

Editorial
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Editorial
Revista Latinoamericana de Estudios de Familia
Universidad de Caldas, Colombia
ISSN: 2145-6445
ISSN-e: 2215-8758
Periodicidad: Semestral
vol. 15, núm. 1, 2023

Revista Latinoamericana de Estudios de Familia Volumen 15(1)
Les damos la bienvenida a la decimoquinta emisión de la Revista Latinoamericana de Estudios de Familia, dedicada a temas vinculados a la reflexión sobre familias, políticas públicas y prácticas profesionales. Tensiones y desafíos, que ante el marco coyuntural de la pandemia por COVID-19, quedaron expuestos ante las dificultades por reorganizar la vida cotidiana en lo familiar y en lo social. Si bien es cierto que, aunque este hecho fue paradigmático e irrumpió la cotidianidad de todas las familias y personas en el mundo, las prácticas profesionales y las políticas públicas orientadas hacia las familias ya tenían importantes retos ante lo que ahora parece más claro: la aparente disolución de un sistema económico, político y social inequitativo, que solo ha generado y profundizado múltiples desigualdades tanto en lo privado como en lo público. Las prácticas profesionales y las experiencias producidas desde la intervención social y profesional con familias siguen teniendo una fuerte presión por parte de sectores conservadores y antiderechos, quienes son monotemáticos frente a estas desigualdades, llevándolas al terreno axiológico, sin profundizar en los rasgos de cómo se enfrentan las cotidianidades desde las vivencias continuas y constantes de problemas sociales estructurales ya preexistentes en la vida cotidiana.
Es el caso de las complejas transiciones y cambios que las familias latinoamericanas, las instituciones públicas del Gobierno, sus políticas públicas para garantizar derechos, así como las organizaciones sociales comunitarias han tenido que enfrentar la tensión de reorganizar la vida familiar afectiva, comunitaria y social tras la pandemia. Y qué hablar del auge que han tomado las discusiones, exigencias y esfuerzos por construir políticas familiares orientadas desde una perspectiva de género, que sobre todo, pugna por el reconocimiento de los cuidados como un sustento central en la organización, democratización y equidad de las dinámicas familiares, como un componente importante de toda política dirigida a garantizar el acceso pleno con calidad, calidez y eficacia a los servicios públicos orientados a garantizar derechos para todas las expresiones y organizaciones familiares. Lo anterior, por supuesto, impacta toda práctica profesional, así como también instala retos en los procesos formativos y de capacitación que necesitamos todas las personas que trabajamos, atendemos o brindamos algún servicio profesional hacia las familias de la región centro y latinoamericana, desde diferentes trincheras disciplinares,
Presentamos en primer lugar la sección: “Cambios y transformaciones en las familias latinoamericanas”, que se encuentra conformada por seis artículos. El primero de ellos se titula: “Estudio bibliométrico de las revistas de familia: un análisis global de las revistas indexadas en Scopus” (Rivera, Arias-Gallegos y Castro-Salinas) y analiza el impacto que han tenido las revistas científicas o especializadas en Scopus en temas relacionados con el concepto de “familia” desde el año 1999 hasta el 2018. En la investigación se destacaron los siguientes cuatro grupos de revistas: revistas médicas, revistas sociales, revistas psicológicas y revistas de finanzas o económicas. En su relación con la familia, se expuso que las revistas médicas se enfocan a la salud pública, salud ambiental y ocupacional, salud reproductiva, oncológica, obstetricia y ginecología. Por su parte, las revistas sociales se concentran en asuntos sobre planificación familiar, violencia familiar, matrimonio, niñez historia y familia con integrantes o conformada por personas de la comunidad LGTBIQ+. Las revistas de psicología abordan temáticas relacionadas con la psicología social, del desarrollo, educativa o clínica; a su vez, tratan investigaciones acerca del divorcio, vulnerabilidad, desafíos en la crianza, migración, resiliencia, entre otros. Y, las revistas económicas, abarcan temáticas en torno a las finanzas, administración y negocios. Los autores concluyen, a partir de lo anterior, que si bien los estudios bibliométricos en familia son escasos, existe un impacto más fuerte en las revistas médicas y psicológicas que en las revistas de ciencias sociales y económicas; además, la mayoría de las publicaciones se encuentran en inglés. Estos parámetros son imprescindibles para los investigadores que se encuentren interesados en publicar sus estudios acerca de la familia.
El segundo artículo: “State of the Art: Research Trajectory in the Master’s Degree in Intervention in Family Relations, Universidad de Caldas–Colombia (2013- 2020)” (Sánchez-Jiménez y García-Zapata) tuvo como objetivo comprender los conocimientos adquiridos y presentados en los resultados de investigación de la Maestría en Intervención en Relaciones familiares. Este estudio se dividió en tres perspectivas: las tendencias epistemológicas, teóricas y metodológicas, la relación en los ejes temáticos con las funciones laborales y las propuestas articuladas a las instituciones. Además, es necesario resaltar que este artículo no solo tuvo en cuenta los profesionales en desarrollo familiar que realizan la maestría, sino también los puntos de vista de trabajadores sociales, psicólogos y sociólogos. Al final, las autoras explican que los problemas sociofamiliares son abordados desde diferentes contextos (indígenas, afrocolombianos y campesinos), y que, a su vez, son inquietudes que en muchas ocasiones buscan respuestas personales más que soluciones enmarcadas en un ámbito académico.
Más adelante se encuentra el artículo: “La referencialidad de adultos significativos distintos a los padres” (Moreno-Carmona y Henao-Londoño) que tuvo como propósito revisar las historias de vida de diez jóvenes de 23 a 35 años que pese a las vivencias de pérdida o abandono, lograron tener proyectos de vida por otros adultos que tuvieron alrededor. Estos adultos suelen ser mujeres (madres, abuelas, hermanas, tías, etc.) que también suplieron las funciones de cuidado; además, brindaron escenarios de bienestar que llevaron a dichos jóvenes a desarrollar buenos hábitos en sus relaciones interpersonales. De esta forma, se expone que las interacciones positivas no deben provenir estrictamente de los padres y madres biológicos para construir una seguridad emocional, sino que el compartir, en reconocer gustos y preferencias, y prestar ayudar a los niños hace una gran diferencia.
El cuarto artículo titulado: “Padres en la adolescencia en la pobreza urbana de Montevideo: una mirada desde el concepto de ética sexual” (De Martino) muestra, a partir de una metodología cualitativa, las experiencias de las paternidades en adolescentes pobres, identificando lo siguiente: al ser padres se rompe abrupta y definitivamente con la infancia, y se construye una paternidad a partir de la aceptación de sí mismo como sujeto de la sexualidad en un contexto determinado. De igual manera, los adolescentes realizan los pasos que consideran necesarios para llevar una vida matrimonial tradicional; no obstante, tiene un trabajo de reflexión profunda sobre sí mismos que les permite responderse quiénes son.
Luego, se encuentra el artículo: “Organización doméstica y convivencia en la configuración de prácticas alimentarias de escolares en el sur de la Ciudad de México” (Martínez-Espinosa), que postula una mirada a los procesos alimenticios que conllevan al sobrepeso y al mismo tiempo, a un cambio en la dinámica familiar. Esta investigación se realizó a partir de catorce entrevistas y se relacionó la alimentación con los estratos socioeconómicos. En el estrato popular se identificaron dos situaciones: la primera se caracterizó porque si bien hay un marcado rol de género en la familia, los hombres en sus días libres tenían la iniciativa de cocinar, mientras que en la segunda se les facilita complacer especialmente a los hijos con comida rápida. Por su parte, los que pertenecen al estrato medio, las conciliaciones suelen ser más fáciles y, en algunos casos, ambos padres participan en las labores de cuidado. Sin embargo; en todos los casos se pudo observar que los hombres resolvían las situaciones alimenticias de la manera más práctica a su alcance sin tener presente los valores nutricionales.
El último artículo de esta sección es: “Efectos de las prácticas de comunicación parental en las conductas internalizantes en adolescentes” (Trujillo-Galeano, Andrade-García y Puentes-Barcenas) y analiza, mediante un enfoque cualitativo, la comunicación entre los padres y los adolescentes, teniendo en cuenta los cambios que pueden surgir en esta etapa del crecimiento. A partir de este estudio se expuso que hay dos categorías de análisis: la primera, es la “cohesión” y se evidencia una desconexión en la comunicación entre los adolescentes y los padres. Por su parte, la segunda categoría se denominó “flexibilidad” y se dividen en dos: los casos en que la comunicación es rígida y los casos en que la comunicación es demasiado flexible. En lo presentado se pudo concluir que en la categoría de cohesión e incluso en la no flexibilización, los participantes perciben síntomas de depresión, inseguridad, tristeza, preocupación, sensación de inquietud y conductas ansiosas; por lo que se aconseja a los núcleos familiares generar espacios de comunicación pasiva para comunicar los sentimientos y tensiones.
En la segunda sección: “Interseccionalidad en los estudios de familia: género, raza y sexualidad”, se presentan tres artículos que reflexionan acerca de los estereotipos de género en México. El primero de ellos se titula: .Con la familia a cuestas. Mandatos de género, tensiones y dilemas de ser varón en condiciones de movilidad en el centro de México” (Carro-Abdala y Toledo-González), en este se explica la importancia de las experiencias de la migración de los varones hondureños en Apizaco, que se encuentran enmarcadas por la pobreza, la desigualdad, la falta de empleo y de oportunidades por su país de origen. Los roles de género juegan un papel fundamental, dado que los varones se ven con la necesidad de cumplir con el “sueño americano” para proveer recursos a sus familias; por ello, es primordial que los Estados den más prioridad a las necesidades de la población migrante para proporcionar una adecuada salud mental.
El segundo artículo de esta sección se titula: “Los roles de género tradicionales y la tolerancia de la violencia familiar en universitarios(as) en el Valle del Mezquital” (Huerta-Mata), y estudia las semejanzas y diferencias entre mujeres y hombres universitarios que provienen de entornos rurales y semiurbanos. En las mujeres, por ejemplo, se evidenció que se mantienen cerca de sus familias y también situaciones que reproducen la violencia de género por la dependencia económica. En los hombres, aparece una posición de privilegio; no obstante, aunque también observan la violencia en sus hogares, no son las principales víctimas. Por lo tanto, la autora concluye que es importante que en las universidades se realicen charlas o reflexiones acerca de la violencia familiar para que los estudiantes tengan un punto de vista crítico frente al tema y luego puedan desarticular los mandatos de género impuestos.
Finalmente, el número de la revista cierra con el artículo titulado “Percepción de estereotipos de género transmitidos a adolescentes mediante la crianza materna” (Lira-Ochoa, van Barneveld, López-Fuentes, Robles-Estrada y Rodríguez- Aguilar) que analiza, mediante una escala compuesta por 305 adolescentes, los factores aprendidos en la crianza por parte de la madre, como la posición frente a las oportunidades laborales y educativas, la perspectiva respecto a las tareas domésticas y de crianza, al ejercicio de sexualidad, a la expresión de los afectos, la comportamiento social, entre otros. Este estudio logró determinar que los hombres tienen una visión más arraigada de las conductas estereotipadas, especialmente, en factores como las oportunidades laborales y educativas y en las tareas domésticas y la expresión de los afectos. Por esta razón, y al igual que el anterior artículo, los autores proponen que es necesario realizar cursos y talleres con perspectiva de género para prevenir la violencia que se perpetúa al interior del seno familiar.
Para concluir agradecemos a la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad de Caldas, a la Oficina de Revistas Científicas, a los autores (as), a los pares externos, correctores de estilo y diagramadores que hacen posible este proyecto.
Notas

