Artículos Científicos

Identidad docente: un análisis en profesores en formación inicial y principiantes

Teacher identity: an analysis in teachers on initial training and beginners

María Esmeralda Sánchez Navarro
Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Sinaloa, México
Marcia Ayala Elenes
Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Sinaloa, México
Cecilia Saldaña Belmar
El Colegio de Morelos, México

Revista Investigación Educativa, Intervención Pedagógica y Docencia

Universidad Autónoma de Zacatecas, México

ISSN-e: 2992-751X

Periodicidad: Semestral

vol. 4, núm. 1, 2026

iie_docencia@uaz.edu.mx

Recepción: 25 junio 2025

Aprobación: 08 octubre 2025

Publicación: 16 diciembre 2025



DOI: https://doi.org/10.71770/rieipd.v4i1.3525

04-2023-051110330600-102

Resumen: La identidad docente es un constructo multidimensional, su significado no solo puede ser analizado desde una sola dimensión. El análisis teórico señala al menos cuatro dimensiones: personal, profesional, cultural y social. La construcción de la identidad docente en formación inicial y docentes principiantes se considera crucial puesto que es en esta etapa de formación donde se vive la primera crisis de identidad, y son los primeros 5 años donde se presenta la mayor deserción profesional. Se empleó una metodología mixta, con mayor dominancia en el método cualitativo con un enfoque socio antropológico, se aplicó un cuestionario a 400 docentes en formación inicial y principiantes (0 a 5 años en servicio) con enunciados de identidad y discrepancia, y se les realizaron preguntas abiertas sobre concepción y las dimensiones de la identidad docente. Los hallazgos señalan que la identidad docente desde la dimensión personal se conforma por el autoconocimiento, autovaloración, autopercepción y valores del docente, desde la dimensión profesional el ejercicio de docencia es un elemento importante para la construcción y definición de la identidad docente, y la dimensión ética se considera un elemento crucial en la identidad docente y para el perfeccionamiento de la profesión.

Palabras clave: Identidad, Docente, Formación de docente.

Abstract: Teacher identity is a multidimensional construct; its meaning cannot be analyzed from a single dimension. Theoretical analysis points to at least four dimensions: personal, professional, cultural, and social. The construction of teacher identity in pre-service and novice teachers is considered crucial since it is at this stage of training where the first identity crisis occurs, and the first 5 years are where the highest professional dropout rate occurs. A mixed methodology was used, with a greater dominance of the qualitative method with a socio-anthropological approach. A questionnaire was administered to 400 pre-service and novice teachers (0 to 5 years in service) with statements of identity and discrepancy, and they were asked open-ended questions about the conception and dimensions of teacher identity. The findings indicate that teacher identity from a personal perspective is shaped by self-knowledge, self-esteem, self-perception, and teacher values. From a professional perspective, teaching is an important element in constructing and defining teacher identity. The ethical dimension is considered a crucial element in teacher identity and in improving the profession.

Keywords: Identity, Teacher, Student teaching.

1. Introducción

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ([UNESCO], 2024) señala que en los últimos años la tasa de deserción del profesorado en educación primaria casi se ha duplicado, pasando del 4.62% en 2015 al 9.06% en el 2022, mientras que en el nivel de secundaria pasó del 5.00% en 2016 a 5.71% en el 2022, no solo en países en desarrollo sino también en países con ingresos altos como Europa y América del Norte. Los docentes hombres son quienes obtienen las tasas más altas de deserción profesional en comparación de las mujeres (OECD, 2021).

En el 2021 las tasas de deserción profesional fueron del 9.2% para los docentes hombres y el 5.9% para las docentes mujeres (UNESCO, 2024); y en el 80% de los países la deserción profesional de los docentes hombres es mayor que la de las docentes mujeres en educación primaria (UNESCO, 2024). Los datos de la UNESCO (2024) señalan que países de Asía Oriental la deserción profesional en el nivel de educación primaria pasó de un 1.3% en 2018 a casi el 9% en el 2022, en algunas regiones la tasa deserción fue más alta (de 10% o más) como en Sri Lanka un 10%, en las Islas Vírgenes Británicas y Côte d'Ivoire un 11%; en Honduras, y en Jordania y Líbano un 12%, en Mauritania un 16% y en Ruanda un 19%; y fue alarmantemente alta (de 20% o más) en países como Benín (28%), Sierra Leona (21%) y las Islas Turcas y Caicos (25%).

La deserción de la profesión docente es un problema que ha tenido un aumento significativo en los últimos años, y que puede agravar la escasez de docentes (UNESCO, 2024). El ejercicio profesional de la docencia conlleva la construcción de una identidad, es decir, definirse personal, profesional, cultural y socialmente como docente. Valdenegro y González (2022) señalan que la identidad docente es un constructo analizado tanto en la formación inicial del profesorado como en el ejercicio y desarrollo profesional. Además para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la construcción y consolidación de la identidad puede ayudar a evitar el creciente problema de la deserción profesional docente, y puede incentivar al aumento de docentes calificados (Cepal, 2019).

En este contexto, esta investigación tiene como propósito analizar la concepción que tienen de identidad docente las y los profesores en formación inicial y docentes principiantes (de 0 a 5 años en servicio) a través de un cuestionario con enunciados de la identidad docente y discrepancias, con el objetivo de describir las tendencias de la apropiación de la identidad, y con preguntas abiertas para interpretar desde un enfoque socio antropológico el proceso de la construcción de la identidad docente.

La formación inicial es un momento clave para la construcción de la identidad docente, puesto que en esta etapa "aparece la primera crisis de identidad" (Vaillant, 2010, p. 14), y son los primeros cinco años en servicio donde se registra la mayor deserción de la profesión docente (UNESCO, 2024). La identidad docente se constituye una tarea crítica y reflexiva de los procesos de formación inicial y en el ejercicio y desarrollo profesional de los docentes (Vaillant, 2010).

1.1. Identidad docente: análisis conceptual

La identidad docente es un constructo que ha sido analizado desde diferentes perspectivas. En los estudios de Michetll y Weber (1999) desde la constante reinvención que experimentan las y los docentes de sí mismos; Hargreaves (2000) se centra en la influencia de la cultura escolar en la identidad; Lasky (2005) hace su análisis desde el papel de la identidad en las acciones del docente ante las reformas educativas; Alsup (2006) a partir de la variedad de discursos que los docentes producen y participan; Flores y Day (2006) y Chevrier et al. (2007) presentan la identidad desde la influencia de los factores contextuales que influyen en la práctica del docente; Day (2001) y Skerrett (2010) desde la interacción entre la biografía personal del docente y el contexto profesional y social donde se desenvuelve; y desde los aportes de Clandinin et al. (1999), de Sfard y Prusak (2005) y de Elías (2016) la identidad docente se analiza en términos de narrativas personales que las y los docentes crean para explicarse a sí mismos la vida del docente.

Falcón y Arraiz (2020) señala que la identidad docente ya no se define como una cualidad única e inmutable de la personalidad de la persona, sino como un elemento crucial que las y los docentes van construyendo desde la naturaleza de su trabajo profesional (Elías, 2011; Falcón y Arraiz, 2020). La identidad docente carece de una sola conceptualización, dado que se trata de un concepto complejo y multidimensional que enfatiza en aspectos personales, sociales, culturales y profesionales del docente (Elías, 2016). La identidad docente es un concepto complejo y dinámico, donde se conjuga la autoimagen profesional y los distintos roles que sienten las y los docentes que deben jugar como docente al enseñar, administrador de tareas, evaluador, organizador de eventos, entre otros (García, 2006).

El análisis teórico de los diferentes significados de la identidad docente permite identificar al menos cuatro dimensiones: personal, profesional, cultural y social, y se pueden rescatar en algunos significados convergencias en dos o tres dimensiones, como son: personal-profesional, personal-cultural, personal-social, profesional-social y personal-profesional-social. Cada dimensión señala el concepto y significado de la identidad docente abordado desde diferentes maneras de entender el ser docente.

1.1.1. Dimensión personal

La conceptualización de la identidad docente desde la dimensión personal se concibe como esa definición que las personas tienen de sí mismos como docentes (Cattonar, 2001), es el significado que el docente tiene de sí mismo siendo un docente. También se concibe como una colección de historias acerca de individuos (Sfard y Prusak, 2001), es decir, a través de las historias personales del docente. Como puede apreciarse la dimensión personal solo se centra en el docente como persona, como un individuo que construye a través de sus vivencias y de su historia de vida su identidad.

Desde algunos teóricos el significado de la identidad docente desde la dimensión personal converge con las dimensiones profesional, cultural y social, donde el docente no se define solo desde sí mismo como persona, sino desde factores e influencias externas propias de la profesión y de la posición social y cultural. Para Reeves (2018) la identidad docente es un término que encubre el estatus, rol, posición, relación e identidad comunitaria e institucional del docente; es decir, la identidad no solo es personal sino es a la vez profesional puesto que se asume un rol profesional que le otorga al docente cierto estatus institucional y social, desde esta definición la identidad se conforma por la dimensión personal-profesional. Y Elías (2011) señala que la identidad docente es un conjunto de significados y representaciones descriptivas, prescriptivas y evaluativas asignadas por los docentes a las diferentes funciones de su ocupación profesional.

García (2009) en su definición considera a la identidad docente desde una dimensión personal-cultural, definiendo a la identidad docente como un fenómeno relacional, su desarrollo ocurre desde lo intersubjetivo y se caracteriza por ser un proceso evolutivo, donde las y los docentes se van interpretando a sí mismos como persona dentro de un contexto determinado. Para García (2009) la identidad parte de un proceso evolutivo personal del docente, y es determinado por un contexto cultural que lo define en su ejercicio profesional. Desde esta dimensión la identidad es relacional, por lo tanto, el contexto cultural influye en la definición de las y los docentes como profesionales.

Bolívar (2007) define a la identidad docente desde una dimensión personal-social, es el resultado de un proceso biográfico y social del docente que se deriva de su práctica profesional, pero que están ligado a su historia personal y a las características sociales, familiares, escolares y profesionales. Por tanto, la identidad docente cobra sentido desde el contexto social donde desarrolla su práctica el docente.

Y desde una dimensión personal-profesional-social Akkerman y Meijer (2011); Falcón y Arraiz (2020); Karaolis y Philippou (2019), definen la identidad docente como una entidad en constante construcción y reconstrucción, en relación con las vivencias y experiencias personales pasadas, los contextos donde se desempeña, los roles que le son atribuidos como profesora o profesor y la importancia de su función para el desarrollo social. La identidad docente es un proceso de construcción personal pero también de reconstrucción desde la función y rol docente, alineado a los requerimientos sociales.

1.1.2 Dimensión profesional

Desde la dimensión profesional, la identidad docente se concibe un conjunto heterogéneo de representaciones profesionales que se diferencia e identifica con otras profesiones (Osuna y Mata, 2015). La docencia como profesión se determina por el desarrollo de la profesión que se representa y diferencia de otras, la identidad docente es esa representación profesional de la docencia.

Para Vaillant (2010), la identidad docente se relaciona la dimensión profesional pero también la dimensión social, señala que hay identidades múltiples y estas dependen tanto de los contextos de trabajo o personales y de las trayectorias de vida profesional, por lo tanto, la identidad docente es una construcción que surge desde la trayectoria de vida del docente, pero a la vez es una construcción colectiva estrechamente relacionada con su función profesional, desempeñándose como docente en el ámbito laboral.

Desde esta dimensión profesional la identidad docente es la representación del docente siendo un profesional, desempeñado el rol y función propia de esta profesión. Vaillant (2010) la considera como una construcción colectiva desde la profesionalización de docencia.

1.1.3 Dimensión cultural

Desde la dimensión cultural la identidad docente se concibe como proceso de interacción, donde interviene el sujeto y todas las interacciones significantes con los contextos históricos y sociales estructurados (Dubar 1991, como se cita en Elías, 2011). La identidad docente no es una construcción individual y aislada, sino que se relaciona con el contexto histórico y social donde se desenvuelve la o el docente, por lo tanto, sus funciones y rol tienen una trascendencia histórica que da cuenta de la cultura.

1.1.4 Dimensión social

Desde la dimensión social, la identidad docente se define como una negociación entre el docente y las fuerzas externas sociales (Bucholtz y Hall, 2005). La identidad docente se construye desde lo socialmente establecido para el desempeño de la profesión docente, siendo las exigencias sociales las que determinan que función y el rol que debe desempeñar el docente.

2. Metodología

La investigación en cuestión tiene un corte mixto, con mayor dominancia en el enfoque cualitativo a través de la socioantropología en educación. Mediante el método cuantitativo se recurrirá al análisis de tendencias a través del cuestionario de enunciados de identidad docente con respuesta en escala Likert (Hernández et al., 2014), y desde el método cualitativo con un enfoque socio antropológico se conocerá la cultura de los sujetos en el contexto social. García Salord y Vanella (2008) señalan que el enfoque socio antropológico implica introducirse en el mundo de “habitus”, en aquellas estructuras estructuradas y estructurantes en el espacio natural de su reproducción, que es la vida cotidiana. Por lo tanto:

implica registrar lo vivido por otros como natural en el carácter rutinario de las actividades diarias, y donde se entrecruzan la normatividad formal e informal, explícita e implícita que organiza su cotidianidad como evidencia y estructura de las relaciones y significados que sedimentan el proceso de socialización. (García Salord y Vanella, 2008, p. 432)

La socioantropología como método de investigación permite convertir a los sujetos en fuentes de datos a través del cual expresan y manifiestan su "cultura, ubicando sus actitudes, identidades y preferencias en el campo de la docencia en el contexto que proporcionan los ámbitos sociales y culturales, todo lo cual está bajo la influencia de los discursos académicos y pedagógicos de las instituciones " (López Zavala, 2001, p. 13). Con este método se permite obtener elementos de la realidad social que viven los docentes en su labor diaria, los cuales influyen en su desempeño y ejercicio profesional.

2.1. Ruta metodológica de la investigación

Dentro de los elementos que se llevaron a cabo en la construcción de la ruta metodológica son:

a) Indagación documental

En primera instancia se realizó la indagación documental, se revisaron apartados documentales acerca de la identidad docente, las investigaciones realizadas del tema en cuestión, los aportes teóricos de diferentes autores, los documentos oficiales como: la ley de educación, el marco curricular común 2022, la Nueva Escuela Mexicana, entre otros, las cuales sirvieron como marco de referencia para conocer la cultura de las y los docentes en cuestión y en específico analizar su identidad con la profesión.

b) Cuestionario de identidad docente

Como segunda instancia se recurrió a la aplicación de un cuestionario tipo Likert, y algunas preguntas abiertas, los cuales ayudarán a comprender, interpretar y valorar la identidad docente de los profesores en formación inicial y docentes principiantes. Cabe mencionar que el cuestionario tipo Likert (de siete puntos, donde 1= totalmente en desacuerdo y 7= totalmente de acuerdo) está conformado por enunciados de identidad y discrepancia que tratan sobre la realidad social del profesorado, basados por supuesto en los principios de la ética.

El cuestionario fue elaborado a partir de la revisión de instrumentos ya utilizados en otras investigaciones relacionadas con la ética profesional, de las cuales se seleccionaron diversos ítems donde se rescata la importancia de la identidad docente, uno de los cuestionarios de los cuales se tomaron algunos ítems corresponde a la investigación titulada: Ética profesional del profesorado: Valores pedagógicos e intelectuales en la cultura docente por López Zavala y Solís (2011), y el otro cuestionario fue el implementado en varias investigaciones sobre ética profesional por Hirsch Adler (2005).

Los ítems considerados en el cuestionario están relacionados con la identidad docente en el marco de la ética profesional, y para darle estructura se tomaron en cuenta tres dimensiones: la dimensión personal, la dimensión profesional y la dimensión ética.

· La dimensión personal se compone por la categoría teórica: Afectivo- emocional, la cual tiene que ver con sentir orgullo por la profesión, sentirse satisfecho profesionalmente, tener aprecio por ésta, motivación y vocación. También es poseer capacidad emocional, autoconocimiento y autoaceptación de las cualidades y limitaciones de uno mismo (Hirsch, 2005).

· La dimensión profesional atiende la categoría: Académica, la cual tiene que ver con el conocimiento y el compromiso por la formación continua del docente, esta categoría resulta importante en el desempeño de los profesores ya que tiene que ver con la eficiencia y eficacia en la obtención de buenos resultados académicos de parte de él y de sus estudiantes.

· Y la dimensión ética con su categoría: Ética profesional, esta categoría se centra en la necesidad de actuar con la idea de hacer el bien a la sociedad desde el desarrollo profesional, tiene que ver también con el interés y la motivación para ser útil; buscando el bien de los usuarios de la profesión docente; perseguir y contribuir al bien de la sociedad y preocuparse por su transformación; conjugando los derechos y deberes; así como el compromiso y la humanidad. Es decir, actuar con sujeción a principios y valores humanos, teniendo coherencia con los principios éticos y morales y desempeñarse profesionalmente de la mejor manera posible (Hirsch, 2005).

c) Preguntas abiertas

Las preguntas abiertas incorporadas el cuestionario se estructuraron para lograr un mejor comprensión e interpretación de la construcción de la identidad docente desde las dimensiones personal, profesional y ética, las preguntas fueron las siguientes:

1. ¿Cómo considera que se da el proceso de construcción de la identidad profesional de los docentes?

2. ¿Cómo concibe su identidad como docente?

3. Desde su punto de vista ¿Qué dimensiones conlleva la identidad docente?

4. Desde su punto de vista ¿Cuáles son los factores que influyen en la identidad docente?

5. ¿En qué momento se define (o definió) usted como un (a) docente?

2.2. Participantes

En la investigación participaron 400 docentes en formación inicial y principiantes (78% mujeres, 20% hombres y 2% prefieren no decirlo) de la mayoría de los estados de la república mexicana (con excepción de los estados de Baja California y Chihuahua) teniendo una mayor participación en los estados de Sinaloa (19%) y Puebla (17%). Con un rango de edad de 17 a 50 años. La escolaridad de los participantes se distribuyó de la siguiente manera: 21% de docentes en formación inicial de los semestres: primero, segundo quinto, séptimo y octavo y 79% de docentes principiantes (0 a 5 años en servicio).

2.3. Procedimiento para la recolección de datos

El cuestionario y las preguntas abiertas se administró mediante la plataforma Google Formularios (https://forms.gle/W9YTu7JiGrLtAstr6) con la colaboración de la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa y el Centro de Actualización del Magisterio, unidad Mazatlán para tener contacto con docentes formación inicial y docentes principiantes a nivel México. El cuestionario se administró a los participantes a través del correo electrónico y por medio de WhatsApp, entre los meses de noviembre, diciembre de 2024 y enero de 2025. Previo al envío del cuestionario se les presentó a los participantes el objetivo de la investigación y se les mostró el cuestionario a través de grupos en Google Meet, quienes accedieron participar se les solicitaba su información para enviarles el cuestionario de manera personal.

2.4. Procedimiento de la información

Para el análisis de los resultados se recurrió al programa SPSS versión 25, con la intención de conocer las tendencias principales de los sujetos investigados del cuestionario de enunciados de la identidad docente y discrepancias, por lo que se tendrá información suficiente para hacer un análisis cualitativo del dato cuantitativo.

Atendiendo el principio de la triangulación de los datos en la investigación cualitativa (Anderson, 1991), en el análisis de los datos recabados se consideraron: los resultados del cuestionario y las opiniones y experiencias de los informantes de las preguntas abiertas.

3. Resultados

La identidad docente no es una calidad del docente, sino es un elemento crucial que los docentes van construyendo desde la naturaleza de su trabajo profesional (Elías, 2011; Falcón y Arraiz, 2020), donde las dimensiones personal, profesional, cultural y social dan sentido al significado de ser docente. La tabla 1 permite apreciar las tendencias de los docentes en formación inicial y principiantes de las dimensiones personal, profesional y ética de la identidad docente.

Tabla 1
Cuestionario de enunciados de identidad docente y discrepancias
ÍtemEnunciado1234567
1Estoy 100% satisfecho(a) con la profesión que he elegido.2%0%1%3%7%17%70%
2Los profesores tenemos una noble profesión; sin embargo, sólo la podremos realizar cuando tengamos condiciones y buenos ingresos.28%12%13%15%13%8%12%
3La profesión docente es esencialmente humana y puede realizarse, aunque tengamos salarios bajos.9%4%8%18%10%16%35%
4Lo que me interesa preferentemente del ejercicio de mi profesión es ganar dinero y prestigio.46%18%12%13%6%1%4%
5Para tomar buenas decisiones profesionales hay que tener seguridad en uno mismo.2%1%1%2%3%14%78%
6Estoy convencido(a) de que para ser un buen profesional y disfrutar mi profesión no tengo que hacer ningún tipo de sacrificio.69%11%35%4%77%11%74%
7Hacer lo correcto profesionalmente me permite estar en paz conmigo mismo.2%0%1%2%7%13%75%
8No es muy necesario que un buen profesional deba darse tiempo para evaluar las consecuencias de sus acciones.58%15%7%5%4%3%8%
9Como profesional de la educación, debo basar mi trabajo en conocimientos científicos, aunque requiera ampliar la jornada laboral.6%4%8%21%17%17%27%
10La formación docente que adquiera siempre debe servirme para mi mejoramiento económico.14%11%11%22%16%14%13%
11Busco nuevos conocimientos profesionales, aunque no tengan aplicación directa en la enseñanza de mis temas escolares.7%3%7%11%12%20%41%
12Busco la actualización permanente en aquello que sólo resuelve la enseñanza de mis temas académicos.16%9%12%15%12%13%25%
13La puesta al día en los conocimientos es imprescindible para ser un buen profesional.3%2%4%8%15%17%52%
14Sé que, aunque no esté preparándome continuamente tengo la capacidad para resolver nuevas situaciones y problemas profesionales.4%4%5%11%20%20%37%
15Me agrada tener que prepararme continuamente.1%1%1%1%6%20%70%
16No estoy dispuesto(a) a invertir mucho tiempo en actualizar mis conocimientos sobre algún aspecto de mi profesión.62%15%8%5%4%3%5%
17Seleccioné mi carrera principalmente para ser útil a las personas.11%4%5%12%15%18%36%
18La solución de los problemas sociales es un asunto técnico que hace innecesario escuchar a los ciudadanos.52%11%6%12%6%4%8%
19De nada sirve un trabajo bien hecho si no contribuye a ayudar a los demás.9%3%5%11%9%19%44%
20A los profesionales no les corresponde la solución de los problemas sociales.36%17%14%12%10%6%6%
21El éxito profesional no significa nada si no me permite ser una mejor persona.6%2%3%8%7%16%61%
22No es preciso que conozca y practique los valores de mi profesión para poder ejercerla.57%15%6%5%4%4%10%
23La función del docente es formar a sus alumnos en valores y pautas de conducta, así como también en conocimientos.2%1%2%5%8%15%67%
24Los maestros son los encargados de compartir conocimientos a sus alumnos, y la familia es la principal responsable de formarlos en principios éticos y valores.5%1%4%8%8%17%58%
elaboración propia.

Los hallazgos del cuestionario señalan que desde una dimensión personal, el 70% de las y los docentes en formación inicial y principiantes se sienten completamente satisfechos de su profesión, sin embargo, un 20% señala que para el ejercicio docente se requiere de buenas condiciones de trabajo y salarios altos (ítem 1 y 2). Un 90% de las y los docentes en formación inicial y principiantes muestran agrado por la preparación continua, solamente el 8% señala no estar dispuesto a invertir su tiempo en la actualización profesional (ítem 15 y 16). El 54% de las y los docentes en formación inicial y principiantes consideran que su elección de la profesión docente se debe al interés por ser útil a las personas, mientras que solo el 12% considera que la profesión docente es irrelevante para la solución de los problemas sociales (ítem 17 y 18). Y el 77% de las y los docentes en formación inicial y principiantes señala que el éxito profesional no es nada si no le permite ser una mejor persona, mientras que el 14% considera que no es necesario que el docente practique los valores para poder ejercer su profesión (ítem 21 y 22).

Desde una dimensión profesional, los hallazgos señalan que un 51% de las y los docentes en formación inicial y principiantes consideran que la profesión docente es humana, sin importar un salario bajo, solamente un 5% considera de gran relevancia el prestigio y salario antes del ejercicio profesional (ítem 3 y 4). Por otro lado, el análisis señala que el 92% de las y los docentes en formación inicial y principiantes señalan que las buenas decisiones profesionales dependen de la seguridad en uno mismo, sin embargo, un 85% señala que para ser un buen profesional y disfrutar la profesión no se requiere ningún tipo de sacrificios (ítem 5 y 6). Un 44% de las y los docentes en formación inicial y principiantes consideran que el conocimiento científico debe ser parte de los profesionales de la educación, aunque eso requiere un mayor tiempo de jornada laboral, sin embargo un 27% considera que la formación profesional solo debe tener una retribución y mejoramiento económico (ítem 9 y 10). De igual manera, un 61% de las y los docentes en formación inicial y principiantes señalan que busca nuevos conocimientos sin que tengan una aplicabilidad directa con la enseñanza, en cambio un 38% enfoca su actualización profesional en temas académicos y con relevancia en la enseñanza (ítem 11 y 12).

Desde una dimensión ética, un 88% de las y los docentes en formación inicial y principiantes señalan que hacer lo correcto profesionalmente le permite estar en paz con sigo mismo, y un 11% consideran que no es necesario evaluar las consecuencias de sus acciones (ítem 7 y 8). Un 69% de las y los docentes en formación inicial y principiantes consideran que es imprescindible la puesta al día en los conocimientos para ser un buen docente, sin embargo un 57% señala que no es necesaria la preparación continua, puesto que poseen la capacidad para resolver las nuevas situaciones y problemas profesionales (ítem 13 y 14). Un 63% de las y los docentes en formación inicial y principiantes consideran que no sirve de nada un buen trabajo docente sino se contribuye a ayudar a los demás, mientras que un 12% considera que a las y los docentes no les corresponde la solución de los problemas sociales (ítem 19 y 20). El 82% de las y los docentes en formación inicial y principiantes consideran que la función del docente es formar a sus estudiantes en valores y pautas de conducta, y en conocimientos, mientras que el 72% considera que la función del docente solo es compartir conocimientos a los estudiantes, puesto que la familia es la responsable en la formación de los principios éticos y valores (ítem 23 y 24).

3.1. Concepción de la identidad docente: un análisis desde al ámbito personal

La identidad docente desde la dimensión personal es esa definición que tienen las personas de sí mismos como profesores (Cattonar, 2001), en esta definición se encierra el significado que tiene de sí mismo la y el docente al ejercer su práctica docente; los hallazgos de las preguntas abiertas señalan que la identidad docente desde el ámbito personal se concibe como un reconocimiento y valoración de sí mismo, así como la autopercepción, como muestran la DFI[1]344 "Concomiéndome a mí misma, queriéndome y valorándose y desde luego reflexionando sobre mi práctica" (22 de enero de 2025, Durango, México) y la DFI41 "Va desde mi auto percepción y el valor que le doy a mi profesión" (6 de diciembre de 2024, Sinaloa, México). Desde las voces de los docentes en formación inicial la identidad docente conlleva más que el significado de ser docente, la identidad se conforma por la autovaloración, autoconocimiento y autopercepción que el docente tiene de sí mismo.

En el cuestionario los hallazgos señalan que el 54% de las y los docentes en formación inicial y principiantes consideran que su elección de la profesión docente se debe al interés por ser útil a las personas, las voces en las respuestas abiertas señalan la empatía como parte de la elección de la profesión, como se muestra:

Mi elección va acorde a la empatía, del entender al otro, entender sus necesidades e intereses, hablando en lo educativo, el comprender a los alumnos tanto a los padres de familia es mi interés, y considero que de ahí parte la enseñanza de acorde a su contexto (DP[2]157, 7 de enero de 2025, Sinaloa, México).

Mi identidad como docente se concibe en torno a tres pilares fundamentales: la empatía, el aprendizaje activo y el acompañamiento personalizado. Empatía: Creo que, como docente, es esencial comprender las necesidades, intereses y contextos de los estudiantes. La relación de confianza y el respeto mutuo crean un ambiente donde los alumnos pueden desarrollarse plenamente. Me esfuerzo por ser accesible, escuchar y adaptar mis enfoques a las diversas situaciones y emociones que los estudiantes puedan experimentar. Aprendizaje activo: Promuevo una educación dinámica y participativa (DFI46, 7 de diciembre de 2024, Sinaloa, México).

Los hallazgos tanto del cuestionario como de las preguntas abiertas denotan que la identidad docente se concibe desde los valores que el docente debe practicar en su ejercicio profesional tanto en el aula como fuera de ella. Así mismo, se rescatan hallazgos de la concepción de la identidad docente desde una dimensión personal-profesional, donde se señala:

Concibo mi identidad como docente como un conjunto de valores, competencias y actitudes que guían mi práctica educativa. Es el reflejo de mi compromiso con la enseñanza, mi capacidad de adaptarme a las necesidades de los estudiantes y mi deseo de contribuir al desarrollo de individuos críticos y responsables. Mi identidad está en constante evolución, influenciada por mis experiencias diarias y mi deseo de mejorar (DFI120, 14 de diciembre de 2024, Puebla, México).

La identidad docente se señala desde una constante evolución para mejora, el cuestionario muestra que el 90% de los docentes en formación inicial y principiantes muestran agrado por la preparación continua, concibiendo la identidad como "una completa transformación" (DFI129, 145de diciembre de 2024, Puebla, México) y como "proceso de perfeccionamiento" (DFI175, 12 de enero de 2025, Puebla, México). La identidad docente no es una actividad terminada, puesto que "ser docente implica mucho más que transmitir conocimientos; se trata de formar personas, inspirar y dejar un impacto positivo en los estudiantes" (DFI184, 13 de enero de 2025, Sinaloa, México).

Los hallazgos muestran que la identidad docente no solo implica el significado, es decir, ser o verse como docente, sino también se incorpora una parte a la dimensión personal desde el autoconocimiento, la autopercepción y la autovaloración, siendo la empatía y las competencias profesionales las que guían este proceso de transformación y perfeccionamiento de la profesión docente.

3.2. El ejercicio profesional como definición de la identidad docente

Para Vaillant (2010), la identidad docente se considera como una construcción colectiva desde la profesionalización de docencia, es decir, desde el rol y función profesional que desempeña. Los hallazgos de las preguntas abiertas hacen referencia que la identidad docente se concibe desde el ejercicio profesional, como se muestra: "en el momento que comencé la práctica profesional" (DFI185, 22 de enero de 2025, Guanajuato, México), "desde mi primera práctica" (DFI183, 12 de enero de 2025, Puebla, México), "la primera vez que llevé a cabo una planeación" (DFI163, 9 de enero de 2025, Sinaloa, México), "a través de las experiencias al estar al frente de un grupo y dominar los factores que esto conlleva" (DFI52, 8 de diciembre de 2024, Sinaloa, México), "conforme ejerces la profesión logras dimensionar lo que ello implica, una vez docente, siempre docente 24/7" (DP16, 20 de noviembre de 2024, Veracruz, México), y "en la práctica, cuando sentí la satisfacción de ver cómo mis alumnos aprendían" (DFI135, 812de diciembre de 2024, Colima, México) .

La concepción de la identidad docente se muestra desde el ejercicio profesional, al momento de realizar prácticas o planeaciones, o simplemente estar frente al grupo. sin embargo, es importante señalar que el proceso de construcción de la identidad docente no es compartido puesto que hay docentes que no definen aún su identidad docente al ser estudiante universitario, como señalan: "aún no me defino como docente, pero creo que lo eres al momento que estás frente a un grupo para compartir tus conocimientos" (DFI2, 14 de noviembre de 2024, Sinaloa, México), y:

Aún no me defino totalmente como una docente, debido a que me encuentro en formación de esta profesión, aunque ya tengo un poco de conocimiento y experiencia, considero que me falta mucho por conocer y aprender para poder definirme totalmente como una docente (DFI49, 8 de diciembre de 2024, Sinaloa, México).

La formación inicial es una pieza imprescindible en la construcción de la identidad docente, puesto que favorece los primeros acercamientos al ejercicio profesional. La identidad docente desde el ejercicio de la profesión también conlleva el desarrollar la enseñanza con actividades innovadoras, como señala

En el momento en que mi formación y experiencia me permite trasmitir mis conocimientos a mis alumnos, el guiar a niños y adolescentes por y para la vida con actividades innovadoras, divertidas y llenas de aprendizajes. El convertir el aula en un espacio cómodo y seguro para ellos es lo que me define como docente. Disfrutar siempre lo que hago y sobre todo tomar con amor día con día todos los obstáculos que mi profesión conlleve (DP224, 22 de enero de 2025, Jalisco, México).

Lo que resulta alarmante es que el 61% de los docentes en formación inicial y principiantes en el cuestionario señalan que buscan nuevos conocimientos sin que tengan una aplicabilidad directa con la enseñanza, solamente el 38% se enfoca en recibir una actualización profesional en temas académicos y con relevancia en la enseñanza.

Los hallazgos de la identidad docente desde la dimensión profesional muestran que los docentes en formación inicial y principiantes se definen como docente hasta el momento del ejercicio profesional, resulta interesante que algunos docentes en formación inicial no se consideran con una identidad docente siendo estudiantes en nivel universitario, es en el momento de estar frente a un grupo de estudiantes cuando podrán decir que son un o una docente.

3.3. La ética profesional un elemento central de la identidad docente

Desde los aportes de López (2011) se muestra la ética de la profesión como las disposiciones y saberes necesarios para hacer el bien a los alumnos mediante la enseñanza, “un profesional ético es aquel que hace el bien en su profesión haciendo bien su profesión” (Hortal, 2010, p. 60). La ética profesional conlleva que todos los actores educativos hagan el bien en la formación de los futuros ciudadanos contribuyendo al desarrollo armónico de la sociedad, como muestra López “la eticidad, entendida como lo deseable para la convivencia y el desarrollo humano, está asociada, necesariamente, a escenarios donde el individuo crece como persona a partir del derecho de otros individuos a crecer juntos y en libertad” (2007, p. 21).

Los hallazgos del cuestionario señalan que el 69% de las y los docentes en formación inicial y principiantes consideran que es imprescindible la puesta al día en los conocimientos para ser un buen docente, lo que resulta alarmante es que un 57% señalan que no es necesaria la preparación continua. Los hallazgos muestran que un docente ético se distingue por "gusto por la docencia, compromiso para llevarla a cabo y ética para hacer las cosas correctamente" (DP164, 9 de enero de 2025, Guanajuato, México) y "desarrollar habilidades tecnológicas, prácticas y académicas, éticas, emocionales y sociales (DP43, 6 de diciembre de 2024, Sinaloa, México).

Lo que resulta preocupante son los hallazgos del cuestionario puesto que el 72% considera que la función del docente solo es compartir conocimientos a las y los estudiantes, mientras que la familia es la responsable en la formación de los principios éticos y valores, es importante señalar que la ética no se enfoca solamente a los valores y normas sociales, sino a hacer el bien desde la enseñanza, lo que implica el perfeccionamiento profesional de los docentes.

4. Discusión

Los hallazgos de la investigación señalan que la construcción de la identidad docente es proceso, no solo implica conocer e interiorizar el significado de ser docente desde una dimensión personal como lo concibe Cattonar (2001), si bien, la identidad se configura como parte de la historia biográfica del sujeto (Sfard y Prusak, 2001), que también conlleva el desarrollo de competencias propias de profesión, aspecto que concuerda con Reeves (2018).

Por otro lado, es importante señalar que los hallazgos muestran que las y los docentes en formación inicial y principiantes definen su identidad docente hasta el momento en que se ejercen la profesión, aspecto que resulta inquietante puesto, que es esta etapa donde aparece la primera crisis de identidad (Vaillant, 2010) y son los primeros 5 años en servicio donde se registra la mayor deserción profesional de las y los docentes (UNESCO, 2024), estos resultados ponen una alta responsabilidad a las escuela de formación de docentes en la definición y consolidación de una identidad docente.

Finalmente, resulta de relevancia que la ética profesional sea concebida como un elemento clave de la identidad docente desde el compromiso al ejercer la docencia, sin embargo, los hallazgos muestran que las y los docentes en formación inicial y principiantes delegan esa responsabilidad a la familia, sin asumir éticamente la profesión (López, 2007; Hortal, 2010).

5. Conclusiones

Los hallazgos del cuestionario y de las preguntas abiertas permiten señalar algunas conclusiones. Como primera conclusión, el cuestionario de enunciados de identidad docente y discrepancias permiten analizar la concepción de la identidad docentes desde las dimensiones personal, profesional y ética, y no como un solo cualidad de la personalidad, sino como un elemento crucial para el ejercicio profesional como señalan Elías (2011) y Falcón y Arraiz (2020). Estos hallazgos permiten hacer una primera propuesta hacia las dimensiones de la identidad docente.

Como segunda conclusión, se puede señalar que las preguntas de la entrevista señalan las dimensiones de la identidad docente propuestos en el cuestionario, permiten comprender el proceso de construcción de la identidad docente desde la cultura; los principales hallazgos muestran que la identidad docente se define desde la apropiación personal de la docencia (Cattonar, 2001); el ejercicio profesional (Vaillant, 2010) y el buen desarrollo de la profesión desde la enseñanza (López ,2007).

El concebirse y definirse como docente es un elemento crucial para la construcción de la identidad, aspecto que en algunas y algunos docentes en formación inicial no se ve reflejado, puesto que consideran que es hasta el momento de estar frente a un aula cuando se definen como docentes, aspecto que resulta alarmarte puesto que es en esta etapa formativa donde aparece la primera crisis de identidad (Vaillant, 2010), sin embargo, no es generalizable, puesto que algunas y algunos docentes en formación inicial se conciben como docentes desde los primeros años de escolaridad universitaria. Por lo tanto, contribuir a la construcción de una identidad docente desde las instancias formadoras es una tarea preocupante, puesto que es necesario formar estudiantes que asuman una "identidad con alto grado de implicación personal y responsabilidad ética" (Elías, 2011, p. 8), docentes comprometidos, reflexivos, intelectuales y transformativos (Giroux, 1990) en todos los procesos que implican el desarrollo de su profesión (Pérez, 2000).

Desde los postulados de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) los docentes son profesionales de la educación que han aprendido y desarrollado conocimientos de los procesos educativos desde sus experiencias, por lo que se reconoce su condición de intelectuales que convocan a las y los estudiantes al saber disciplinario escolar, comunitario, científico, social y cultural (Gobierno de México-SEP, 2022). En concreto, las y los docentes "son agentes fundamentales del proceso educativo y, por tanto, se reconoce su contribución a la transformación social" (Ley General de Educación, 2021, p. 3).

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Información adicional

Agradecimientos: A la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa y al Centro de Actualización del Magisterio por brindar el acceso para la recolección de la muestra.

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