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EXPERIENCIAS ESCRITURARIAS EN INVESTIGACIÓN: GÉNEROS, PRÁCTICAS, ANDAMIAJES
Writing Experiences in Research: Genres, Practices, Scaffolds
Cuadernos de Literatura, núm. 28, e2811, 2025
Universidad Nacional del Nordeste

Artículos

Cuadernos de Literatura
Universidad Nacional del Nordeste, Argentina
ISSN: 0326-5102
ISSN-e: 2684-0499
Periodicidad: Semestral
núm. 28, e2811, 2025

Recepción: 05/10/2025

Aprobación: 30/10/2025


Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

Resumen: Este artículo se enmarca en la reflexión sobre los géneros discursivos de los ámbitos académicos y científicos, centrándose en las formas habituales de producción en prácticas investigativas. Se analiza cómo los investigadores escriben distintos géneros –proyectos, informes, ponencias, artículos científicos y de divulgación–, así como cadenas genéricas vinculadas a la enseñanza, extensión y gestión, según sus roles y contextos de actuación. Formar parte de una comunidad científica implica conocer las propiedades de estas formaciones discursivas y los modos de producción, circulación y recepción del conocimiento. El aprendizaje de tales dinámicas requiere acompañamiento sostenido, operaciones de andamiaje y tutoreo en los procesos de escritura: lectura de fuentes, planificación textual, revisión de borradores, lectura entre pares, presentaciones orales y adaptación de estilos y formatos. Las prácticas escriturarias en investigación se construyen de manera individual y comunitaria, consolidando la función sustantiva de producción de conocimiento de la Universidad Pública.

Palabras clave: investigación, escritura científica, comunidad discursiva, cadenas genéricas, andamiajes.

Keywords: research, scientific writing, discourse community, genre chains, scaffolding

Introducción: Presentación del plan

Un reciente trabajo compartido en una jornada científica sobre escrituras nos permitió plantear reflexiones a partir del interrogante “¿Qué y cómo escribimos las investigadoras y los investigadores?” y problematizar las prácticas de producción escrita en el ámbito de la investigación desde la perspectiva de los géneros discursivos (Bajtín, 2002).1 En continuidad con dichos esbozos iniciales, pretendemos en esta comunicación desplegar una cartografía de las formas genéricas habituales que utilizamos en el marco de las diferentes actividades de investigación según las situaciones retóricas en las cuales enunciamos. Los recorridos investigativos de nuestro equipo de pertenencia configuran una trayectoria de varias décadas en diferentes proyectos, en los cuales han iniciado sus biografías como investigadores quienes hoy continúan fortaleciendo la línea de formación de recursos humanos. Alentamos, en todas las etapas, la incorporación de estudiantes avanzados y graduados y la presentación a convocatorias a becas para la formación en investigación. Esta posibilidad se articula estrechamente con los itinerarios formativos en grado y posgrado, de modo que las líneas de pesquisa particulares –en el marco general del proyecto– se articulan con la escritura de trabajos finales y tesis de becarios de distintos niveles –Licenciaturas, Especializaciones, Maestrías, Doctorados, Posdoctorados. Tales prácticas se acompañan con la asistencia personalizada y el desarrollo de “talleres artesanales” en los cuales se trabaja reflexivamente el oficio de escribir como investigador/a. El pensar-escribiendo, operación de base, articula con los desempeños en los espacios de enseñanza, extensión y gestión, a través de escrituras específicas que derivan de los textos de investigación, a la vez que los retroalimentan desagregando y fortaleciendo la formación de cadenas discursivas.

Recortamos un corpus construido con muestras de procesos de producción generados en distintas instancias de escritura por los investigadores del proyecto actualmente vigente, a partir del cual se analizan, explican e interpretan, en clave metarreflexiva, las estrategias y operaciones lingüístico discursivas que activan las escrituras investigativas. Asimismo, se desmontan y describen los andamios colaborativos que se ofrecen en relación con las propiedades genéricas -temáticas, composicionales, estilísticas- que sostienen las tramas discursivas.

El análisis de un ateneo interno de formación intenta mostrar varias dimensiones del ejercicio de pensar y escribir, con el propósito de sistematizar conocimientos en relación con los géneros discursivos investigativos. En igual sentido se alientan reflexiones críticas para la revisión y mejora de las producciones, entendiendo la experiencia de escribir (en) investigación como una práctica comunitaria de pensamiento artesanal que se materializa en formaciones discursivas.

1. Investigación y géneros. Marco conceptual

Iniciamos la presentación del entramado teórico con la conocida conceptualización de Bajtín (2002):

El uso de la lengua se lleva a cabo en forma de enunciados (orales y escritos) concretos y singulares que pertenecen a los participantes de una u otra esfera de la praxis humana (...) [que] reflejan las condiciones específicas y el objeto de cada una de las esferas no sólo por su contenido (temático) y por su estilo verbal, o sea por la selección de los recursos léxicos, fraseológicos y gramaticales de la lengua, sino, ante todo, por su composición o estructuración. Los tres momentos [elementos/componentes] mencionados (...) se determinan (...) por la especificidad de una esfera dada de comunicación. (…) Cada enunciado separado es, por supuesto, individual, pero cada esfera del uso de la lengua elabora sus tipos relativamente estables de enunciados, a los que denominamos géneros discursivos. (p. 248)

La esfera institucional de la praxis investigativa presenta, en relación con las producciones escritas, convenciones que configuran las características temáticas, estilísticas y formales; regulan las condiciones de producción, circulación y recepción; organizan los devenires discursivos en tiempos y espacios (cronotopos) y pautan las interacciones enunciativas en relación con: sobre qué se escribe, quién lo hace, para quién y cómo se escribe.

Arnoux, et al., en correlato con el uso de la categoría bajtiniana consideran que “la pertenencia a un género es lo que explica casi todo lo que ocurre en un texto” y, en tal sentido, desagregan algunas dimensiones: “el modo de plantear el comienzo y el cierre, el tema a tratar, los modos de incluir la palabra de otros, el registro más o menos formal, y hasta la sintaxis y el léxico empleados” (2000, p. 33).

La relativa estabilidad en el uso de la lengua, que caracteriza a los ámbitos de nuestras actividades sociales, nos entrena en el dominio de la producción de tipos de discursos habituales en dichas dinámicas. Nos referimos a prácticas caracterizadas por el abordaje de “determinados temas definidos institucionalmente, la circulación de ciertos géneros, los rituales de legitimación, las instancias institucionales de evaluación” (Arnoux, 2009, p. 45).

La perspectiva de Lotman (1996) permite considerar al ámbito de investigación como un “universo semiótico”, en el cual la continuidad de los textos y lenguajes construyen tramas y relaciones de significaciones y sentidos configurando una semiosfera investigativa.

la semiosfera es atravesada muchas veces por fronteras internas que especializan los sectores de la misma desde el punto de vista semiótico. La transmisión de información a través de esas fronteras, el juego entre diferentes estructuras y subestructuras, las ininterrumpidas “irrupciones” semióticas orientadas de tal o cual estructura en un “territorio” “ajeno”, determinan generaciones de sentido [y] el surgimiento de nueva información. (p. 17)

Nos constituimos así, en miembros de una comunidad científica habitando una semiosfera de indagación y reflexión, en la cual la escritura es entendida como una práctica semiótica para el desarrollo intelectual y la producción de conocimientos. La misma responde a regulaciones institucionales y el manejo de los géneros les da coherencia, consistencia y continuidad a las prácticas e interacciones que acontecen en dicho hábitat.

Comprender y producir conocimientos en un área específica, en carácter de investigador, nos coloca en fronteras o puntos de contacto con otros ámbitos, espacios o semiosferas de la praxis universitaria, en los cuales también llevamos a cabo experiencias discursivas como estudiantes, graduados o docentes.


Figura 1. Semiosferas de la praxis universitaria.

Fuente: elaboración propia.

Estos territorios conforman efectivos y genuinos “laboratorios” de la lengua en uso, cuyas fronteras se encuentran en estrechas correlaciones. Aun cuando en cada esfera se producen comunicaciones “que se efectúan bajo formas genéricas distintas”, son “elaboraciones sucesivas de una misma materia semántica” conformando un continuum de “cadenas genéricas” (Arnoux, 2009, p. 45). En este sentido, podemos comentar como antecedente de estas reflexiones una investigación en desarrollo sobre los géneros discursivos pedagógicos.2

Este entretejido conceptual orienta los caminos de construcción de respuestas a los interrogantes situados que nos planteamos: ¿Cuáles son las formas de uso de la lengua en la praxis investigativa? ¿A qué géneros discursivos corresponden los distintos formatos composicionales de los textos producidos en torno de las temáticas comunes del proyecto que nos nuclea? ¿Cómo desarrollar propiedades enunciativas individuales en el marco de formas relativamente estables? ¿Con qué maniobras discursivas se construyen los enunciadores y qué enunciatarios se prefiguran en las producciones científicas? ¿De qué manera cada escritor investigador resuelve un estilo personal utilizando las opciones del sistema lingüístico discursivo disponibles? ¿Qué lugar ocupan las reflexiones metalingüísticas y metadiscursivas en la construcción de los textos investigativos?

Para aproximar algunas respuestas, exponemos a continuación clasificaciones posibles a partir de las variadas prácticas de escritura realizadas en el marco del proyecto compartido.3

2. Clasificaciones genéricas posibles

“Casi todo lo que ocurre en un texto” –aseveran Arnoux, et al. (2000, p. 33)– está orientado por el género discursivo al que pertenece, de ahí la importancia de focalizar esta dimensión en nuestras escrituras, proponiendo formas de organización que diagramen cartografías flexibles, a efectos de caracterizar los géneros habituales, observar las posibilidades de conexiones e identificar procesos de acompañamiento al aprendizaje y entrenamiento en el oficio de escribir como investigador.

Proponemos, en primer lugar, una clasificación que atiende a formatos y soportes textuales. Seguidamente, una organización cronotópica a partir de los tiempos y espacios de producción.

2.a. Según formatos y soportes

Una primera exploración nos permite identificar las numerosas producciones escritas, orales y audiovisuales en el marco del proyecto de investigación que compartimos y organizarlas en un esquema integrador.


Figura 2. Clasificación según formatos y soportes.

Fuente: elaboración propia.

Textos verbales escritos:toda producción que queda registrada en representación escrita (digital o papel), como proyectos, informes, abstracts, ponencias, artículos científicos, ensayos, capítulos, libros, reseñas, tesis, trabajos finales integradores (TFI), entrevistas, registros de campo. La realización de estos géneros implica un tiempo sostenido de procesos que inician en un plan textual al que suceden varios borradores hasta llegar a una versión final que, luego de correcciones y referatos, pasan a instancias de publicación y circulación.

Textos verbales orales: consignamos en este grupo las producciones que se realizan oralmente con apoyo de escritura, tales como exposiciones, defensas de tesis, clases magistrales, debates, conversaciones, entrevistas. La oralización de estos textos –generalmente desarrollada sobre la base de escritos o esquemas que son leídos o comentados– está acotada a restricciones temporales pautadas por los encuadres institucionales y da lugar a intercambios con los interlocutores oyentes.

Textos audiovisuales: producciones donde lo verbal se expone en soportes auditivos y/o audiovisuales como posters, infografías, podcasts, videos, fotografías con epígrafes o viñetas explicativas, presentaciones con aplicaciones (PowerPoint, Canva, Prezi, entre otras). Son textos híbridos con la presencia combinada de mensajes verbales y no verbales mediante canales acústicos y visuales cuya producción se sostiene en la redacción previa de un guion u hoja de ruta.

2.b. Clasificación cronotópica

Otra posible tipificación de los géneros discursivos habituales nos lleva a poner el foco en diferentes tiemposy espacios en los cuales los investigadores desempeñan roles de enunciadores según diferentes propósitos en relación con las tareas de producción. Estos deslindes atañen tanto a la historia general del proyecto marco, cuanto a los itinerarios particulares de cada investigador.

Si atendemos a los momentos (cronos) del proceso investigativo, encontramos que los proyectos constituyen los primeros textos que dan inicio a una pesquisa. El proyecto marco se ajusta a formatos y pautas preestablecidas por los reglamentos institucionales, además, oficia de marco general a proyectos individuales de tesistas y becarios que diseñan sus propios planes o líneas particulares, también ajustados a cronogramas y restricciones preestablecidos. Estos documentos responden a formatos composicionales canónicos, cuyos componentes exigen coherencia y articulación entre sí (objetivos, fundamentación, marco teórico, metodología, etc.). Cada una de las partes o dimensiones posee restricciones estilísticas en cuanto a sintaxis, modalidades verbales, propiedades textuales y discursivas. Durante el desarrollo de la investigación se escriben informes de avance con criterios composicionales y estilísticos también fijados por normas institucionales en cuanto a la información temática (indicadores, logros, dificultades). Del mismo modo, los informes finales, que dan cuenta del cierre de las investigaciones y los resultados obtenidos, se atienen a los criterios de evaluación de pares e intentan exponer resultados en relación con los conocimientos generales, como así también con los logros particulares de cada investigador. Entonces, inicio, desarrollo y cierre de los procesos se traducen en los géneros discursivos proyectos e informes.

Los informes constituyen oportunidades de escritura para sistematizar diacrónicamente los recorridos e hitos y elaborar producciones personales que pueden derivar en otras formas genéricas de divulgación. Durante el proceso se realizan diversas actividades que dan lugar a escritos en variados géneros que circulan y se comparten en espacios científico-académicos: ponencias, artículos científicos, capítulos de libros, entrevistas, reseñas, etc. devenidos de resultados parciales o finales cuya autoría puede ser individual o compartida.

Las biografías escriturarias de cada investigador están también signadas por sus avances en el aprendizaje y la experticia que se va adquiriendo en diferentes géneros: planes iniciales, proyectos de tesis o de becas, informes individuales, tesinas, tesis, textos de divulgación, traducciones para otras esferas de la praxis.

Los espacios (topoi) de producción, circulación y lectura de estas textualidades van desde el polo más individual de la experiencia solipsista de la escritura hasta lugares públicos (congresos, jornadas, coloquios, encuentros), pasando por conversaciones e intercambios con los directores (de proyecto y/o tesis) y reuniones de trabajo con pares (mesas de debate, ateneos internos, webinarios, escrituras colaborativas en línea, etc.).

Cada uno de estos espacios habilita diferentes estadios de la escritura: la génesis o planificación, los sucesivos borradores, las versiones finales o definitivas. Estos momentos de producción ponen de relieve determinadas partes de los textos o focalizan en particular algunas zonas de la superficie textual multinivel (control de la cohesión, coherencia global, elementos paratextuales, ajuste enunciativo, modos de apertura o cierre, estrategias argumentativas, etc.).

El componente genérico transversal en las manifestaciones cronotópicas es precisamente el contenido temático común del proyecto, al cual refieren los abordajes realizados por los investigadores a partir de objetivos y recortes planteados en sus líneas particulares. Profundizan así, una arista o una dimensión del problema, ya sea en el plano teórico o aplicado que se propone estudiar, aportando conocimientos al devenir de las pesquisas.


Figura 3. Clasificación cronotópica.

Fuente: elaboración propia.

2.c. Géneros en fronteras discursivas

Cuando focalizamos los géneros discursivos, que se escriben en el ámbito de nuestras prácticas de investigación, advertimos que tanto la dinámica de las actividades intradiscursivas, como las que derivan a otras esferas de la praxis universitaria, nos coloca en los bordes de las semiosferas, en el entremedio del continuum semiótico en el cual nos desplazamos y convivimos. Tales fronteras operan como filtros traductores mediante operaciones que modifican los textos, transformando sus formas composicionales y adecuando los juegos gramaticales del lenguaje (estilo) para exponer contenidos temáticos acordes a los planteos del nuevo problema retórico.

Las fronteras discursivas al interior de los procesos investigativos despliegan un abanico de géneros entre la escritura teórica (trabajo con fuentes primarias) y las producciones del trabajo de campo (recolección de datos, construcción de corpus), que se materializan en registros verbales (escritos y orales) y no verbales (fotografías, filmaciones, gráficos): entrevistas, encuestas, relatos, documentos de archivo, etcétera.

Los textos escritos que trascienden la esfera de investigación eslabonan cadenas genéricas hacia otros ámbitos, como la enseñanza, la extensión y la gestión, espacios que, además, retroalimentan las investigaciones en tanto representan laboratorios de la lengua en uso (objeto de indagación del proyecto).

Las derivas discursivas hacia la enseñanza responden a una intencionalidad didáctica direccionada, tanto para las asignaturas del grado o posgrado, como para los espacios de formación docente continua (proyectos de extensión): separatas teóricas, secuencias didácticas, reseñas de manuales; adecuando las propiedades genéricas a los enunciatarios y contextos particulares, con el propósito de dar a la información temática un alcance más amplio y una función social democrática. Por otra parte, las producciones generadas en los espacios formativos se convierten en parte de los corpus que se analizan e interpretan como objetos de investigación.

Lo mismo ocurre con las cadenas genéricas que atraviesan las semiosferas investigativas y se reinstalan o resitúan en el campo de las actividades de extensión/transferencia. Encontramos en los proyectos de esta función una posibilidad de dar a conocer y compartir las producciones y respuestas que vamos encontrando a los problemas de la lengua en uso. Por ejemplo, de las mesas de trabajo y conversatorios con formadores de Nivel Superior han surgido reflexiones individuales y colaborativas que se compilaron en un e-book (Alarcón y Sánchez, 2018); lo mismo ha sucedido con el proyecto de Voluntariado en escuelas en la frontera con Brasil (Alarcón, 2016). Por otra parte, el taller de extensión para adultos mayores que se realiza desde el año 2015, de modo ininterrumpido, ha dado lugar a una beca de investigación que indaga las formas discursivas que priorizamos para recuperar la memoria individual y colectiva con este grupo etario.4 Otra forma de socializar resultados son las publicaciones en medios masivos: notas, entrevistas, artículos periodísticos cuya intencionalidad divulgativa requiere adecuaciones genéricas para destinatarios no expertos.5

En varias oportunidades, el proyecto de investigación ha propuesto la creación de líneas de trabajo en las que hallamos vacancias (gobernanza lingüística, español para extranjeros, etc.), lo cual requirió la elaboración de textos-documentos institucionales destinados al encuadre de las mismas (proyectos de internacionalización, comunicaciones, reglamentos), que resultaron de actividades discursivas propias de la temática de gestión de lenguas. La creación de redes y las conexiones con otros centros de investigación instalan nuevas fronteras discursivas y contactos que favorecen la formación de recursos humanos (intercambios y movilidades), con la consecuente producción escrita en variados géneros que requieren tales desplazamientos.

Cada una de las formas discursivas puede instalarse en fronteras entre lectura-escritura-oralidad, entre formas digitales/virtuales-físicas/presenciales, entre textos escritos y audiovisuales, en hibridaciones abiertas y móviles, productos de múltiples traducciones:

  • de una tesis aprobada a su defensa oral y posterior publicación,

  • de las presentaciones en webinarios y ateneos o ponencias en congresos a la publicación de un artículo o capítulo de libro,

  • de los guiones escritos a la grabación de podcast, etcétera.

Estas prácticas amplían el repertorio de géneros asociados a la investigación, fortalecen las interconexiones con otras semiosferas y generan una semiosis enriquecida.


Figura 4. Fronteras discursivas y cadenas genéricas

Fuente: elaboración propia.

Tal como señala Camblong (2023),

las fricciones entre lo traducible y lo intraducible, entre lo continuo y lo discontinuo, provocan la experiencia de la diferencia, de lo otro, de la alteridad. (...) Pero las diferencias no surgen solamente entre idiomas, sino que al interior de cada lengua hallaremos innúmeras fronteras que solicitan ejercicios de traducción, por ejemplo, diferencias entre el lenguaje científico y coloquial, entre lenguaje formal e informal, entre los de aquí y los de allá, entre los de arriba, los del medio y los de abajo, en fin, nuestros entrenamientos en las traducciones se practican dentro de lo que consideramos una única lengua. (p. 2)

El esquema también refleja la función de los filtros bilingües: cada frontera actúa modulando qué se comunica y cómo se comunica, adaptando de manera estilística los contenidos a enunciatarios específicos o al contexto institucional. Los géneros funcionan como dispositivos estratégicos de mediación semiótica, facilitando las interconexiones entre pensar, investigar, escribir y comunicar.

La relación lectura-escritura-oralidad merece una breve consideración por la importancia que tiene su imbricación en el logro de buenos textos escritos.

Coincidimos con Barthes en que “la lectura es buena conductora del Deseo de escribir… [y] resulta ser verdaderamente una producción… de trabajo” en tanto “se convierte… en promesa, en deseo de producción”, de modo tal que “cada lectura vale por la escritura que engendra, y así hasta el infinito” (2002, p. 47). En tal sentido, Cassany (1995) recomienda “leer para escribir” como una actividad reflexiva en la cual nos acostumbramos a analizar los modos de resolver situaciones retóricas similares a las que necesitamos escribir. El ejercicio de una lectura profunda y atenta suele causar “una gran afluencia de ideas, de excitaciones, de asociaciones” que nos obliga a “leer levantando la cabeza” (Barthes, 2002, p. 35).

En cuanto a las textualidades orales asociadas a la escritura en la investigación, los géneros que hemos consignado en las posibles clasificaciones habilitan análisis y reflexiones de sus características de oralidad secundaria compleja, pero en continuidades con las formas de los géneros orales aprendidos en los diálogos primarios y familiares en registros y formatos coloquiales. Las traducciones verbales, propias del lenguaje contextualizado y el uso de elementos paraverbales y suprasegmentales, se vuelven pertinentes atendiendo a los protocolos de las interacciones del espectro de géneros orales, monologales, dialogales o plurigestionados –debates, exposiciones orales, coloquios, conversatorios, etc.– (Calsamiglia y Tusón, 2016). Los entrecruzamientos escritura-oralidad favorecen el ejercicio, por un lado, de la elocutio (recursos, figuras retóricas, uso de la voz, etc.) y su performance; y por el otro, de la escucha, el respeto hacia el discurso ajeno y las intervenciones fundadas que ayudan al enunciador en la revisión de sus textos.

3. Andamios colaborativos en procesos de escritura científica

Como lo venimos exponiendo, la pertenencia a un proyecto de investigación nos incluye en una comunidad discursiva familiarizada con formas más o menos estables de enunciados cuyas características genéricas varían de acuerdo con las situaciones retóricas que las originan. Cada investigador/a va apropiándose de las reglas del juego discursivo propias de este ámbito a medida que participa en actividades que demandan tareas de escritura que se desplazan en el continuum del trabajo más solitario de la producción, hasta los espacios de escritura más colaborativos; movimientos que nos colocan en zonas de pasajes, traducciones permanentes (fronteras descriptas en el apartado 2.c.) y adecuaciones retóricas diferentes.

En este artículo hemos elegido –del amplio corpus de producciones del proyecto– muestras que representan a uno y otro polo respectivamente. En los casos 1 y 2 nos interesa analizar y describir, además de los procesos de producción, las operaciones de andamiaje o tutoreo que realizamos para acompañar reflexivamente las decisiones genéricas que va tomando el escritor investigador para comunicar sus resultados. En el caso 3, aproximamos una sucinta explicación de la modalidad de trabajo en Ateneos de investigación como espacios de formación interna donde se conjugan varios géneros, según los objetivos grupales del proyecto y las presentaciones particulares.

3.a. Procesos escriturarios individuales

Las primeras decisiones en estos casos atienden a la estructura global del texto definiendo el problema retórico.Entender la escritura como actividad retórica, sostiene Cassany (1981), “es el elemento más importante al principio del proceso de composición” momento en el cual el autor analiza y valora “las condiciones y características de los distintos puntos del problema: (…) la audiencia (…), el tema (…), el tiempo (urgente o no)... El análisis correcto de todos estos aspectos es el primer paso para la elaboración de la solución al problema: el texto” (p. 149).

En el mismo sentido, Maite Alvarado (2003), en los estudios sobre la escritura y su didáctica, sostiene que:

Durante el proceso de escritura, el escritor construye una representación de la tarea o del problema que enfrenta: sobre qué y para qué escribe, para quién, qué relación guarda con ese destinatario o lector, qué género es el indicado o más adecuado en esa situación, cómo seleccionar y disponer la información según ese género, en qué registro (formal e informal) es el que corresponde al género y a la relación con el destinatario. (pp. 1-2)

A estas consideraciones respecto del problema retórico del texto, agregamos la formación de hábitos que vamos aprendiendo mientras escribimos, ya sea de modo solitario o con acompañamiento. El aprendiz, según Camblong (2021), “tendrá que ejercitarse con recursos disciplinares versátiles, en metodologías variadas que le permitan incorporar ‘hábitos’ especializados e idóneos, utilizar vocabularios técnicos y discursos regidos por normativas académicas” (p.66). La autora recomienda que estas actividades se “acompañen, estimulen, orienten” mediante la conversación con tutores (Maestros/as) en “un cuidadoso seguimiento del proceso” (p. 66), resaltando con el uso de mayúscula, la importancia de la relación dialógica con los Maestros.

Caso 1: Producción del texto-guion de micro-video para una kermese científica 6

Dentro de las pautas de producción del evento (kermese científica) definimos el problema retórico a partir del cual el investigador (estudiante becario en este caso) elabora un plan textual y luego envía al/la director/a un primer borrador o lo comparte en un documento (Google Drive).

El primer bosquejo consta de dos párrafos con el parlamento que la autora propone exponer oralmente en el video; en comentarios al margen explica la organización global y progresión temática que tendrá el audiovisual:

En esta primera parte, pensé grabarme diciendo esto; luego, para el segundo párrafo, colocar solo las imágenes que menciono en el último comentario.

Aquí aparecería una solapa explicando

En esta sección iría el título

… a continuación o en simultáneo, anexaría las imágenes…

En cuanto al contenido temático se preocupa por explicitar los marcos teóricos de referencia:

Recurro a herramientas de la Comunicación Social, en conjunto con recursos provenientes de la Semiótica, el Análisis del Discurso periodístico, la Gramática Sistémico-funcional y la Pragmática.

Considerando la brevedad del video y el público receptor pone de relieve las muestras del corpus:

En esta sección iría el título Imágenes del corpus recolectado y… imágenes de tapas de diarios, notas, videos de los noticieros (fragmentos) que recopilé.

La directora del proyecto realiza también comentarios sugiriendo síntesis de información en la progresión temática propuesta. Luego, realiza marcaciones puntuales en cuanto al encuadre institucional de la investigación señalando la importancia de consignar: Proyecto marco (título y código), directores del mismo, nombre y categoría de la investigadora (becaria auxiliar), con lo cual se explicita la pertenencia a una comunidad discursiva (humanas y sociales) y un campo disciplinar (gramática, lingüística, semiótica, comunicación), encuadre que legitima su trabajo y presentación.

Al final de este texto borrador observamos en otro color las siguientes recomendaciones:

No olvides estos datos:

Tema-problema: cómo el discurso periodístico de los medios de comunicación de Posadas trata los temas relacionados con los barrios de la ciudad de Pdas.

Objetivos: copiar de tu plan de beca.

Marco teórico: mencioná las disciplinas de donde tomás las herramientas conceptuales.

Me parece bien poner de relieve un collage de imágenes (tal vez más de una sección). Probá si podés colocar encima algunas categorías/ palabras clave/ tipo constelación (frontera, interfaz, gramática, géneros discursivos, etc. etc.).

De este modo, la escritura del guion va adquiriendo perfil propio de género investigativo con información teórica y empírica. Se proponen también, estrategias o modalidades que hibridan lenguajes verbal, visual y auditivo.

El borrador siguiente, ajustado con conversaciones y consultas parciales, dio origen al texto definitivo sobre el cual se montó la producción del micro-video.


Figura 5. Caso 1. Captura fragmento de escritura en proceso.

Fuente: elaboración propia.

Caso 2: Andamiajes sostenidos en escritura de tesina

Las capturas de archivos en las computadoras personales de investigadores y directores permiten hacer un seguimiento de los procesos escriturales complejos y a largo plazo como son las tesinas, trabajos finales y tesis de posgrado. En esta oportunidad hemos recortado esta muestra de sucesivos borradores que el escritor (investigador inicial y becario)7 fue produciendo. La toma de decisiones, durante el proceso, permite ver en la Columna 1 (Figura 6) el trabajo con borradores completos, desde el momento en que la producción tomó forma en sus diferentes versiones y el índice tentativo oficiaba como plan textual bastante ajustado.

La Columna 2 (Figura 6), sin embargo, muestra una lógica de trabajo escriturario más analítica y por partes donde cada capítulo se corresponde con un componente de la trama investigativa: antecedentes, marco teórico, metodología, análisis e interpretación, conclusiones. Este modo de avanzar en la escritura de la tesis colabora con el control estilístico y el propósito de cada momento de la investigación, a la vez que permite mantener una alerta epistemológica recursiva para asegurar la congruencia entre partes.

Las lecturas teóricas previas y simultáneas se guardan en “Citas” textuales y comentadas a modo de un reservorio donde abrevar ideas y argumentos al momento de justificar e interpretar datos a la luz del marco teórico construido. En este punto se vuelve pertinente recordar al escritor aprendiente los modos de citación de la voz ajena y el control de las polifonías en los textos científico-académicos.


Figura 6. Caso 2. Procesos de escritura en archivos digitales.

Fuente: elaboración propia.

El proceso de escritura de estas investigaciones se enriqueció por el desempeño de las autoras en los roles de adscriptas en docencia y extensión, espacios en los cuales articularon resultados parciales de sus avances.

Los borradores de las primeras etapas requerían mayor apoyo en aspectos macro de la textualización en relación con la coherencia estructural de apartados y párrafos. Con el avance del proceso las observaciones se volvieron más precisas en las dimensiones micro: conexión entre proposiciones, uso de conectores, construcciones sintácticas complejas, puntuación, control de la cohesión (repeticiones, colocaciones lexicales, control de tiempos verbales). Ya en las etapas finales, las lecturas críticas ayudaron en la revisión del estilo general, en la organización paratextual (títulos, imágenes, anexos, referencias, notas). Tanto en las etapas intermedias como en las finales, insistimos en la reflexión metalingüística y metadiscursiva en relación con la propia escritura por varias razones. En primer lugar, porque la lengua en uso constituye el objeto de indagación del proyecto y por otro lado, en relación con la experiencia de escritura, el hábito del diálogo con distintos interlocutores sobre lo que se escribe, las razones y los modos de hacerlo desde el momento de diseñar el plan, suponen ejercicios complejos de pensamiento estrechamente relacionados con el pensar-escribiendo: monitorear procesos, justificar opciones del sistema formal, analizar problemas en las distintas dimensiones de la superficie textual, aprender e implementar técnicas de revisión, no perder de vista los propósitos ni el perfil de enunciatario, identificar y ponderar sus propias fortalezas como escritor.

Destacamos las prácticas de acompañamiento en la formación de investigadores, experiencia que configura además un vínculo pedagógico y académico que trasciende la mera orientación técnica en tanto espacio de co-construcción de saberes. Las prácticas de producción intelectual favorecen la inserción progresiva del investigador en la comunidad discursiva. Los andamios se adecúan a las necesidades genéricas y a las características estilísticas del escritor, generando una dinámica de borradores, devoluciones, relecturas, reformulaciones, en un entramado que articula lo individual con lo colectivo. A medida que el investigador adquiere experticia, toma decisiones reflexivas sobre sus propios textos, prescindiendo gradualmente de los apoyos. Tanto el trabajo con borradores como las orientaciones recibidas repercuten en el texto inmediato y generan efectos duraderos en la constitución de la identidad investigativa.

3.b. Procesos comunitarios

Caso 3: Ateneos como talleres artesanales

Los Ateneos de formación interna se constituyen como espacios comunitarios orientados a la discusión, socialización y aprendizaje a partir de intercambios de producciones entre los miembros del proyecto sobre los avances, descubrimientos y dudas que van surgiendo en torno del problema y los objetivos investigativos.

Compartimos el caso de un Ateneo para el análisis de los géneros discursivos que se ponen en relación (Figura 7. Programa sintético del 4° Ateneo)8 como caso para el análisis de los géneros discursivos que se ponen en relación. La Dra. Ana Camblong dio inicio al encuentro con una exposición-conversación titulada “Criterios biosemióticos y pragmáticos”, en la cual compartió avances de su último libro y estableció el marco conceptual para guiar las discusiones planificadas en el programa. De este modo, categorías como continuidad, espacios, hábitos, creencias, experiencias, procesos dialógicos han sido procesadas e interpretadas en correlatos con nuestras conceptualizaciones disciplinares, alimentando “el fárrago de signos modelados por la memoria colectiva” que “se gesta, se utiliza y se desarrolla en el lenguaje, sofisticado y dúctil modelador biosemiótico, propio de la vida humana” (Camblong, 2024, p. 45).

Las formas genéricas de uso de la lengua constituyen parte de esa memoria colectiva que vamos aprendiendo también como comunidad de investigadores; los postulados de la Biosemiótica pragmática sostenidos por la semióloga prestan especial “atención a la vida comunal que confiere significaciones y sentidos a las existencias singulares” (Camblong, 2024, p. 45).

Una cartografía de producciones del equipo en la cual se despliegan, a modo de índice expandido, los recorridos de cada investigador en relación con sus itinerarios formativos y producciones particulares o en co-autoría, funcionó como puerta de entrada a las presentaciones de los investigadores.

La serie de podcast9 –seis audios de 4 a 5 minutos de duración–, producción llevada a cabo por tres investigadores, se ajusta a los objetivos generales del proyecto: “Comprender e interpretar los matices y sesgos interculturales de las variaciones del lenguaje en los intercambios cotidianos de la región y sus traducciones en la enseñanza en el NS y en desarrollos sobre el metalenguaje teórico” y “Ofrecer disponibilidad de la información a través de una base de datos de enunciados típicos utilizando mediaciones TIC”. Además de la escucha de algunos ejemplares de la serie, los autores explicaron el proceso de producción en todas las etapas (lectura y selección de fragmentos del libro Habitar las fronteras… escritura de los guiones, selección de música y efectos sonoros, ensayos, grabación, edición) y las operaciones semióticas en los cruces o traducciones entre fronteras.

Las presentaciones individuales de los investigadores, según tramos formativos, se iniciaron con el bloque “Itinerarios de becarios de grado”, quienes expusieron pósteres e infografías, textos gráficos que permitieron la visualización y organización de información sobre los cuales se apoyaron las síntesis orales de cada autor. Los “Itinerarios de posgrado” se organizaron en dos series: Especializaciones y Maestrías por un lado y Doctorados por otro, en las cuales la forma genérica ha sido la de ponencia breve, donde se compartieron avances de tesis como así también proyectos de intervención y comunicaciones escritas, centrados en argumentaciones y análisis, orientados a estimular el debate crítico y la retroalimentación entre pares.

Finalmente, en una síntesis de la jornada, los directores desarrollaron en una exposición con soporte visual el encuadre teórico metodológico del proyecto, recordando los postulados de base del mismo.

Las experiencias de los ateneos nos permiten partir de nuestras “propias esferas comunicativas-disciplinares” para entrar en relación y formar parte

del flujo primigenio de… [una] comunidad, a partir del cual podrá realizar todos los cambios y transformaciones que pretenda y pueda. Cada disciplina genera, actúa y se mueve en semiosferas singulares con sentido común propio, munidas de ciertas particularidades, metalenguajes, modalidades y deslindes que no la sustraen de la continuidad comunitaria básica que le da sentido. (Camblong, 2024, p. 40)


Figura 7. Programa sintético del 4° Ateneo.

Fuente: elaboración propia.

Reflexiones de cierre

Entendemos con Roland Barthes (2002) que “el éxito de una investigación (…) depende de (…) la naturaleza reflexiva de su enunciación” (p. 106) y precisamente, la práctica de la escritura nos da la posibilidad de pensar y comunicar conocimientos a partir de los usos de la lengua según las reglas del “juego” habituales en los ámbitos científicos disciplinares. En tal sentido encontramos en los géneros discursivos una categoría de gran poder heurístico para revisar las formas de producción y estudiarlas a partir de las escrituras efectivamente realizadas en el marco de nuestros proyectos. Las clasificaciones propuestas dan cuenta del diverso panorama genérico que se configura según criterios, dimensiones, roles al momento de construir el problema retórico para convertir la curiosidad científica, la búsqueda rigurosa y los hallazgos en una interlocución escrita.

Las clasificaciones se vuelven flexibles, combinables, proteicas cuando se ubican y solapan en espacios liminares que transforman las fronteras en filtros traductores. Las continuidades en tiempos y espacios diversos (cronotopos) permiten leer e interpretar diacrónicamente las historias personales de los investigadores (biografías escriturarias), analizar la formación académica y científica en relación con los modos escriturales de estos dominios letrados, donde se va construyendo el oficio de escribir como investigador y “la adquisición de la ciudadanía investigativa” (del Rosal citado en Arnoux, 2009, p. 12).

Concebimos “el pensar-escribiendo como un oficio artesanal de largo aliento y preparación” (Camblong 2021, p. 57), oficio que se amasa ejercitando “hábitos y entrenamientos (según la funcionalidad de los grupos de investigación)” (p. 58) que requieren “gestión y movilidad práctica, con tiempos dedicados al estudio, al estímulo de la imaginación, a la atención cuidadosa y delicada del estudiante en formación y una sostenida interacción proactiva comunal” (p. 61).

En las experiencias analizadas subrayamos el acompañamiento en los procesos de escritura individuales y colectivos, como andamiaje para sostener la apropiación de los géneros discursivos, la adecuación a diferentes propósitos comunicativos, el ejercicio de la metarreflexión y el compromiso con la producción social del conocimiento.

La dinámica comunitaria potencia la construcción de conocimientos científicos a través de conversaciones, de encuentros colectivos, de actividades compartidas y procesos autónomos que concatenan una memoria grupal y construyen modos democráticos para socializar las investigaciones universitarias.

Referencias bibliográficas

Alarcón, Mirta Raquel (coord.). (2016). Fortalecer la comunicación. Voluntariado universitario en la frontera. Edunam. https://rid.unam.edu.ar/handle/20.500.12219/2956

Alarcón, Mirta Raquel y Sánchez, Sergio (coords.). (2018). Alternativas semióticas en la enseñanza de la lengua: relatos de formadores. Edunam. https://tinyurl.com/285d56vv

Alvarado, Maite. (2003). La resolución de problemas. Propuesta Educativa, (26). https://tinyurl.com/yely5yyy

Arnoux, Elvira; Di Stéfano, Mariana y Pereira, Cecilia. (2000). La lectura y la escritura en la Universidad. EUDEBA.

Arnoux, Elvira (dir.). (2009). Escritura y producción de conocimiento en las carreras de posgrado. Santiago Arcos Editor.

Bajtín, Mijail. (2002). El problema de los géneros discursivos. En Estética de la creación verbal (pp.248-293). Siglo XXI.

Barthes, Roland. (2002). El susurro del lenguaje. Más allá de la palabra y la escritura. Ediciones Paidós.

Calsamiglia, Helena y Tusón, Amparo. (2016). Las cosas del decir. Editorial Ariel.

Camblong, Ana. (2021). Pensar escribiendo en el taller artesanal. Ensayos tantálicos. Alción editora.

Camblong, Ana. (2023). Semióticas de fronteras: Dimensiones y pasiones territoriales [Conferencia de cierre]. Foro Internacional Fronteras culturales. FADyCC-UNNE. https://tinyurl.com/285k9f64

Camblong, Ana. (2024). Alfabetizar en los umbrales. Ensayos Pragmáticos. Homo Sapiens.

Cassany, Daniel. (1981). Un proceso cognitivo. En Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir (pp. 145-160). Barcelona, Paidós.

Cassany, Daniel. (1995). La cocina de la escritura. Barcelona, Anagrama.

Hablantes de Frontera. (s. f.). Página principal del Canal. YouTube.https://www.youtube.com/@HablantesdeFrontera

Lotman, Iuri. (1996). La semiosfera I. Madrid, Cátedra.

Primera edición. (8 de junio de 2025). “Allá ité”, “amarillento”: ¿Los misioneros hablamos mal? YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=5WehEHB29_U

Vargas, Marcela. (2023). Los barrios posadeños en los medios. Análisis de la construcción discursiva de las noticias locales [Video]. Google Drive. https://tinyurl.com/27ka79qk

Notas

1 En el I Congreso Internacional Escritura en las disciplinas, llevado a cabo los días 25 y 26 de agosto de 2025 en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad de Rosario (UNR), ambas autoras presentamos la ponencia: “¿Qué y cómo escribimos las investigadoras y los investigadores? Reflexiones desde la perspectiva de los géneros discursivos”. En la presentación iniciamos el abordaje de las prácticas de escritura en investigación desde la perspectiva de los géneros discursivos y presentamos algunas aproximaciones a los procesos de escritura en investigación, que pretendemos profundizar y complejizar en esta instancia.
2 Antecedente correspondiente al Trabajo Final Integrador (en desarrollo) de la Especialización en Semiótica de la Lengua y la Literatura (Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales-Universidad Nacional de Misiones, FHyCS-UNaM). El estudio propone la construcción de una posible cartografía de los géneros propios de la práctica docente en el marco del Seminario de Lengua y Literatura de la cátedra Didáctica, Currículum y Aprendizaje (Profesorado en Letras) y el análisis semiótico-discursivo de dichos géneros pedagógicos.
3 El proyecto “El español de uso en el NEA - lengua materna y extranjera. Interoperabilidades lingüísticas, discursivas y semióticas” (16H1575-PI), dirigido por la Dra. Raquel Alarcón (UNaM) y codirigido por el Dr. Hugo Wingeyer (Universidad Nacional del Nordeste, UNNE), cuenta con un equipo de catorce investigadores (FHyCS-UNaM).
4 El taller para adultos mayores “Juegos en la memoria” se desarrolla desde el año 2015 como una acción de extensión de los Proyectos de Investigación en el marco del Programa UPAM (Universidad para adultos mayores).
5 Nota periodística en diario digital Primera edición (2025).
6 Participación de la investigadora Marcela Vargas en la Kermese Científica 2023, realizada en el marco de la Semana Nacional de la Ciencia, para ser expuesta en la plaza pública. La comunicación consistía en un micro video de un minuto de duración. El trabajo se titula “Los barrios posadeños en los medios. Análisis de la construcción discursiva de las noticias locales” (2023).
7 La investigación estuvo enmarcada en dos Becas de Auxiliar de Investigación EICyT (Estímulo a la Investigación, la Ciencia y la Tecnología) otorgadas de manera consecutiva (2017-2018/2018-2019), por la Universidad Nacional de Misiones en el marco del Proyecto 16/H46.
8 Proyecto interno de Formación de Investigadores: “Español de uso en el NEA. Ateneo artesanal” (Res. CD n° 338/´23), realizado los días viernes 01 y sábado 02 de diciembre de 2023.
9 La serie de podcast está disponible en el canal de Youtube del proyecto (Hablantes de Frontera, s. f.) y en el sitio web oficial del proyecto: https://www.hablantesdefrontera.com.ar.

Notas de autor

* Raquel Alarcón es Doctora en Semiótica por el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba (CEA-UNC); Magíster en Docencia Universitaria por la Universidad Nacional de Misiones (UNaM); Especialista en Español para Extranjeros por la Universidad del Salvador (USAL) y en Curriculum y Prácticas escolares por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO); Profesora y Licenciada en Letras por la UNaM. Ha ejercido como Profesora regular titular de las cátedras Gramática II y Didáctica, Curriculum y Aprendizaje. Es Investigadora del Programa de Semiótica de la Secretaría de Investigación de la Facultad de Humanidades de Ciencias Sociales (FHyCS) de la UNaM. Dirige proyectos de investigación sobre temáticas de alfabetización, gramática de la lengua en uso en las fronteras y enseñanza. Es docente de Posgrado, integrante del Comité Académico del Doctorado en Ciencias Humanas y Sociales (FHyCS, UNaM) y Coordinadora subsede UNaM de Cátedra UNESCO para la lectura y la escritura. Posee publicaciones –libros y artículos– sobre los temas de investigación. Ha desarrollado numerosos proyectos de extensión en articulación con el sistema educativo. Se ha desempeñado como Directora de Programas Especiales, Secretaria Académica Adjunta y Coordinadora del Programa FHyCS Virtual (FHyCS-UNaM).
* Carla González es Especialista en Docencia Universitaria, Licenciada y Profesora en Letras por la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones (FHyCS-UNaM) y Especializanda en Semiótica de la Lengua y la Literatura por la misma institución. Se desempeña como Ayudante de Primera de la cátedra Gramática II del Profesorado y Licenciatura en Letras (FHyCS-UNaM). Docente de cátedras del área pedagógica y de los procesos discursivos en instituciones del nivel superior. Ha dictado cursos de Redacción de textos y Oratoria en el Proyecto Idiomas (UNaM). Evaluadora y correctora de los Exámenes CELU-CIN. Coordinadora y Extensionista de Proyectos de Extensión. Investigadora del Proyecto “El español de uso en el NEA –lengua materna y extranjera. Interoperabilidades lingüísticas, discursivas y semióticas” (16H1575-PI) – (FHyCS-UNaM). Ha obtenido becas de investigación, participado como expositora de ponencias en eventos académicos científicos y publicado artículos en libros y actas de congresos.


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