

Reseñas dossier
Desmantelar certezas: La disposición para aprender como motor de cambio y autotransformación en la obra de Tara Westover
“Dismantling Certainties: The Disposition to Learn as a Catalyst for Change and Self-Transformation in Tara Westover’s Educated
Realidad, Revista de Ciencias Sociales y Humanidades
Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, El Salvador
ISSN: 1991-3516
ISSN-e: 2520-0526
Periodicidad: Semestral
núm. 168, 2026
Recepción: 03 febrero 2026
Aprobación: 25 mayo 2026
Publicación: 20 julio 2026
El título del libro que aquí se reseña es, en sí mismo, una provocación a cuestionarnos sobre la naturaleza de “una educación”, especialmente en una época en la que el acto de educarse tiene un peso y un valor distintos a los de antaño. Una educación (en inglés Educated. A Memoir, 2018), de Tara Westover, se erige como un testimonio conmovedor y brutal sobre el poder radical de la autotransformación. A través de su memoria, la autora describe el proceso de desmantelar marcos de referencia profundamente arraigados para reconstruir una visión del mundo propia. Esta reconfiguración de la identidad, de su experiencia educativa, que surge al cuestionar críticamente las certezas heredadas, ejemplifica lo que la teoría define como aprendizaje transformativo (Fleming, 2018; Ramírez Sosa y Márquez Arreguín, 2025). Esta teoría caracteriza perfectamente la biografía de Westover.
Esta transformación no es abstracta. Se materializa en el viaje de Tara desde su niñez en la montaña en el estado de Idaho, Estados Unidos, bajo la sombra de un padre mormón fundamentalista, conservador y paranoico que desconfiaba de toda estructura externa a su entorno, ya fuera el gobierno, la medicina convencional, o el sistema educativo público. Este recorrido culmina, contra todo pronóstico, en la obtención de su título de doctorado de Cambridge. Por ello, se propone la lectura de esta obra más allá de la mera historia de superación; es un examen profundo sobre qué significa ser realmente “educado”. Dividida en tres partes, la narrativa de Tara Westover se centra en el conflicto inevitable entre el discurso de poder impuesto por su entorno familiar, basado en el aislamiento y la fe ciega, y el duro proceso de adquisición de capacitación personal, la cual pudo alcanzar mediante el conocimiento formal, su acercamiento empático a situaciones diversas y su persistente voluntad. Todo esto a pesar de las adversidades que va encontrando en el camino como cuando navega entre miedos y reflexiona: “No entiendo por qué de niña no me permitieron recibir una buena educación” (Westover, 2018, p. 239).
Esa carencia educativa hunde sus raíces en el entorno familiar de Tara, espacio que funge como su primera escuela. La vida familiar se erige como centro y universo, limitando su desarrollo intelectual y físico debido a las condiciones de aislamiento propias de la montaña. En este contexto, el rechazo a la educación formal se manifiesta como un fenómeno sistémico, no se trata de una simple preferencia individual, sino de un engranaje necesario para sostener la estructura de creencias de la familia, blindada por el fervor religioso y una profunda paranoia antigubernamental. Si bien su formación inicial le otorgó conocimientos sobre herbolaria y estrategias de supervivencia, dentro de los marcos de una fe inquebrantable, carecía de los andamiajes y estructura necesaria para comprender, o siquiera imaginar, el mundo exterior. La protagonista subraya esta distinción crucial: “Aunque solo tengo siete años, sé que ese hecho, más que ningún otro, diferencia a mi familia: nosotros no vamos a la escuela” (Westover, 2018, p. 14). Esta realidad se vio marcada, además, por una dinámica familiar de agresión y conflicto, factores que influyeron negativamente en su desarrollo y percepción del mundo. Así, ese entorno familiar determina la niñez de Tara, atravesada por el aislamiento, el rechazo a la educación formal y el conflicto detonante de la violencia de su hermano Shawn, estableciéndose todo ese contexto como el principal obstáculo y, paradójicamente, como el catalizador de su disposición para aprender. Es importante notar que la disposición de Tara surge a raíz de un conflicto desencadenante que no se da dentro del aula, sino en el desguace familiar, ese escenario de chatarra y trabajo forzado donde transcurría su vida cotidiana. Ese entorno hostil actúa como motivador de fuga, la búsqueda de cambio y seguridad se convierte, paradójicamente, en la semilla con la que ella cultiva su deseo de aprender, así como su posterior emancipación intelectual.
A partir de ese conflicto, Tara comienza un camino que, derivado de las fuentes formales de autoridad y de la socialización controlada a la que se encuentra expuesta, va configurando dentro de este contexto de adversidad sus experiencias de aprendizaje, como pequeños chispazos de exposición a otras posibles realidades. Impulsada inicialmente por su abuela y luego por su hermano Tyler, comienza a cuestionar la narrativa impuesta. Se empieza a germinar un proceso de motivación intrínseca sólida, autodescubrimiento, perseverancia, que facilita la adaptación de procesos de enseñanza a sus necesidades individuales que luego la conducen a potenciar tanto su compromiso como sus resultados escolares (Acuña Llanganate, 2025; Bae, 2025). Este proceso educativo, tal como lo experimenta Tara Westover, es una continua (re)construcción de la experiencia y de la identidad. Se transforma dentro de ese choque de realidades que enfrenta, aprende a desaprender y se da permiso, se dispone a abrirse a otros entornos, a otras dinámicas y a construir nuevos marcos de referencia (Mezirow, 2006; Salum Tomé, 2022) para irse creando a sí misma, lo cual va en sintonía con la cita de John Dewey que enmarca el inicio de la obra: “Creo, finalmente, que la educación debe ser concebida como una continua reconstrucción de la experiencia; que el proceso y la meta de la educación son una y la misma cosa.” (Westover, 2018, p. 9).
La disposición para aprender actúa como un motor, una fuerza generadora que la impulsa a navegar por el doloroso proceso de su aprendizaje transformativo y al hacerlo, la educación colabora en la formación de su “nueva” identidad, una identidad reconstruida. En ese sentido, va más allá de una ganancia académica y es parte del proceso de encontrarse y darle sentido a la vida. El proceso educativo no es aislado, constituye una trayectoria constante de aprendizaje, resiliencia y reajuste de la propia identidad frente a la realidad. Tara selecciona habilidades específicas que le permiten abordar el problema de la adquisición de conocimiento, implementando estrategias diversas y novedosas que van desde el ensayo y error hasta experimentaciones donde la improvisación ocurre. En ese trayecto de aprendizaje, Tara va descubriendo redes de apoyo, nuevas formas de aprender al darse cuenta de que toma decisiones acertadas al buscar ayuda, se permite explorar nuevos roles, encuentra nuevas estrategias, teorías, ideas, acciones, acercamientos críticos, construyendo, así, su propio pensamiento. En la práctica se va desarrollando, mejorando, crece con este proceso y eso le da seguridad para atreverse con nuevas experiencias. Las particularidades de su vivencia funcionan como un espejo que nos interpela a examinar nuestra propia disposición para aprender, sugiriendo que, en cierto modo, todo proceso educativo implica una forma de liberación similar a la suya. Hay un poco de Tara Westover en cada uno de nosotros.
Referencias
Acuña Llanganate, D. F., Lapo Fernández, J. M., Poveda Valverde, F. X. y Romero Padilla, E. P. (2025). La motivación por aprender y su efecto en el rendimiento académico de los estudiantes de educación básica superior. Reincisol, 4(7), 549-573. https://doi.org/10.59282/reincisol.V4(7)549-573
Bae, S. M. (2025). The Making of the Self: Temperament, Environment, Education, and the History of Abuse in Tara Westover’s “Educated”. Journal Of Korean Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 36(2), 83-85. https://doi.org/10.5765/jkacap.250013
Fleming, T. (2018). Mezirow and the Theory of Transformative Learning. En V. Wang (Ed.), Critical Theory and Transformative Learning (pp. 120-136). Global Scientific Publishing. https://doi.org/10.4018/978-1-5225-6086-9.ch009
Mezirow, J. (2006). An overview of transformative learning. En P. Sutherland y J. Crowther (Eds.), Lifelong Learning: Concepts and Contexts (pp. 24-38). Routledge. https://doi.org/10.4324/9780203936207
Ramírez Sosa, J. S. y Márquez Arreguín, G. (2025). Aprendizaje transformativo. Humanidades, Tecnología y Ciencia, del Instituto Politécnico Nacional, (32), 1-6. https://www.revistaelectronica-ipn.org/ResourcesFiles/Contenido/33/HUMANIDADES_33_001337.pdf
Salum Tomé, J. M. (2022). Aprender a desaprender para un aprendizaje transformativo, una mirada epistemológica. Prohominum, 4(1), 66-87. https://doi.org/10.47606/ACVEN/PH0094
Westover, T. (2018). Una educación. Debolsillo.
Notas de autor
Enlace alternativo
https://revistas.uca.edu.sv/realidad/article/view/12428/13693 (pdf)

