Especial

Resumen: En este contenido especial presentamos una plática con Zaida Muxí Martínez, ocupante de la Cátedra Extraordinaria Federico E. Mariscal en 2023, y de quien tuvimos una exposición en la Facultad de Arquitectura de la unam, hasta el mes de marzo de 2024. La perspectiva de género, la colectividad, la arquitectura, el urbanismo y el diseño de modas son algunos de los temas que forman parte de su práctica, y que se tocan en este diálogo a tres voces.
Cátedra Extraordinaria Federico E. Mariscal 2023: Zaida Muxí Martínez
por Sandra Álvarez
Laureana Martínez

Fotografía: Rafael Carlos Guerrero.
En este contenido especial presentamos una plática con Zaida Muxí Martínez, ocupante de la Cátedra Extraordinaria Federico E. Mariscal en 2023, y de quien tuvimos una exposición en la Facultad de Arquitectura de la unam, hasta el mes de marzo de 2024. La perspectiva de género, la colectividad, la arquitectura, el urbanismo y el diseño de modas son algunos de los temas que forman parte de su práctica, y que se tocan en este diálogo a tres voces.
Más que un recorrido autobiográfico, la Cátedra Extraordinaria «Federico E. Mariscal» de 2023, con Zaida Muxí al frente del timón, fue un verdadero tsunami que logró agitar las aguas de la Facultad de Arquitectura con una visión crítica de los temas que en ella se abordaron. Ya desde el título, Todo lo que el Atlántico te quita, el Atlántico te lo da, la cátedra impartida por la arquitecta y urbanista argentina, doctora por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla y profesora de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, advertía un cambio respecto de sus predecesoras. Fue la primera ponente en tocar abiertamente temas de género en la arquitectura y el urbanismo, la primera en hablar de moda en una sesión completa, y probablemente la primera también en tener la mayor cantidad de invitados al frente del aula, afirmando así uno de sus objetivos: visibilizar que tanto la arquitectura como el urbanismo son disciplinas que parten y se dirigen hacia una colectividad. Por ello, las autoras de estas líneas buscamos salir un poco del formato tradicional de una entrevista para generar con Zaida una conversación triangular —en complicidad y acompañamiento— menos rígida y más abierta a las inquietudes que surgieran en el momento. Una forma, quizá, de seguir cuestionando los esquemas establecidos y sumar voces y miradas diferentes hacia la arquitectura y el urbanismo. Agradecemos la disposición de Zaida Muxí para contestar nuestras preguntas durante esta conversación y su posterior revisión de la versión escrita. Como su trayectoria, este texto fue un proceso de ida y vuelta que esperamos que, en las siguientes páginas, llegue a buen puerto.
LAUREANA MARTÍNEZ En la primera sesión dedicada a tu trayectoria de vida y a los viajes que emprendiste de un lado al otro de dos continentes, comentaste que te habías dado cuenta de que tenías más documentación de la que pensabas. Quisiera que nos contaras, ¿cómo fue ese otro viaje que realizaste a tu archivo y a tu memoria para organizar las sesiones?
ZAIDA MUXÍ Por mis sucesivas mudanzas pensé que no tenía nada, mi idea es que yo me fui con una maleta a Argentina, pero la maleta fue creciendo. Cuando me fui de Sevilla me fui con dos maletas, dejé muchas cosas en esa casa. Sin ser consciente de ello, a lo largo de estos años de idas y venidas, fui juntando muchas imágenes y documentos. Cuando me faltó documentación acudí a amigas y amigos, por ejemplo, Silvana Rodrigues de Oliveira, amiga y socia en Andalucía, tenía material de nuestro trabajo, y así fui armando este archivo a través de otras personas. Casi todas las fotos que presenté en las sesiones son con personas; descubrí que había muchas fotos con más gente de las que piensas y es lindo porque al final «te hace» la gente que te has ido encontrando, con quien has hecho parte del camino. Fue bonito y a la vez emotivo ese recorrido de vida. También en la biblioteca de Barcelona, Imma Suy me hizo favor de pasar una filmación que estaba en video a digital, y me ayudaron también a escanear planos y dibujos.
SANDRA ÁLVAREZ En esa primera sesión de la cátedra nos comentabas cómo has construido redes a lo largo de tu vida, sobre todo con personas. Pero también vimos una red de saberes, conocimientos y disciplinas que tú misma fuiste engarzando de una manera muy personal. En estos momentos en que es tan importante fomentar la transdisciplina, ¿qué te dejó construir esas otras redes? ¿Qué piensas que cambió en Zaida arquitecta haber hecho antes diseño de modas y qué cambio en la Zaida urbanista haberse dedicado antes a la arquitectura?
ZM La moda fue posible por dos razones, una porque me gustaba y otra porque una profesora en corte y confección, Lita, me enseñó cómo hacer patrones y yo lo disfrutaba mucho. También me gustaba la idea de hacer un trabajo autónomo. Hacer moda tiene que ver con resolver todos los procesos, todos los problemas en diferentes escalas […] creo que hay algo que une todos los trabajos. La manera en que me interesa la arquitectura y me interesa el urbanismo, tiene que ver con pensar en las personas y tratar de mejorar su vida, también la ropa tenía ese sentido. En ese momento era carísima y no había la posibilidad de tener algo que tuviera un buen diseño y no fuera muy caro. Mi idea era crear prendas accesibles para que fuera posible vestirte de manera distinta sin gastar un montón de dinero. Y esto también se relaciona con la idea de pensar la ciudad para todos y todas, de hacer una arquitectura que se adecue a lo que la gente necesita y no tanto a ser un reflejo de tu propia firma, aunque la pueda ser evidentemente. Yo creo que eso une todas las escalas en las que trabajo y pienso que lo que me enseñó la moda es a desarrollar los procesos completos que en arquitectura o urbanismo son, evidentemente, mucho más difíciles. Al final, para mí es igual diseñar un zapato o diseñar una ciudad, es un problema que tienes que resolver y pensar con qué medios y cómo lo haces para beneficiar a la mayor cantidad de personas. Evidentemente necesitas otros presupuestos, otras personas y otros tiempos, pero la esencia, como decían los diseñadores italianos, radica en pensar de la cuchara a la ciudad.
LM En la primera sesión de la cátedra mencionaste una frase muy bonita de María Milagros Rivera Garreta: «Incluir a mujeres en la historia sin encontrar un nuevo inicio no marca ninguna diferencia sustancial». La frase me recordó a aquella famosa cita de Audre Lorde: «Las herramientas del amo nunca desmontarán la casa del amo». Me gustaría preguntarte —con estos ecos resonando, al llevar estas ideas al campo de la arquitectura y el urbanismo—, ¿dónde encontraste estos nuevos inicios o «herramientas desobedientes»?
ZM Cuando en una tesis te dicen que tienes un trabajo inédito, lo inédito es tu mirada, eres tú. En este caso se trata de volver a los documentos originales o a la realidad o a la problemática y ponerla bajo ese otro lente. Decir: no voy a mirar lo que siempre han mirado sino que voy a incorporar realmente qué significa —en cada una de las circunstancias— ser mujer en dos aspectos, como cuerpo sexuado y como ocupación de las tareas del género femenino. Poner la mirada en las necesidades reales, observarlas, entender las diferencias y ver qué parte del diseño o del programa puede ayudar a que esas diferencias no se transformen en desigualdades. Sobre todo es el proceso el que cambia, porque cambian la pregunta y la mirada inicial. Por ejemplo, lo que hacen las historiadoras feministas, como mi querida Maria Elena Diez, profesora en la Universidad de Granada, es volver a leer documentos con la pregunta: «¿Dónde estaban las mujeres?» Si hablamos de la ciudad, y se trata de mejorar un barrio te preguntas también ¿dónde están las mujeres? o ¿por qué no están aquí?, no pensar solamente en una parte de los problemas, no pensar en una realidad neutral ni universal.

Todo lo que el Atlántico te quita, el
Atlántico te lo da. muca CU. 31 de enero de 2024.
Fotografía: Rafael Carlos Guerrero.LM Sobre este tema, consideras necesario para las estudiantes de arquitectura, tener referentes históricos, o ¿por qué es importante nombrar a las arquitectas del pasado y saber que existieron o saber que siempre han existido?
ZM Por dos cosas, porque no somos las primeras: para no pensar que somos heroínas o que vamos a descubrir todo. La historia nos ayuda a no ser tan soberbias; saber que hay otras y otros que han resuelto el mismo problema. Por lo tanto es necesario recuperar eso para subirte a esa escalera y seguir proponiendo. Es imprescindible, y más siendo mujer, entender las razones por las cuales esas mujeres pudieron, que algunas veces tienen que ver con las condiciones del ambiente y sociales, las conexiones y relaciones. Luego intentar ver cuáles de todas esas prácticas son prácticas más feministas, sororas, cooperativas y colaborativas, porque hay prácticas que no marcan la diferencia, aunque también es necesario verlas. Es importante que las mujeres sepan que han habido otras mujeres y ver sus diferentes prácticas y conocer aquellas que las hayan hecho sin olvidarse de su experiencia de mujer, múltiple. Por eso en mi libro Mujeres, casas y ciudades (Dpr-Barcelona 2019), aparecen otros valores, otros cuestionamientos y propuestas programáticas. Es importante conocerlas, porque hay propuestas que comenzaron a hacer las mujeres y que al ser absorbidas por el sistema y desaparecer sus miradas, sus aportaciones, se neutralizó la experiencia.
La historia también ayuda a encontrar otras maneras de hacer y de ser, y a darles ánimos a las mujeres del presente, demostrarles que pueden ser diferentes al falso neutro universal, que es masculino.

odo lo que el Atlántico te quita, el Atlántico te lo da. muca CU. Del 31 de enero al 22 de marzo de 2024.
Fotografías: Coordinación de Difusión Cultural-Facultad de Arquitectura de la unam.SA Sobre las ciudades. Tienes muy clara una manera de hacer ciudad, de repensarla. En la cátedra hablaste sobre cómo las buenas ciudades están en lo cotidiano, en lo que hacemos todos los días. La pregunta sería, pensando en un país como México, de grandes desigualdades, o en la misma unam que es muy diversa, ¿qué podemos hacer para que ese cotidiano sea incluyente?
ZM Yo creo que reconocer las diversidades y las desigualdades es fundamental, no pensar que una misma es el modelo porque no lo somos. Son importantes la observación participada y la participación para entender las diferentes cotidianidades. Si hablamos de movilidades y desplazamientos, es necesario reconocer el máximo de diferencias o singularidades y los medios utilizados para los traslados, porque mejorar el transporte colectivo hacia y desde los grandes centros de afluencia, como puede ser la universidad o zonas concentradas de empleos, no es tan difícil, lo complicado es cómo hacer para mejorar los traslados cotidianos y de cuidados, que deberían ser traslados cercanos y próximos, mayoritariamente con movilidad activa, ya sea peatonal o bicicleta. Para ello necesitamos ciudades policéntricas, de usos mixtos y calidad del espacio público.
LM Retomando las ciudades y el urbanismo. Recuperando la frase de Jane Jacobs que dice: «No se puede crear tejido en una ciudad viva, así como así, de un plumazo, sino que las cosas tienen que ir creciendo»; o el método de «Planeación operativa» propuesto por Estefanía Chávez Barragán que se resume en la frase: «No se debe planear sin hacer, ni hacer sin planear. Habrá que planear haciendo, pero sabiendo». ¿Qué opinas del urbanismo a gran escala?, ¿debería de dejarse atrás para dar paso a otro tipo de prácticas?
ZM Sí, es muy complicado porque hay un planeamiento en cascada que tiene el problema de que cuando tú planeas a gran distancia o escala, el cotidiano desaparece. Considero que siempre hay que estar trabajando en diferentes escalas a la vez, la gran escala y la proximidad. Un planeamiento bien hecho debe contar con cierta flexibilidad para resolver dentro de lo general las condiciones singulares que se encuentran en la escala intermedia y en la de proximidad. Los tiempos del urbanismo son muy largos, por ello se necesita esa flexibilidad, porque cuando llegas a un lugar a edificar puede haber cambiado la problemática.
El gran nudo gordiano del planeamiento es cómo hacerlo flexible y que a la vez garantice el bien común. Que sea flexible porque pueda adaptarse a una realidad que cambia, pero que garantice a todas las personas igualdad de trato, de acceso a la ciudad. Sobre todo en la ciudad consolidada, donde el planeamiento tiene otro alcance y tiene que ver con cómo ir rehaciendo. En las ciudades que crecen ex novo el desafío es, parafraseando a Jane Jacobs, cómo hacer que esa parte nueva tenga la gracia del poco a poco y de ir teniendo vida real.

Todo lo que el Atlántico te quita, el Atlántico te lo da. muca CU. Del 31 de enero al 22 de marzo de 2024.
Fotografías: Coordinación de Difusión Cultural-Facultad de Arquitectura de la unam.SA Nos pasa como arquitectas y arquitectos, diseñadoras, diseñadores o paisajistas, que llegamos a dar opiniones desde un discurso muy aleccionador. ¿Cómo hacer el cambio de discurso para llegar a un planteamiento colaborativo?
ZM En la medida de lo posible es necesario entablar diálogos y aportar soluciones y propuestas desde este conocimiento profesional. No es negar nuestro conocimiento, pero sí reconocer que no sólo nosotres tenemos conocimientos y propuestas para aportar. Como profesionales del diseño, la arquitectura y el urbanismo deberíamos aprender a explicarnos mejor, estando más presentes en los medios y en los espacios de discusión ciudadana y política, para poder dar a conocer las ventajas de unos modelos frente a otros, en los que aportamos desde nuestros saberes. Y esta presencia, explicación y comunicación la deberíamos hacer de muchas maneras, desde charlas hasta influir en los modelos de aspiración que se generan a través de las ficciones, series, películas y hasta publicidades. Y, evidentemente, de manera directa con la gente, hablar y explicar, mostrar las diferencias en tiempo, en dinero, en seguridad, para que puedan elegir informadamente.
SA A lo largo de la cátedra te vimos hacer varias casas, remodelar varias casas para ti o para otras personas, vivir en ciudades distintas; y ahora estás aquí viviendo en México. ¿Cuál es tu relación con el hogar y qué hace que una ciudad se sienta como estar en casa?
ZM Creo que, cuando son remodelaciones y son para personas y familias concretas, entender cómo viven ellos y ellas, y que la arquitectura responda a las diferentes necesidades: estar juntos, separados, tener momentos de familia, trabajo individual. Cada casa tenía eso, una escucha que intentaba dar las respuestas a esos problemas […] Si hablamos de vivienda colectiva o masiva, que no sabes quién va a vivir ahí, intentar que la casa sea lo más flexible posible en el sentido de que no predispongas usos más allá del baño y la cocina. El resto que tenga una cierta flexibilidad para que la gente pueda hacer la casa suya, porque para que una casa o una vivienda lo sea, es necesario sentir que te la apropias, a tu manera, y no que la casa condiciona tu manera de vivir, lo que pasa muchas veces.
LM En alguna de las sesiones comentabas sobre la posibilidad de llevar lo festivo y lo lúdico en las aulas. ¿Nos podrías compartir más sobre tu opinión acerca de la docencia en arquitectura?
ZM Sí, yo creo que arrastramos un sistema educativo que mayoritariamente es muy dañino, en donde hay una competencia absurda. Hay quienes dicen que actualmente los estudiantes son «de cristal» y no lo son. A mí personalmente no me pasó, pero sabemos que hay profesores que rompen una maqueta o tachan un dibujo o dicen que si has dormido no puede estar bien tu proyecto. De manera más sutil hay situaciones de menosprecio, de falta de cuidados, y todo esto hace que la gente quiera pasar lo más rápido posible por esta etapa. Estas violencias cotidianas, en lugar de generar placer y gusto por lo que haces, generan malestar, que llega a altos niveles […] La actitud del profesorado es muy importante, hay que generar interés, satisfacción y espíritu crítico, lejos de la guía ciega a una voz determinada, que sentencia: «esto no me gusta» y esa no es una respuesta.
En urbanismo un alumno me preguntó qué me gustaba [de su proyecto] y le respondí: «Yo lo que quiero es que tú hagas tu camino y me expliques por qué haces las cosas y que haya coherencia del porqué de tu resultado. Esa es la gracia y la dificultad de esto, no hay una única solución, ni una buena, depende de donde te pares. Me tienes que convencer de tu lógica, no de tu proyecto». Pero en la enseñanza hay mucho maltrato y sufrimiento. Es un problema que viene ligado desde la década de 1980 con la implementación de políticas neoliberales: las universidades, la competencia, el individuo que todo lo puede solo, y lleva a la competencia entre iguales. Eso no lo puedo entender, en lugar de cooperar y trabajar en equipo. Es importante aprender a trabajar con otras personas. Hace mejor a los proyectos, se puede trabajar mejor.
También tiene que ver con cómo se ha burocratizado el sistema de enseñanza que da poco margen para cambiar cosas y para implementar nuevas propuestas, es parte de responsabilidad del profesorado, pero también de las estructuras que vienen desde los ministerios o acuerdos internacionales para la educación que terminan siendo muy rígidas, que no tienen capacidad de adaptarse al sitio, campo o grupo. Hay un clamor internacional para cambiar la manera de enseñar la arquitectura, en la cuestión del trato, el respeto a las diversidades, a las personas. Es necesario quitar el despotismo, las jerarquías, el miedo.

Todo lo que el Atlántico te quita, el Atlántico te lo da. muca CU. Del 31 de enero al 22 de marzo de 2024.
Fotografías: Coordinación de Difusión Cultural-Facultad de Arquitectura de la unam.LM Si tuvieras que elegir, en pocas palabras, conceptos para mejorar las prácticas tanto en la arquitectura como en el urbanismo, ¿cuáles serían?
ZM Diálogo, colectividad, horizontalidad, lo igualitario, de ida y vuelta.
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Instituida en 1984 por la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Arquitectura, la Cátedra Extraordinaria Federico E. Mariscal se otorga anualmente a profesionales de la Arquitectura de México y el extranjero, en reconocimiento a su destacado desempeño en el área. Este reconocimiento es acordado por el H. Consejo Técnico de la Facultad de Arquitectura.
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Zaida Muxí es arquitecta por la Universidad de Buenos Aires y doctora arquitecta por la Universidad de Sevilla. Desde 2003, es profesora del Departamento de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (etsab), de la Universidad Politécnica de Cataluña. Fue subdirectora de cultura de la etsab (2009-2012) y ha sido codirectora junto a Josep Maria Montaner del Máster Laboratorio de la Vivienda del Siglo xxi en la etsab, de 2004 a 2014. Desde ese año, el Laboratorio organiza el Congreso Internacional de Vivienda Colectiva Sostenible (2014 Barcelona, 2016 Sao Paulo, 2018 Guadalajara, México; 2020 Alghero, Italia y 2022 Barcelona en el Annual Congress enhr).
Es especialista en urbanismo, arquitectura y género. Es integrante de la red de investigación y difusión de los trabajos de las arquitectas en el mundo Un día una arquitecta y ha sido cofundadora en 2005, e integrante hasta 2015, del Collectiu punt 6, para la investigación, la difusión y el proyecto de urbanismo con visión de género y feminista. Desde 2022, forma parte del Colectivo Auge Feminista (práctica urbana y de investigación feminista).
Entre 2010 y 2012, fue asesora de la Secretaría de Vivienda de São Paulo, Brasil (sehab), en urbanización de favelas y vivienda de realojo. Entre 2013-2015, fue asesora de la Secretaría de Hábitat e Inclusión (sechi) de la Ciudad de Buenos Aires en la mejora integral de barrios con perspectiva de género.
Entre sus experiencias docentes fuera de la etsab, destacan: profesora del módulo 4 Strategie di Valutazione della Sostenibilità in Architettura en el Máster de primer nivel para la formación de expertos en diseño urbano sostenible y evaluación de transformaciones del territorio. Este curso fue realizado en la Università iuav di Venezia, en junio de 2009. También fue profesora visitante en el Departamento de Ingeniería Civil, Ambiental y Arquitectura en la Universidad de Cagliari (unica), en el curso Pianificazione antifragile e urbanismo tattico, en mayo y junio de 2017. Actualmente, es profesora del curso de máster Città di Genere. Metodi e tecniche di pianificazione e progettazione urbana e territoriale.
Ha sido profesora invitada en cursos de máster y doctorado sobre vivienda y urbanismo con perspectiva de género en diversas ciudades, entre ellas: la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad de Mendoza, Argentina; la Facultad de Arquitectura de udelar; la Pontificia Universidad Católica de Ecuador y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Guayaquil; y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín.
En 2006, inauguró en Madrid la exposición Habitar el presente. Vivienda en España: Sociedad, Ciudad, Tecnología y Recursos, de la que fue comisaria junto a Josep Maria Montaner y que se expuso hasta 2008 en España, y entre 2011 y 2013 en diversas ciudades de América Latina (Medellín, Bogotá, Buenos Aires, Quito, Santiago de Chile, Arequipa y La Paz).
Fue coordinadora de Antología de pensamientos feministas para la arquitectura (upc-2022) y es autora de Mujeres, casas y ciudades. Más allá del umbral (Dpr-Barcelona, 2018), entre otras publicaciones.
Esta semblanza fue publicada originalmente en el sitio de la Cátedra Extraordinaria Federico E. Mariscal.

