciones que rozan la ficción, lo que genera preguntas acerca del estatuto de verdad en los textos fundacionales del imaginario colonial.

Uno de los elementos más llamativos de este relato es la construcción del narrador. A diferencia de otras crónicas, que adoptan un tono más impersonal o protocolar, el Anónimo sevillano se posiciona como protagonista, alguien que vio y oyó los hechos y, por tanto, puede dar fe de ellos. Esta autoafirmación se evidencia en las secciones finales (§ 74-75), donde justifica su versión recurriendo a las fórmulas testimoniales «Porque yo lo vi» y «Porque yo lo oí». Esta estrategia discursiva otorga credibilidad, pero también revela el gesto subjetivo de quien necesita asegurar la validez de su palabra en un contexto de múltiples versiones y tensiones entre cronistas.

En el capítulo también se da cuenta del modo en que el autor organiza su relato en torno al descubrimiento y apropiación del oro andino. Desde las primeras noticias sobre el «país del oro» (§ 42) hasta el frenesí final por el botín de Cajamarca, la lógica narrativa está gobernada por la codicia. El oro no solo aparece como objetivo militar o económico, sino también como fuerza estructurante del relato. De hecho, se puede observar un crescendo narrativo que acompaña el avance de los conquistadores: desde las «primicias» hasta el «reparto» (§ 70) y la disputa entre los propios españoles. Esto revela que el texto no solo documenta la conquista, sino que dramatiza una economía del deseo, en la cual el oro actúa como símbolo central de poder y destino.

Otro aspecto significativo es la representación de Atahualpa. En varias secciones (§ 48, 52, 55-56), el inca aparece como un personaje dotado de agencia, riqueza y estrategias políticas. La diplomacia de los regalos y el esplendor de su corte contrastan con la violencia desplegada por los conquistadores, lo que genera una tensión ética apenas contenida. La narración de su captura (§ 57) y el posterior mandato de sujeción a su pueblo (§ 59) no solo registran hechos históricos, sino que también invitan a una reflexión sobre los mecanismos de dominación y legitimación del poder español. Aquí, la crónica se convierte en testimonio de un mundo que se derrumba y de otro que emerge sin justificación moral clara.

Por otro lado, el análisis del estilo destaca las marcas prerrenacentistas de la prosa. El narrador emplea recursos propios de la amplificatio; introduce digresiones e imágenes simbólicas, y dramatiza situaciones cotidianas, como las cabriolas de Hernando de Soto (§ 54), que, aunque anecdóticas, cumplen una función retórica en la caracterización de los protagonistas. El relato, por tanto, no es solamente histórico; se inscribe en una tradición literaria que articula hechos y figuras desde una perspectiva que no renuncia a lo ficcional.

Finalmente, es interesante notar que el capítulo concluye con una observación geográfica y administrativa (§ 79), que marca la diferencia entre San Miguel de Tangarará y San Miguel de Piura. Este detalle, aparentemente menor, refuerza la dimensión fundacional del texto: no solo narra batallas o conquistas, sino que delimita espacios, otorga nombres y sella el inicio de un nuevo orden territorial y político. En suma, en el tercer capítulo no solo se analiza una crónica singular, sino que se invita a pensar la conquista como un proceso narrado desde dentro, en el que la voz del cronista es a la vez documento y construcción, historia y relato, testimonio y ficción. Y el análisis que se ofrece sobre la obra de Francisco de Xérez (Coello Cruz, 2022, pp. 134-219) es magistral junto a la obra de Miguel de Estete (2022, pp. 359-379).

En suma, la obra del profesor Coello es un aporte importante para los estudiosos de esta primera y enigmática parte de nuestra historia. Y cabe resaltar que los tres textos reseñados forman parte de un corpus más amplio junto a otros importantes aportes, como El Perú en su literatura (1983), Los inicios de la poesía castellana en el Perú (2001), Los orígenes de la novela castellana en el Perú: La toma del Cuzco (1539) (2008). Sin duda alguna, enriquece nuestra perspectiva de lectores e investigadores. Asimismo, en áreas más especializadas como la lingüística, los aportes del profesor Coello guardan coherencia en obras como Nuestro castellano (1994), Arte y gramática de nuestro castellano (1995) y Manual de semiótica clásica (2007); incluso en el espacio de la poesía, con obras como De dunas, ostras y timbres (1980) y Cielo de este mundo (1980). En suma, la lectura de los textos del profesor Coello estimula al investigador a plantearse nuevas interrogantes, satisfacer algunas y proyectar nuevas lecturas de las fuentes. La virtud esencial de la obra del profesor Coello radica en la relación directa entre la tríada planteada al inicio de este texto y las fuentes primarias que estudia. A partir de esta relación, el lector comprende una propuesta de interpretación novedosa, con una prosa erudita y ligera y con una estimulante capacidad de generar ideas y propuestas de investigaciones futuras.

Referencias bibliográficas

Coello Cruz, Ó. (1979). De dunas, ostras y timbres. Ediciones Mabú.

Coello Cruz, Ó. (1980). Cielo de este mundo. Ediciones Mabú.

Coello Cruz, Ó. (1983). El Perú en su literatura. Ediciones El Dorado.

Coello Cruz, Ó. (1994). Nuestro castellano. El Dorado Editores.

Coello Cruz, Ó. (1995). Arte y gramática de nuestro castellano. El Dorado Editores.

Coello Cruz, Ó. (2001). Los inicios de la poesía castellana en el Perú. Fuentes, estudio crítico y textos. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Coello Cruz, Ó. (2007). Manual de semiótica clásica: Las categorías del discurso. Fondo Editorial de la Universidad de San Martín de Porres.

Coello Cruz, Ó. (2008). Los orígenes de la novela castellana en el Perú: La toma del Cuzco (1539). Academia Peruana de la Lengua; Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Coello Cruz, Ó. (2019). Las leyendas de la fundación del Perú. Academia Peruana de la Lengua.

Coello Cruz, Ó. (2021). El narrador ficcional de Comentarios Reales y La Florida del inca. Academia Peruana de la Lengua.

Coello Cruz, Ó. (2022). Los inicios de la prosa castellana en el Perú. Fuentes, estudio crítico y textos. Academia Peruana de la Lengua.



Buscar:
Ir a la Página
IR
Modelo de publicación sin fines de lucro para conservar la naturaleza académica y abierta de la comunicación científica
Visor de artículos científicos generados a partir de XML-JATS4R