

Reseñas
McEvoy, C. (ed). «Funerales republicanos en las Américas. Tradición, ritual y nación 1832-1896»
Boletín de la Academia Peruana de la Lengua
Academia Peruana de la Lengua, Perú
ISSN: 0567-6002
ISSN-e: 2708-2644
Periodicidad: Semestral
vol. 76, núm. 76, 2024
| McEvoy C.. Funerales republicanos en las Américas. Tradición, ritual y nación 1832-1896. 2023. Lima. Editorial Planeta. 496pp. |
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Funerales republicanos en las Américas. Tradición, ritual y nación 18321896 es una reedición ampliada de la publicada en 2006, Funerales republicanos en América del Sur, coordinada por Carmen McEvoy bajo el sello editorial del Centro de Estudios Bicentenario y el Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Esta nueva edición incluye un robustecido y actualizado texto introductorio de Carmen McEvoy, además de nuevos casos que amplían el espectro crítico, como el estudio de Rebeca Villalobos Álvarez sobre los funerales de Benito Juárez y Abraham Lincoln (lo que explica que el título de esta nueva edición no aluda a América del Sur, sino a las Américas) o el trabajo de Juan Carlos Ponce Lupú sobre las exequias de Gabriel García Moreno y la crisis del conservadurismo radical en Ecuador.
Funerales republicanos en las Américas reúne los estudios críticos de destacados especialistas y plantea una relectura de la historia republicana de América Latina desde la consideración de los funerales monumentales, los ritos, las exhumaciones y repatriaciones de cuerpos peregrinos, las grandilocuentes puestas en escena y, sobre todo, su teorización. Los artículos contenidos crean un marco teórico-crítico y conceptual que permite ver y entender las formas en que estos rituales nacionales y fundacionales (re)construyen y resignifican heroicidades y, en especial, identidades e imaginarios fragmentados.
La pertinencia de esta reedición ampliada, casi dos décadas después, radica en el hecho de que, así como los funerales republicanos iluminan otras dimensiones de nuestras historias nacionales, estos ritos adquieren nuevas significaciones y connotaciones a la luz de los estragos ocasionados por el covid-19, cuyo impacto particularmente incisivo en el Perú llegó a fungir como catalizador de crisis políticas y sociales que expusieron, también, el desgaste de las narrativas fundacionales y las heroicidades monumentales que tales narrativas erigieron (McEvoy, 2023, p. 23). Del mismo modo, los elementos de comunidad, asociacionismo y representatividad, tan cuidadosamente articulados en los «funerales republicanos» aquí estudiados, contrastan con la soledad estremecedora que caracterizó la experiencia de la muerte y el duelo en tiempos de aislamiento (p. 23). Así, mientras las exequias de los «héroes, sabios y guerreros» fueron dispositivos grandilocuentes de entrenamiento cívico y pedagogía republicana (p. 11), los duelos solitarios y hasta temerosos durante la pandemia del covid-19 nos hablan de otros tiempos y, sobre todo, exponen otras aristas de la crisis de los principios de representati- vidad y ciudadanía sobre los que se fundó el proyecto moderno. En tal sentido, esta reedición crítica cristaliza el talante ético de un trabajo intelectual que tiene como imperativo el reconocimiento y, en especial, el diálogo con un contexto que no deja de interpelarnos.
Como lo refiere McEvoy en el apartado introductorio del libro, los ritos funerarios, con las prácticas de repatriación, desplazamiento, apoteosis y exhumación, constituyen apuestas simbólicas y enunciados políticos e ideológicos que exponen las derivas y los vaivenes de una tradición republicana reinventada de forma constante (2023, p. 13). Según la editora,
por medio de rituales cuidadosamente orquestados, los políticos de la región intentaron lidiar, de manera alegórica —pero, también, práctica— con algunas de las mayores tribulaciones de la época, a saber: la fragmentación del cuerpo-nación, la fractura del cuerpo-Estado y los faccionalismos en disputa —en el caso de los funerales de José Miguel Infante y Francisco de Paula González Vigil— entre el cuerpo religioso de la iglesia y los restos seculares de la república. (p. 12)
En este punto resulta pertinente traer a colación los postulados de Antonio Cornejo Polar en torno a la construcción de la tradición como una respuesta a las vicisitudes de un presente que amerita la reelaboración constante del pasado en función de sus necesidades actuales y futuras (1989, p. 18). Es decir, hay tantas tradiciones «nacionales» como agendas, coyunturas y —por supuesto— grupos en búsqueda de legitimación. Así, la mirada a nuestras historias republicanas a la luz de los funerales y las particularidades de sus ritos, antesalas y recorridos esclarece las fracturas y disparidades de las no tan monolíticas ni homogéneas repúblicas y sus estatuas de bronce.
Tal como lo refiere McEvoy en su diálogo crítico con los postulados de Pierre Nora en torno a los denominados «lugares de la memoria», «no existe una memoria espontánea», pues «sin una vigilancia conmemorativa, el pasado es devorado por el devenir histórico» (2023, p. 21). Justamente, estos funerales grandilocuentes y los relatos que los acompañan intentan construir tal ejercicio de memoria coaccionada. En estas narraciones, los restos humanos devienen en una suerte de cuerpo vacío en el cual distintos grupos en competencia intentan plasmar un proyecto político. Así lo evidencia el caso de Simón Bolívar, estudiado por Carolina Guerrero, no solo en el momento de su muerte y en las décadas posteriores del siglo xix, con las conmemoraciones y peregrinaciones hasta ubicarlo en el secular Panteón Nacional, sino también en el siglo xxi, con la exhumación realizada en 2010 por el régimen de turno y la posterior reconstrucción de su rostro en 2012 para legitimar un proyecto ideológico que, nuevamente, modificaba el pasado para intervenir sobre el presente y abrirse caminos para el futuro (Aparicio Resco, 2016, párr. 7-8).
En todos estos casos, cobra especial relevancia la sacralidad del cuerpo venerable, repatriado, perdonado, cooptado, pues, aun cuando se trate de espacios o proyectos seculares, el imaginario religioso o, cuando menos, sus metáforas ahora dislocadas a ámbitos civiles o castrenses parecieran haber mantenido su prevalencia. Por ello, guarda importancia el testamento o la última voluntad de estas heroicidades que, mediante la apoteosis funeraria que reconfigura el imaginario de la ciudad y la cotidianidad al dotarlo de solemnidad, intentan ser inmortalizadas. Como lo refiere Carolina Guerrero sobre el caso de Bolívar, la voluntad última de la unión de Colombia y Venezuela en un contexto que rechazaba tal aspiración le dio un carácter particular al mito fundacional encarnado por el personaje:
El mito resultante tendió a desmovilizar, a paralizar, a lo sumo, configuró un ideario nacional que integró a hombres y mujeres en torno a la culpa, tras contradecir la última voluntad de aquella razón ilustrada, y también alrededor del desencanto sobre presente y futuro, frente a un pasado de encandilante gloria. (McEvoy, 2023, p. 72)
El devenir de Bolívar como mito fundacional se anclaba, entonces, en el sentimiento, tan cristiano, de la culpa que implica un patriotismo atravesado por entramados afectivos y, sobre todo, por una mirada constante hacia el pasado. Incluso el discurso de la muerte de Bolívar en la suma pobreza (el cual es puesto en entredicho por la historiografía más reciente), contribuyó con su configuración, como lo señala Guerrero, en una suerte de mesías que se inmoló por un pueblo que no supo valorarlo.
El asunto de la voluntad última, o el testamento, también es clave para el caso del chileno José Miguel Infante, quien, como lo refiere Ana María Stuven, pidió como único deseo en su lecho de muerte la libertad para los esclavos. Una vez más, se trató de un deseo que distaba de cumplirse en el momento, pues implicaba un trasfondo libertario e igualitario con el que la naciente República aún no comulgaba (McEvoy, 2023, pp. 99-100). Como lo refiere Stuven, el caso de Infante expone las tensiones en el intento de articular una memoria histórica y una narrativa identitaria distante del fervor cristiano que con tanta solvencia habría acompañado el proyecto nacional, como lo expone el caso de Andrés Bello, nunca reñido con la religión católica y, por ello, devenido con mayor solvencia y consenso como ilustre héroe americano (p. 113).
Esta grandeza y contundencia del héroe monumentalizado y que, a su vez, monumentaliza un imaginario nacional contrasta con la fragilidad del cuerpo del longevo Bello en sus últimos días y su disminuida capacidad de movimiento, visión y escritura (McEvoy, 2023, p. 112). No en balde los distintos artículos aquí reunidos enfatizan en los cuerpos y rostros y las apuestas constantes por interpretarlos y fijarlos dentro de un orden ideológico, ético y semántico ligado a las agendas en competencia. Así, Guerrero trae a colación la lectura que hace Reverend del cuerpo enfermo de Bolívar, al que entiende como atribulado por males morales (p. 54); por su parte, Stuven comenta la correspondencia publicada en el periódico El Siglo (9 de abril de 1844) donde se alude al sosiego espiritual de José Miguel Infante como una forma de reconciliarlo con la Iglesia católica y facilitar el rito funerario:
Don José Miguel Infante ve con tranquilidad abrirse la tumba. La religión de Jesucristo hace amar la muerte al hombre que a través de la tumba ve abrirse la mansión de la dicha eterna. No habla, pero su fisionomía venerable expresa elocuentemente el sosiego de su espíritu. (McEvoy, 2023, p. 100)
Según Stuven, se trata de una interpretación de signos y silencios para «salvar el escollo a la hora del escrutinio religioso. Así, desde incluso antes de morir, luego de siete días de fiebre, se inició la batalla por sus últimas afirmaciones» (p. 101).
Los cuerpos heroicos devienen en patrimonio colectivo expuesto a la ventriloquización, la exhumación, el movimiento y, sobre todo, la resignificación según diversas intencionalidades. De esa forma lo ha analizado Cristina Mazzeo en el caso de José Gervasio Artigas y sus incesantes instrumentalizaciones de cara a la creación del ideario nacional en Uruguay, en la cual fue considerado por los Tupamaros como anclaje de proyectos reivindicativos que hicieran frente a movimientos de liberación, pero también por los militares que gobernaron el país en 1977 y que trasladaron sus restos a un mausoleo: «Debajo del monumento ecuestre que hoy exalta su imagen en la Plaza Independencia de Montevideo» y que lo reconocía como «ejemplo de lección de dignidad y entereza siempre viva» (McEvoy, 2023, p. 227). Como lo refiere Mazzeo, el país militarizado ponía el cuerpo monumentalizado de Artigas, celebrado como «el primero de los generales uruguayos», a su servicio.
En esta línea, también es clave el ejercicio de formas de «rehabilitación histórica» de los cuerpos peregrinos devenidos en héroes y anclajes de proyectos nacionales. Al respecto, Gustavo Montoya plantea el caso de José de La Mar y la instrumentalización de sus exequias funerarias grandilocuentes por parte del entonces presidente Ramón Castilla, que tenía como objetivo proyectar una imagen de grandeza que legitimara su gobierno y, al mismo tiempo, le permitiera «lograr la cohesión ideológica que la naciente república demandaba» (McEvoy, 2023, p. 167).
Por límites de extensión no me detengo en otros casos presentados con rigor en este libro, como los de Bernardo de O'Higgings y Balmacedda en Chile (analizados por McEvoy y San Francisco, respectivamente); Benito Juárez y Abraham Lincoln en México y los Estados Unidos (Villalobos Álvarez), y Gabriel García Moreno en Ecuador (Ponce Lupú). Cada uno de estos resulta tan estimulante como esclare- cedor para la comprensión crítica y a contrapelo de las historias republicanas de Chile, Ecuador, México y los Estados Unidos.
Ahora bien, no quiero dejar de comentar el trabajo de Sloan Golberg sobre los funerales de Víctor Hugo por lo que representó tanto para la convergencia de grupos políticos divergentes como para los hombres de letras latinoamericanos que vieron en él un paradigma modélico de intelectual comprometido que reconocía el imperativo de «marchar delante de los pueblos como una antorcha y mostrarles el camino» (McEvoy, 2023, p. 463). Como lo refiere Sloan Goldberg, la imagen del artista preclaro que guía a las masas y que lucha por la libertad y la justicia fue un anclaje tanto para las escritoras como los escritores latinoamericanos que participaron del horizonte ético-estético e ideológico del romanticismo social. Asimismo, como lo demuestra la siguiente cita del texto de la autora, las distintas miradas en torno al funeral del repatriado Víctor Hugo por parte de los diversos grupos políticos e ideológicos exponen las tensiones y contradicciones por las que son juzgados, aún hoy, los intelectuales y escritores que manifiestan su adhesión a distintas agendas político-sociales:
La descripción de diversos aspectos del funeral, desde la colocación del cuerpo de Hugo debajo del Arco de Triunfo hasta la procesión, al día siguiente, con destino al Panteón, incluyendo la conducta de las multitudes, variaron, dependiendo de la orientación política de los que escribían en los diarios. Los periódicos de la derecha católica describieron a la multitud que esperó cerca de la casa de Hugo, a los miles de franceses que desfilaron por el catafalco adornado con flores durante toda la noche y el día siguiente, y al más de un millón que vinieron de toda Francia y Europa para abarrotar las calles de París el 1 de junio como «ruidosos y borrachos». La ostentación del funeral secular fue vista como un descaro inaceptable. Se denunció airadamente no solo a los vendedores ambulantes —que el día de las exequias comercializaban medallas y cuadros con el retrato el poeta, comida y bebidas—, sino también a los que rentaron un espacio en sus balcones. Para la derecha católica, el funeral de Hugo fue un escándalo público plagado de comercialismo y de blasfemia. Paradójicamente, la extrema izquierda compartió esta visión negativa del funeral, ya que consideraban a Hugo como un burgués individualista cuyos intereses clasistas contradecían cualquier simpatía con los obreros mencionados en sus libros. Para los marxistas, los anarquistas y hasta para algunos republicanos izquierdistas fue imperdonable el rechazo de Hugo de apoyar a la Comuna y su denuncia posterior del levantamiento popular [...] a pesar de su persistente esfuerzo por ganar amnistía para los communards. Además, los extremistas de la derecha y de la izquierda reconocieron las maquinaciones de los llamados oportunistas, quienes se apropiaron de la celebridad de Hugo para realizar un control más amplio del pueblo. (McEvoy, 2023, p. 475)
Resalta también la referencia que hace Sloan Goldberg a Clemenceau, quien aprovecharía el carácter masivo del rito funerario para hablar de una supuesta unidad social (p. 476). Es decir, no solo se trata del rito en sí, sino de quién lo interpreta, lo reconstruye y, como refiere McEvoy, lo registra mediante discursos anclados en zonas particulares de un complejo espectro ideológico.
Para cerrar, quiero enfatizar lo inspirador que resulta este trabajo desde las significaciones, pero, sobre todo, desde los silencios que hace visibles. Si los funerales republicanos, en cuanto prácticas apoteósicas y monumentales, constituyen instancias fundantes para los proyectos socionacionales modernos en América Latina, no deja de ser elocuente el carácter patriarcal y, sobre todo, masculino, de estos ritos que, como resulta evidente en este libro, no admiten como protagonistas a sujetos femeninos. La lectura a contracorriente de la historia que nos presenta Funerales republicanos reitera la negación del espacio a las mujeres como agentes políticos y sujetos históricos, aspecto que será denunciado de forma enfática por las propias autoras latinoamericanas del siglo xix en sus textos literarios, escritos periodísticos y ensayos.
Referencias bibliográficas
Aparicio Resto, P. (2016, 15 de enero). La reconstrucción facial en 3D de Simón Bolívar: «imágen real» del Libertador. PAR - Arqueología y Patrimonio Virtual. https://parpatrimonioytec-nologia.wordpress.com/2016/01/15/la-reconstruccion-facial-en-3d-de-simon-bolivar-imagen-real-de-el-libertador/
Cornejo Polar, A. (1989). La formación de la tradición literaria en el Perú. Centro de Estudios y Publicaciones.
McEvoy, C. (Ed.). (2006). Funerales republicanos en América del Sur: tradición, ritual y nación, 1832-1896. Centro de Estudios Bicentenario; Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile.
McEvoy, C. (Ed.). (2023). Funerales republicanos en las Américas. Tradición, ritual y nación 1832-1896. Editorial Planeta.
Tinoco Mejía, G. (2012). El rostro de Simón Bolívar. Del «Ars Vera Icono» historico al «Art Virtopsico Icono» 3D-HD. Geominas, 40(57-58), 27-41.

