Artículos

El impacto de la Guerra turco-italiana (1911-1912) en las revistas de Argentina

The impact of the Turkish-Italian War (1911-1912) on Argentina’s magazines

Oğuzhan Yener
Universidad de Ankara, Turquía

Historia & Guerra

Universidad de Buenos Aires, Argentina

ISSN-e: 2796-8650

Periodicidad: Semestral

núm. 9, 2026

historiayguerra@gehigue.ar

Recepción: 17 marzo 2025

Aprobación: 02 julio 2025



DOI: https://doi.org/10.34096/hyg.n9.16840

Historia & Guerra utiliza una licencia internacional Atribución-NoComercial 4.0 Internacional (CC BY-NC 4.0).

Resumen: Los sucesos políticos que ocurrieron en y entre el Imperio Otomano e Italia tuvieron un eco importante en las publicaciones periodísticas argentinas. Las revistas semanales que se hicieron muy populares a principios del siglo XX desempeñaron un papel importante para mostrar cómo reaccionaron estas dos comunidades y trataron de influir en la opinión pública argentina frente a los asuntos sociopolíticos relacionados con sus países de origen. Uno de los sucesos políticos de esta índole que tuvo un eco importante en las revistas argentinas fue la Guerra ítalo-turca (1911-1912). Durante el año de duración del conflicto y posteriormente a su conclusión, numerosas revistas argentinas difundieron una variedad de ensayos, artículos, relatos, caricaturas y opiniones sobre el desarrollo de la guerra y sus repercusiones. En este contexto, este estudio se propone no solamente analizar estas publicaciones desde la perspectiva argentina, sino también considerar el peso de la guerra entre estos grupos migratorios y las iniciativas propagandísticas desarrolladas a través de ellas. Además, teniendo en cuenta la coyuntura sociopolítica y económica del país de inmigración, reflexionamos sobre la política inmigratoria argentina de la época y el impacto de la guerra en las relaciones de ese país con ambos grupos.

Abstract: Political events that occurred in or between the Ottoman Empire and Italy often had a significant impact on Argentine journalistic publications. The weekly magazines that became very popular at the beginning of the 20th century played an important role in demonstrating how these two communities react and try to influence Argentine public opinion regarding sociopolitical issues related to their countries of origin. The Italo-Turkish War (1911-1912) was one of the political events that significantly influenced Argentine magazines. Throughout the one-year duration of the conflict and subsequent to its conclusion, numerous Argentine magazines disseminated a variety of essays, news articles, stories, caricatures, and opinions regarding the war’s developments and its repercussions. In this context, this study aims not only to analyze these publications from an Argentine perspective, but also to examine the impact of the war on these migratory groups and the propaganda initiatives that were carried out through them. Furthermore, we examine the contemporary Argentine immigration policy and the effects of the war on the country’s relations with both factions, taking into account the sociopolitical and economic context of the host country.

El impacto de la Guerra turco-italiana (1911-1912) en las revistas de Argentina

Introducción

En las décadas posteriores a la instauración de la unidad nacional italiana en 1870, esta nación inició la búsqueda de territorios para la colonización, una práctica que habían adoptado otras potencias europeas en África y otras regiones del mundo. Trípoli se convirtió en el núcleo de la aspiración nacionalista italiana tras la derrota en Etiopía. Este territorio fue concebido como un núcleo para la orientación de la emigración y la expansión de la colonia italiana hacia el interior de África. Las aspiraciones de otras potencias europeas en el norte de África motivaron igualmente a Italia a participar en dicha distribución colonial, tal como quedó evidenciado en la Conferencia de Berlín, donde se debatió la distribución de la región por las potencias coloniales europeas. De acuerdo con Emir Emin Arslan, cónsul general otomano en Buenos Aires, Italia ocupó Libia debido a que lo percibía como una compensación por la conquista de Túnez en 1881 por Francia.1 Así, la ocupación de Libia funcionará como un mecanismo de potenciación de su influencia en el mar Mediterráneo.

Dentro de este marco geopolítico, Italia proclamó la guerra contra el Imperio otomano el 29 de septiembre de 1911. Desde el inicio, la proclamación del conflicto bélico ejerció una influencia significativa en la esfera sociopolítica y cultural de Argentina. La prensa argentina y la de las comunidades migratorias abordaron este asunto y a menudo publicaron noticias, reflexiones, imágenes y mapas con el objetivo de informar al público. La repercusión de este conflicto bélico se manifestó en la vida diaria y social, dado que Argentina fue uno de los pocos países que acogió a decenas de miles de inmigrantes otomanos e italianos. Por esta razón, esta guerra tuvo un considerable impacto en la sociedad y la prensa argentinas. Aunque el país mantuvo una postura política neutral durante el conflicto, la prensa y las revistas del país seguían las noticias de manera diaria y algunas de estas publicaciones enviaron corresponsales a Trípoli para proporcionar información desde el campo de batalla.

Uno de los propósitos de este estudio es ilustrar la reacción de las revistas a este conflicto bélico y su repercusión en la vida sociocultural y política de Argentina. Asimismo, queremos evidenciar cómo la política editorial de las revistas argentinas se posicionó ante el conflicto entre las naciones beligerantes, que incluía a una de las comunidades inmigratorias más significativas del país. En este contexto, nuestro objetivo es examinar las causas de la tendencia predominante en las revistas populares de la época hacia la causa italiana, subrayando factores como la potencia demográfica y económica de la comunidad italiana, la similitud cultural y la fácil asimilación, así como la influencia sociopolítica italiana en la sociedad local. Por otro lado, destacamos los factores que contribuyeron a la antipatía general hacia la colectividad otomana por parte de la élite y la prensa argentina. Para ello, hemos realizado un análisis sobre varias de las revistas más prominentes de Argentina durante la década de 1910, incluyendo Caras y Caretas, PBT, Sherlock Holmes, Mundo Argentino, Fray Mocho y Atlántida. Por ejemplo, Caras y Caretas alcanzaba una tirada de cien mil ejemplares por cada edición a partir de 1910. Por su parte, PBT logró la tirada de cuarenta y cinco mil ejemplares en el transcurso de un año tras su fundación en 1904 (Ojeda et al., 2018: 831-832). Considerando a la prensa y las revistas como espacios en los que se refleja la opinión pública, hemos seleccionado estas revistas prominentes que sirven para poder reflexionar sobre el impacto general de la guerra. Por último, examinamos el enfoque sociopolítico de la sociedad y la prensa argentina, así como la correlación de este conflicto con los problemas internos de la nación. Así, la sección inicial se centra en el impacto de la guerra y la postura política de la prensa y la élite argentina en favor de la causa italiana. En la segunda sección, se aborda de manera concisa el impacto de la guerra en la vida sociocultural y los problemas sociopolíticos de Argentina, lo que a menudo provocó un conflicto con la prensa de la colectividad italiana por cuestiones migratorias.2

El impacto político de la guerra

Las revistas argentinas, habitualmente dedicadas a la interpretación y la crítica satírica de variados acontecimientos que impactaron en la sociedad local, desempeñaron un papel significativo en el ámbito mediático argentino. Estas revistas, por lo general, constituyeron una representación de la opinión pública argentina y se utilizaron como instrumento propagandístico por diversos conjuntos de poder que ejercieron influencia en la sociedad. Los intelectuales y la élite argentina realizaron una reflexión sobre los acontecimientos sociopolíticos que tuvieron repercusiones tanto en la sociedad argentina como en las comunidades migratorias presentes en el país. En este contexto, la Guerra turco-italiana tuvo una influencia significativa en la esfera sociopolítica y económica de Argentina. Las colectividades italiana y otomana constituyeron algunas de las comunidades migratorias más extensas e importantes del país. Según el Tercer Censo de la Nación Argentina de 1914, el número de inmigrantes italianos que llegaron a Argentina entre 1857 y 1914 fue de 2.283.882 y esta comunidad ocupó el primer puesto entre los inmigrantes según la nacionalidad. Por otro lado, el número de inmigrantes otomanos que llegaron en el mismo periodo fue 136.079 y esta comunidad ocupó el quinto puesto. Además, el impacto económico de estas dos comunidades en el ámbito comercial fue de gran importancia. En cuanto al número de los propietarios de bienes raíces existentes entre los inmigrantes de ultramar en Argentina, los italianos encabezaron la lista con una cifra de 203.500, mientras que figuraron 7.709 otomanos, quienes ocuparon el sexto puesto.3 Dada la relevancia demográfica y económica de estas dos comunidades para Argentina, el inicio de la Guerra turco-italiana generó una considerable influencia en la prensa argentina, especialmente en las revistas populares de la época.

Es evidente que una considerable parte de las revistas argentinas adoptó una postura política favorable a la causa italiana, atribuible a la predominancia de los intelectuales, políticos argentinos y la élite descendiente de inmigrantes italianos. Este hecho se refleja en diversas publicaciones que buscaron legitimar la conquista italiana en Trípoli inmediatamente después de su declaración de guerra contra el Imperio otomano a finales de septiembre de 1911. Además, Argentina, como una nación neutral en este conflicto bélico, tuvo justificaciones equitativas desde un enfoque pragmático para respaldar la causa italiana. Se registraron soldados conscriptos en el contingente militar italiano en Trípoli que poseían la nacionalidad argentina. Por ejemplo, un individuo argentino llamado José Cúneo, descendiente de un inmigrante italiano, remitió una carta desde Trípoli a la célebre revista Caras y Caretas en la que afirmó que tenía el honor de participar en este conflicto bélico como uno de los escasos argentinos. Cúneo también enfatizó que existían numerosos lectores de dicha publicación argentina en Tobruk, quienes eran hijos de italianos residentes en Argentina. Con respecto a esta carta, la publicación elogió explícitamente la conquista italiana, destacando que Italia demostró un combate heroico en Trípoli.4

Federica Bertagna destaca igualmente la circunstancia de que un cierto número de soldados en Trípoli eran hijos de inmigrantes italianos que se encontraban temporalmente en Argentina. Este fenómeno puede atribuirse al hecho de que los jóvenes italianos participaron en el conflicto en Trípoli mientras sus familias residían en Argentina, debido a la emigración golondrina. Las correspondencias de estos jóvenes italianos acampados en Trípoli solían ser difundidas también en la prensa de la colectividad italiana en Argentina (Bertagna, 2007: 446). Estos vínculos familiares entre varios soldados italianos en Trípoli y sus respectivas familias residentes en Argentina representan también un emblema de la estrecha interrelación entre la sociedad argentina y la colectividad italiana. En este escenario, es importante destacar que la sociedad civil y la prensa argentina manifestaron una simpatía abierta hacia la causa italiana durante la conquista de Trípoli. Más allá de razones pragmáticas, esta conquista solía ser interpretada, desde la perspectiva hegemónica occidental, como un esfuerzo por introducir la civilización en esa región, que se encontraba atrasada por razones políticas y religiosas. Este planteamiento se sustentó en la premisa de que la región de Trípoli se había encontrado durante siglos bajo la dominación del Imperio otomano y la civilización musulmana, factor que fue primordialmente identificado como responsable de este atraso. En este contexto, las revistas argentinas solían referirse a la función de Italia como un argumento justificativo de su conquista de Trípoli.

La función propagandística de estas revistas se manifestó en diversos textos que aludieron al rol civilizatorio de Italia. Como María Inés Tato enfatizó, la prensa también tuvo un papel en la creación de lazos de solidaridad entre naciones beligerantes y neutrales, con el fin de generar simpatía y moldear la opinión pública en favor de su causa a nivel global (Tato, 2013: 64). En este sentido, a pesar de que algunas de estas revistas manifestaron inicialmente la percepción de injusticia en la conquista de Trípoli,5 expresaron de manera explícita que tal conquista no debería ser meramente catalogada como un intento de invasión militar, sino como la conquista de la barbarie por la civilización:

La conquista de la Tripolitania por las armas italianas, no es tan sólo una conquista de civilización y de progreso, impuesta por los principios de cultura universal que ya reclaman la abolición de las bárbaras tradiciones del pasado, sino también la implantación de las doctrinas de humanidad, de libertad, hasta de decoro, que dignifican é ilustran a las modernas sociedades, pero no es eso sólo (Las dos conquistas, 10 de febrero de 1912, Caras y Caretas).

Esta retórica civilizatoria, en ocasiones, proporcionó ejemplos específicos de la civilización que Italia introdujo en Trípoli. Dado que la condición y estética femenina fueron reconocidas como uno de los emblemas de la civilización europea, ciertas publicaciones no vacilaron en explorar de manera intensiva este asunto de mujeres. Como se ilustra en el ejemplo siguiente, la conquista de Trípoli no se limitaba únicamente a la conquista militar, sino que también requería que la mujer tripolitana fuera conquistada por los soldados italianos para beneficiarse de la civilización europea:

[…] reparten entre las jóvenes turcas abandonadas, paquetes de riquísimo Jabón Reuter, para que cuando el Muecín6 desde lo alto de su minarete levante al cielo, como el vuelo de una alondra su oración matinal, ellas puedan hacer sus abluciones preceptivas, valiéndose del exquisito Jabón Reuter, que les llevará la primera noción ideal de lo que es la civilización europea. Indudablemente habrá su poquito de egoísmo de parte de los bravos soldados italianos, pues con el Jabón Reuter acrecerán la espléndida belleza física de las lindas jóvenes turcas (Las dos conquistas, 10 de febrero de 1912, Caras y Caretas).

Las revistas también sostenían que la conquista de Trípoli por los italianos propiciaba un notable avance económico y cultural. Varias publicaciones proyectaron una percepción desfavorable de la gestión turca en relación con las inversiones limitadas y la vulnerabilidad de la infraestructura en Trípoli. Para corroborar esta hipótesis, se destacaba que la administración turca no había establecido vínculos con la población local, manteniéndose aislada respecto del resto de la sociedad tripolitana.7 En contraposición, los individuos italianos se manifestaron como voluntarios de asistencia humanitaria e inversores con el objetivo de desarrollar su nueva colonia. Contrariamente a la mala representación de los militares turcos en Trípoli, se solían difundir imágenes de los soldados italianos de manera amistosa, acariciando a los niños tripolitanos o distribuyendo sopas entre los menesterosos que padecían hambre.8 Algunas revistas que mostraron mayor simpatía hacia Italia llegaron a proclamar a Trípoli como la nueva colonia de Italia inmediatamente después del comienzo de la conquista, caracterizándola como el inicio de una era de progreso y esfuerzos humanitarios. Además, afirmaron que Turquía ya no podía obstaculizar la integración de Trípoli a Italia y destacaron que los habitantes indígenas ya experimentaban las ventajas de la transición administrativa, a pesar de que había pasado apenas un mes después de la llegada de los militares italianos.9 En este contexto, un artículo de Caras y Caretas enfatizó que los italianos realizaron tareas significativas en Trípoli, como la dotación de muelles de alta calidad, y añadió: “Los italianos hacen la guerra sin olvidarse de llevar consigo progreso”.10

Este discurso de progreso y modernización, llevado a Trípoli por los italianos, persistió también tras la finalización del conflicto bélico. Varias publicaciones señalaron la relevancia de las inversiones y modernizaciones implementadas tras la terminación de la dominación turca. Al respaldar esta hipótesis, algunas de ellas no vacilaron en exagerar excesivamente las acciones realizadas por Italia en Trípoli en poco tiempo. Según una noticia, la inauguración de un teatro en Trípoli se mostró como el último de los avances gracias a la gestión italiana. Tras citar otros progresos análogos, se subrayó en la noticia: “Trípoli progresa, se moderniza, se civiliza por momentos. Se puede decir que ha hecho más en su favor Italia en diez y ocho meses que Turquía en ochenta años” (El primer teatro en Trípoli, 19 de abril de 1913, PBT). De manera análoga, Tato aludió a las publicaciones de la revista América Latina, en las que Alemania fue presentada como una amenaza a la civilización europea durante la Primera Guerra Mundial. Asimismo, la revista solía enfatizar los asaltos alemanes a la población civil (Tato, 2013: 68). En realidad, las revistas argentinas iniciaron la publicación de opiniones y noticias de esta índole justo después del comienzo de la conquista italiana, con el objetivo de legitimar este intento de invasión en territorio de una nación soberana cuyo pueblo contribuyó significativamente también a la prosperidad argentina. Posteriormente, al comienzo de la administración italiana, estas revistas se comprometieron a evidenciar al mundo cómo Trípoli había experimentado el atraso durante siglos bajo la hegemonía turca, así como el papel civilizatorio y modernizador de Italia. Dado que la administración turca no emprendió acciones para la civilización de la población tripolitana, recayó en Italia la responsabilidad de introducir la civilización europea en dicha región.11 Las publicaciones de esta clase jugaron un papel propagandístico para corroborar la legitimidad de la nueva administración italiana en Trípoli, ilustrando ejemplos específicos de las ventajas que esta administración proporcionaba a la población tripolitana en términos de modernización y civilización europea. Dentro de este marco, la expectativa de la victoria italiana durante el conflicto bélico se convirtió en el anhelo común de estas revistas. Tras la victoria de Italia en la guerra contra el Imperio otomano, cierta parte de las revistas populares argentinas celebraron y aplaudieron dicha victoria.

De acuerdo con una publicación de Caras y Caretas, Italia tenía motivos de orgullo y merecía esta victoria, dado que sus hijos talentosos fueron los autores de su logro.12 Otra publicación de la mencionada revista destacó que el semanario se mantenía siempre en defensa de los pueblos hermanos que aportaban a la prosperidad del país. Por lo cual, la revista compartía de manera sincera la felicidad del pueblo italiano por la victoria en Trípoli, que había suscitado la admiración a nivel global. Al elogiarla de forma exagerada, manifestó igualmente su satisfacción por el hecho de que la primera embarcación extranjera que estableció su base en Trípoli fue la fragata escuela de la Armada argentina, denominada Presidente Sarmiento.13 La relevancia de esta publicación radica en mostrar que Italia era reconocida como un pueblo hermano que había aportado significativamente a la Argentina, ya que la fecha de esta publicación coincidió con el aniversario de la unificación de Italia. La llegada de una fragata argentina a Trípoli tras el conflicto bélico puso de manifiesto el respaldo extraoficial de Argentina hacia Italia. Por otro lado, la revista no aludió a la colectividad otomana, que también contribuyó económicamente al país.

La inclinación generalizada de las revistas argentinas hacia la causa italiana en este conflicto no implicó que todas las publicaciones y opiniones emitidas la favorecieran. En realidad, la influencia y el poder de la colectividad italiana fueron tan intensos que llegaron a ejercer presión sobre la totalidad de la prensa argentina apenas un mes después del comienzo del conflicto bélico. Una de las escasas voces que alertaron sobre esta intensa presión política fue la de Enrique M. Ruas, quien fue autor de varios ensayos y opiniones publicadas en las distintas revistas célebres de la época. Ruas denunció la presión ejercida por los italianos en la prensa y la élite argentina para hablar mal de los turcos y expresar su total respaldo a la causa italiana. Enfatizó la complejidad de mantener la neutralidad en este conflicto bélico debido a la intolerancia de los italianos hacia la expresión de opiniones independientes, a pesar de que Argentina no se afilió oficialmente a ninguna facción en la Guerra turco-italiana. De manera irónica, afirmó que la expectativa de los italianos era que todo el mundo respaldara la causa italiana y que no debería existir ninguna manifestación de compasión hacia los turcos. En relación con estos últimos, señaló que también aportaban al país recolectando cosechas con sus manos. En consecuencia, reflexionó sobre la ausencia de motivos para odiar y demonizar a los turcos, pese a la insistencia de los italianos.14 Esta reclamación de Ruas subraya la significativa influencia de la colectividad italiana en Argentina, que no se limitó a buscar el respaldo de la prensa y la sociedad argentinas, sino que también procuró que nadie se atreviese a respaldar la causa otomana o a expresar una perspectiva diferente a la de los italianos.

Esta presión política y pública ejercida por la colectividad italiana a través de su poder en la vida política, sociocultural, periodística y económica argentina se reflejó también de forma sarcástica en ciertas caricaturas publicadas en las revistas populares de la época. Mientras un comerciante ambulante turco, caracterizado por su reconocida cache de venta en su mano, gritó al pasar por delante de una vivienda con fines de venta, un individuo elegante y distinguido abrió la puerta diciendo: “Disculpe amigo, nuestro gobierno es neutral y no puede ayudar a los turcos” (Disculpas de mal comprador, 21 de octubre de 1911, Caras y Caretas).

Caricatura publicada poco después del inicio de la Guerra turco-italiana
Caricatura publicada poco después del inicio de la Guerra turco-italiana
Caras y Caretas, año XIV, n.º 681, 21 de octubre de 1911

A pesar de las múltiples publicaciones y perspectivas en la prensa argentina que respaldaban la conquista de Trípoli por Italia inmediatamente después de la declaración de guerra –tal como se ilustra en esta caricatura de forma sarcástica–, incluso la adquisición de mercancías de un comerciante turco se presentó como una contribución económica a la causa otomana. Esto también implicaba que ese individuo distinguido albergó dudas sobre su adquisición y mostró temor ante la posibilidad de ser observado al lado de la banda otomana. La influencia y presión ejercidas por Italia fue notablemente perceptible tanto en el ámbito de la prensa como en la élite argentina. Otra caricatura previamente publicada en Estados Unidos, que estableció una correlación entre la ocupación italiana en Trípoli y la llegada de Mano Negra15 a dicho territorio, fue igualmente publicada en la revista Sherlock Holmes, caracterizándola como una insidia contra Italia y utilizada para ilustrar la intensa indignación que había generado en la colectividad italiana.16 Además, ante la reproducción de noticias relacionadas con la matanza de niños y mujeres árabes en Trípoli, la prensa de la colectividad italiana respondió con severidad a dichas publicaciones. Para la prensa de la colectividad, los militares italianos no debían ser objeto de críticas en ninguna circunstancia (Bertagna, 2007: 446).

Como Ruas indicó, la intensificación de la presión italiana se evidenció en la frecuente confrontación de la prensa de la colectividad en Argentina con los diarios locales, que fueron acusados de informar sobre cualquier rumor o derrota del ejército italiano en Trípoli con el objetivo de motivar a los seguidores del enemigo en Argentina. En este sentido, muchos inmigrantes italianos solicitaban que la prensa de la colectividad iniciara una campaña de boicot contra los diarios argentinos que adoptaran una política editorial que contradecía los beneficios de Italia (Bertagna, 2007: 448). Según Bertagna, la prensa argentina también imputó a la prensa italiana la promoción del odio entre las dos colectividades migratorias mediante la difusión de propaganda agresiva e intolerante (Bertagna, 2007: 447). En ocasiones, este incremento en la tensión política provocó peleas entre inmigrantes italianos y otomanos en Argentina. Por ejemplo, de acuerdo con una publicación de Caras y Caretas, un individuo turco y otro italiano que residían en un conventillo situado en la calle Reconquista, reconocida como el centro de la inmigración otomana en Buenos Aires, se enfrentaron en un conflicto. El individuo italiano inició la lectura de las noticias y los telegramas del diario referentes a la guerra de Trípoli, comunicándole que los italianos estaban a punto de acabar con los turcos. Posteriormente, iniciaron un enfrentamiento y el turco le fracturó la nariz al italiano, incidente que culminó en la comisaría.17 En su obra La quarta sponda. La guerra di Libia: 1911-1912, Romano también menciona la existencia de este tipo de peleas entre los inmigrantes otomanos e italianos en Argentina (apud. Scarzanella, 2007). Esta tensión política entre los inmigrantes pertenecientes a estas dos colectividades originó incidentes durante las travesías hacia la Argentina. Un documento del Ministerio de Asuntos Exteriores del Imperio otomano alude a un conflicto entre inmigrantes otomanos e italianos durante su travesía hacia Argentina en 1912. Según lo expuesto, tres individuos italianos, identificados como Guiseppe di Franco, Andrez di Franco y Ceccio Giovani, perpetraron un ataque y causaron lesiones graves a unos inmigrantes otomanos en el barco.18

La conducta de las autoridades argentinas hacia las comunidades de estas naciones a veces se vinculaba también con la guerra de manera satírica. Las autoridades manifestaban descontento y escasa simpatía con la práctica del comercio ambulante que los inmigrantes otomanos ejercían en las vías de los grandes centros urbanos, debido a su impacto negativo en la imagen europea de las ciudades, y hacia la inmigración otomana, percibida como inútil. Considerando la reputación desfavorable de este oficio y de la inmigración otomana, los inmigrantes solían confrontar con las autoridades de seguridad y judiciales. Dentro de este marco, la acción policial de Buenos Aires de desalojar a los turcos del oasis ubicado en la calle de 25 de Mayo, donde residía su campamento, se reproducía en la revista PBT bajo el título “La Tripolitania en Buenos Aires”. La revista establecía una correlación sarcástica entre este acto policial dirigido contra los inmigrantes turcos y la expedición italiana destinada a desalojar a los turcos de Trípoli: “El Caneva19 policial desaloja a los turcos” (La Tripolitania en Buenos Aires, 23 de marzo de 1912, PBT). El acto de las autoridades argentinas de desalojar a la población turca de las vías de Buenos Aires tuvo repercusiones también en la prensa de la colectividad italiana. Con el objetivo de desprestigiar a la colectividad turca, el periódico La Patria Degli Italiani criticó a los turcos por habitar en espacios reducidos de manera inadecuada desde el punto de vista higiénico y moral, subrayando que incluso carecían del hábito del baño y de la higiene personal (Bertagna, 2007: 447). Como se indicó previamente, el desprecio hacia las mujeres turcas en Trípoli, debido a su falta de higiene y limpieza, se reflejó igualmente en el discurso de la prensa de la colectividad italiana en contra de los inmigrantes turcos en Argentina.

Para comprender las causas subyacentes a la considerable diferencia en la influencia sociopolítica de estas dos colectividades en la opinión pública y la prensa, es necesario examinar la política inmigratoria de Argentina y sus repercusiones en las interacciones con ambas colectividades. Estas dos corrientes migratorias se destacaron entre los colectivos migratorios más voluminosos en Argentina. Desde finales de la década de 1880, cuando la inmigración otomana comenzó a intensificarse y se dedicó al comercio ambulante, los inmigrantes otomanos generaron insatisfacción entre los inmigrantes italianos que habían dominado el comercio en Buenos Aires. Como epicentro de la inmigración generalizada en Argentina durante la década de 1880, la comunidad italiana experimentó temor a perder su preponderancia frente a estos comerciantes ambulantes que recorrían la ciudad de manera itinerante para vender sus mercancías. La rivalidad comercial y el conflicto de intereses entre estos dos colectivos migratorios se acentuaron a partir del inicio de la década de 1900, marcada por el incremento significativo de la inmigración otomana. Una gran parte de los inmigrantes otomanos recién llegados se dedicó prácticamente de manera colectiva al comercio ambulante, actividad que generó descontento entre los inmigrantes comerciantes italianos. Aun así, ciertos políticos argentinos postularon que la salida creciente de los italianos del país hacia 1910 podía atribuirse al incremento de la inmigración otomana y su preponderancia en el comercio. El senador Láinez criticó la inmigración otomana, atribuyéndole la responsabilidad de desalojar a los comerciantes consolidados europeos, en particular a los italianos.20 Pese a esta percepción generalizada en ciertos sectores, la Dirección General de Inmigración señaló que la reducción de la inmigración italiana no estaba vinculada con las dinámicas internas de Argentina, sino con el desarrollo económico italiano de los últimos años. Este desarrollo había prevenido la salida de un mayor número de emigrantes y había atraído de nuevo a sus ciudadanos residentes en el extranjero.21

La política migratoria de Argentina se fundamentaba inicialmente en promover la inmigración procedente del norte de Europa. Tras el fracaso de esta política, Argentina pudo captar una considerable cantidad de inmigrantes provenientes, en su mayoría, de Italia y España. La inmigración originaria de estos dos países solía ocupar el primer lugar en la lista de inmigrantes que arribaron a Argentina durante el período de la emigración masiva. Las autoridades argentinas habían percibido estas dos inmigraciones como indeseables en diversos períodos, como la española durante unas décadas posteriores a la independencia y la italiana, debido a su predominancia amenazante desde la perspectiva argentina durante la década de 1880. Por otro lado, la llegada de la población inmigrante proveniente del Imperio otomano, identificada como turca, nunca había sido anticipada por las autoridades argentinas (Alsina, 1910: 204). Aunque la reputación desfavorable que prevalecía sobre la inmigración italiana durante la década de 1880 se disipó progresivamente y se la consideró indispensable para el desarrollo económico de Argentina hacia 1910, la inmigración otomana persistió como indeseable, siendo señalada con un tono más discriminatorio y xenófobo por ciertos sectores de Argentina hacia el Centenario. Como resultado de esta transformación crucial en la visión de la política inmigratoria, el predominio creciente de los inmigrantes turcos en el sector comercial empezó a generar incomodidad entre las autoridades argentinas ante la posibilidad de desalojar a los inmigrantes italianos, aunque no se produjo tal incomodidad durante la década de 1880. Dentro de este marco, se desencadenó la Guerra turco-italiana, cuando la opinión pública en Argentina ya estaba convencida de que la inmigración turca no aportaba ninguna contribución al desarrollo del país. Esta circunstancia se atribuía a que una proporción significativa de la inmigración golondrina italiana se empleó en el sector agrícola para recolectar cosechas, mientras que la proporción de la inmigración turca en el sector agrícola fue notablemente limitada. Finalmente, la sustitución del pensamiento político oficial de cosmopolitismo por un nacionalismo argentino hacia el Centenario implicó una restricción de la llegada de los inmigrantes que no lograron asimilarse e integrarse a la sociedad argentina con facilidad. Entre estos se incluyeron también los turcos (Devoto, 1999: 36), quienes fueron declarados indeseables por la élite y la prensa. La capacidad de integración de los inmigrantes italianos y los vínculos culturales e históricos con la sociedad argentina fueron factores primordiales que llevaron a las autoridades argentinas a favorecer la inmigración italiana. Por otro lado, la total ignorancia de las autoridades argentinas sobre los inmigrantes otomanos, considerados exóticos,22y la percepción de la futilidad de esta inmigración debido a su dedicación predominante al comercio ambulante, provocaron el fortalecimiento de la antipatía y la discriminación hacia esta comunidad.

Una causa significativa del fracaso de la colectividad otomana en influir en la élite y la prensa argentina fue su incapacidad para articular una unidad política y cultural tan robusta como la de la colectividad italiana. Scarzanella atribuye el fuerte patriotismo étnico surgido durante la guerra en Argentina a la falta de divisiones políticas en la colectividad italiana (Scarzanella, 2007). Por su parte, la colectividad otomana estaba constituida, en su mayoría, por árabes de Siria y Líbano. Sin embargo, una cierta fracción de estos individuos no se alineó con la hegemonía otomana y se esforzó por establecer naciones autónomas con un marcado nacionalismo árabe. El cónsul general otomano en Argentina, Emir Emin Arslan, corroboró también el fracaso para lograr la unidad política de la colectividad otomana tras su arribo al país hacia finales de 1910.23 La división política e ideológica de la colectividad otomana también captó la atención de la prensa de la colectividad italiana. De acuerdo con una noticia, los inmigrantes otomanos de General Pico, una localidad ubicada en la provincia de La Pampa, celebraron una victoria de Italia en Trípoli, lo que provocó una crítica por parte del periódico italiano La Patria Degli Italiani, que los acusó de ser indignos de su propia nación turca (Bertagna, 2007: 447). Considerando la división política de la colectividad otomana durante la Primera Guerra Mundial a favor y en contra del Imperio otomano, no haría falta cuestionar la veracidad de esta noticia. Este caso es particularmente significativo para ilustrar la profundidad de la división política otomana y su incapacidad para influenciar a la opinión pública, la élite y la prensa argentinas, en contraposición a la efectiva propaganda italiana en relación con Trípoli.

El impacto sociocultural y la labor de las colectividades en relación con el conflicto

La Guerra turco-italiana tuvo una influencia significativa en las revistas populares de Argentina, las cuales dedicaron numerosas secciones al progreso bélico y a su impacto en la sociedad argentina. Es importante subrayar que los argentinos carecían de conocimiento sobre la localización de Trípoli hasta que el conflicto se desencadenó hacia finales de septiembre de 1911. Inicialmente, la prensa argentina proporcionó información acerca de la localización geográfica de dicho territorio remoto mediante la publicación de mapas informativos que ilustraban las posiciones del Imperio otomano, Italia y Trípoli. Poco después de la declaración de la expedición italiana, también se divulgaron noticias y cartas sobre la población tripolitana y sus tradiciones con el objetivo de presentarlas al público argentino. Además, las presentaciones en los cines de Buenos Aires desempeñaron un papel informativo para la gente acerca del conflicto bélico.24 Los diarios argentinos divulgaron noticias relativas al progreso del conflicto, reproduciendo imágenes publicadas en la prensa europea. Todos los medios de comunicación de la época, incluyendo teatros y cines, jugaron un papel crucial para satisfacer la curiosidad social respecto al conflicto, dado que Argentina fue uno de los pocos países que albergó conjuntamente a miles de inmigrantes otomanos e italianos. Las cafeterías, los bares, restaurantes, fábricas, tiendas y calles constituyeron espacios en los que los individuos de origen argentino, italiano y otomano se comunicaban, debatían y, en ocasiones, se enfrentaban.25 Estas conversaciones y discusiones se reproducían también en las revistas mediante un enfoque sarcástico y humorístico. Una caricatura publicada en la revista Mundo Argentino ilustraba a dos inmigrantes discutiendo de pie en una cafetería de Buenos Aires acerca de las recientes noticias del conflicto, la legitimidad del ataque italiano y el derecho de la defensa otomana en Trípoli.26 Además de la vida cotidiana, la repercusión del conflicto se reflejó incluso en el desfile del carnaval de Buenos Aires, donde los italianos desfilaron con un carro alegórico que aludía a la conquista de Trípoli por Italia, generando una notable sensación entre la colectividad italiana.27 Este desfile italiano también puede ser interpretado como provocativo, debido a la potencial inclusión de inmigrantes otomanos en el carnaval. No obstante, es evidente que el objetivo de la colectividad italiana fue exhibirlo tanto a los turcos de Buenos Aires como al público en general.

Algunos ejemplos de las imágenes publicadas sobre la Guerra turco-italiana
Algunos ejemplos de las imágenes publicadas sobre la Guerra turco-italiana
Mundo Argentino, n.º 45, 15 de noviembre de 1911

La repercusión del conflicto también se percibió significativamente entre las comunidades migratorias italianas y otomanas que se esforzaron en la preparación de una lucha propagandística28 y en la organización de asistencia financiera y política. Apenas un mes después del comienzo de la Guerra turco-italiana, en Montevideo, donde residían numerosos inmigrantes italianos y otomanos, la Media Luna Roja Otomana fue establecida con el objetivo de aportar recursos económicos para contribuir a la rehabilitación de los lesionados en Trípoli.29 Por otra parte, una fundación filantrópica establecida por los italianos, el Comité de Niños Italianos, organizó una velada en favor de la Cruz Roja Italiana con el objetivo de asistir a los mártires y lesionados de Italia en Trípoli.30 Aparte de las contribuciones obtenidas a través de estas organizaciones filantrópicas, ciertos inmigrantes realizaron donaciones significativas para los afectados por el conflicto bélico. Estas donaciones se interpretaron como un emblema del grado de nacionalismo y amor hacia la nación. Por ejemplo, en la obra de Schamun, quien fue uno de los personajes prominentes de la colectividad, se aludió a Antonio Suaya. Este distinguido inmigrante otomano realizaba contribuciones significativas a la comisión naval otomana. Debido a dichas contribuciones, el gobierno otomano le otorgó la medalla de mérito y el título de Bey (Schamun, 1917: 134). Es notable que, tal como indicó Jozami, Suaya estaba casado con una mujer de ascendencia italiana (Jozami, 1994: 98).

Una de las donaciones significativas que se evidencia en un documento otomano del Ministerio de Hacienda es la de un inmigrante sirio originario de Buenos Aires, llamado Suleyman Mahmud Ali, que donó una suma que oscilaba entre 700 y 800 pesos mediante la venta de su vivienda al Imperio otomano para la defensa de Trípoli.31 En relación con las contribuciones económicas realizadas por los italianos, se puede mencionar a Antonio Devoto, quien otorgó 100.000 liras para la compra de aviones (Bertagna, 2007: 443). Además, se presentaron múltiples ejemplos de donaciones realizadas por diversos sectores y colectivos que tuvieron relevancia simbólica y significativa. Por ejemplo, una contribución modesta realizada por los limpiabotas italianos de Buenos Aires, que fue divulgada en la prensa de la colectividad como un emblema de patriotismo. En cuanto a esto, es necesario aludir a la referencia de Blasco Ibáñez en 1910 respecto a la competencia entre los limpiabotas italianos y turcos en la Avenida de Mayo. Los limpiabotas italianos de Nápoles ejercieron un dominio prolongado sobre esta avenida, posición que había sido recientemente suplantada por los turcos (Ibáñez, 1910: 492). Dentro de este contexto, la modesta contribución de los limpiabotas italianos de Buenos Aires adquirió mayor relevancia, dado que ellos ya habían confrontado y desafiado a los turcos en el ámbito comercial. El entusiasmo y el nacionalismo que desencadenó esta contienda entre los inmigrantes italianos y otomanos los motivaron a emprender todas las acciones necesarias para favorecer la victoria nacional frente a un enemigo que ya había estado en conflicto por el control del sector comercial en Argentina.

La Guerra turco-italiana se desencadenó en un período en el que se había generado un conflicto entre Argentina e Italia en relación con las condiciones de los inmigrantes italianos que arribaron a Argentina. Este conflicto sanitario entre estas naciones se originó a principios de julio de 1911 y el 30 de julio Italia estableció una prohibición sobre la emigración italiana hacia Argentina (Bertagna, 2007: 436). En ese año, la llegada de inmigrantes italianos a Argentina experimentó una reducción significativa (Devoto, 2004: 79). De acuerdo con los datos oficiales proporcionados por la Dirección General de Inmigración, en 1910 la cantidad de ciudadanos italianos que arribaron a Argentina ascendió a 102.019, mientras que este número disminuyó a 58.185 en 1911.32 La restricción de la emigración instaurada por el gobierno italiano aproximadamente dos meses antes del comienzo de la Guerra turco-italiana fue interpretada por ciertas revistas populares como un supuesto intento de expedición desde Italia hacia Trípoli.33 La colectividad otomana también encontró una vinculación entre la prohibición de la emigración italiana y dicho plan de expedición (Schamun, 1917: 19). El conflicto sanitario se originó a raíz de la petición del gobierno argentino de regular la emigración mediante la instauración de inspectores y médicos sanitarios en los puertos italianos o en las naves. No obstante, ambas partes no consiguieron alcanzar un consenso en este asunto, lo que produjo repercusiones en la prensa argentina. La coincidencia de este conflicto con el de Trípoli propició una oportunidad de interpretarlos de manera satírica. Una semana después de la declaración de guerra, la revista Caras y Caretas publicó una caricatura en su portada en la que se representaba al sultán otomano en su palacio leyendo un telegrama emitido por el presidente argentino Roque Sáenz Peña. El mandatario expresaba a su contraparte otomana Mehmed V: “Si quiere evitar desembarco de tropas, le aconsejo que mande inspectores sanitarios a los barcos de la armada italiana”.34 Como se evidencia en este caso, las publicaciones argentinas respondieron a los acontecimientos socioculturales y políticos de las naciones de las colectividades inmigrantes vinculando dichos sucesos con los eventos y las cuestiones diplomáticas de Argentina.

Un caso significativo de esta clase fue la repercusión de la Guerra turco-italiana en la disputa entre arrendatarios y propietarios de terrenos en la provincia de Santa Fe, donde los grupos predominantes italianos (Devoto, 2004: 296) junto con otros colectivos migratorios protestaron por el elevado costo de los arrendamientos. En relación con esta problemática interna de Argentina, en Caras y Caretas se reprodujo una caricatura en la que un argentino y un italiano mantenían un diálogo en la vía pública. El primer individuo expresó al italiano: “Vea, che, ustedes van muy despacio en Trípoli. Debían andar más ligero”. El otro individuo respondió: “¿Más ligero? Sí, podían mandar una intervención como la de Santa Fe”.35 Además, la prensa de la colectividad italiana abordó este asunto de los arrendatarios italianos en Santa Fe, postulando que los intereses económicos de la colectividad en Argentina podrían materializarse en Trípoli, una vez que se concluyera su colonización por Italia. Con la repercusión de los eventos en Santa Fe y las noticias emitidas por la prensa italiana en relación con la posibilidad de colonización de Trípoli, numerosos inmigrantes italianos solicitaron información a los consulados y direcciones de revistas y manifestaron su disposición a abandonar Argentina para llegar a Trípoli. Estas publicaciones generaron descontento y propiciaron numerosas críticas por parte de la prensa argentina hacia la colectividad italiana (Bertagna, 2007: 449). La repercusión de los problemas derivados de la política de colonización en Argentina provocó otro conflicto con la colectividad italiana, debido a sus aspiraciones colonizadoras en Trípoli. En este contexto, la Guerra turco-italiana también propició la exacerbación de las problemáticas internas de Argentina, lo cual tuvo repercusiones tanto en la prensa argentina como en la de la colectividad.

La cuestión de la suspensión de la inmigración italiana generó una considerable preocupación entre las autoridades argentinas, dado que la mano de obra italiana jugó un papel crucial en determinados sectores del país, incluyendo el comercio consolidado y la agricultura. El nacionalismo, promovido por la prensa de la colectividad, provocó una movilidad voluntaria entre los inmigrantes italianos con el objetivo de participar en este conflicto o retornar a su madre patria. El fervor nacionalista fortalecido por la Guerra turco-italiana impactó entre los jóvenes inmigrantes italianos en Argentina. Los centros de asociaciones se transformaron en núcleos de congregación para actividades y eventos planificados, con el objetivo de responder a esta necesidad emocional nacionalista. Estos centros captaron la atención de individuos jóvenes entusiasmados que aspiraban a incorporarse al ejército (Bertagna, 2007: 442-443). Bajo estas circunstancias, la preocupación de la élite y la prensa argentinas se centró en la creciente disminución de la llegada de inmigrantes italianos, ante la posibilidad de reorientar su trayectoria hacia Trípoli. Este peligro anticipado se manifestó en diversas publicaciones que consideraron este conflicto como una amenaza,36 dado que podía provocar el desalojo de miles de inmigrantes italianos de Argentina y obstaculizar la llegada de los nuevos. Un correspondiente de la revista Fray Mocho, de origen italiano, realizó una visita a Trípoli en 1914 y, con el objetivo de tranquilizar al público, comunicó que el 90 % de la población italiana de Trípoli era de origen militar y que aún no se había desencadenado una corriente migratoria hacia dicho país.37 Por otro lado, la movilidad humana en la colectividad otomana para ser voluntarios y participar en el conflicto bélico fue escasa. Tampoco la prensa argentina manifestó inquietud respecto a la potencial salida de los inmigrantes otomanos, dado que eran considerados inútiles.

Conclusiones

El estallido de la ocupación italiana en Trípoli generó un impacto global, especialmente en América, donde los inmigrantes italianos y otomanos vivían conjuntamente. Dentro de los países americanos, Argentina se distinguió por ser una de las pocas naciones que acogió simultáneamente a un elevado número de inmigrantes italianos y otomanos. Las asociaciones y medios de comunicación pertenecientes a ambas comunidades procuraron influir en la opinión pública y la administración argentina con el objetivo de favorecer a la causa de su respectiva nación. Además de esta lucha propagandística mediante la prensa y las asociaciones, este conflicto ejerció un impacto considerable en la vida diaria, política y sociocultural de Argentina, lo cual se reflejó en diversas noticias, opiniones, reflexiones, caricaturas e imágenes reproducidas en la prensa. Las cartas enviadas desde Trípoli por los militares argentinos e italianos, junto con los correspondientes de la prensa, solían proporcionar información al público interesado en conocer todos los detalles del conflicto bélico. Las revistas y los diarios se distribuyeron en todas las esferas sociales, incluyendo cafeterías, peluquerías, restaurantes, tiendas o simplemente en las calles. Como se ha evidenciado previamente, la repercusión de este conflicto en la vida diaria a menudo desembocó en conflictos entre los inmigrantes otomanos e italianos que compartían el mismo espacio público en el centro de Buenos Aires. Por lo tanto, se puede afirmar que, durante los primeros meses posteriores al comienzo del conflicto, la sociedad argentina demostró un notable interés en la recepción de todas las noticias.

El estudio de las revistas argentinas más reconocidas de aquel período revela una tendencia generalizada a justificar la expedición italiana en Trípoli como una misión de civilización y progreso. Diversas perspectivas y noticias divulgadas subrayaron este atributo de la expedición militar, representándola como una necesidad de librar al pueblo tripolitano del atraso socioeconómico y la barbarie. Aunque los diarios argentinos a menudo se enfrentaron a la prensa de la colectividad italiana, esto se produjo principalmente debido a la divulgación objetiva de noticias bélicas. Dentro de este marco, algunos autores sostienen que existió una considerable presión sociopolítica y cultural ejercida por la colectividad italiana sobre la prensa y la élite argentina. Por otro lado, la colectividad otomana se encontró en una división política y resultó incapacitada para influir en la opinión pública. Además, la política migratoria argentina manifestó preocupación por la potencial salida de los inmigrantes italianos, mientras que un año previo al comienzo de la guerra se debatió en el Senado argentino la necesidad de prohibir la inmigración otomana, que a su vez era percibida como inútil. Por consiguiente, resulta imposible mencionar la existencia de abundantes publicaciones que respaldaran la legitimidad de la soberanía otomana y la postura hostil de Italia en Trípoli en el contexto del derecho internacional. Para terminar, se puede considerar que la vulnerabilidad socioeconómica, política y cultural de la colectividad otomana, en combinación con su reputación negativa para la élite argentina, propició un ambiente político más favorable a la colectividad italiana.

Referencias bibliográficas

Alsina, J. (1910). La inmigración en el primer siglo de la independencia. Felipe S. Alcina.

Bertagna, F. (2007). Muestras de nacionalismo entre los italianos de Argentina: La Patria Degli Italiani y la guerra de Libia (1911-1912). Estudios Migratorios Latinoamericanos, (64), 435-455.

Blasco Ibáñez, V. (1910). Argentina y sus grandezas. La Editorial Española Americana.

Devoto, F. (1999). Ideas, políticas y prácticas migratorias argentinas en una perspectiva de largo plazo (1852-1950). Exils et migrations ibériques au XXe siècle: Les politiques publiques face au problème migratoire, (7), 29-60.

Devoto, F. (2004). Historia de la inmigración en la Argentina. Sudamericana.

Jozami, G. (1994). Identidad religiosa e integración cultural en cristianos sirios y libaneses en Argentina, 1890-1990. Estudios Migratorios Latinoamericanos, (26), 95-114.

Ojeda, A. V., Moyano, J. E. y Sujatovich, L. (2018). Los nuevos magazines de principios del siglo XX en Argentina en H. Lima, A. I. Reis y P. Costa (coords.), Comunicación y Espectáculo. Actas del XV Congreso de la Asociación de Historiadores de la Comunicación (pp. 829-849). Universidade do Porto.

Scarzanella, E. (2007). Cuando la patria llama: Italia en guerra y los inmigrantes italianos en Argentina. Nuevo Mundo Mundos Nuevos. https://doi.org/pvvt

Schamun, A. (1917). La Siria Nueva. Obra histórica, estadística y comercial de la colectividad sirio-otomana en las repúblicas Argentina y Uruguay. Empresa Assalam.

Tato, M. I. (2013). Propaganda de guerra para el Nuevo Mundo. El caso de la revista “América Latina” (1915-1918). Historia y Comunicación Social, 18, 63-74.

Sobre el autor

Oğuzhan Yener es Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Historia por la misma casa de estudios. Sus investigaciones se relacionan con la historia contemporánea de la Argentina y de América, y las migraciones y relaciones entre América Latina y el Imperio Otomano.

https://orcid.org/0000-0001-9106-3936

Oğuzhan Yener holds a PhD in History from the Complutense University of Madrid and a Master's degree in History from the same university. His research is related to the contemporary history of Argentina and America, and the migrations and relations between Latin America and the Ottoman Empire.

Notas

1 Arslan, E. E. (1911). La Tripolitania. Revista Argentina de Ciencias Políticas (Tomo 3, p: 187). El cónsul general otomano publicó un ensayo detallado en el que describió la geografía, historia, sociedad y administración de Trípoli. Después, haciendo referencia directa a algunos diplomáticos y hombres de estado del Imperio otomano y la prensa europea, explicó la causa otomana y criticó la invasión injustificada de Trípoli por Italia. Por otra parte, el célebre periodista italiano Emilio Zuccarini respondió a Arslan con otro ensayo implicando que Turquía no pertenecía a la civilización europea y la conquista de Trípoli era derecho natural de Italia desde el punto de vista histórico y político. Para el ensayo publicado, véase Zuccarini, E. (1911). Italia y Turquía en Tripolitania. Revista Argentina de Ciencias Políticas (Tomo 3).
2 Una versión preliminar de este artículo se ha presentado y leído en Estudios revisteriles en red: Coloquio sobre revistas culturales y literarias latinoamericanas, Universidad de Antioquia, Colombia, 13-15 de agosto, 2024.
3 Véase: El Tercer Censo de la Nación Argentina de 1914. (1916). Primer volumen, Buenos Aires, pp. 201 y 261.
4 La carta de un argentino, soldado del ejército italiano. (28 de diciembre de 1912). Caras y Caretas.
5 “Es natural que Turquía cuenta con muchas simpatías en el mundo entero. La misma superioridad indiscutible de su contraria, contribuye a hacer más intenso ese romanticismo que nos lleva constantemente a apoyar al más débil”. Véase: La disputa de Trípoli. (31 de octubre de 1911). Sherlock Holmes.
6 Musulmán que convoca desde el alminar.
7 La vida en Trípoli. (24 de febrero de 1912). PBT.
8 El hambre en Trípoli. (9 de enero de 1912). Sherlock Holmes.
9 Italia en Trípoli: La Organización de la Nueva Colonia. (24 de octubre de 1911). Sherlock Holmes.
10 La guerra ítalo-turca. (14 de septiembre de 1912). Caras y Caretas.
11 Costumbres Tripolitanas. (29 de noviembre de 1913). Caras y Caretas.
12 Un año de Guerra: Los principales acontecimientos de la contienda ítalo-turca, de la declaración de guerra a la celebración de la paz. (9 de noviembre de 1912). Caras y Caretas.
13 Italia Nueva. (20 de septiembre de 1913). Caras y Caretas.
14 Ruas, E. M. (9 de diciembre de 1911). Sinfonía. Caras y Caretas.
15 Este término solía utilizarse por la prensa estadounidense de época para describir y hacer referencia a la mafia compuesta generalmente por los inmigrantes italianos en el país.
16 La ocupación italiana de Trípoli. (26 de diciembre de 1911). Sherlock Holmes.
17 Lo ha dicho l’aquensia Stefani (Apuntes ítalo-turcos). (8 de junio de 1912). Caras y Caretas.
18 237/75. HR.H. (Ministerio de Asuntos Exteriores). Başbakanlık Osmanlı Arşivleri (BOA). En adelante, se utilizará solo la abreviación general de los archivos otomanos en turco, “BOA”, para referirse a los documentos otomanos.
19 Carlo Caneva fue el general italiano responsable de la conquista de Trípoli.
20 Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores, 36. Sesión Ordinaria. (12 de septiembre de 1910).
21 Memoria de la Dirección General de Inmigración, correspondiente a 1907. (1908). Buenos Aires, p. 12.
22 Memoria de la Dirección General de Inmigración, correspondiente a 1899. (1900). Buenos Aires, p: 79.
23 15/60. BOA.HR.ID. (Ministerio de Asuntos Exteriores).
24 ¿Trípoli… ¿Trípoli? (15 de noviembre de 1911). Mundo Argentino.
25 “Quí díces guerra Italia-turquías, piloquiero?...”. (2 de diciembre de 1911). Caras y Caretas.
26 Dialoguitos. (10 de enero de 1912). Mundo Argentino.
27 En la Boca. (24 de febrero de 1912). Caras y Caretas.
28 Como un ejemplo importante de lucha propagandística, un día después del inicio de la guerra, un periódico italiano rebajó su precio a 5 centavos y se esforzó en distribuir sus ejemplares en todas partes de Buenos Aires. Además, decidió enviar un corresponsal a Trípoli para informar directamente de la escena bélica a través de telegramas. Para más detalles, véase Bertagna (2007: 440-442).
29 Italia en Trípoli. La Organización de la Nueva Colonia. (24 de octubre de 1911). Sherlock Holmes.
30 A beneficio de la Cruz Roja Italiana: Fiesta Infantil. (6 de enero de 1912). Caras y Caretas.
31 1025/31. BOA.ML.EEM. (Ministerio de Hacienda).
32 Resumen estadístico del movimiento migratorio en la República Argentina, años 1857-1924. (1925). Buenos Aires, p. 8.
33 Tripolitania. (1911). Atlántida. N.º 11, tomo IV, 295-296.
34 ¿Será Apócrifo? (7 de octubre de 1911). Caras y Caretas.
35 Sin perder tiempo. (13 de enero de 1912). Caras y Caretas.
36 La emigración italiana hacia Trípoli. (11 de octubre de 1911). Mundo Argentino.
37 Fray Mocho en Trípoli. (3 de abril de 1914). Fray Mocho.
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