Secciones
Referencias
Resumen
Servicios
Descargas
HTML
ePub
PDF
Buscar
Fuente


Brechas de desarrollo productivo en la Región Centro para el período de la posconvertibilidad (2004–2019)
Productive Development Gaps in the Central Region for the Post-Convertibility Period (2004-2019)
Lacunas de desenvolvimento produtivo na Região Centro para o período pós-convertibilidade (2004-2019)
Ciencias Económicas, vol. 2, núm. 19, 2022
Universidad Nacional del Litoral

Artículos

Ciencias Económicas
Universidad Nacional del Litoral, Argentina
ISSN: 1666-8359
ISSN-e: 2362-552X
Periodicidad: Semestral
vol. 2, núm. 19, 2022

Recepción: 06 Diciembre 2022

Aprobación: 20 Diciembre 2022


Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Resumen: Las disparidades y heterogeneidades existentes, tanto entre países como entre regiones dentro de ellos, han captado el interés de los investigadores a lo largo de todo el siglo XX. En Argentina tales disparidades se han manifestado a través de la existencia de regiones de gran desarrollo económico, con estructuras productivas complejas y diversificadas y otras rezagadas y de baja productividad. Si bien el producto per cápita es una buena medida resumen de desarrollo, carece de gran poder explicativo a la hora de instrumentar políticas públicas, impidiendo identificar qué sectores y regiones deben recibir estímulos y cuáles no. El presente trabajo tiene por objetivo estimar y analizar las brechas desarrollo productivo para la Región Centro en relación con Buenos Aires y el país para el período 2004–2019. El principal hallazgo es que las brechas productivas se han mantenido prácticamente constantes a lo largo de una década y media, evidenciando un estancamiento estructural en todas las dimensiones estudiadas.

Palabras clave: brechas de desarrollo, desarrollo regional, producción, estructura productiva.

Abstract: The disparities and heterogeneities that exist both between countries and between regions have caught researchers’ interest throughout the 20th century. In Argentina, suchdisparities have resulted in the existence of regions of great economic development with complex and diversified productive structures, on the one hand, and others that are lagging behind with low productivity, on the other hand. Although per capita product is a good measure of development, it lacks great explanatory power when it comes to implementing public policies. Consequently, it is impossible to identify which sectors and regions should receive stimuli and which should not. The objective of this work is to estimate and analyze the productive development gaps for the Central Region in relation to Buenos Aires and the country for the period 2004-2019. The main finding has been that the production gaps have remained practically constant over a decade and a half, which evidences a structural stagnation in all the dimensions studied.

Keywords: development gaps, regional development, production, productive structure.

Resumo: As disparidades e heterogeneidades existentes tanto entre países quanto entre regiões dentro deles têm captado o interesse de pesquisadores ao longo do século XX. Na Argentina, tais disparidades têm se manifestado através da existência de regiões de grande desenvolvimento econômico, com estruturas produtivas complexas e diversificadas e outras atrasadas e com baixa produtividade. Embora o produto per capita seja uma boa medida sumária do desenvolvimento, carece de grande poder explicativo na hora de implementar políticas públicas, impossibilitando a identificação de quais setores e regiões devem receber estímulos e quais não devem. O objetivo deste trabalho é estimar e analisar as lacunas de desenvolvimento produtivo da Região Central em relação a Buenos Aires e ao país no período 2004-2019. A principal constatação é que as brechas produtivas permaneceram praticamente constantes ao longo de uma década e meia, evidenciando uma estagnação estrutural em todas as dimensões estudadas.

Palavras-chave: brechas de desarrollo, desarrollo regional, producción, estructura productiva.

I. Introducción

Las disparidades y heterogeneidades existentes, tanto entre países como entre regiones dentro de ellos, han captado el interés de los investigadores a lo largo de todo el siglo XX. El mismo se ha visto renovado por las crecientes desigualdades surgidas a finales del siglo pasado y en lo que va del actual. En Argentina tales disparidades se han manifestado a través de la existencia de regiones de gran desarrollo económico, con estructuras productivas complejas y diversificadas, capaces de insertarse de manera competitiva en el comercio internacional, y otras rezagadas de baja productividad sin la capacidad para insertarse en el intercambio internacional.

Si bien el producto per cápita es una buena medida resumen de desarrollo, carece de gran poder explicativo a la hora de instrumentar políticas públicas, impidiendo identificar qué sectores y regiones deben recibir estímulos y cuáles no. Entendiendo tales limitaciones, en el presente trabajo se busca profundizar tal diagnostico mediante el enfoque de las brechas estructurales de desarrollo (CEPAL, 2016). Se trata de una aproximación holística al concepto de desarrollo, en el cual se atienden diversas cuestiones como ingreso, empleo, desigualdad, educación, salud e infraestructura, aquí se hará hincapié en la dimensión productiva.

Si bien este enfoque fue elaborado para el análisis comparativo de países de manera que las brechas se definen como .cuellos de botella que obstaculizan el desarrollo de los países de renta media y constituyen un desafío al desarrollo sostenido, incluyente y sostenible en el largo plazo» (Pardo Beltrán, 2014:12), debemos tener en cuenta que .la existencia de fuertes heterogeneidades provinciales, que se manifiestan en materia productiva pero también en otras dimensiones del análisis económico y social, es el principal elemento que justifica la relevancia de aplicar el enfoque de brechas estructurales al análisis de los procesos de desarrollo de las provincias argentinas. (CEPAL, 2018:14).

Además, dado que .las estructuras económicas son heterogéneas y que a su vez existen obstáculos a la reasignación de recursos para disminuir dicha heterogeneidad, el logro de un cambio estructural implica un gran desafío para las políticas públicas. (Ghilardi, Lapelle, Woelflin & Yoya, 2015:3), se sostiene aquí que la caracterización de la estructura productiva de la Región Centro (que comprende las provincias de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe), abordada de forma tal que nos permita indagar el grado de desarrollo relativo de la misma en comparación con el promedio nacional y con la provincia de Buenos Aires, constituirá una herramienta de poderoso valor analítico para guiar la toma de decisiones en cuanto a políticas públicas. Como se sostiene en CEPAL (2016:19), «la identificación y la medición de las disparidades entre zonas geográficas es un insumo fundamental para el diseño de políticas destinadas a corregir inequidades entre diferentes áreas», de allí la importancia del presente trabajo.

El objetivo del trabajo es estimar y analizar las brechas desarrollo productivo para la Región Centro en relación con Buenos Aires y la Nación para el período 2004–2019. Para ello, en primer lugar, se estimarán los indicadores propuestos en la metodología para el análisis de las brechas de desarrollo productivo en la región para los años 2004 y 2019 y luego se analizará la evolución de la brecha de desarrollo productivo de la Región Centro respecto de Buenos Aires en el período 2004–2019.

El trabajo está articulado de la siguiente manera: en la próxima sección se esbozarán las principales características de la Región Centro y la provincia de Buenos Aires, de manera de comprender la importancia relativa de ambas áreas en el conjunto nacional; en la sección III se presentará el marco teórico y una breve revisión de trabajos realizados, en la sección IV se expondrá la metodología y los indicadores a utilizar, cuyo cálculo e interpretación serán exhibidos en la sección V; finalmente, en la sección VI se presentarán algunas consideraciones finales.

II. La relevancia de la Región Centro y Buenos Aires como benchmark

La Región Centro (RC) se compone de las provincias de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, ubicadas en el centro–este del país y al norte de la región pampeana (que incluye además las provincias de Buenos Aires y La Pampa). El área de estudio abarca 377 110 km2, lo que representa el 10,1 % del territorio nacional. En términos de población, si nos basamos en las últimas estimaciones realizadas por el INDEC en 2020, la región presenta una población total de 8 682 829 habitantes que significa el 19,1 % de los habitantes del país.

En cuanto al producto, la RC explica para 2018el 19 % del Producto Interno Bruto de Argentina. En relación con las exportaciones, la participación de la región en el total del país para 2020 asciende a 37,9 %, destacándose las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA). En cuanto a empleo, la cantidad promedio de trabajadores registrados en el sector privado fue en 2020 de 1 086 300 para la RC, lo que constituye el 18,5 % del país según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

Dichas estadísticas, ubican a la RC como la tercera en términos de relevancia económica, política y social del país por detrás de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).


Figura 1.
Mapa de la Región Centro y Buenos Aires
Fuente: Elaboración propia

Por su peso relativo en el conjunto nacional, resulta de interés analizar su estructura productiva y su dinámica en el período comprendido entre 2004 y 2019. Además, para evaluar dicha performance se la compara con la provincia de Buenos Aires dadas sus características productivas e importancia socioeconómica, siendo el benchmark de comparación.

La provincia de Buenos Aires se encuentra situada al sureste de la región pampeana, posee un territorio de 307 571 km2 abarcando el 8,2 % del territorio nacional. En términos de población, si nos basamos en la última estimación para 2020 del INDEC su número asciende a 17 541 141, representando el 49,5 % del país. En cuanto al producto, para 2018 la provincia explica el 35,3 % del total. En relación con las exportaciones su participación asciende, para 2020, al 35,4 % (2,5 p.p. menos que la RC), siendo las manufacturas de origen industrial (MOI) las más destacadas. Con respecto al empleo, la cantidad promedio de trabajadores registrados en el sector privado para la provincia en 2020 según SIPA fue de 1 855 700, explicando el 31,7 % del total nacional.

III. Las brechas estructurales en el problema del desarrollo

Como sostiene Niembro (2012), a partir de los trabajos de Seers (1969), Todaro (1982) y Sen (1985), en conjunto con la labor de organismos como el PNUD, la definición de desarrollo se ha extendido más allá de los límites de lo económico y se ha reconocido la necesidad de que sea multidisciplinar y dinámica, pues el bienestar humano depende no solo del ingreso, sino de las posibilidades de realizar su personalidad como tal.[2]

Sin desconocer la importancia del crecimiento económico, en el presente trabajo se parte de una concepción del desarrollo multidisciplinar, reconociendo las limitaciones del ingreso por habitante como único indicador para el direccionamiento de políticas públicas y financiamiento (CEPAL, 2012; 2016; 2018; Kaldewei, 2015; Pardo Beltrán, 2014).

Por ello, se busca abordar el problema del desarrollo a través del enfoque de las brechas estructurales, cuyo diagnóstico permitirá, a través de indicadores cualitativos y cuantitativos, la identificación, medición y priorización de las mismas (Kaldewei, 2015). Como sostiene Niembro (2012), la idea de brechas denota la existencia de disparidades en el desarrollo de países, regiones o provincias, aunque también serán interpretadas como «cuellos de botella que obstaculizan el desarrollo de los países de renta media y constituyen un desafío al desarrollo sostenido» (Pardo Beltrán, 2014:14).

La génesis de este enfoque puede ser rastreada en los primeros trabajos alternativos respecto al desarrollo económico que hablan de las heterogeneidades estructurales entre países desarrollados y subdesarrollados (Furtado, [1961] 1973), o bien de las diferencias en el funcionamiento de las economías del centro y periferia (Prebisch, 1949) a mitades del siglo XX, cuyas ideas fueron retomadas por los teóricos de la nueva geografía económica, siendo el trabajo seminal el de Krugman (1991).

Si bien este enfoque fue elaborado en un principio para el abordaje de países de renta media (CEPAL, 2012), como se sostiene en CEPAL (2019:14), «la existencia de fuertes heterogeneidades provinciales, que se manifiestan en materia productiva pero también en otras dimensiones del análisis económico y social, es el principal elemento que justifica la relevancia de aplicar el enfoque de brechas estructurales al análisis de los procesos de desarrollo de las provincias argentinas».

En este sentido, podemos encontrar diversos antecedentes en materia de estudios de brechas de desarrollo en Argentina, entre los cuales encontramos dos tipologías: por un lado, aquellos que abordan la problemática a través de índices sintéticos que combinan distintas variables para llegar a un único resultado para cada provincia o región, que la ubicará por encima (mejor) o por debajo (peor) que las otras teniendo en cuenta el valor final del índice. Ejemplos de ellos son el Índice de Competitividad Provincial (IIEBCC, 2008; 2010; 2012) que combina 74 variables provenientes de los «factores de competitividad» establecidos[3] y el Indicador de Desarrollo Relativo Provincial (IDERP) que sintetiza 16 indicadores de desarrollo interrelacionados elaborado por la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP, 2016; 2018), ambos discontinuados. Por otro lado, se aborda el análisis a partir de trabajos elaborados para cada provincia en particular, en las que se busca analizar las brechas de distintas dimensiones económico–sociales a través de distintos indicadores que no son indizados, como por ejemplo, los trabajos de la CEPAL para las provincias de Buenos Aires, Chaco y Formosa (CEPAL, 2017; 2018; 2019) en donde se consideran 9 brechas con una o más dimensiones que son estudiadas a través de distintos indicadores (CEPAL, 2016:5).

Si bien el primer abordaje nos brinda una buena medida resumen para comparar el comportamiento de las provincias, no es suficiente como herramienta para orientar las políticas públicas ya que no permite identificar cuáles son los aspectos que deben ser atendidos en cada caso. Es por ello que este trabajo se presentará como una continuación de los trabajos realizados por la CEPAL[4] para el caso de la Región Centro, que comprende, en nuestra clasificación, las provincias de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe.

Tal regionalización, si bien difiere de la utilizada por el INDEC,[5] es coincidente con la que surge de los acuerdos sobre integración regional llevados a cabo por las provincias en la década de los ’90, avalados por el art. 124 de la Constitución Nacional reformada en 1994.[6] Como indica Benedetti (2009), tales acuerdos no tienen que ver con autonomismos ni separatismos, sino que poseen un carácter estratégico.

El término región aquí utilizado toma una connotación analítica que, según Benedetti (2009:3), nos remite a: «región como división territorial e instrumento de gestión, región como construcción política e identitaria y región como instrumento conceptual». De esa forma, lo abordaremos en el sentido de división territorial e instrumento de gestión y como instrumento conceptual. La regionalización es, en definitiva, «una clasificación, un reconocimiento de diferencias geográficas —algunas veces naturales, pero generalmente sociales—, mediante la identificación, delimitación y estudio de una o más áreas, con mayor o menor grado de precisión de sus límites» (Benedetti, 2009:5).

A sabiendas de que la solución teórica óptima a las cuestiones del desarrollo es atacar todas las brechas, Hausman et al. (2005) nos advierte que prácticamente es imposible, de forma tal que se deben atacar los problemas de manera parcial[7] debido a que existe tanto escasez de conocimiento como de recursos; en esta misma dirección apunta el trabajo de Hirschman (1981) en detrimento de las ideas de crecimiento equilibrado o del big push de Rosestein–Rodan (1943). Por ello, en el presente trabajo, no serán abordadas todas las brechas presentadas por CEPAL (2016), sino que se analizará solamente la brecha productiva.

IV. Metodología y fuentes de información

En el presente trabajo se adopta el enfoque de las brechas estructurales de desarrollo propuesto por Kaldewei (2015) y Pardo Beltrán (2014) adaptado para el estudio de las provincias argentinas (CEPAL, 2016).

En CEPAL (2016) se presentan nueve brechas a analizar y sus respectivos indicadores, a saber, las brechas de ingreso, desigualdad, empleo, pobreza, educación, salud, productividad, infraestructura y medioambiente. Aquí nos enfocaremos en la brecha de productividad o producción que contempla seis indicadores asociados a la estructura productiva y exportadora (CEPAL, 2018) Además, complementamos el análisis con dos indicadores que dan cuenta de la estructura financiera, obtenidos de Niembro (2020).

En este sentido, los indicadores serán divididos en tres grupos, el primero destinado a indagar acerca de la estructura productiva, dentro de la cual encontraremos los indicadores 1.1., 1.2. y 1.3. que permiten analizar la composición del PBG de las regiones a analizar, la desagregación del empleo por sectores y la importancia del empleo privado (Tabla 1). Un segundo grupo que estará abocado a definir la estructura exportadora, abarcando los indicadores 2.1., 2.2. y 2.3, mediante los cuales analizaremos la complejidad de las exportaciones teniendo en cuenta los sectores que generan mayor valor agregado y la concentración de las mismas, tanto por destino como por producto. Por último, un tercer grupo de indicadores 3.1. y 3.2. que estará destinado a analizar la estructura financiera debido a su importancia a la hora de financiar las actividades productivas. La Tabla 1 nos brinda un resumen detallado de los indicadores a utilizar, su metodología y las fuentes de información a utilizar.

Tabla 1. (1)
Indicadores de la brecha de producción

Tabla 1. (2)


Tabla 1. (3)


Fuente: Elaboración propia en base a CEPAL (2018) y Niembro (2020). Nota: DGECer=Dirección General de Estadísticas y Censos de la prov. de Entre Ríos; DGECc=Dirección General de Estadísticas y Censos de la prov. de Córdoba; DPEba=Dirección Provincial de Estadísticas de la prov. de Buenos Aires; IPEC=Instituto Provincial de Estadísticas y Censos de Santa Fe.

En todos los indicadores, para calcular los valores de la Región Centro se ha utilizado una suma de promedios ponderados móviles, en los que el peso para cada provincia se calcula como la participación de la variable en cuestión de la provincia en el total de la Región. Por ejemplo, para el indicador 1.1 si suponemos que las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos registran un PBG, para el año 2004, de 110, 100 y 60, respectivamente. En este caso, el ponderador para Santa Fe será 110 sobre 270, lo que nos da un peso de 40,7 %. Generalizando tenemos que el ponderador para cada provincia en cada indicador está dado por:

w j i = x j i x j i + x k i + x l i ; siendo «X» la variable en el año «i» para las provincias «j», «k», «l»

Entonces, w j i Importar imagen será el peso de tendrá la variable «X» en el año «i» para la provincia «j».

En el caso de indicadores que utilicen la población total, vale considerar que ésta se estimó para el período 2002–2009 a partir de la tasa de crecimiento media anual de la población registrada entre el Censo Nacional de Población y Viviendas de 2001 y el de 2010. Para el período 2011 a 2019 se utilizaron las proyecciones del INDEC.

V. Análisis de la brecha de producción

La brecha de producción permite analizar el grado de complejidad y diversificación de la estructura productiva de las provincias, y por ende, permite identificar fortalezas y debilidades de cara a posibles cambios en las situaciones económicas internas o shocks externos En la presente sección se presentará la estimación y análisis de los indicadores mencionados anteriormente agrupados en tres: i) Estructura productiva; ii) Estructura exportadora; y iii) Sistema financiero.

1. Estructura productiva

La estructura productiva nos brinda información acerca de la complejidad y diversificación de las actividades encargadas de generar el producto de las regiones bajo análisis. Como tal, se considera relevante analizar la composición del PBG y la participación de sectores considerados claves a la hora de encarar un proceso de desarrollo productivo, ya sea por su importancia en la generación de empleo, en la agregación de valor y en la diversificación del aparato productivo.

Para ello se analizan tres indicadores: i) grado de industrialización de la estructura productiva; ii) complejidad de la estructura productiva; y iii) empleo privado.

1.1. Grado de industrialización

El grado de industrialización es un indicador utilizado con frecuencia para aproximar la complejidad y el nivel de agregación de valor de las economías, en este caso de las unidades productivas provinciales. Se obtiene contabilizando la proporción del PBG que se deriva de la transformación de bienes (manufactura), la construcción y la producción de electricidad, gas y agua sobre el total

Como se puede observar en el gráfico 1, la provincia de Buenos Aires presenta niveles que van desde 32,7 % a 39,9 %, con un promedio de 37,4 % para el período, mientras que para la Región Centro se registran valores entre 28,1 % y 32,7 %, con una media de 30,5 % aproximadamente, siendo la brecha (eje derecho) de casi 7 % en promedio, alcanzando su máximo en el año 2014 y disminuyendo a partir de allí hasta estabilizarle en torno a 4,5 % para los últimos cuatro años.


Gráfico 1.
Grado de industrialización de la estructura productiva
Nota: El valor para Entre Ríos en 2019 ha sido estimado. Fuente: Elaboración propia en base a INDEC, IPEC, DGECer, DGECc, DPEba.

Desagregando el análisis en las provincias que componen la Región Centro, se puede observar que la provincia de Santa Fe es la que denota mayores niveles de industrialización en su estructura, igualando a Buenos Aires durante el período 2016–2019. Por su parte, la provincia de Entre Ríos muestra valores estables en torno al 20,7 % durante todo el período, mientras que Córdoba denota una tendencia bajista desde el año 2011, donde se observa el máximo valor de la serie. En la comparación con el promedio del país, si bien tanto la Región como Buenos Aires se encuentran por encima a lo largo de todo el período, para el área bajo análisis es Santa Fe la que motoriza esa situación, ya que Córdoba se ubica por debajo desde 2013 en adelante mientras que Entre Ríos se encuentra por debajo durante todo el período.

Considerando los sectores que componen el indicador, la Industria Manufacturera es la que más peso tiene, explicando un 75,3 % en Entre Ríos y 85,6 % tanto en Santa Fe y Buenos Aires en promedio para el período, mientras que en Córdoba significa el 65,2 %, aproximadamente. Con respecto a Construcción, el mayor peso relativo se observa en ésta última, con un promedio de 28,3 % para el período, mientras que en las restantes tres provincias se encuentran en torno al 10,1 % y 17,4 %.

1.2. Complejidad de la estructura productiva

El grado de complejidad de la estructura productiva da cuenta de la participación agregada de actividades las cuales se supone generan alto valor agregado, a saber, Industria manufacturera, Transporte, almacenamiento y comunicaciones, Intermediación financiera y Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, en el empleo provincial. Para su medición se utiliza la participación del empleo en dichos sectores respecto del total.

En el gráfico 2 se puede observar una diferencia de nivel entre la provincia de Buenos Aires y la Región Centro, aunque su comportamiento es similar, mostrando ambas series una tendencia negativa que se acentúa a partir de 2013. El nivel de la serie para Buenos Aires oscila entre 49,6 % y 44,8 % con un promedio de 48,1 %, mientras que para la Región Centro el mismo se encuentra entre 46,4 % y 42,2 % con una media de 45 % siendo la brecha (eje derecho), en promedio, de 3,1 % para el período, alcanzando en 2019 su valor mínimo.


Gráfico 2.
Complejidad de la estructura productiva
Fuente: Elaboración propia en base a OEDE, MTySS.

En la apertura de la Región Centro por las provincias que la componen, podemos observar que Santa Fe es la que presenta los mayores valores para este indicador, mostrando niveles levemente inferiores a los de Buenos Aires y ubicándose por encima del promedio nacional. Para Córdoba, por su parte, se registran valores idénticos a los de la Región, levemente por debajo de la media nacional, mientras que Entre Ríos muestra valores que rondan el 35 % en promedio, ubicándose así aproximadamente 10 p.p. por debajo de la media nacional.

En cuanto a la composición sectorial, el grueso de los trabajadores registrados de las provincias está empleados en la Industria y en el sector de Servicios inmobiliarios, empresariales y alquiler, aglomerando entre el 75 % y el 80 % del empleo considerados por el indicador de complejidad de la estructura productiva.

1.3. Empleo privado

El indicador de empleo permite ver la capacidad de generación de empleo asalariado privado registrado en las regiones analizadas, este es relevante porque explica en gran medida la generación de valor agregado en las regiones analizadas.

Debido a la disponibilidad de datos que nos brinda la serie del SIPA, el período abarcado se ha acotado entre 2009 y 2019.


Gráfico 3.
Empleo privado registrado sobre población total.
Fuente: Elaboración propia en base a SIPA e INDEC.

Como se puede observar en el Gráfico 3, existe una diferencia de nivel entre la Región Centro y la provincia de Buenos Aires, que denota una situación relativamente mejor para la primera. Para la Región, el nivel de la serie oscila en torno a los 13,6 %, mientras que para Buenos Aires se ubica alrededor de 11,5 %, lo que arroja una brecha, en promedio, de 2,1 % para el período analizado.

En relación con las provincias, Santa Fe es la que registra un mayor porcentaje de asalariados registrados sobre la población total, seguida por Córdoba que se ubica, en promedio, 0,56 p.p. por debajo de la misma durante el período abarcado. Por su parte, para Entre Ríos se observan valores menores, en torno al 10,2 %. En la comparación con el promedio nacional, Santa Fe se ubica levemente por encima, Córdoba iguala su performance hasta el año 2013, cuando empieza a decaer levemente, mientras que Entre Ríos se sitúa por debajo durante todo el período, al igual que Buenos Aires, aunque la última se ubica a una distancia relativamente menor.

En términos generales, el indicador nos da cuenta de la gran dificultad tanto para el país como para las regiones, de generar empleo por encima del aumento poblacional, lo que se traduce en un estancamiento desde 2009 con signos de decadencia a partir del 2015.

2. Estructura exportadora

Es ampliamente aceptado que existe una correlación positiva entre las exportaciones y el crecimiento y desarrollo productivo, siendo los países con mayor éxito en su inserción internacional los que crecen a tasas más aceleradas. No obstante, resulta vital considerar la estructura exportadora dado que una vagamente diversificada y concentrada principalmente en productos de baja tecnología y calificación, no tendrá el mismo impacto en el desarrollo que una más diversificada, intensiva en tecnología y conocimientos. Esto se debe a los procesos dinámicos que generan el aprendizaje y las externalidades positivas. Por ello resulta relevante dicho análisis en pos de instrumentar políticas públicas para el paso de una estructura menos a una más diversificada y compleja. En la presente sección se analizarán tres indicadores, uno de complejidad de las exportaciones y dos de concentración respecto a los destinos y a los productos, respectivamente.

2.1. Complejidad de las exportaciones

En el presente indicador se evalúa la participación de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) en el total de las exportaciones por división geográfica. Se considera que las MOI poseen un mayor nivel de valor agregado y mayores posibilidades de diferenciar precios en los mercados internacionales que las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) y los combustibles/energía, que son considerados commodities.

En el Gráfico 4 se puede observar que existe una marcada diferencia entre la complejidad de las exportaciones de la provincia de Buenos Aires y de la Región Centro. Mientras que para la primera las MOI sobre el total de las exportaciones representan el 50,4 % en promedio para el período, para la Región Centro significan un 16,8 %. Como resultado, tenemos que la brecha en la complejidad de las exportaciones es de 32 %, aunque viene reduciéndose desde un máximo local registrado en 2014, presentando una diferencia de 26,4 p.p. para el año 2019, el mínimo nivel registrado.


Gráfico 4.
Complejidad de las exportaciones.
Fuente: Elaboración propia en base a INDEC.

Considerando el Indicador a nivel provincial, Córdoba es la que tiene un mayor grado de complejidad, con un promedio de 20,7 %, aunque pareciera exhibir una tendencia bajista, luego de haber alcanzado su máximo nivel en el año 2011 (26,1 %), encontrándose en 2019 cerca de sus niveles mínimos (17 %). Por su parte, Santa Fe exhibe un promedio de 15,4 % para el total del período, mientras que Entre Ríos registra una media de 8,5 %. Este bajo nivel de MOI sobre exportaciones totales contrasta con una mayor participación de las MOA en el total de exportaciones tanto para Córdoba (46,3 %, en promedio), pero en mayor medida para Santa Fe (72,2 %), siendo éste el núcleo principal de la actividad exportadora para ambas provincias. Por su parte, Entre Ríos denota una participación preponderante de Productos Primarios (56,7 %, en promedio) en su paquete de exportación.

En la comparación con la media nacional se observa que la RC se sitúa sistemáticamente por debajo, aunque la brecha es, en promedio, 18,5 p.p. menor respecto a la de Buenos Aires.

2.2. Concentración de las exportaciones por destino

En el presente indicador se busca observar el grado de concentración de las exportaciones por destino, tomando en cuenta la participación de los cinco principales destinos de exportación. La relevancia de este radica en la relación del comercio internacional con los ciclos económicos de los destinos en particular. Es por esto que una mayor diversificación implicaría una menor dependencia de tales ciclos, y por ende, un menor riesgo.


Gráfico 5.
Concentración de las exportaciones, por destino.
Fuente: Elaboración propia en base a INDEC.

Como se puede observar en el Gráfico 5, la concentración de los cinco principales destinos de exportación es sistemáticamente superior para la provincia de Buenos Aires en relación con la Región Centro, ubicándose entre 50,2 % y 60,2 %, con un promedio de 55 %, mientras que para la Región se registran niveles de entre 38,8 % y 47,2 %, con una media de 39,1 %. Como resultado de ello se puede apreciar una brecha negativa que promedia los 15,9 % a lo largo de todo el período, que denota una mejor situación relativa para la Región, aunque esta brecha parece estar cerrándose desde 2013, momento en el que registró una amplitud máxima de 23,1 %, registrando para 2019 el menor nivel de la serie (8,9 %). En la comparación con el promedio nacional podemos observar que, si bien la brecha es menor, la Región Centro sigue mostrando niveles de concentración menores, mientras que Buenos Aires se encuentra por encima del promedio para el país.

En términos de provincias, Santa Fe es la que registra menores índices de concentración por destino, con un promedio de 35,9 % para todo el período, seguida por Córdoba con un 43,2 % mientras que Entre Ríos un 50 %. En la comparación con la media nacional, Santa Fe se ubica sistemáticamente por debajo durante todo el período, mientras que Entre Ríos se ubica por encima desde el año 2006. Para Córdoba, por su parte, se observa un nivel similar al del total nacional desde el año 2008, aunque en los últimos dos años se ha ubicado por encima, con una tendencia al alza, que también se registra en las otras dos provincias, lo que implica un deterioro se su situación relativa, ya que el comercio se está concentrando cada vez más en pocos países.

En cuanto a los destinos, mientras la Región Centro concentra sus ventas en China, Brasil y Países Bajos, la provincia de Buenos Aires exporta principalmente a Brasil, Estados Unidos y Chile, mientras que China ocupa la quinta posición. En cuanto al total nacional, vemos que el principal destino es Brasil, seguido por Chile, Estados Unidos y China.

2.3. Concentración de las exportaciones por producto

Además del destino, también resulta de interés evaluar la concentración del paquete de productos de exportación de una región. Una mayor diversificación de productos implica mayor independencia en cuanto a los patrones de demanda y precios globales, lo que genera una menor volatilidad en los ingresos por exportaciones.

Como se observa en el Gráfico 6, la concentración de los productos exportados por la Región Centro registra niveles entre el 66,8 % y el 77,8 %, con un promedio de 70,7 % para todo el período analizado. Por su parte, la provincia de Buenos Aires denota niveles significativamente menores, oscilando entre 30,8 % y 55 %, con un promedio para el período de 42,2 % lo que arroja una brecha de positiva 28,6 % con la Región, lo que denota una situación adversa para la RC, en relación con la primera. En la comparación nacional, el comportamiento y el nivel son similares al de la provincia de Buenos Aires, por lo que se ubica por debajo de la Región. No obstante, se puede observar una tendencia ascendente en la concentración del paquete de exportación en todos los niveles de regionalización.


Gráfico 6.
Concentración de las exportaciones, por producto.
Fuente: Elaboración propia en base a INDEC.

En cuanto a las provincias, Santa Fe es la de mayor concentración a lo largo de todo el período, con un promedio de 74,9 %, seguida por Córdoba, cuya media es de 65 % y por último se ubica la provincia de Entre Ríos, con un 62,4 %. No obstante, la evolución de los últimos años hace que para 2019 los niveles de concentración sean similares para las tres provincias, con valores de 78 %, aproximadamente, siendo Entre Ríos la que mostró un mayor crecimiento relativo desde 2016 a 2019, lo que denota una tendencia a la reprimarización del paquete de exportación.

En cuanto al paquete de exportación, Santa Fe y Córdoba concentran la mayor parte de sus exportaciones en tres productos: subproductos oleaginosos de la soja, aceite de soja y granos de soja; mientras que Entre Ríos soja, maíz y trigo. En línea con lo que se observó en el indicador 2.1,[8] casi el 60 % de las exportaciones de la Región están vinculadas al complejo soja. Para Buenos Aires, en cambio, su principal producto de exportación es Vehículos Automóviles Terrestres, dirigidos principalmente a su mayor socio comercial: Brasil. A este le siguen el trigo y gasolina, denotando una estructura de exportación más compleja que también está en línea con lo observado en el indicador 2.1.

3. Estructura financiera

El sistema financiero cumple una función clave en el desarrollo productivo, dado que es el encargado de reunir y canalizar el crédito hacia usos productivos. Una mayor robustez y desarrollo del sistema financiero podría captar de la forma más eficiente y transparente los flujos de capitales externos y el ahorro interno, de forma de facilitar la acumulación de capital local. Para analizar el grado de desarrollo y profundidad del sector financiero analizamos el comportamiento de los depósitos y préstamos al sector privado no financiero en términos reales[9] per cápita durante el período de estudio.

3.1. Préstamos al sector privado no financiero per cápita

El mercado de crédito es un determinante clave de la inversión y el consumo, por lo que constituye un aspecto fundamental a la hora del crecimiento y desarrollo económico. La cantidad de préstamos per cápita podría considerarse como proxy de acceso al crédito.

Como se puede observar en el Gráfico 7, la Región Centro registra valores de préstamos per cápita superiores a los de Buenos Aires para todo el período. Mientras que en la Región los valores oscilan entre $549 y $1.940 per cápita, con un promedio de $1.325, para Buenos Aires se observan valores entre $347 y $1.459, con una media de $944, lo que arroja una brecha de $381. Ambos guarismos muestran una tendencia alcista hasta el año 2018, donde la misma se revierte y se ve una fuerte contracción de los préstamos en ambas regiones y en el país.


Gráfico 7.
Préstamos al sector privado no financiero per cápita (en $ constantes).
Fuente: Elaboración propia en base a BCRA e INDEC

A nivel provincial, las tres parten de una situación similar en 2004, con valores que rondan los $550 pesos per cápita, aunque luego demuestran trayectorias divergentes. Santa Fe es la provincia que registra un crecimiento más acelerado, superando los $1.500 pesos per cápita en 2008, mientras que Córdoba, que se sitúa inmediatamente detrás en términos de incrementos, alcanzaría ese valor casi cuatro años más tarde. Ambas provincias se sitúan por encima de los valores registrados por la provincia de Buenos Aires, mientras que Entre Ríos, que mostró una suba rezagada, registra valores similares a los de la última provincia hasta 2011, que desde entonces se sitúa por debajo.

En la comparación con el promedio nacional, solo Santa Fe puede seguir el crecimiento y emparejarse en los años 2013 a 2016, igualándolo en 2017 y superándolo en los últimos dos años. Córdoba y Entre Ríos se sitúan sistemáticamente por debajo a lo largo de todo el período. La buena performance a nivel nacional puede ser explicada en gran medida por los guarismos que se observan en Capital Federal.

3.2. Depósitos del sector privado no financiero per cápita

La captación de depósitos es clave para la robustez del sistema financiero. Permite mejorar los ratios de liquidez y solvencia y otorga confianza y seguridad para los ahorristas. Por ello analizaremos el indicador de depósitos del sector privado no financiero per cápita para las regiones bajo análisis

En el Gráfico 8 se observa que la Región Centro registra mayores valores de depósitos per cápita que la provincia de Buenos Aires para todo el período excepto el 2018, año en el que la situación se revierte levemente en favor de esta última.


Gráfico 8.
Depósitos del sector privado no financiero per cápita (en $ constantes)
Fuente: Elaboración propia en base a BCRA e INDEC

En términos de valor podemos observar que, para la Región, se parte de $1.318 con una tendencia alcista alcanzando un máximo de $2.136 en 2018, con un promedio de $1.698 para todo el período. Buenos Aires por su parte, registra depósitos que oscilan entre $1.059 y $2.141, con un promedio de $1.520 para todo el período, lo que arroja una brecha positiva para la Región de $177 per cápita, entre 2004 y 2019, lo que denota una situación relativamente favorable para ella respecto de Buenos Aires.

En cuanto a las provincias que componen la Región, podemos observar que Córdoba y Santa Fe exhiben un nivel y comportamiento similar hasta el año 2012, a partir de allí, Santa Fe se sitúa por encima de Córdoba, con excepción del año 2018, dónde esta última alcanza su máximo superando a la primera, aunque esos niveles no se mantienen en 2019. Por su parte, Entre Ríos queda rezagada mostrando niveles, en promedio, $525 inferiores a la media de Santa Fe y Córdoba. En relación con la media nacional, al igual que con los préstamos, la Región y todas sus provincias se sitúan por debajo, siendo Capital Federal la principal causa de ello.

VI. Consideraciones finales

La existencia de desigualdades regionales dentro de los países ha tenido como consecuencia que la principal medida resumen del desarrollo económico, el PBI per cápita, pierda gran parte de su poder explicativo a la hora de la instrumentación de políticas públicas. Esto constituye un nuevo desafío para los hacedores de políticas públicas, que deberán realizar un análisis más exhaustivo a la hora de localizar los recursos del Estado en aras de lograr un mayor desarrollo económico.

En este sentido, el diagnóstico de la situación relativa entre regiones es un insumo clave. En el presente trabajo se ha abordado el problema de tales heterogeneidades regionales a partir del enfoque de las brechas de desarrollo. Si bien éste es un enfoque multidisciplinar que abarca todos los aspectos del desarrollo, en el presente se hizo hincapié en el desarrollo productivo. Más específicamente, se indagó el grado de desarrollo productivo de la Región Centro en relación con Buenos Aires.

Para ello se han estimado ocho indicadores económicos, divididos en tres grupos que buscan caracterizar la estructura productiva, la estructura exportadora y el sistema financiero de la Región y se ha observado su evolución a lo largo del período 2004–2019. Un resumen de los resultados se encuentra en el Cuadro 1.

Cuadro 1.
Brechas promedio de la RC con Buenos Aires Período 2004–2019.

Fuente: elaboración propia.

Respecto de la estructura productiva, la Región Centro se encuentra en una situación desfavorecida, exhibiendo una estructura menos industrializada y menos compleja que la provincia de Buenos Aires, aunque con un nivel de empleo sobre población algo mayor. El mismo patrón puede observarse en la estructura exportadora, donde por un lado demuestra menores niveles de complejidad y mayor concentración en su paquete de exportación (principalmente MOA y PP) aunque por el otro exhibe una mayor diversificación en cuanto a destinos de exportación, lo que constituye un punto favorable. Por último, en lo que refiere a la estructura financiera, ambas brechas son beneficiosas a la Región en comparación a Buenos Aires.

Si bien se observa que hay una paridad, en la que cuatro brechas resultan favorables a la Región y otras cuatro desfavorables (las que están resaltadas en rojo), lo más relevante es que las mismas se han mantenido prácticamente constantes a lo largo de una década y media.[10] Si tenemos en cuenta, además, que los indicadores individuales a nivel provincial se han mantenido prácticamente constantes o han desmejorado (con excepción del sistema financiero), el resultado es un estancamiento estructural para todas las regiones analizadas.[11]

Además de las heterogeneidades que se registran entre áreas de estudio, éstas se manifiestan al interior de las provincias que conforman la Región Centro. Entre Ríos es la provincia más rezagada, con una brecha significativa en relación con Santa Fe y Córdoba, las provincias que explican en mayor medida el comportamiento de la Región.

Como se mencionó anteriormente, la existencia de estructuras económicas heterogéneas y de obstáculos para la disminución de estas constituye un desafío para los hacedores de política. De esta forma queda en evidencia la necesidad de instrumentar políticas públicas que ataquen las debilidades y potencien las fortalezas productivas de cada región. El sentido y los objetivos de las mismas deberán dirimirse mediante discusiones y acuerdos políticos.

Recapitulando, por un lado, el enfoque de las brechas nos ha permitido corroborar la existencia de heterogeneidades regionales e intrarregionales, lo que justificaría la implementación de políticas públicas nacionales, así como acuerdos de cooperación regionales. Por el otro, dejó al descubierto una situación de estancamiento estructural para las regiones bajo estudio, lo que indica la falta y/o ineficacia de las políticas implementadas anteriormente.

Referencias bibliográficas

Benedetti, A. (Marzo de 2009). Los usos de la categoría Región en el pensamiento geográfico Argentino. (U. d. Barcelona, Ed.) ScriptaNova. Revista electrónica de geografía y ciencias sociales, XIII(286).

CEPAL. (2007). Progreso técnico y cambio estructural en América Latina. Documentos de Proyectos. Santiago: Naciones Unidas.

CEPAL. (2016). El enfoque de brechas estructurales de desarrollo y los Objetivos de Desarrollo Sostenible aplicado al análisis de las provincias argentinas. Documento metodológico. Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Estudios y perspectivas, Santiago.

CEPAL. (2017). Territorio y desarrollo en la Argentina: las brechas estructurales de desarrollo en la provincia del Chaco. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Santiago, Chile: Naciones Unidas.

CEPAL. (2018). Territorio y desarrollo en la Argentina: las brechas estructurales de desarrollo en la provincia de Formosa. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Santiago: Naciones Unidas.

CEPAL. (2019). Territorio y desarrollo en la Argentina: las brechas estructurales de desarrollo en la provincia de Buenos Aires. Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Documentos de Proyectos (LC/TS.2019/30). Santiago: Naciones Unidas.

DNAP. (2016). Indicador de desarrollo relativo provincial (IDERP). Resultados regionales, evolución en el período 2004–2017. Dirección Nacional de Asuntos Provinciales, CABA.

DNAP. (2018). Indicador de desarrollo relativo provincial (IDERP). Resultados regionales, evolución en el período 2004–2017. Dirección Nacional de Asuntos Provinciales, CABA.

Furtado, C. ([1961] 1973). Desarrollo y Subdesarrollo (Novena ed.). Buenos Aires: EUDEBA.

Ghilardi, M. F., Lapelle, H., Woelflin, M. L., & Yoya, M. A. (2015). Fortalezas y debilidades para un crecimiento sostenido en dos aglomerados de la pampa argentina. Proyección del Instituto de Cartografía, Investifación y Formación para el Ordenamiento Territorial (CIFOT), IX(18).

Hausmann, R., Rodrik, D., & Velasco, A. (2005). Growth diagnostics.

Hirschmann, A. O. (1981). Crecimiento equilibrado: una crítica. En A. O. Hirschman, La estrategia del desarrollo económico. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica.

IIEBCC. (2008). Índice de Competitividad Provincial 2008. Instituto de Investigaciones Económicas (IIEBCC). Córdoba: Bolsa de Comercio de Córdoba. Obtenido de https://www.bolsacba.com.ar/instituto–de–investigaciones–economicas/indice–de–competitividad/

IIEBCC. (2010). Índice de Competitividad Provincial de la República Argentina: Medición 2010. Bolsa de Comercio de Córdoba, Instituto de Investigaciones Económicas (IIEBCC), Córdoba. Obtenido de https://www.bolsacba.com.ar/instituto–de–investigaciones–economicas/indice–de–competitividad/

IIEBCC. (2012). Índice de Competitividad Provincial de la República Argentina: Medición 2012. Bolsa de Comercio de Córdoba, Instituto de Investigaciones Económicas (IIEBCC), Córdoba. Obtenido de https://www.bolsacba.com.ar/instituto–de–investigaciones–economicas/indice–de–competitividad/

Kaldewei, C. (2015). Brechas estructurales y diagnóstico del desarrollo: un nuevo enfoque para los países de renta media. Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Serie Financiamiento para el desarrollo, Santiago.

Krugman, P. (1991). Increasing returns and economic geography. Journal of Political Economy(99), 483–499.

Niembro, A. (2012, Diciembre). Brechas de desarrollo regional y provincial en Argentina: Hacia una nueva forma de medición y un análisis de su estado y evolución en la última década. (Tesis de Maestría).

Niembro, A. (2020). Brechas de desarrollo regional en Argentina: Un enfoque multidimensional para identificar políticas y regiones prioritarias. LV Reunión Anual de la Asociación Argentina de Economía Política (AAEP). Obtenido de https://www.researchgate.net/publication/346007285_Brechas_de_desarrollo_regional_en_Argentina_Un_enfoque_multidimensional_para_identificar_politicas_y_regiones_prioritarias

Pardo Beltrán, E. (2014). Diagnóstico del desarollo en países de renta media a partir de brechas estructurales. El caso de América Latina y el Caribe. Serie Financiamiento para el desarrollo, Santiago.

Prebisch, R. (1949). El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas. Revista de la CEPAL.

Rosestein–Rodan, P. (1943). Problems of industrialisation of Eastern and South–Eastern Europe. Economic Journal, 53, 202–211.

Seers, D. (1969). The meaning of Development. International Development Review, 11(4).

Sen, A. (1985). A sociological approach to the measurement of poverty: a reply to Proffesor Peter Townsend. Oxford Economic Papers, 37(4), 669–676.

Sigal, F., Camusso, J., & Navarro, A. (2021). Beyond the political or administrative definition of the argentinean economic region, do tehir provinces have a common economic cicle? 13th World Congress of the RSAI.

Todaro, M. (1982). Economics for a Developing World. Essex: Longman.

Universidad Austral. (2022). Indicadores Regionales: Región Centro. Universidad Austral, Departamendo de Economía, Rosario. Obtenido de https://www.austral.edu.ar/cienciasempresariales/wp–content/uploads/2022/08/Julio–2022–Panorama–Regional.pdf

Anexo 1. Tabla resumen brechas.




Notas

[1] Se considera dicho año dado que es el último dato disponible para el Producto Bruto Geográfico de la provincia de Entre Ríos.
[2] Como sostiene Seers (1969, pág. 3): «We must ask ourselves: what are the necessary conditions for a universally accepted aim, the realisation of the potential of human personality?».
[3] Los factores de competitividad seleccionados por el estudio son siete: Personas, Empresas, Gobierno, Recursos Naturales y Medio ambiente, Infraestructura, Innovación, Ciencia y Tecnología y Resultados económicos (IIECB, 2008, pág. 207).
[4] Como sostiene Kaldewei (2015, pág. 21), esta metodología permite «un análisis estructurado y transparente, basado en indicadores y puntos de referencia adecuados y confiables»
[5] El INDEC considera en sus análisis a seis regiones: Patagónica (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego), Pampeana (Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y Buenos Aires), Cuyo (Mendoza, San Juan y San Luis), NOA (Jujuy, Salta, Tucuman, Santiago del Estero, Catamarca y La rioja), NEA (Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones) y AMBA.
[6] En primera instancia el acuerdo es llevado por las provincias de Córdoba y Santa Fe en 1998, a las que un año después se le suma Entre Ríos.
[7] En ese trabajo los autores advierten que se debe identificar la «binding constraint» de forma de priorizar aquellos que constituyen los problemas que impiden en mayor medida el desarrollo.
[8] Se observa una concentración de exportaciones de los sectores MOA y PP.
[9] Para deflactar los valores en pesos corrientes se ha utilizado el IPC Mix 3 elaborado por la Universidad Austral. Ver Nota Metodológica 2 (Universidad Austral, 2022, pág. 29)
[10] En el anexo 1, se exponen las brechas por cada tipo de indicador a lo largo del período.
[11] Si bien existe una estabilidad en las brechas, ello no es suficiente para concluir que existe un estancamiento ya que se podría obtener el mismo resultado si las mismas crecieran a la misma tasa. En nuestro caso, los valores de los indicadores giran en torno a la media, sin tendencia o bien con una tendencia levemente declinante, lo que evidencia el estancamiento.


Buscar:
Ir a la Página
IR
Modelo de publicación sin fines de lucro para conservar la naturaleza académica y abierta de la comunicación científica
Visor de artículos científicos generados a partir de XML-JATS4R