

Editorial
In memoriam Eduardo Martín Quintana (1/2/1943-25/7/2025)
Prudentia Iuris
Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires, Argentina
ISSN: 0326-2774
ISSN-e: 2524-9525
Periodicidad: Semestral
núm. 100, 2025
Resumen: El 25 de julio de 2025 el Dr. Eduardo Martín Quintana, con la asistencia de los santísimos sacramentos y el afecto de su familia y amigos, partió a la casa del Padre, donde Nuestro Señor Jesucristo por intercesión de su Santísima Madre, de quien era fiel devoto, le tendrá reservado un lugar de privilegio para gozar de la Gloria de Dios.
EDITORIAL
In memoriam
Eduardo Martín Quintana (1/2/1943-25/7/2025)
El 25 de julio de 2025 el Dr. Eduardo Martín Quintana, con la asistencia de los santísimos sacramentos y el afecto de su familia y amigos, partió a la casa del Padre, donde Nuestro Señor Jesucristo por intercesión de su Santísima Madre, de quien era fiel devoto, le tendrá reservado un lugar de privilegio para gozar de la Gloria de Dios.
Conocí a Eduardo en 1980, cuando ingresé al Centro Católico Universitario, que funcionaba en la entonces Capilla de Nuestra Señora del Carmen (hoy parroquia), en Rodríguez Peña, entre Av. Córdoba y Paraguay, de Capital Federal. Eduardo era el presidente en ese entonces. Ingresé al Centro Católico por invitación de mi tío, el Pbro. Ignacio Garmendia, quien era director espiritual del Centro y también personal de Eduardo, siendo quien nos presentó. Con el tiempo nos hicimos muy amigos, era para mí como un hermano mayor, al que recurría a pedirle consejo en los momentos difíciles.
Previamente lo conocía solamente por sus apuntes y libros sobre Historia de la Cultura e Introducción al Derecho con los que tuve que estudiar. Generosamente, una vez que me recibí de abogado en 1982, me ofreció ingresar en su cátedra de Introducción al Derecho en la UCA, que compartía con el Dr. Horacio Granero como adjunto. Con el tiempo, Horacio Granero fue nombrado titular y quedé en su lugar como adjunto.
Compartí desde ese entonces la cátedra (hasta que me nombraron titular), el Centro Católico Universitario y la Fundación Centro Cultural Universitario (de la que era su fundador), posteriormente conocida por el nombre “Ars Iuris”. También compartimos la vida y la profesión, dado que durante varios años fuimos socios en el estudio, junto con el Dr. Matías Parera Gaviña.
Eduardo Quintana se recibió de abogado en la UCA el 28 de diciembre de 1966, e ingresó inmediatamente a la docencia, siendo profesor de Historia de la Cultura; Introducción al Derecho y Filosofía del Derecho, donde se desempeñó como un verdadero Maestro, dejando a la facultad una cantidad de discípulos (entre los que me incluyo) que hoy están al frente de distintas cátedras. Posteriormente, alcanzó el grado académico máximo de Doctor en Ciencias Jurídicas el 27 de febrero de 2003, con la tesis El derecho en Carlos Marx, Antonio Gramsci y Jürgen Habermas, con calificación “Sobresaliente”.
Se desempeñó como profesor al frente de sus cátedras hasta su retiro y nombramiento como profesor emérito de la Facultad, aunque siguió vinculado dando clases de Teoría del Derecho en el posgrado, en la Maestría de Derecho Civil Patrimonial, que dirigía el Dr. Oscar Ameal y hoy dirige el Dr. Nicolás Lafferriere. También fue profesor regular adjunto por concurso de Teoría General del Derecho y Filosofía del Derecho en la Universidad de Buenos Aires; y Titular en la Universidad Austral en 1995. Por otra parte, dictó clases de Historia de la Cultura en el seminario mayor del Arzobispado de La Plata, instituto San José, donde compartía su sabiduría con los seminaristas y futuros sacerdotes.
Asimismo, ocupó distintos cargos en la Facultad de Derecho de la UCA, donde fue integrante del consejo directivo (1979/1981 y 1985/1988); secretario académico y director del posgrado (1º de julio de 1985 al 30 de junio de 1986); director del departamento de integración y extensión jurídica (1º de julio de 1986 al 30 de octubre 1988) y coordinador académico de la carrera de posgrado “abogado especialista en alta tecnología” (2001-2003).
A su vez, en la Universidad Católica Argentina, fue secretario del instituto de cultura (1º de abril de 1974 al 30 de noviembre de 1980); vicerrector (1º de julio de 1994 al 30 de junio de1998), acompañando el rectorado del Reverendo Padre Doctor Domingo Basso O.P. También integró el Consejo Superior como Vicerrector (junio de 1995 a junio de 1998) y en representación de los Profesores Protitulares y Adjuntos (1º de julio de 1984 al 30 de junio de 1987).
En la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, era profesor consulto y ocupó los siguientes cargos: 1) jefe de investigaciones y publicaciones del instituto de filosofía del derecho (1974/1975); 2) director del ciclo básico (1975); 3) director del departamento de extensión universitaria (1982).
En el campo profesional, fue Juez Nacional Especial en lo Civil y Comercial nº 2 (diciembre 1975 a septiembre 1984), y también ejerció la profesión en los siguientes estudios: 1) Mandry-Berisso (1967-1971); 2) Quintana-Miguens-Guillamet Lezica-Granero (1971-1975); 3) Quintana-Parera Gaviña-Herrera (1992-2001). Asesor jurídico especialista en educación del Arzobispado de Buenos Aires - Departamento de Escuelas (1992-1995) y asesor jurídico del Consejo de Educación Católica de la Arquidiócesis de Buenos Aires (1993-1995). Letrado apoderado de las siguientes compañías de seguros: 1) Interamericana Cía. de Seguros S.A. (1967/1975); La Concordia Cía. Argentina de Seguros S.A. (1967/1975); La Patagonia Cía. Argentina de Seguros (1992/2001).
Integró distintas instituciones, además del Centro Católico Universitario y la Fundación Centro Cultural Universitario “Ars Iuris”, ya mencionadas. Señalaré algunas, como la Corporación de Abogados Católicos de la que fuera presidente (2001 a 2005); la orden ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, donde tenía el grado de Caballero Commendatore; la Institución de Magistrados retirados y jubilados de la Nación y la Asociación Argentina de Filosofía del Derecho.
Asimismo, era académico de número de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, donde dirigía el instituto de bioética; como también de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales, donde también dirigía el instituto de filosofía del derecho; y de la Academia del Plata, de la que fuera presidente (2011 a 2014).
Entre su producción académica podemos citar sus libros: 1) Visión de la Cultura y de la historia, Cooperadora de Derecho y Ciencias Sociales (Universidad de Buenos Aires), Buenos Aires, 1975; 2) La realidad histórica, Ed. Facultad de Derecho Universidad Católica Argentina, Buenos Aires, 1975; 3) Formación moral y cívica (texto para alumnos de secundario), Plus Ultra, Buenos Aires, 1981; 4) Notas sobre el concepto de derecho, Fundación Centro Cultural Universitario, Buenos Aires, 1984; 5) Aproximación a Gramsci, Número 17 de la colección “Aproximaciones”, dirigida por el Dr. Juan Luis Gallardo, Educa, Buenos Aires, 2000; 6) Filosofía jurídica, política y moral en Jürgen Habermas, Rubinzal Culzoni, Buenos Aires, 2007; 7) Notas sobre el derecho en el iusnaturalismo (que reúne el material de sus clases de Introducción al Derecho y Filosofía del Derecho), Educa, Buenos Aires, 2008. Además, ha escrito una innumerable cantidad de artículos de filosofía del derecho, filosofía política, bioética, etc., siendo un permanente colaborador de El Derecho y Prudentia Iuris, a las que les tenía un especial aprecio por ser publicaciones de su universidad y de su facultad. A esto hay que agregar las fichas y apuntes inéditos, preparados por él, que les entregaba a sus alumnos para estudiar. También participó como ponente y conferencista en numerosos congresos y jornadas.
Podríamos agregar muchas más cosas de la vida profesional y académica de Eduardo Quintana, pero para terminar quiero referirme a su defensa, sin cansancio y sin claudicar, de la vida y dignidad humana desde la concepción-fecundación hasta la muerte natural, del orden natural y del derecho natural, en el marco de un fin trascendente al que todos estamos llamados y que solo se alcanza en la unión plena con Dios. También soy testigo de su gran amor a la Patria, que al verla tan herida le dolía en su corazón. Tenía una profunda vida espiritual, fundada en su Fe cristiana y devoción mariana (especialmente en las advocaciones del Pilar y del Carmen). Era un verdadero caballero cristiano, apóstol de la Verdad de Cristo y de su Iglesia, y hoy en la fiesta de Santiago apóstol, patrono de España y de la hispanidad, dio su último testimonio entregando su alma al amor y misericordia de Dios.
Buenos Aires, 25 de julio de 2025.
Fiesta de Santiago apóstol
Daniel Alejandro Herrera
Decano

