Reseñas
Recepción: 16 Agosto 2022
Aprobación: 23 Agosto 2022

![]() | Bohoslavsky Ernesto, Echeverría Olga, Vicente Martín. Las derechas argentinas en el siglo XX. De la era de las masas a la Guerra Fría. 2021. Argentina. UNICEN. 188pp. |
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Resumen: Esta reseña del libro Las derechas argentinas en el siglo XX da cuenta del trabajo de los diferentes autores sobre diversos tópicos y épocas históricas en los cuales se desarrollaron las corrientes político-ideológicas de la derecha en la Argentina.
El libro es una compilación de artículos que abordan diversos aspectos de la evolución de las derechas argentinas. Si bien la diversidad de corrientes enriquece el análisis, también es cierto que disgrega los objetivos, máxime cuando se analiza un recorte temporal que se extiende prácticamente desde el Centenario hasta el regreso de la actual democracia en 1983.
La existencia de diferentes espacios dentro de lo que se puede llamar las derechas no hace más que problematizar el punto. Es difícil no caer en estereotipos y varios de los autores lo destacan en sus textos. El libro aporta al debate historiográfico de la disciplina la evidencia de que las interrelaciones, las rupturas y las continuidades entre las diferentes vertientes ideológicas (liberalismo, fascismo, católicos integristas) y los espacios de actuación institucional (iglesia, fuerzas armadas, partidos políticos, organizaciones empresarias) se dan en forma permanente y constitutiva, involucrando no solo períodos históricos y espacios de intervención política sino a los mismos personajes que transitan entre posiciones aparentemente diferentes cuando no antagónicas.
El libro se divide en dos grandes apartados. La primera etapa parte de las primeras décadas del siglo XX y finaliza con el proceso desatado tras el post 55 y el final del gobierno de Arturo Frondizi (1962). Es de destacar en esta etapa que la mayoría de los trabajos se concentran en torno a los debates de entreguerra, específicamente en aquellos que tuvieron lugar durante la década del 30. Es escasa la referencia al destino de las derechas durante el primer peronismo y cuando se ocupa de aquellas lo hace fundamentalmente centrándose en la vertiente liberal antiperonista. La segunda parte del libro arranca con la década del 60 y el nacimiento de los grupos de la llamada derecha revolucionaria y su devenir político que no estuvo exento de los cambios culturales y sociales que caracterizaron el período. Entre ellos, de manera fundamental, los cambios de las costumbres sexuales y sociales y las consecuencias locales de la Guerra Fría y de sus manifestaciones regionales como la Revolución Cubana.
No es casual que los diferentes apartados del libro aborden algunos de los períodos, episodios y conflictos que caracterizaron el devenir de la historia argentina en el siglo XX, reflejando las actitudes que las diversas facciones de la derecha tendrían en los mismos. En el análisis de los textos observaremos a veces el desempeño de las diferentes corrientes (liberalismo autoritario, catolicismo integrista, nacionalismo de tipo fascista), en otros se expresará el decurso de una sola corriente, aunque es posible para el lector establecer diálogos entre los diferentes textos.
El activismo católico presentó estrategias similares que superaron los límites nacionales. La inserción que tuvieron los católicos argentinos en el ámbito trasnacional y su relación con los grupos locales es el punto de partida del análisis de Martin Castro. El autor sostiene que la formación de un aparato centralizador como el Partido Autonomista Nacional (PAN) impidió la conformación de un partido confesional, adjudicándole a la militancia católica cierta especificidad que se expresaría a través del análisis de sus órganos de prensa y de algunos de sus voceros de época como Monseñor Franceschi. Diferente aproximación hace Olga Echeverría cuyo trabajo discurre sobre una época similar. Esta autora se distancia de cierto esquematismo historiográfico que agrupa a las derechas en una tradición liberal conservadora por un lado y aquellos nacionalistas de tipo corporativo. La autora destaca que, a lo largo de la oposición y del golpe de 1930 que derrocó al gobierno de Yrigoyen, tanto los nacionales corporativos como los liberales conservadores y los católicos integristas terminaron haciendo causa común contra un gobierno al cual repudiaban por cuestiones más ligadas a la clase, y los intereses que de esta emergen, que a divergencias ideológicas con el gobierno radical: no hubo discrepancias a la hora de defender sus privilegios. El texto de Miranda Lida se centra en el Congreso Eucarístico Internacional de 1934 realizado en Buenos Aires, considerado clásicamente como el relanzamiento de la Iglesia Católica después de las disputas con la élite liberal hacia finales del siglo XIX. La autora problematiza este concepto y considera que si bien el impacto social e incluso económico fue indudable, el mismo representa también la expresión de conflictos nacionales e internacionales que atravesaban el mundo católico de la época. Aquí también se pone de manifiesto la confluencia del liberalismo conservador gobernante con la Iglesia –presuntamente enfrentados desde el punto de vista ideológico–. La autora destaca el acompañamiento y el aprovechamiento que el gobierno de Justo hizo del evento. En resumidas cuentas los unía una vez más el anticomunismo, el antisocialismo y una concepción conservadora de las relaciones sociales existentes.
Justamente el texto siguiente de Leandro Losada se introduce en los esquemas fundantes de las élites sociales argentinas, su llamado republicanismo, su decisión de intervenir en la política como deber patriótico y fundacional. Su interpretación de la realidad social como espacio obligatorio y excluyente del propio patriciado, patriciado constituido entre 1853 y 1860 con el acuerdo entre las élites porteñas y las del interior del país para establecer lo que Halperin Donghi llamaría “la República Imposible”.
La Primera Parte culmina con la obra de Jorge Nállim que cruza las tradiciones ideológicas de la derecha y sus trayectorias políticas e históricas, a través de la descripción del llamado liberalismo autoritario demostrando cuanto autoritarismo entraba dentro del liberalismo. Si bien este aporte es trascendente, es mucho menos transitado su punto de vista acerca de las influencias de las ideologías conservadoras en el movimiento antifascista argentino, antecedente que permitirá explicar las posiciones de muchos de sus miembros en las etapas posteriores de la Guerra Fría.
La apertura de la segunda parte la realiza María Celina Fares que se dedica a analizar la trayectoria del llamado hispanismo en la Universidad de Cuyo, movimiento de legitimación del gobierno franquista, cuya ideología fue adoptada por las corrientes del nacionalismo en Argentina y en otros países de Iberoamérica. Si bien el texto se concentra en la Universidad de Cuyo, no deja de referir a las conexiones nacionales e internacionales de dicho movimiento, así como las articulaciones con otras corrientes del mundo universitario como el existencialismo heideggeriano y las elaboraciones del neotomismo.
María Valeria Galván aborda la paradoja de que mientras las formulaciones nacionalistas retrocedían en el mundo, ya sea por la deslegitimación de los totalitarismos europeos como también por la reducción de los conflictos de tipo nacional a los contenidos globales que la Guerra Fría imponía, en Argentina la caída del primer peronismo en 1955 generó un reverdecer nacionalista de prácticamente todas las corrientes, las cuales comenzaron a interactuar y a influirse mutuamente. El texto se centra en los orígenes y la fundación del llamado movimiento Tacuara, el cual constituye, en un sentido, una síntesis de las corrientes anteriores verificable por la persistencia de su antisemitismo, su nacionalismo extremo, su conservadurismo social y su catolicismo integrista, pero también una ruptura con la tradición anterior ya que sus postulados reaccionarios no pudieron sustraerse al clima de cambio social y político de la década del 60. Con la incorporación de los conceptos de antiimperialismo y de liberación nacional se abrió el camino para una comprensión diferente del conflicto nacional e internacional lo cual provocó brechas dentro del Movimiento Tacuara que generaron diferentes escisiones, algunas de las cuales como el Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara evolucionarán hacia posturas de izquierda peronista y no peronista, otras en cambio continuarán dentro del universo ideológico de la extrema derecha.
El texto de Ernesto Bohoslavsky se introduce en el fenómeno de la organización FAEDA (Federación Argentina de Entidades Democráticas Anticomunistas), un producto donde se cruzan tradiciones del nacionalismo autoritario con el ambiente de la Guerra Fría. Las conexiones con las organizaciones de exiliados de Europa del Este y de Cuba ponen de manifiesto que no se trataba solamente de una organización de tipo nacional. Esta organización, y otras similares, tuvieron protección de parte de las fuerzas de seguridad, especialmente durante la dictadura de Juan Carlos Onganía. El autor destaca la centralidad de la idea del anticomunismo y como esta idea subsume todos los cambios sociales de la época (liberación sexual, hipismo y consumo de drogas) a meras maniobras para instaurar el comunismo, pánicos morales semejantes se agitaron en toda América Latina y más allá.
En el último trabajo de la compilación, Laura Graciela Rodríguez analiza la trayectoria anti-reformista desarrollada por los intelectuales de derecha desde 1918 hasta fines de la dictadura militar en 1983. La oposición de los católicos se expresó desde un principio contra la Reforma con algunos matices iniciales. Durante los 20 y los 30 los intelectuales íconos de la derecha (Ibarguren y Lugones) fueron decididamente anti reformistas y acompañaron al golpe de 1930. Justo restableció la Reforma en 1932. Estos sectores tradicionalistas y conservadores respaldaron la intervención de las universidades por el golpe de 1943, durante el primer peronismo no estuvo en vigencia la Reforma. La misma se repuso después del golpe del 55 iniciando lo que para los reformistas sería la edad de oro y para la derecha el comienzo de la infiltración marxista y la decadencia vía masificación que los llevó a respaldar el golpe de Onganía en el 66 y la intervención nuevamente de las universidades ese mismo año. En la última parte del texto se dedica a la actividad de estos grupos durante la última dictadura militar donde respaldaron una vez más la intervención, la prohibición de toda actividad política y sindical, el cierre de universidades y carreras.
Una consideración final: las características disímiles de los autores y sus textos, tanto desde el punto de vista estrictamente temático como de los períodos que los mismos abarcan, es donde reside el mayor acierto del libro. Los textos configuran un caleidoscopio de las tendencias de las derechas argentinas a través de la mayor parte del siglo XX, más allá de las periodizaciones clásicas y de la división canónica entre católicos integristas, liberales, nacionalistas de cuño fascista. Se observan continuidades y rupturas a través del tiempo y de las líneas ideológicas divergentes e incluso muchas veces presentadas esquemáticamente como antagónicas. Es así como las contradicciones como liberalismo-catolicismo, liberalismo-contranacionalismo, quedan desvirtuadas a través de las diferentes situaciones donde las corrientes interactúan en función de sus posiciones e intereses comunes tanto ideológicos como políticos y económicos.
En definitiva, un interesante punto de partida para futuras líneas de trabajo sobre una temática no tan transitada.
Notas de autor

