Educación e Interculturalidad
Recepción: 09 octubre 2023
Aprobación: 27 noviembre 2023
Para citar este artículo en APA: Montenegro Lanza, J. D.., & Ruíz Calderón, A. L.. (2023). Cosmovisión contemporánea sobre medios de vida del pueblo mayangna y mestizo costeño, Caribe Norte Nicaragüense. Wani, 39(79),77-90. https://doi.org/10.5377/wani.v39i79.17076
Resumen: Primera aproximación a la cosmovisión contemporánea sobre medios de vida de los pueblos mayangnas y mestizo costeño en territorios del Triángulo Minero, Caribe Norte de Nicaragua. La investigación fue realizada con métodos y técnicas del cultivo y crianza de sabidurías y conocimientos en los territorios mayangnas Sauni Bas, Tuahka, Arungka y Sauni As, y por cada territorio una comunidad vecina mestiza; se realizó con el consentimiento previo, libre e informado de las comunidades. Se identificó que los medios de vida como resultado histórico se están transformando por influencias o tendencias actuales, directas e indirectas, internas y externas: unas se pueden manejar y otras no. Estos cambios demandan asumir una mejor preparación desde una perspectiva intercultural, enfocar los territorios con carácter holístico, sin descuidar las identidades culturales, que se constituye en el patrimonio cultural y el valor de los medios de vida de los pueblos.
Palabras clave: cosmovisión, identidad, aculturación, medios de vida, transformación.
Abstract: The first approach to the contemporary worldview on the livelihoods of the Mayangna and coastal Mestizo peoples in territories of the Mining Triangle, North Caribbean of Nicaragua. The research was carried out with methods and techniques of cultivation and breeding of wisdom and knowledge in the Mayangna territories Sauni Bas, Tuahka, Arungka, and Sauni As, and for each territory a neighboring Mestizo community; It was carried out with the free, prior, and informed consent of the communities. It was found that livelihoods as a historical result are being transformed by current influences or trends, direct and indirect, internal, and external: some can be managed, and others cannot. These changes require better preparation from an intercultural perspective, focusing on territories holistically, without neglecting cultural identities, which are the cultural heritage and the value of the livelihoods of the people.
Keywords: worldview, identity, acculturation, livelihoods, transformation.
INTRODUCCIÓN
Nicaragua es un país multicultural y plurilingüe donde habitan pueblos que aspiran a un desarrollo con identidad. Esta característica nacional permite concebir y armonizar los mejores aportes de las distintas culturas; su estado es reconocido por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC, 2019), por su amplio marco legislativo en este ámbito: normas constitucionales, ratificación de instrumentos internacionales para pueblos indígenas que reconocen la libre autodeterminación de los pueblos, su autonomía y su autogobierno; instrumentos sistematizados a través de la Ley 1029 en materia de Autonomía Regional y Ley 1073 sobre Pueblos Originarios y Afrodescendientes (Asamblea Nacional de Nicargua, 2012).
Sin embargo, la histórica exclusión neoliberal; los riesgos generados por fenómenos naturales y antropogénicos que han sufrido los pueblos de la Costa Caribe; la inmigración de comerciantes y productores agropecuarios procedentes del resto del país, quienes, por sus propias características socioeconómicas y étnicas, ejercen presión directa e indirecta sobre los recursos naturales, cambiando dramáticamente la composición demográfica, ecológica, su entorno ambiental y sus prácticas culturales, que han generado conflictos interculturales por el territorio (del Cid Lucero, 2015).
De acuerdo con Chavarría y Castillo (2018) estas dinámicas coyunturales generan un lento y sistemático proceso de cambio en prácticas culturales, que conducen a la aculturación y vulnera la identidad cultural de los pueblos originarios, particularmente de la juventud, ante el inevitable cambio de época movido por fuerzas globales. Por ello, es meritorio un nuevo planteamiento de las cosmovisiones contemporáneas sobre los medios de vida de los pueblos, no como un capital como describen Chambers y Conway (1991), sino como un patrimonio de medios de vida.
El objetivo de la presente investigación: ofrecer una primera aproximación a las características que definen la cosmovisión contemporánea de los medios de vida de los pueblos mayangnas y mestizos costeños en los municipios de Siuna, Rosita y Bonanza. A partir de este propósito, se comparte una significación conceptual sobre la cosmovisión mayangna, desde sus raíces ancestrales hacia una perspectiva contemporánea. Simultáneamente, se explora la cosmovisión del mestizo costeño, considerándose como una cultura productiva de un pueblo trabajador. Ambas aproximaciones conceptuales se fundamentan en el análisis de los medios de vida, reconocidos como patrimonio esencial de estos pueblos.
Conforme a lo anterior y en concordancia con el paradigma de descolonización del pensamiento, se diseñó una metodología integral complementada por el enfoque etnográfico con los caminos de Creación y Recreación de Conocimientos, Saberes y Prácticas propuesta por URACCAN (RUIICAY, 2018). Por lo tanto, esta propuesta ofrece una nueva perspectiva abierta a la resignificación, ubicándose como un referente crucial en el diseño de opciones congruentes para la toma de decisiones, especialmente en lo que respecta al desarrollo con identidad.
MATERIALES Y MÉTODOS
Tipo de investigación
Es una investigación cualitativa fundamentada en la epistemología de la antropología cultural y la vivencia de cultura de Boas (1964), Malinowski (1972), Harris (1983) e interpretación cultural (Geertz, 1973). Se fundamentó en el enfoque teórico metodológico etnográfico de acuerdo con Hammersley y Atkinson (1994). También se aplicaron métodos del Cultivo y Crianzas de Sabidurías y Conocimientos (CCRISAC) (RUIICAY, 2018).
Universo y muestra
El universo son familias mestizas costeñas y mayangnas ubicadas en comunidades vecinas, que comparten divisiones político-administrativo de los territorios mayangnas Sauni Bas y la comunidad Waspuko Central, Territorio Tuahka y la comunidad San Isidro, Territorio Sauni As y la comunidad Salto Grande, Territorio Arungka Matumbak y la comunidad Miranda. Territorios mayangnas y comunidades mestizas distribuidos en los municipios de Siuna, Rosita y Bonanza. Se aplicó una muestra teórica definida por saturación de categorías y casos tipos. Los criterios de selección fueron los indicados por URACCAN (2018) para identificar sabios y sabias. La muestra se constituyó con un total de 27 personas.
Técnicas de recolección de datos
En coherencia al tipo de investigación se implementaron métodos y técnicas dirigidas a descolonizar el pensamiento de acuerdo con de Souza (2010); en este marco, se implementó la construcción colectiva e implementación de espacios del CCRISAC, a saber:
Conversatorios libres, abiertos e informales para el cultivo de las cosmovisiones sobre medios de vida de los pueblos desde su oralidad.
Observación vivencial. Se observaron y se vivieron los hechos en su contexto familiar, comunal y territorial; los protagonistas condujeron, mediante significación, sus realidades y perspectivas en tanto sabidurías y conocimientos sobre sus medios de vida.
Recorridos territoriales y comunales mediante el caminar y Sentipensar la madre tierra y su memoria histórica con cada Tatuna (líder comunitario), empatizando con la identidad propia de cada territorio, con la práctica del Yulbaunin (diálogo comunitario de saberes) y sensibilización de los principios comunitarios.
Espacios de participación en asambleas comunitarias con pueblos mestizos y con pueblos mayangnas: Pakaluduhna (asamblea comunal) y el Asangkaluduhna (asamblea Territorial).
Se realizó estancia en sitios sagrados en Kiulnawas, Cerro Kipih (Atabut), Walpa Tara (Kipala Nunh), Uban Asang y Una Asang, Suyatnuh, Tarara pana para la conexión espiritual con los ancestros y los dueños de las montañas.
Etapas de la investigación
Momento 1: Diseño del camino de creación y recreación de conocimientos. En este momento el punto de partida fue el consentimiento previo, libre e informado que permitiera la vivencia en la comunidad para sentir, pensar y actuar desde las condiciones particulares de los pueblos. Se realizó una deconstrucción teórica en filosofía de la ciencia y de la distinción antropológica etic, orientada a la construcción de una metodología adecuada al contexto comunitario intercultural. Resultado: se diseñó un constructo metodológico del plan de investigación inter epistémico e integrador de aspectos éticos y de calidad para la investigación.
Momento 2: Viviendo cultura. Es el momento empírico que permitió resignificar la distinción emic. Mediante la aplicación de métodos, técnicas y espacios de construcción colectiva se reconoció la interconexión entre diversos elementos de cosmovisión de medios de vidas y construcción comunitaria a partir del conocimiento colectivo, lo que permitió interiorizar la espiritualidad ancestral y principios comunitarios, donde transcienden los capitales de medios de vida a patrimonios de vida a partir de la conexión metafísica y ontológica de la cosmovisión de los pueblos.
Momento 3: Sistematización de conocimientos. La inmersión analítica de la información vivida, mediante el plan de análisis adaptado a los múltiples caminos metodológicos aplicados en el momento 2. Se complementó con las notas de diario de campo y contenidos multimedia donde prevaleció la palabra de los pueblos. Se agruparon ideas fuerza organizadas como categorías en base a las unidades de análisis de medios de vida. Adicionalmente se emplearon técnicas deductivas e inductivas de datos cualitativos.
Momento 4: Validación. Se aseguró la validez desde la percepción comunitaria y externa académica y no académica. Todo el proceso atendió la propiedad intelectual comunitaria como acciones constructivas e interpretativas del colectivo. Con los resultados de la validación se procedió con la elaboración del escrito final.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Cosmovisión mayangna: de lo ancestral a lo contemporáneo
El pueblo mayangna conserva su cosmovisión ancestral fundamentada espiritualmente en la interconexión: patrimonio natural, social, cultural, humano y físico para garantizar su bienestar y supervivencia. En la actualidad se resume como el medio de vida heredado por los ancestros milenarios con un valor incalculable. Comprende desde la disponibilidad de agua, hasta la calidad de los bosques y la disponibilidad de fauna silvestre. La integridad de estos elementos representa una cosmovisión que trasciende el razonamiento científico o ecológico, por una dimensión territorial y espiritual equilibrada con la vida.
En cambio, las nuevas generaciones consideran que desde la base de los recursos naturales (tierras, minerales y otros), existe una amplia oportunidad para mejorar sus condiciones de vida. Ancestralmente, la cosmovisión sobre los medios de vida, particularmente el patrimonio natural, es primordial para su subsistencia, ya que proporciona la alimentación de acuerdo con sus tradiciones.
Sin embargo, en el contexto actual de la economía monetaria, estos recursos y otros son fuentes de ingresos a través de la extracción y comercialización de madera, arena y el oro extraído de forma artesanal en buen sitio y buena práctica de lavado. Un joven de la comunidad Fruta de Pan, indicó: “en algunos sitios se saca hasta siete peniques, la malaquita recientemente descubierta también” (F. Michel, comunicación personal, 25 de noviembre, 2021). Este testimonio indica la transición hacia una visión contemporánea de este medio de vida, siendo una fuente de ingresos a partir de la minería artesanal que ancestralmente no se practicaba.
Un comunitario en Sakalwas explicó su cosmovisión del patrimonio natural de la siguiente manera: “es la riqueza natural, es el medio alrededor que están los árboles que producen el oxígeno, agua, leña, madera, la tierra, donde se siembra para el complemento de muchas cosas que se necesitan” (J. Castillo, comunicación personal, 10 de enero, 2022). El concepto de riqueza en el imaginario comunitario es sinónimo de valor económico o monetario, siendo la principal característica de esta nueva cosmovisión contemporánea.
En retrospectiva, un profesional mayangna describe la cosmovisión ancestral en relación con el patrimonio natural. “En esta visión, el ser humano no controla el entorno natural, sino que es parte integral de él, lo que implica un respeto hacia los demás seres vivos”. Además, destaca “la importancia de los rituales espirituales para actividades como la pesca, la caza y la entrada al bosque” (Taylor, H. comunicación personal, 09 de agosto de 2021). En las comunidades mayangnas donde aún se practica esta cosmovisión, se pueden observar bosques conservados, ríos caudalosos y exuberante biodiversidad; sin embargo, en la cosmovisión contemporánea estas condiciones forman parte de la riqueza natural para su aprovechamiento económico para este pueblo u otros, específicamente para mestizos no costeños y empresas privadas.
Actualmente los conflictos territoriales y la presencia de terceros o mestizos colonos ‒como se les conoce en territorios indígenas‒, han comprometido el equilibrio de los ecosistemas mediante la inserción de un patrón extensivo del sector agropecuario o la agricultura migratoria, que conducen a situaciones de inseguridad vinculadas al tráfico ilegal de tierras comunales, que resultan en conflictos interculturales complejos e involucran una dimensión analítica estructural, contextual y jurídica.
La conexión del pueblo mayangna con el medio externo, o patrimonio social, está dada por la confianza en las organizaciones internas y externas, puesto que en la actualidad existe un amplio tejido organizacional que trabajan con la comunidad; se cuenta con organizaciones de representación institucional: Gobiernos Territoriales Indígenas y Nación Mayangna, ambas son organizaciones o instituciones contemporáneas reconocidas legalmente por los pueblos originarios de Nicaragua.
El patrimonio social para un anciano de la comunidad Fruta de Pan, es un beneficio del que todos los comunitarios pueden disponer. Ejemplo: los proyectos e instituciones que han aportado bonos productivos, infraestructura vial, viviendas, pozos, letrinas y un puesto de salud. Aunque la comunidad aporta económicamente, se reconoce como un beneficio colectivo. Esta cosmovisión refleja un sentimiento de bienestar común en la dialéctica comunitaria, es el resultado de acciones coordinadas por agentes locales. Esta perspectiva reconoce la importancia de la gestión local en el bienestar comunitario.
En la misma comunidad, una mujer también destaca proyectos de agua potable, pozos, clínica médica, programa de crédito y acceso a energía eléctrica, como elementos del patrimonio social que contribuyen al bienestar común.
La cosmovisión contemporánea del patrimonio social se percibe como acciones realizadas por organizaciones internas o externas, que garanticen mejores condiciones de vida para las comunidades, particularmente en servicios básicos vitales y oportunidades para la inserción económica.
El patrimonio cultural se refiere a las costumbres y formas de vida que se han transmitido a lo largo del tiempo. En principio, los bienes intangibles como la lengua materna y sus variantes etnolingüísticas: panamahka, tuahka, ulwa (comunidades de Karawala) y Yuskuh (territorios del Alto Wangky y Bocay), que se distinguen entre los territorios del pueblo mayangna que representan la herencia ancestral.
Un anciano mencionó que la alimentación tradicional, la vida en comunidad y la espiritualidad, están relacionados con las raíces culturales. Sin embargo, reconoce que con el tiempo se han dejado de practicar algunas tradiciones debido a cambios en el entorno social y comunitario, por ejemplo: “antes se practicaba biribiri, ahora no”. Agrega que las nuevas generaciones tienen otras cosmovisiones inducidas desde el exterior, como los efectos socioeconómicos y tecnológicos globales que incitan la transición hacia una cosmovisión contemporánea de la vida, sustituyendo paulatinamente la cosmovisión ancestral.
Sobre lo anterior, y a modo de referencia, la vestimenta ancestral o huipiles tradicionales elaborados con fibras de tuno (Castilla tunu H.), usada por los ancestros, en la actualidad solo se usa en celebraciones tradicionales, confeccionándose como traje en la danza, tomando un carácter folclórico.
El patrimonio cultural ancestral correspondía a la oralidad, la memoria histórica, las tradiciones y costumbres, así también la identidad ancestral de vida comunitaria, rituales espirituales y alimentación a partir de la pesca, caza y recolección, prácticas que armonizaban con la madre tierra. Actualmente la identidad mayangna se ha combinado con prácticas culturales del pueblo miskitu o mestizo, principalmente por la lengua y las relaciones de parentesco, observación que no debe asumirse como generalizada, sino como casos particulares que ocurren con mayor frecuencia.
Los pueblos originarios están adoptando, progresivamente, prácticas económicas y modos de vida mestizos, influenciando el fenómeno social de aculturación. Aunque la identidad ancestral se integra en el patrimonio cultural inmaterial, los cambios demográficos actuales y los impactos globales son latentes y contribuyen a este fenómeno.
En términos del patrimonio humano, un sabio comunitario destaca a las autoridades ancestrales como el Ditalyang (hombres que han adquirido saberes y poderes especiales) y otras contemporáneas: wistah, el síndico, el reverendo y la enfermera. También se consideran aquellas personas que aportan a la comunidad mediante su trabajo, como agricultores que cultivan alimentos (Gómez J., comunicación personal, 21 de noviembre de 2021).
Notoriamente el amplio acceso a la educación en todos los niveles permite a los niños pensar “en lo que quieren ser cuando crezcan, como abogados, pastores, enfermeras, doctores, ingenieros, trabajadores agrícolas, entre otros” (Taylor T., comunicación personal, 21 de noviembre de 2021). Sin embargo, en el contexto de la globalización, estos roles y capacidades individuales son necesarios, y se consideran patrimonio humano, pues contribuyen al bienestar e introducen, al mismo tiempo, un enfoque individual respecto al concepto de buen vivir, mientras que el bien común indica una concepción colectiva o comunitaria.
Ante los cambios estructurales internos y externos, el patrimonio humano se refiere contemporáneamente al liderazgo reconocido por la comunidad, tanto las autoridades ancestrales e históricas como las autoridades comunitarias y otras personas que contribuyen al bienestar comunitario. En este sentido, el rol de la educación formal también representa para la juventud oportunidades de buen vivir, que relaciona un nuevo pragmatismo de la vida cotidiana marcada por el bienestar económico y mejores condiciones de vida. Por consiguiente, se distinguen dos factores determinantes de este patrimonio en la cosmovisión contemporánea: primero, las capacidades de la persona, y segundo, el aporte de esa persona a la familia y comunidad.
El patrimonio físico se divide en dos categorías: primero, las condiciones y ambientes construidos por las personas: infraestructura o viviendas, que ya no usan materiales ancestrales como el bambú y la palma; y segundo, la buena condición física, emocional y espiritual del cuerpo humano. En relación con lo primero, se observan cambios en el diseño de las viviendas debido a influencias externas, especialmente las relacionadas con el poder adquisitivo familiar; esto transforma los escenarios comunitarios en ambientes con más características del urbanismo, haciéndose más evidente en comunidades capitales de territorios o que se ubican cercanas a poblados mestizos.
No obstante, se perciben cosmovisiones donde el factor material no es necesariamente un contribuyente esencial al buen vivir. En cambio, se complementa con un sentimiento que no determina ni condiciona el bienestar. N. Teófilo (comunicación personal, 25 de noviembre, 2021), expresa: “puedo incluir las casas, las parcelas donde siembro. No necesito riqueza monetaria mientras no pase hambre y tenga tierras para sembrar, eso es lo más importante para mi familia”. Esta perspectiva revela ese sentimiento, pero a la vez destaca la tierra como el principal factor de producción y medio de vida, señalando su valor intrínseco que trasciende lo material.
Por su naturaleza étnica fundamentada en la subsistencia, en la cosmovisión ancestral mayangna el patrimonio financiero es una unidad de análisis inexistente, desconocida y ajena; en cambio, el fenómeno de la globalización, la apertura comercial, las inercias de los modelos de desarrollo y sus impactos locales, entre otros factores externos coyunturales y estructurales, han abierto el camino para transitar hacia una cosmovisión contemporánea típica de la economía de mercado, la producción y el comercio.
Este cambio de paradigma ha demandado a las comunidades y autoridades territoriales una preparación sin precedentes, dado el cambio inminente de la cosmovisión ancestral a una cosmovisión contemporánea, caracterizada por prácticas que conducen al estado de bienestar mediante bienes materiales, que induce el interés hacia el trabajo remunerado, productivo y comercial.
Conforme a lo anterior, la transición de prácticas ancestrales a la agricultura de subsistencia, como práctica productiva tendencial a pequeña escala para consumo y comercio de excedente, se combina con la venta de mano de obra en diversos sectores de carácter extractivo, como la minería artesanal en metales y otros recursos locales; además, la incursión en el comercio local, organizado o individual, y la prestación de servicios profesionales, son estrategias contemporáneas en medios de vida.
En la medida que el pueblo mayangna se enfrenta a desafíos contemporáneos marcado por la dinámica socioeconómica y tecnológica, su interacción con etnias dominantes como la mestiza, en esa misma medida la aculturación es inevitable. Por tal razón es importante abordar el desarrollo con identidad, preservando las herencias ancestrales y promoviendo una perspectiva intercultural en la gestión de sus medios de vida desde una visión amplia e inclusiva, donde prevalezca la unidad del pueblo mayangna (Robins, 2012) y la mediación interna-externa para armonizar cosmovisiones con las fuerzas del cambio cultural.
Cosmovisión del mestizo costeño: cultura productiva del pueblo trabajador
Desde el enfoque de patrimonio natural, la cosmovisión de los medios de vida para el pueblo mestizo costeño se basa en el aprovechamiento de los recursos naturales, principalmente el suelo, como factor de producción de primera necesidad, donde las actividades agrarias y de comercio en los territorios rurales, dinamizan la economía local; como sector es la principal fuerza de crecimiento económico.
En la comunidad Salto Grande, Bonanza, se reconoce la importancia de la participación de las mujeres agricultoras en la conservación del patrimonio natural. Según Benavidez (comunicación personal, 26 de noviembre de 2021), esto se logra a través de una educación desde el hogar con conciencia ambientalista, ya que los bosques, ríos, tierra y otros recursos naturales, son considerados parte del patrimonio natural. Este análisis es resultado de la decreciente calidad ambiental manifestada por la deforestación, pérdida de la biodiversidad, cambio de uso de suelo, reducción de fuentes de agua y otras asociadas al patrimonio natural.
En la comunidad Miranda, Bonanza, un agricultor resalta que las montañas (refiriendo los bosques) son el mayor patrimonio natural de la comunidad (Jarquín, R., comunicación personal, 01 de noviembre de 2021). Estas montañas se refieren a la reserva natural cerro Saslaya, PisPis y Cola Blanca, que forman parte del sistema de áreas protegidas circundantes de la Reserva de Biósfera Bosawás, fuentes importantes de agua y oxígeno reconocidos como un patrimonio valioso para la comunidad.
Conforme a lo anterior, el profesor de un centro escolar en la comunidad Miranda (Alvino J., comunicación personal, 27 de noviembre de 2021), destaca la importancia de cuidar los árboles, ya que proporcionan oxígeno y establece una relación entre la salud ambiental, la salud humana y la economía (a partir del aprovechamiento forestal).
En la comunidad San Isidro, Rosita, una mujer agricultora menciona que la tierra productiva es un recurso natural que les permite sustentar a sus familias (Dumas, M., comunicación personal, 23 de noviembre de 2021). En este sentido, un agricultor de la misma comunidad destaca la importancia de “un buen liderazgo y organización para el progreso comunitario a través de la producción agropecuaria” (López, M., comunicación personal, 23 de noviembre de 2021). Este planteamiento asocia de manera integral la cultura productiva mestiza desde el patrimonio humano, social y financiero.
El enfoque de patrimonio financiero en la cosmovisión mestiza, la tierra es considerada un recurso clave. La comunidad reconoce su importancia para su cultura productiva y económica. El patrimonio social se construye a través del trabajo comunitario y la organización, lo que permite mejorar las condiciones de vida y promover el bienestar colectivo. En este sentido, el cooperativismo multisectorial toma una mayor preponderancia para el desarrollo rural. Estos elementos contemporáneos de la cultura productiva son característicos y frecuentes en el mestizo costeño como pueblo trabajador, cosmovisión ampliamente descrita en los territorios rurales.
Por consiguiente, el patrimonio cultural se fundamenta en tradiciones y costumbres transmitidas de generación en generación, así como la práctica de la fe religiosa; la cultura productiva agropecuaria sustenta la economía familiar y seguridad alimentaria. El patrimonio humano es sinónimo de capacidad técnica y humanística, se valoran como requerimiento para el progreso comunitario y se enriquece con capacidades profesionales y conocimientos.
Ortiz, E. (comunicación personal, 22 de noviembre de 2021) menciona la importancia de mantener las raíces y tradiciones comunitarias, mientras que Soza, F. (comunicación personal, 16 de noviembre de 2021) destaca el legado transmitido por los abuelos: amor al trabajo y la producción en la finca, cosmovisión que fundamenta el concepto de la cultura productiva de pueblo trabajador mestizo costeño.
Desde el enfoque de patrimonio social, el líder espiritual de la comunidad Salto Grande en Bonanza, resalta el potencial del trabajo colectivo o cooperativista de la comunidad, especialmente en la ganadería y la agricultura (Jirón, C., comunicación personal, 17 de noviembre de 2021). Un ganadero en la misma comunidad menciona que el trabajo en equipo y la unión de esfuerzos son clave para mejorar las condiciones comunitarias (Romero, I., comunicación personal, 24 de noviembre de 2021).
En la comunidad San Isidro, Rosita, una mujer productora enfatiza la importancia de “la unidad y la superación de diferencias para lograr metas comunes en beneficio de todos los productores” (Ortiz, E., comunicación personal, 22 de noviembre de 2021). El líder de la comunidad Salto Grande destaca que las “organizaciones de mujeres, cooperativas y fincas desarrolladas son una riqueza social” (Valle, F., comunicación personal, 28 de noviembre, 2021). Esto significa la fuerte vinculación del patrimonio social con la cultura productiva, que además se analiza desde el enfoque de patrimonio financiero.
La cosmovisión desde el enfoque de patrimonio humano es entendida como la “calidad humana, los valores y el trabajo honrado que una persona posee y lleva a la práctica en el diario vivir y con el trato a sus vecinos” (Montenegro, D., comunicación personal, 20 de noviembre de 2021). Según Altamirano (comunicación personal, 27 de noviembre de 2021), el buen comportamiento y la promoción de buenos valores desde el hogar, son fundamentales para el desarrollo del talento humano.
La cosmovisión contemporánea sobre el patrimonio físico abarca tanto los bienes materiales acumulados por la familia, como las infraestructuras públicas que contribuyen al bienestar de la comunidad. También se refiere a la infraestructura existente en la comunidad que facilita la vida y el trabajo con dignidad (Zamora, R., comunicación personal, 25 de noviembre de 2021). Un agricultor de la comunidad Salto Grande, destaca la importancia de escuelas, carreteras, energía eléctrica e iglesias como elementos que contribuyen al desarrollo comunitario (Selaya, J., comunicación personal, 27 de noviembre de 2021).
De aquí el vínculo integral de los medios de vida del patrimonio físico con el patrimonio social, humano y financiero, y en términos generales, el aporte de este medio de vida al bien común de las familias mestizas.
El patrimonio financiero se asocia estrictamente a la capacidad económica, los bienes materiales y la generación de ingresos a través de actividades agrícolas, ganaderas, comerciales y de servicios, elementos característicos de la cultura productiva del pueblo mestizo costeño, destaca su espíritu de pueblo trabajador.
Una lideresa de la comunidad Waspuko en Siuna, lo define como las riquezas económicas que permiten adquirir los bienes necesarios para vivir y trabajar, “nosotros vivimos de trabajar la tierra, de la agricultura, de nuestro ganado, y todo lo que producimos en la finca” (comunicación personal, 26 de noviembre de 2021); de manera similar esto fue explicado por un líder comunitario de Bonanza (Rivera, A. comunicación personal, 27 de enero, 2022) “el desarrollo de nuestra comunidad comienza con nuestra organización del sector comercio, productivo, ganadero y con esto hay paz en nuestra comunidad, porque somos pueblo trabajador”.
Los testimonios recogidos sobre la cosmovisión de medios de vida del pueblo mestizo costeño enfatizan la participación de las mujeres en la conservación del patrimonio natural; la importancia de los recursos naturales (agua, tierra) para el trabajo y la vida; la necesidad de un buen liderazgo y organización comunitaria; el valor de la cultura y las tradiciones; la importancia de la calidad humana y la infraestructura para el desarrollo comunitario. Sobre todos sus medios de vida destaca su cultura productiva, que los distingue como un pueblo trabajador.
De capital de medios de vida a patrimonio de medios de vida de los pueblos
A partir de la construcción colectiva y los espacios generados en el CCRISAC acerca de la cosmovisión del pueblo mayangna y mestizo costeño, en tanto sus elementos característicos, se propone la presente resignificación de los medios de vida, considerándolos como un patrimonio de los pueblos y no simplemente capital de connotación económica o material. Esta perspectiva de medios de vida se enriquecerse con la comprensión del pluralismo epistemológico (Olivé, 2015) y la ecología de saberes (de Sousa, 2018) coherentes a los contextos multiculturales.
Este nuevo enfoque sugiere una transición teórica del concepto tradicional de “capitales” al concepto identitario de “patrimonio”, reflejando así una visión holística y culturalmente pertinente en el entendimiento y la gestión de medios de vida, armonizando con la cosmovisión de los pueblos.
Anteriormente, la teoría de medios de vida, como la expuesta por Chambers y Conway (1991) y posteriormente por Scoones (1998), se centran en el conjunto de capacidades, recursos materiales y sociales, y en la actividades que las familias realizan para subsistir. Estos elementos son entendidos en términos de “capitales”: humano, social, físico, financiero y natural. Este enfoque, aunque integral, carece de un reconocimiento explícito de la diversidad y riqueza cultural inherente a las comunidades multiculturales, cuyo efecto es directo en la gestión y logros de medios de vida. Dicho de otra forma, no se observa la integración del elemento cultural en las dimensiones analíticas del Marco de Medios de Vida.
La propuesta actual, apoyada por la perspectiva teórica de descolonización del pensamiento de URACCAN (2021) y el diálogo intercultural e interepistémico, fundamentan la presente transición hacia el concepto de “patrimonio de medios de vida”. Este enfoque ampliado, además de incorporar aspectos materiales y tangibles de los medios de vida, integra elementos intangibles como el patrimonio cultural, las prácticas tradicionales, los conocimientos ancestrales, los valores compartidos y los principios comunitarios.
Esta resignificación reconoce la complejidad y riqueza de los pueblos y territorios multiculturales. Al adoptar una perspectiva de “patrimonio”, el cual enfatiza la herencia patrimonial, cultural y las prácticas que conforman la identidad de los pueblos y su relación con el entorno, en tanto la construcción milenaria de sus cosmovisiones que transitan hacia una cosmovisión caracterizada por lo contemporáneo.
Por consiguiente, la perspectiva aborda el progreso acorde a los planteamientos de buen vivir, bien común y desarrollo con identidad, cada una desde la óptica de los sentires, saberes, haceres y pensares para preservar y reconocer la diversidad cultural, y el conocimiento dentro de las comunidades como referentes para el bien hacer en la gestión de políticas que fortalecen el proceso autonómico regional.
Esta propuesta, como resignificación y contextualización de la teoría de medios de vida, es fundamentada por Ashley y Carney (1999) al sugerir el diseño de metodologías o conceptualizaciones de medios de vida centradas en la persona, la participación comunitaria y la adaptabilidad al cambio.
Por lo tanto, en este aporte renovado, los medios de vida se enfocan además de activos físicos o económicos, como el conjunto amplio de patrimonios materiales e inmateriales, así como los conocimientos y haceres que son fundamentales para la identidad de los pueblos y comunidades para la buena práctica de la interculturalidad.
CONCLUSIONES
El presente estudio aportó una primera aproximación a las características que definen la cosmovisión contemporánea de los pueblos mayangnas y mestizo costeño. Se observó que la economía de mercado está influyendo en la transición de las prácticas ancestrales del pueblo mayangna hacia una cosmovisión contemporánea alineada con su contexto actual. En cambio, el pueblo mestizo costeño evidencia, mediante dinámicas de gestión de medios de vida, que sus prácticas se fundamentan en objetivos económicos, reflejando una cultura productiva inherente a su identidad como pueblo trabajador. Ambos elementos aportan suficientes criterios para determinar que las cosmovisiones de ambos pueblos sobre sus medios son contemporáneas.
La influencia de la cosmovisión contemporánea en los medios de vida es significativa y afecta tanto la gestión actual como las estrategias futuras. Por lo anterior, las percepciones son dependientes de las cosmovisiones contemporáneas y que, además, los sentires, haceres y quereres integran su visión proyectiva de aspiraciones de buen vivir y bien común. Sin embargo, las percepciones entre los pueblos varían y no siempre están directamente asociadas con los medios de vida, sino por un sentimiento de bienestar individual y otro sentimiento de bienestar comunitario.
En cuanto a la transición conceptual de capital de medios de vida a patrimonio de medios de vida de los pueblos, responde a que en la visión del mundo mayangna como en la mestiza, los medios de vida son considerados un patrimonio integral, que trasciende el concepto del capital material. Esta resignificación está ligada a la identidad cultural y al legado ancestral con las nuevas condiciones de vida. La noción de medios de vida como patrimonio, abre un nuevo paradigma teórico fundamentado ontológica y axiológicamente en la identidad cultural y el legado ancestral de los pueblos, en tanto sus aspiraciones y sueños. En su carácter propositivo, estos elementos aportan al entendimiento y praxis del desarrollo con identidad.
CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
REFERENCIAS
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Información adicional
Para citar este artículo en APA: Montenegro Lanza, J. D.., & Ruíz Calderón, A. L.. (2023). Cosmovisión contemporánea sobre medios de vida del pueblo mayangna y mestizo costeño, Caribe Norte Nicaragüense. Wani, 39(79),77-90. https://doi.org/10.5377/wani.v39i79.17076

