Presentación

Entre los días 20 y 23 de noviembre de 2017, tuvo lugar en la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), la XII edición de las Jornadas “Ignacio Ellacuría”, que llevó el tema: “El humanismo desde América Latina”. Se pensaba que en un presente marcado por la crisis ambiental que amenaza la viabilidad de nuestra especie en el planeta y por una serie de desarrollos científicos y técnicos que retan las fronteras entre lo humano, lo animal y lo mecánico, se volvía urgente cuestionar, desde nuestra ubicación en América Latina, la vigencia del humanismo, es decir, aquel discurso filosófico moderno que pone en el centro del pensamiento a un ser humano pretendidamente universal, pero construido a partir de supuestos y exclusiones que hoy es urgente revisar. El Dossier temático del presente número de Realidad retoma así el título de “El humanismo desde América Latina”. Tres de los trabajos incluidos –los de Ángel Alfonso Centeno, Adriana María Arpini y Beatriz Cortez– son reelaboraciones de exposiciones presentadas en el marco de las Jornadas. Por su parte, el trabajo que abre el Dossier, amplía la conferencia que ofreció Carlos Beorlegui en la UCA, el 20 de junio del mismo año. La presentación especial que elabora Héctor Samour (UCA), editor invitado, comenta en detalle los contenidos del Dossier, así como sus implicaciones en el contexto intelectual y social contemporáneo.
El invitado especial durante las Jornadas de 2017 fue Ricardo Espinoza Lolas, profesor de Filosofía en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. En esa ocasión, presentó su libro Hegel y las lógicas del mundo y del Estado, recientemente publicado. Esta obra es un referente ineludible no sólo para el estudio del pensamiento de ese filósofo alemán, sino para abordar el tema de las Jornadas. En una amplia entrevista que el autor concedió a Marcela Brito, profesora del Departamento de Filosofía de la UCA, explica que la recepción histórica de Hegel, a través de diferentes tradiciones filosóficas que se lo han apropiado, es incompleta y distorsiona su legado, pues lo construye como el pensador oficial del Estado prusiano que absolutiza las ideas y que, en el mejor de los casos, necesita ser invertido. Espinoza Lolas se sitúa en una nueva tendencia que propone releer a Hegel ya no desde La fenomenología del espíritu, sino desde lo que considera su obra fundamental: La Ciencia de la lógica. Su aporte fundamental no sería tanto la dialéctica, sino el método absoluto que la engloba. Lejos de hipostasiar las ideas en detrimento de los procesos dinamismo de imbricación de materia y espíritu. El autor también recuerda que el subtítulo del libro –¿Cómo se es revolucionario hoy?– pretende dar nueva vida a la idea de revolución, mas ya no como una continuación de lógicas políticas heredadas desde la Revolución francesa, sino como una posibilidad implícita en la misma estructura del mundo actual donde se abre la posibilidad de minar el sistema capitalista desde el interior de su mismo despliegue.
En la sección de Ensayos, se incluye el trabajo de Iván Molina Jiménez que indaga en cómo la experiencia de la migración ha sido un proceso diferenciador entre quienes se han dedicado a la literatura costarricense. Se aborda la polémica de 1894 sobre el nacionalismo literario, las tendencias principales en relación con los escritores de ambos sexos que por diversos motivos migraron de Costa Rica y se analizan los casos particulares de Manuel González Zeledón, Luis Barrantes Molina y Yolanda Oreamuno Unger, así como el impacto que tuvo el desarraigo en su identidad, en su producción literaria y en sus trabajos de memoria.
La sección Reflexiones contiene dos contribuciones. La primera es de Carlos Molina Velásquez, quien nos invita a pensar desde el Anime, género de la cultura popular de gran difusión, características llamativas y preocupantes de las comunidades jóvenes en la actualidad. Miguel A. Lazo, por otra parte, nos invita a examinar desde la economía los distintos proyectos de integración centroamericana y las dificultades de su concreción.
Se cierra el presente número con dos recensiones. En la primera de ellas, Héctor Samour discute el libro de Ricardo Espinoza Lolas arriba mencionado. En la segunda, Ricardo Roque Baldovinos comenta Les bords de la fiction [Las orillas de la ficción], obra de Jacques Rancière, recientemente publicada en Francia y aún no traducida al castellano. En esta obra, el filósofo francés continúa una línea de reflexión reciente que destaca la importancia de los mecanismos de la ficción en la construcción de sentido de nuestras sociedades, no sólo desde el territorio más obvio de la literatura, sino también desde las ciencias sociales o los medios de comunicación.
Siguiendo la práctica que se inauguró a partir del número 149 de Realidad, nuestra portada nos muestra una obra de arte contemporáneo. Para esta ocasión, elegimos Jardín Clandestino de Beatriz Cortez, quien también contribuye con uno de los ensayos del Dossier. Beatriz Cortez es una intelectual y artista salvadoreña que reside en Los Ángeles. Obtuvo un doctorado en Literatura Latinoamericana de la Universidad Estatal de Arizona y una maestría en Artes Visuales del Instituto de Artes California (California Institute of Arts). En la actualidad es catedrática en el Departamento de Estudios Centroamericanos en la Universidad Estatal y una artista activa que ha exhibido su obra en numerosas instituciones, incluyendo el Museo Craft Contemporary, el Museo Hammer y el Museo Vincent Price de Los Ángeles; Ballroom Marfa, Texas; Whitney Museum of American Art, Nueva York; BANK/MABSOCIETY, Shanghai, China; Centro Cultural Metropolitano, Quito, Ecuador, y el Museo MARTE de San Salvador, entre otros. Es autora del libro Estética del cinismo: pasión y desencanto en la literatura centroamericana de posguerra (Guatemala: F&G Editores, 2010).
La obra artística de Beatriz Cortez explora el concepto de simultaneidad, la vida en diferentes temporalidades y diferentes versiones de la modernidad, el sentido de pérdida tras el fin de la guerra o la experiencia de migración, y los imaginarios del futuro. Jardín clandestino se realizó en 2012 y es una pieza hecha con semillas de grama, tierra, engrudo, agua y el libro They Come and Knock on the Door de Alfonso Quijada Urías (Trad. Darwin J. Flakoll, Willimantic, CT: Curbstone Press, 1995). Esta obra es parte de una serie titulada: The Books of Memory, que incluye libros quemados, libros jardín como esta pieza y libros destruidos. Las obras de esta serie se hayan completas o en secciones en la Universidad de California en Northridge (Los Ángeles), en SOMARTS en San Francisco, y también en el Centro Cultural de España de San Salvador. En palabras de la artista:
La idea original era que la gente durante la guerra se auto censuraba y quemaba sus propios libros o los enterraba, especialmente la gente de la clase media que tenía simpatías de izquierda y tenía pavor de ser identificada como subversiva. Yo he entrevistado a varias personas aquí en Los Ángeles que tenía una historia así y que no habían encontrado sus libros. Pero, una vez las plantas comenzaron a crecer en los libros me di cuenta, además, de que simbólicamente, el libro nutría una nueva vida. Y esa es mi parte favorita de esa pieza.
Enlace alternativo
https://revistas.uca.edu.sv/index.php/realidad/article/view/4484 (pdf)

