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El meme como dispositivo pedagógico. Una propuesta memética para el aula de secundaria
The meme as a pedagogical device. A memetic proposal for the secondary school classroom
Clio & Asociados. La historia enseñada, núm. 40, e0068, 2025
Universidad Nacional del Litoral

Propuestas y experiencias

Clio & Asociados. La historia enseñada
Universidad Nacional del Litoral, Argentina
ISSN: 2362-3063
Periodicidad: Semestral
núm. 40, e0068, 2025

Recepción: 27 marzo 2025

Aprobación: 02 mayo 2025


Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional.

Resumen: El siguiente artículo analiza cómo los memes pueden ser considerados como una propuesta de enseñanza y aprendizaje para el aula de secundaria. Con este objetivo, se expone una experiencia personal en el marco de la Práctica Docente del Profesorado de Historia (Facultad de Humanidades y Ciencias, Universidad Nacional del Litoral), diseñada para 4to año de una Institución Educativa con orientación artístico-musical. En este sentido, se abordan cuestiones teóricas y metodológicas para plantear al meme como un dispositivo pedagógico, teniendo en cuenta su caracterización como una práctica ideológica. A partir de los aportes de diversos autores, se propone una actividad memética para la evaluación de conocimientos, posibilitando, así, una clase de historia “diferente” para el aula de secundaria. Finalmente, se presentan tres casos concretos para su análisis, los cuales involucran controversias y diversas interpretaciones que invitan al lector a pensar y proporcionar sus propias apreciaciones.

Palabras clave: meme, historia, dispositivo pedagógico, secundaria, práctica ideológica.

Abstract: The following article discusses how memes can be considered as a teaching and learning proposal for the secondary school classroom. With this objective, a personal experience is presented in the framework of the Teaching Practice of History Teachers (Faculty of Humanities and Sciences, National University of the Littoral), designed for 4th year of an educational institution with artistic-musical orientation. In this sense, theoretical and methodological issues are addressed to pose the meme as a pedagogical device, taking into account its characterization as an ideological practice. Based on the contributions of various authors, a memetic activity for the assessment of knowledge is proposed, thus enabling a "different" history class for the secondary school classroom. Finally, three specific cases are presented for analysis, which involve controversies and various interpretations that invite the reader to think and provide their own assessments.

Keywords: meme, history, pedagogical device, secondary school, ideological practice.

Introducción (y algo más)

Al momento de planificar la escritura de este artículo, muchos fueron los comienzos que imaginé, sin embargo, creí necesario plantear una cuestión que para los Profesores de Historia –y quienes estamos a pasos de convertirnos en ellos–, necesitamos tener presente. Me refiero a pensar históricamente, aquello que implica comprender la complejidad de la disciplina histórica, envuelta por causalidades intrincadas y conceptos abstractos, casi siempre relacionados con la memoria y la identidad nacional. En otros términos, comprender los modos de construir y validar el conocimiento, siendo conscientes de la convivencia no siempre pacífica de diferentes interpretaciones de hechos y fuentes históricas que tienen el poder de legitimar situaciones, es decir, interpretaciones ancladas en visiones del mundo –muchas veces en disputa–, en las que vencedores y vencidos, en ocasiones cambian de lugar. En tanto, representa un desafío y una aventura para los estudiantes que se encuentran transitando la secundaria, debido a que su acercamiento a la disciplina histórica suele ser un tanto esquiva, porque la tildan de “aburrida”, “inentendible”, o simplemente demuestran su desinterés omitiendo comentarios. Por ello, creo sumamente imprescindible generar dentro del aula ese deseo de pensar o repensar históricamente, inyectando curiosidad, transmitiendo conocimientos de maneras innovadoras e influyentes.

Por lo tanto, el siguiente escrito tiene por cometido exponer una experiencia personal en el marco de la Práctica Docente –Facultad de Humanidades y Ciencias, Universidad Nacional del Litoral– en nivel secundario, diseñada para 4to año de una Institución Educativa con orientación artístico-musical, la cual se extendió durante los meses de octubre y noviembre de 2024, entre observaciones, ayudantía y clases propiamente dichas, las cuales estuvieron enmarcadas en la primera mitad del siglo XX, más específicamente, durante el “primer peronismo” (1946-1955).

Ahora bien, formular un recorte histórico que involucre herramientas de problematización y conceptualización para uno de los periodos más álgidos de la historia de nuestro país, dentro de lo que denominamos la Argentina Contemporánea, no es una tarea simple, debido a que pensar –y repensar– históricamente obliga a construir una conciencia histórica que vincule el pasado con el presente y se oriente hacia el futuro, lo que conlleva capacidades o aptitudes para la representación histórica, que se percibe a través de la narración y la explicación causal e intencional, pero a su vez, con la imaginación histórica, para contextualizar o delimitar, desarrollando diversas capacidades o competencias empáticas, formando el pensamiento crítico-creativo sobre la base del análisis histórico y la interpretación que se realiza; el sentido que pueden adquirir las fuentes históricas y el conocimiento del proceso de construcción de la ciencia histórica (Santisteban Fernández, 2010). Por lo tanto, los contenidos fueron diagramados a partir del Eje V del material de clase planteado por la Profesora a cargo del curso: “El primer peronismo: la democracia en clave social (1943 – 1955)”, haciendo hincapié en el recorte temporal que se despliega entre 1943 y 1955 en nuestro país, escenario dominado por el “orden” peronista.

Por otro lado, en un aula muy “heterogénea” (Anijovich, 2014), con un grupo compuesto por veintitrés estudiantes, donde la modalidad artístico-musical es muy potente y permeable y la tecnología poluciona el espacio, generar el “deseo de saber” (Zelmanovich, 2020) sobre la temática propuesta fue un reto enorme, sobre todo formular estrategias para analizar fenómenos pasados y actuales que nos permitan entenderlos, donde radicar el interés de profundizar en la enseñanza y el aprendizaje de la historia. En este sentido, es importante referenciar los aportes de Mario Carretero, quien expone:

El conocimiento histórico lo tenemos muy cerca de nosotros. No solo los nombres de las calles, las estatuas de los parques o los museos, sino incluso más cerca en esas prótesis cognitivas que se han hecho inseparables de la especie humana: los dispositivos digitales. En cualquiera de las pantallas que nos rodean bajo la forma de series y films aparecen innumerables contenidos y narrativas históricos (...). (Carretero, 2024: 25-26)

Evidentemente, y siguiendo estas contribuciones, los memes son parte de este conocimiento histórico digital, en el marco de un proceso de interdisciplinariedad, que en nuestros tiempos actuales y convulsos están al servicio de los “conflictos sociales candentes” (López Facal y Santidrián, 2011).

1. Cuestiones teóricas y metodológicas

Todos o casi todos sabemos lo que es un meme, interactuamos con ellos, los producimos o reproducimos, no obstante, ¿sabemos realmente lo que es un meme? ¿Somos conscientes del efecto que producen en nuestra sociedad?, ¿y en nosotros mismos?, es más, podríamos preguntarnos si ¿vivimos en una nueva era “memética”? Claramente, estamos siendo testigos de un fenómeno que es global, que traspasa las pantallas, a partir de los cuales las nuevas tecnologías y los mass media hacen uso y abuso, al igual que cada uno de nosotros.

Podría seguir mencionando ventajas y desventajas o simplemente realizar opinología respecto de lo que representan, por ello, en este caso, creo indispensable reflexionar primero, sobre lo que es un dispositivo pedagógico, una terminología que nos ayuda a comprender la potencialidad de este fenómeno dentro del aula. Esta noción refiere a una complejidad de elementos que, en un determinado momento, componen cierta realidad educativa; piezas de este dispositivo pueden ser los elementos más disímiles y heterogéneos, como, por ejemplo: leyes, normativas institucionales, textos escolares, actividades de enseñanza en el aula, formas de organizar y utilizar el espacio escolar (y la distribución, en él, de los cuerpos), organización de los tiempos, discursos habilitados y aquellos que no lo están, etc. (Armella y Grinberg, 2012). Y en la actualidad, estoy convencida de que los memes se suman a esta lista. En este sentido, por ejemplo, el escritor y periodista Juan Ruocco (2023), expone al meme cómo “el artefacto cultural de esta época”, por su parte, el Doctor en Lingüística Aplicada y Lenguajes de la Comunicación Carlos Scolari (2020), enfatiza en que forman parte de nuestras prácticas socioculturales cotidianas, aquello que él denomina como “cultura snack”, debido a su carácter micro, breve, efímero, circunstancial y reactivo, así como también, la comunicación a través de un formato conciso e inmediato. Estos razonamientos sirven para aproximarnos a conceptos introductorios para repensar los nuevos desafíos en la enseñanza y el aprendizaje de la historia, en tiempos complejos.

Sin embargo, para referirme a esta cuestión específica, y en la búsqueda de argumentos que ayuden a este propósito, propondré una premisa principal, para exponer la importancia y necesidad de pensar a los memes como una potencial herramienta didáctica y pedagógica, sobre todo teniendo en cuenta su fuerte incidencia en nuestra cotidianeidad a través de internet, precursor de la cultura memética (ante todo, el uso de aplicaciones). Por ello, la hipótesis central del Doctor Bradley E. Wiggins[1]en su libro “El poder de los memes. Ideología, semiótica e intertextualidad” (2024) es significativa, debido a que los contempla como una práctica ideológica: los memes de internet son unidades discursivas de la cultura digital y estas unidades de discurso indican una práctica ideológica. El autor hace referencia principalmente a aquellos memes en línea que contienen algún tipo o grado de crítica, ya sea a un político, a una celebridad, a una cuestión social, cultural o económica, etc. En este sentido, es la práctica de la ideología la que produce la construcción, comprensión y promoción de los memes como unidades de discurso, sobre todo de aquellos que se presentan como imágenes. Es interesante, además, conocer el origen de su etimología, debido a que fue el biólogo evolutivo Richard Dawkins, quien en 1989 propuso originalmente el término como corolario cultural del gen, pero, lo que le interesa a Wiggins es el poder discursivo de los memes en la cultura digital, en esencia la interacción entre humanos y computadoras. Las culturas se viven y lo digital está programado: la función de ambos términos presenta un logro tecnológico que no está exenta de preocupaciones y de críticas (como sucede con el uso de la IA).

En la cultura digital, los memes de internet existen como un género de comunicación en línea y son, al mismo tiempo, artefactos emblemáticos de ella. Cabe aclarar que los memes son un género, no un medio de comunicación online, y son artefactos de cultura digital participativa caracterizada específicamente por su relación de consumo-producción. Los memes de internet existen como artefactos de la cultura digital participativa: primero, porque los memes como artefactos poseen una fisicalidad virtual, lo que significa que los memes de internet son tanto cognitivos como digitales. Segundo, debido a que, como artefactos resaltan su rol social y cultural en el panorama de los nuevos medios. Tercero, verlos como artefactos subraya la producción y el consumo intencional por parte de los miembros de la cultura digital participativos. Por último, respecto a la categoría de “meme emergente”, este se convierte en meme de internet después de que la cultura digital participativa haya producido imitaciones, remezclas o remixes y más interacciones, los memes como discurso, son utilizados con fines diversos, pero su uso político es reconocible –y en esta experiencia personal, con un sentido histórico propio.

Si bien los aportes de Wiggins colocan el foco en los memes de internet, son relevantes para repensar la enseñanza de la Historia como disciplina en la escuela secundaria, la cual posibilita al estudiante comprender la realidad en la que vive, debido a que es producto de un proceso que se desarrolla en el tiempo y en el espacio. El conocimiento histórico y la apropiación de sus categorías posibilitan contextualizar diversos saberes, así como también generar condiciones para el desarrollo del pensamiento crítico y reflexivo situando al estudiante como protagonista activo de la realidad social, es decir, lo prepara para pensar históricamente. Por ende, aporta a la formación de ciudadanos activos, reflexivos y capaces de enfrentar creativamente los problemas de su tiempo. Por ese motivo, muchas veces debemos ponderar cómo gestionar estos conocimientos generando el deseo de saber, dentro de aulas cada vez más heterogéneas.

2. ¿Es posible pensar una clase de historia “diferente” para secundaria?

Por supuesto que sí. Desde el primer día de observaciones en la Escuela, estaba convencida de trabajar con memes, no sabía cómo, pero el grupo de estudiantes fue lo que mayor confianza me brindó; este se conformaba por muchos talentos, de faz musical y artística: la mayoría tocaba diversos instrumentos musicales, algunos dibujaban de manera impactante, otros cantaban indescriptiblemente. En fin, muchos dones, habilidades, capacidades, ingenio, así como también perspicacia y agudeza para expresar sus ideas y emociones; estas aptitudes debían ser explotadas al máximo, por ello emprendí el camino hacia la aventura memética.

Si bien, fue una idea que produjo algunas reticencias por parte de la docente a cargo del curso, por ser una novedad, tal vez, o simplemente por el hecho de no saber cómo evaluarlo, fui planificando de a poco, con la guía y el consentimiento de mi docente observadora, elaborando una propuesta significativa planteada como una actividad evaluativa, si, como parte de una evaluación integradora de los conocimientos propuestos para el Eje V de la materia: “Del primer peronismo a la Revolución Libertadora (1943 - 1955)”. La evaluación se desarrolló en dos partes: una prueba teórica y, luego una prueba “memética”, en otras palabras, los estudiantes debían producir “memes históricos”, atendiendo a pautas específicas detalladas. La idea primordial se basaba en la confección de un producto final representativo y valorativo, ante todo, que pudiera conjugar los conocimientos aprehendidos y su vinculación con el contexto político, económico y social actual; procurando que sirviera como material didáctico para la materia y próximas cohortes. Sin más, una propuesta diferente que lograra provocar en los estudiantes su deseo de saber, promoviendo su conciencia histórica y procurando su compromiso como ciudadanos activos; aquí la evaluación toma un papel preponderante. A continuación, expondré la actividad propuesta para trabajar con memes y cómo se convirtió en una evaluación que proporcionó una nota contundente para cerrar la calificación de la materia del último trimestre de cada estudiante.

2.1. Armemos una Memeteca

Como explicite en los párrafos precedentes, la propuesta para la prueba final del curso, constaba de dos partes, la primera parte de la evaluación de los conocimientos abordados durante las clases desarrolladas se basaba en la teoría, compuesta por dos consignas: en primer lugar, los estudiantes debían elegir entre tópicos específicos (desarrollados en las clases anteriores), debiendo realizar un texto breve y teniendo en cuenta para su producción los conceptos principales, los actores sociales, políticos y económicos, y otras características importantes. Entre las temáticas podían elegir: el ascenso político de Perón (1943-1945), los principios políticos e ideológicos del proyecto peronista, la Reforma Constitucional de 1949, el sistema educativo durante el “peronismo”, o el Primer y Segundo Plan Quinquenal, o combinar dos o más de ellas; en segundo lugar, debían pensar y exponer “¿Qué pregunta(s) le harías a una persona que vivió durante el Primer Peronismo (1946-1955)?”, teniendo en cuenta un diálogo que se produjera con sus abuelos, tíos abuelos, familiares cercanos o vecinos protagonistas del Régimen Peronista.

La segunda parte evaluativa era la que mayor incertidumbre, ansiedad y expectativas producía, por lo menos para mí. Decidí denominar a la actividad de la siguiente manera: “¿Armamos una Memeteca?”, esto responde a conformar un repositorio, una suerte de archivo de memes con los que se pueda contar para consultar, intervenir o formular nuevas actividades, evaluativas o no. En la actualidad, todos estamos relacionados con la “cultura memética”, por ello decidí plantear al meme como dispositivo pedagógico posibilitador y potencializado para la comprensión, interpretación y reflexión sobre distintos periodos históricos, en este caso particular, sobre el primer peronismo(1946-1955), con el afán de generar conciencia histórica y desarrollar el pensamiento crítico de los estudiantes dentro del aula de secundaria. Con el objetivo de que cada estudiante produjera al menos un meme, se planteó la siguiente propuesta:

1. “La actividad será individual”. Los estudiantes trabajaron a la par, disponiendo sus bancos en forma de círculo, así todos podrían verse y a su vez acceder a los materiales que se encontraban en el centro, sobre el escritorio principal de la docente en el aula;

2. “Podrán realizarla consultando los recursos bibliográficos trabajados en las clases anteriores: mapa temporal, esquema conceptual, cuadro sinóptico, síntesis, y cuadro comparativo”.Estos materiales fueron elaborados para mejorar la comprensión de los temas, colaborando con el estudio de los textos propuestos; sobre todo el mapa temporal que exhibía los procesos y acontecimientos más relevantes sobre una línea del tiempo que cada estudiante intervino a su conveniencia;

3. “Se entregará a cada estudiante una hoja en blanco y distintas imágenes de actores sociales y políticos, además de plantillas para recrear memes, siguiendo la lógica propia del periodo histórico abordado”. En este caso, decidí colocar sobre el escritorio (en el interior del círculo conformado por los bancos de los estudiantes) los materiales mencionados, además de cartulinas con estampados y colores lisos, fibras, microfibras, fibrones y lápices, tijeras y pegamento, para intervenir cada hoja A4.

4. “Apelando a su creatividad, intervengan la hoja en blanco con las imágenes o dibujos creando diálogos, utilizando frases, reivindicando estrofas de canciones, exponiendo sus pensamientos y posturas… remixen… conviértanse en meme-artistas”. Con este enunciado, pretendí motivar a los estudiantes, exacerbando sus cualidades y aptitudes artísticas. Por otro lado, el término “remixar”, proviene de Wiggins, quien hace referencia a las remezclas que puedan producirse al utilizar más de un meme o darle otro sentido, volver a utilizarlo con una nueva intención, con un interés diverso o con más de un sentido.

5. “Una vez que hayan terminado, cada meme será presentado por su autor, realizando una rueda de socialización”. El pedido de colocar los bancos como si fuera una gran ronda, fue intencional, sobre todo para que los estudiantes pudieran mirarse, observar a sus compañeros y tuvieran un panorama más abierto al momento de presentar sus memes. La socialización tenía como fin “romper el hielo histórico”, ese témpano helado, inmutable, estático, que debía ser agitado.

Finalmente, como “nota” para enriquecer sus producciones, se les aconsejó posicionarse desde una postura política oficialista o antiperonista (respecto a la época en cuestión), así como generar relaciones con la situación política, social, económica y cultural actual de nuestro país. En este sentido, se buscó promover el uso de “conceptos sociales candentes” dentro del aula, una cuestión controversial como fortalecedora para reflexionar sobre nuestro presente, pero que, además, durante las clases suscitó debates y cavilaciones sumamente meritorias.

2.2. ¿Podemos evaluar un meme?

Primeramente, quisiera reivindicar los aportes de Rebeca Anijovich y Graciela Cappellitti (2017), quienes coinciden en considerar a “la evaluación como una oportunidad”. Ello tiene como propósito que los estudiantes pongan en juego sus saberes, visibilicen sus logros y aprendan a reconocer sus fortalezas y debilidades. En otras palabras, las dimensiones del proceso de evaluación se vinculan indefectiblemente con la idea de ayudar a los estudiantes a aprender y a reconocerse como aprendices, como personas que se desenvuelven dentro del campo de la educación. También, la evaluación se entrama necesariamente con la enseñanza y el currículum, debido a que en las decisiones que se adoptan están presentes las concepciones sobre qué y cómo enseñar.

Evaluar el aprendizaje, como una actividad generalizada y aprehendida, significa valorarlo en su proceso y resultados, lo que nos remite a utilizar diversas estrategias, desde el formato de presentación de los contenidos –recortados, la mayoría de las veces–, hasta la motivación que podemos lograr con ellos. Claramente, las herramientas y los criterios de evaluación que se utilizan con asiduidad en las clases de Historia son exámenes (orales o escritos), donde se considera la habilidad o memoria para recordar información factual. También, trabajos escritos en los que se pondera la destreza de reescribir información, lo cual se relaciona con la cantidad de páginas –lo que nos hace preguntarnos: ¿y la calidad del escrito? – y la mejor presentación, además de las participaciones en clase, “aunque generalmente se centran en identificar la habilidad para reproducir información y emitir cualquier opinión” (Lima Muñiz, 2011).

La evaluación tiene que ser flexible para acoplarse a la diversidad de la realidad escolar, por ello, estoy convencida de que es sumamente importante negociar los criterios de evaluación para generar un mayor compromiso por parte de los estudiantes, constituyéndose como una oportunidad de consensos y disensos, negociando a través del diálogo activo y constructivo. Por ello, los criterios, las estrategias e instrumentos de la evaluación deben ayudar a ser posible esa adaptación. No debe ser rígido, estereotipado o descontextualizado del planteamiento metodológico. No obstante, debe existir una “retroalimentación”, por lo que, para que realmente sea democrática y formativa es necesario que la evaluación sea objeto de una reflexión constante. En otros términos, la evaluación de la evaluación es una actividad que alimenta el conocimiento crítico del profesor o la profesora, lo mantiene atento a la complejidad de su labor docente y deja abierto el camino a nuevas experiencias innovadoras. Actualmente, puede tener más influencia lo que el estudiante ve en TikTok, Instagram o X, que lo que está en el libro de texto. Por lo tanto, se presenta como una posibilidad potable para la evaluación cómo se justifican las fuentes, cómo se comparan, cómo se obtienen conclusiones. Entonces, los memes significarían una forma flexible, subjetiva, una oportunidad para evaluar conocimientos teóricos que suelen ser “pesados” para los estudiantes, un giro de 360° a la manera en que se realizan las evaluaciones, lo que no significa que sea infalible –sería muy incrédula.

Ahora bien, los criterios de evaluación planteados para realizar la actividad memética fueron claros: en primer lugar, reflexionar críticamente respecto de las problemáticas abordadas en todas las clases dictadas por la practicante; en segundo lugar, propender a una expresión escrita adecuada de sus ideas; en tercer lugar, utilizar de manera precisa los conceptos e información histórica; en cuarto lugar, interpretar coherentemente los materiales didácticos propuestos. Esto tiene relación directa con los objetivos planteados, para generar un producto final en el que se analice, reinterprete y reflexione a partir de la producción de memes como dispositivos pedagógicos, tales como reconocer los actores sociales que transformaron el escenario político, económico y social durante el periodo que se enmarca entre 1943 y 1955, ubicar temporal y espacialmente los acontecimientos más relevantes de la época, comprender y explicar la dimensión de las transformaciones sociales, económicas, políticas, legales y culturales en el marco del primer peronismo, y relacionar pertinentemente los sucesos del pasado con los del presente, si es conveniente.

Ante estas consideraciones, creo relevante presentar algunos memes para analizar, suscitar controversias y preocupaciones actuales. Estos dispositivos constituyen el reflejo de los conocimientos aprendidos, las historias de vida de cada uno (como las anécdotas), influencias e ideologías políticas, experiencias escolares, familiares y sociales, y sus propios recorridos escolares, evidenciando una práctica ideológica. En cada caso, se realizará una breve descripción y contextualización, haciendo referencia a las potenciales interpretaciones (y no las únicas), sobre el meme en cuestión –los nombres de los autores son ficticios y los títulos de cada uno fueron establecidos para este artículo.


a. Primer caso
“Perón hippie”
Autoría: Danisa Martínez

Este meme en particular generó discrepancias respecto a su interpretación, sobre todo por la nota final que obtuvo la estudiante. En la imagen se puede observar a un Perón joven, con rasgos característicos de hippie: el cabello largo, una vincha psicodelia, lentes de color, barba y bigote, labios pronunciados, de color rojizo y una frase que lo identifica como: “Pero hippie”.

Si bien parte de la consigna se cumple, falta la explicación, el porqué de esta producción, de pensar a Perón como un líder joven e hippie. Al momento de la socialización, la primera respuesta de la estudiante al interrogante ¿por qué pensaste así a Perón? fue “porque sí”, a lo que siguió “porque se me ocurrió hacer una versión de Perón impensada”. Luego no agregó más, por lo tanto, mi interpretación jugó un rol importante, pero no definitivo.

Antes que nada, quisiera mencionar que la estudiante no suele participar en clases, además, tiene dislexia y autismo, por lo tanto, su participación artística y oral definieron la relevancia de este meme. Librado a mi interpretación podría decir que veo en el meme un haz de rebeldía, una crítica, una forma de expresar el descontento por la forma de ser o por las políticas que implementó el líder peronista. No obstante, la estudiante manifestó que provenía de una familia ideológicamente peronista y que su abuela le contaba historias respecto a este periodo; luego de que ella misma le comentara que estaba abordando en las clases de historia esta temática.

Podría aseverar que el General Perón no poseía rasgos hippescos o que simplemente nada de su entorno hacía factible que podía pertenecer al movimiento, salvo su acercamiento a las juventudes. A lo mejor lo que se busca es ridiculizar al personaje o al fenómeno representativo del peronismo. Por otro lado, el movimiento hippie fue mundialmente conocido durante la década de 1960, aunque podemos pensar en un incipiente comienzo a finales de 1950, pero sobre todo en Norteamérica. La estudiante se posiciona ideológicamente, tiene incidencia su estilo artístico. Pero estoy convencida de que este meme es primordial por lo que suscita al momento de su evaluación: la discrepancia entre la interpretación de la docente a cargo del curso y mi análisis, fue controversial; sólo diré que no llegamos a un acuerdo, pero me correspondía calificarlo, por haber elaborado la propuesta. Evaluar a partir de estos dispositivos, hace que valoremos muchas variables, y eso pone en evidencia a su vez, las diferencias entre los paradigmas de enseñanza, más precisamente, entre una docente consumada y una practicante incipiente.

Aún sigo rumiando esta intervención, por eso les pregunto a ustedes, lectores: ¿Qué piensan?, ¿lo calificarían como un “meme histórico” sustancial? Creo que este es un artículo que no sólo comenta y expone una experiencia, sino que busca la reflexión y a su vez la interpretación de estos dispositivos culturales que día a día inciden en nuestras vidas. Les dejo la tarea.


b. Segundo caso
“Perón y Milei, el eje de la disputa”
Autoría: Bastián Forero

El siguiente meme es muy representativo de nuestra sociedad en la actualidad, podría traducirse en un campo de juego donde la disputa es irremediable entre oficialistas vs. opositores, entre libertarios vs. “zurdos”, pareciera que no hay grises en el medio y que el que piensa diferente es el enemigo. ¿Qué sucede cuando aquello traspasa las paredes del aula?, es complejo, pero no imposible de dilucidar y de explotar –como recurso didáctico.

El creador de este meme se define a sí mismo como “mileista, trumpista y bukelista”, un adolescente libertario que no tiene tapujos al momento de expresar lo que piensa y de debatir con sus compañeros y sus docentes, así como mucho menos para comentar su condición de “disléxico y repitente”, algo que no lo priva de ser perspicaz y muy observador; podríamos escribir cientos de líneas respecto a esta cuestión, pero es verdad que hoy en día, los adolescentes están teniendo mucha más participación política y tienden a no esconder sus ideologías políticas, tal vez, por la crisis de representación democrática, o por la influencia de los medios de comunicación, o porque estamos viviendo tiempos complejos, en donde el individualismo prima y “la era del sálvese quien pueda” está a la orden del día; los motivos abundan, las soluciones son escuetas.

Volviendo al meme que nos atañe, en él se lee: “Peronistas de ahora viendo en que echarle la culpa a Milei”, junto a la imagen de Fry, el personaje principal de la serie de Futurama[2], frunciendo el ceño y mirando a quien lo observa con cierto desdén. Durante la socialización, el estudiante presentó sus producciones, cinco en total, todas tenían la misma impronta, claramente, una crítica directa y severa a los partidarios de Perón en el presente, como el kirchnerismo, pero que se encuentra en estrecha relación con las políticas económicas implementadas por Perón durante los Planes Quinquenales, que generaron un gran descontento, sobre todo durante su segundo gobierno. Esta intervención me deja algunas incógnitas: ¿podemos hablar de “peronistas” en la actualidad? Muchos dirigentes se siguen identificando como tales o como herederos de Perón, ¿siguen verdaderamente sus convicciones?, ¿por qué desmerecer un meme que propone una discusión política, histórica y cultural?, en este punto, creo que este meme abre una serie de discusiones que discurren desde los orígenes del peronismo hasta nuestros días; ustedes, lectores, ¿qué opinan?


c. Tercer caso
“Las mujeres durante el primer peronismo: Eva Perón y su legado”
Autoría: Paulina Castro

Este meme demuestra una preocupación generalizada dentro del aula, sobre todo porque significó un tópico que fue desarrollado durante una clase, calando profundo en algunos estudiantes. La lectura de un texto que trataba específicamente sobre las mujeres durante el peronismo, tuvo el cometido de demostrar que las mujeres tuvieron un accionar activo dentro de la sociedad. Si bien, se lee una reivindicación a Eva Duarte, personaje y fenómeno de la época, principalmente por su relación con Perón y con el pueblo, la idea primordial de la actividad, a partir de la lectura, fue que los estudiantes pensaran desde abajo, que hicieran trabajo de campo en sus hogares. En otras palabras, Evita fue una mujer muy importante, pero no fue la única mujer que sobresalió, por eso se les preguntó: y sus abuelas, por ejemplo ¿qué hicieron durante el “primer peronismo”?

Por otro lado, se hizo evidente una cuestión que no fue menor: Perón antes y después de Eva, lo cual se reflejó en ambos gobiernos. Prima entonces, la relevancia e influencia de Eva, la mujer que tuvo poder y que generó en el pueblo amores y desencantos, pero que hasta nuestros días ocupa un lugar privilegiado en la Historia.

Este breve recorrido nos lleva al meme en cuestión, el cual reza: “Eva Perón después de formar parte del movimiento feminista e impulsar el sufragio femenino” y está acompañada de una imagen muy sugestiva, en la cual se ve a una niña mirando a la cámara de manera picara y desafiante, mientras al fondo de la imagen se observa cómo se incendia una vivienda. Manifiestamente, el meme es sugerente, primero porque podemos discutir si Eva Duarte de Perón fue parte del movimiento feminista, no es mi intención entrar en detalles, pero feminismo y peronismo representa una relación que se encuentra anclada a diversas interpretaciones parciales, que en las últimas décadas a comenzado a tomar presencia, pero evidentemente el accionar de la primera dama, fue crucial para instaurar el voto femenino en 1947. Además, la cuestión del feminismo fue una temática de discusión recurrente en las distintas clases. Ahora bien, ¿ustedes qué creen de este meme? Particularmente me parece un recurso potente para llevar al aula de secundaria, un instrumento disparador para comenzar un debate candente.

Consideraciones finales: Expectativa vs. realidad

En este último apartado, he decidido plantear consideraciones y no conclusiones. En primer lugar, porque a lo largo del escrito se han desarrollado observaciones, valoraciones, apreciaciones, reflexiones, argumentos teóricos y razonamientos diversos, los cuales considero que pueden ser replanteados, repensados y hasta refutados. Lo valioso de este tipo de artículos, es mostrar cómo determinadas experiencias o vivencias pueden transformar la manera de pensar o interpretar nuestras propias acciones, o pueden colocarnos en situaciones inimaginables, pero posibles. Esto que parece un trabalenguas, se deshace al tomar contacto con la teoría y los hechos en sí mismos.

Aprendimos con Bradley Wiggins, que el meme es un mensaje político –y me animaría a decir histórico, también–. Mientras la sociedad se vuelve cada vez más digital, el meme intensifica su práctica ideológica. Sin embargo, los creadores se preocupan más por la viralidad que por el contenido. Ahora bien, si pretendemos armar una memeteca, deberíamos prestar mayor atención al contenido, pues claro, el autor estadounidense se aboca a los memes de internet y mi preocupación inicial se instala en que los educandos dejen de ver y sentir a la historia como una materia “insulsa”, “aburrida” e “insoportable”, donde la pregunta común ante la presentación de una nueva unidad es: ¿Por qué tenemos que aprender esto?

Por eso insistí en intentar con un recurso novedoso, que logré conectar a los estudiantes con la historia. Más aún, al revisar el seguimiento de los estudiantes, respecto de la actividad memética evaluativa, pude constatar que la mayoría realizó más de un meme, haciendo a un lado sus dispositivos digitales para intervenir la hoja en blanco con los materiales propuestos y recurriendo a sus apuntes; aunque algunos (dos estudiantes) utilizaron sus celulares para ver ejemplos de memes y copiarlos.

Desde un principio mi idea se basaba en realizar la Actividad Memética como evaluación final, como una oportunidad para que los estudiantes pudieran relacionar los contenidos teóricos con su faceta artística. Sin embargo, la docente a cargo no estaba convencida, debido a que consideraba que debía darse una prueba tradicional para poder evaluar el Eje. Y así fue, la evaluación se realizó en dos etapas. La docente quedó a gusto con la propuesta, sobre todo con la realización de memes, al ver los resultados, participando y realizando el suyo; lo que no desvió la “cuestión” de las notas finales. La segunda parte de la evaluación llevó más tiempo de lo pactado, pues los estudiantes se entusiasmaron y siguieron “perfeccionando” y aumentando sus producciones.

En fin, como practicante y estudiante aprendí mucho con ellos. Debo sincerarme y admitir que los gurises –como los llamaba– superaron mis expectativas y la misma realidad que nos rodea, y eso me deja muy conforme. Primero, porque logré llevar al aula de secundaria una propuesta que rompe con los cánones tradicionales de enseñanza y aprendizaje y segundo, porque se generaron productos finales muy enriquecedores y con un gran potencial didáctico. Hoy, los memes forman parte de mi archivo personal. Pero, representan un reservorio sumamente importante para futuras intervenciones históricas: actividades, reflexiones, disparadores… Por ello, los invito a trabajar con memes, o al menos a interactuar con los casos que se presentan más arriba; siempre es bueno contar con nuevas lentes, y este artículo no es más que una aproximación a lo que puede ser una investigación sustanciosa.

Bibliografía.

Anijovich, R. (2014). Gestionar una escuela con aulas heterogéneas: enseñar y aprender en la diversidad. Paidós.

Anijovich, R. y Cappelletti, G. (2017). La evaluación como oportunidad. Paidós.

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Notas

[1] Doctor en filosofía, profesor asociado y jefe del Departamento de Comunicación de la Webster Vienna Private University. Sus investigaciones en cultura digital, discurso e ideología involucran trabajos sobre memes, fake news, teorías conspirativas, comunicación política y estratégica, que han sido publicados en revistas como New Media & Society, International Journal of Communication, Discourse & Society, International Journal of Strategic Communication, y Social Semiotics. Desde 2024 forma parte del consejo editorial de New Media & Society.
[2] Futurama es una serie de televisión estadounidense, de animación para adultos, creada por Matt Groening, emitida desde 1999 hasta 2003.


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