Artículos de Investigación

¿Cuál es el estado de la demanda del programa de contaduría pública en Colombia?: análisis de datos 2017-2023

What Is the Current State of Demand for the Public Accounting Program in Colombia? A Data Analysis (2017–2023)

Carlos Eduardo Castaño Rios
Universidad de Antioquia, Colombia
Ruth Alejandra Patiño Jacinto
Universidad Nacional de Colombia, Colombia

Proyecciones

Universidad Nacional de La Plata, Argentina

ISSN: 1850-6542

ISSN-e: 2618-5474

Periodicidad: Semestral

núm. 20, e038, 2025

revistaproyecciones@econo.unlp.edu.ar

Recepción: 17 enero 2025

Aprobación: 01 abril 2025



DOI: https://doi.org/10.24215/26185474e038

Resumen: Este trabajo parte de la problemática evidenciada por muchas Instituciones de Educación Superior (IES) que ofertan el programa de Contaduría Pública en Colombia, las cuales manifiestan la creciente disminución de estudiantes. Por lo anterior, se propone como objetivo analizar la demanda del programa de Contaduría Pública en Colombia, con la información que arrojan las bases de datos del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES) y de los estudiantes que presentan las pruebas Saber Pro. Para esto, se tomaron las bases de datos de SNIES (2017-2023) y Saber Pro (2019-2023). Adicionalmente, se realizaron descripciones de los datos agregados. Los principales hallazgos indican que, si bien ha disminuido de manera global la demanda de la carrera de Contaduría Pública, aún existe un amplio interés en ella con más de 90 mil estudiantes con corte a 2023 cursando este programa, aunque se notan tendencias de un incremento en la matrícula para IES públicas y hacia programas virtuales.

Palabras clave: contaduría pública, demanda del programa de contaduría pública, instituciones de educación superior, educación virtual.

Abstract: This study addresses the challenges faced by many Higher Education Institutions (HEIs) offering the Public Accounting program in Colombia, which have reported a steady decline in student enrollment. In response, the objective of this work is to analyze the demand for the Public Accounting program in Colombia using data from the National Higher Education Information System (SNIES) and from students who take the Saber Pro exams. For this purpose, SNIES data from 2017 to 2023 and Saber Pro data from 2019 to 2023 were used. Additionally, aggregate data were described. The main findings indicate that, although there has been an overall decline in demand for the Public Accounting degree, there remains significant interest in the program, with over 90,000 students enrolled as of 2023. Nonetheless, there are observable trends showing increased enrollment in public HEIs and in online programs.

Keywords: public accounting, demand for the public accounting program, higher education institutions, virtual education.

Introducción

Desde hace un poco más de 10 años, distintos programas de Contaduría Pública del país se vienen preguntando ¿dónde están los estudiantes de la carrera?, ¿por qué antes se podían abrir cinco, seis o hasta más grupos y ya es difícil lograr uno?, ¿los jóvenes ya no se interesan por este tipo de carrera? No obstante, los registros de la Junta Central de Contadores dan cuenta de una creciente solicitud de tarjetas profesionales, con un total de 328.228 contadores públicos activos al 8 de enero de 2025, con una participación de mujeres de un 64,8 % (Portal web Junta Central de Contadores, http://www.jcc.gov.co, sección: estadísticas de registro). Entonces ¿qué está pasando con la demanda de los programas de Contaduría Pública en Colombia?

Las quejas de los Instituciones de Educación Superior (IES) que ofrecen el programa de Contaduría Pública han venido aumentando, especialmente, después de la pandemia, lo que ha llevado a la desaparición de varios programas, ya que los estudiantes se están trasladando a otras IES. Según un informe del Observatorio de la Universidad Colombiana (2022), los programas de Contaduría Pública de universidades como los Andes y la Pontificia Universidad Javeriana de Cali tuvieron que cerrar sus puertas, la primera en el semestre 2020-2 y la segunda, en el primer semestre del año 2022. En estos casos, además de manifestar los costos para inscribirse a estas carreras, poco asequibles para la potencial población interesada, también se hace un llamado a rediseñar los planes de estudio, con miras a diferenciar los niveles técnico, tecnológico y profesional y a generar mayor valor agregado como profesión, y en consonancia con los nuevos retos para la formación de contadores públicos (Castaño, 2017).

En este contexto, el objetivo de este trabajo es analizar la demanda del programa de Contaduría Pública en Colombia, desde los datos que arrojan las bases de datos del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES) y de los estudiantes que presentan las pruebas Saber Pro. De esta manera, se espera arrojar algunas luces que permitan a los programas activos la comprensión de este fenómeno tan complejo de cambio en el mercado de esta carrera.

El contexto de la demanda de los programas de contaduría pública

Un reciente estudio de Sánchez Becerra y Velasco Burgos (2023) presentó un análisis desde la oferta de programas de Contaduría Pública a partir de los datos reportados a SNIES para el período 2021-2. Allí encontraron que, para ese período, existían 254 programas activos, de los cuales, el 22,5 % eran de IES públicas y el 77,5 % de IES privadas. Además, llama la atención que al desagregar los datos por IES, algunas de estas contaban con gran volumen de matriculados como la Corporación Universitaria Minuto de Dios, la Corporación Universitaria Remington, la UNAD (Universidad Nacional Abierta y a Distancia), el Politécnico Grancolombiano y la Universidad Cooperativa de Colombia, que, en suma, alcanzaban el 30,9 % de estudiantes matriculados, lo que condensa en cinco IES una gran proporción de los estudiantes de esta carrera universitaria, y evidentemente, al concentrar el mercado, dejan fuera de carrera a otras IES, que por distintas razones, no logran acopiar estos volúmenes de matrícula.

Ahora, con relación a la demanda de la carrera, lo primero que se debe indicar es que existe, en los últimos cinco años, al menos, una disminución general de la demanda por carreras universitarias. Tal como lo anuncia el Observatorio de la Universidad Colombiana (2023), la formación tradicional universitaria se viene demeritando en el contexto laboral debido a la aparición de “nuevas labores” como influencers, desarrolladores, manejadores de contenido digital, trabajadores de inteligencias artificiales, entre otras, que no tienen procesos de formación tan largos como una carrera universitaria y que van cambiando a una velocidad tal, que no permite que las IES puedan crear tales planes de formación de manera formal, pues los tiempos que esto demora hacen que, al momento de su formalización, el asunto posiblemente ya esté pasado de moda. Sumado a esta problemática, se encuentran distancias entre el mercado laboral y la formación universitaria que hacen que la tasa de desempleo en universitarios cada vez sea mayor o que sus ingresos no colmen las expectativas, pues no se logra el retorno esperado de tan magna inversión que en muchos casos implica hacer una carrera de pregrado.

Por otro lado, son constantes los anuncios de los riesgos que trae la inteligencia artificial para la desaparición de ciertas carreras o profesiones en el mundo. En este caso, el periódico Portafolio (Salazar, 2024) anuncia que el top 10 de los trabajos con mayor riesgo a desaparecer es el siguiente: “1) Periodistas, 2) Diseñadores, 3) Contadores, 4) Analistas financieros, 5) Escritores/autores, 6) Guionistas, 7) Copys publicitarios, 8) Matemáticos, 9) Traductores y 10) Docentes” (sección “10 trabajos que podrían desaparecer por culpa de la IA”). No obstante, llama la atención que este tipo de listados viene apareciendo de manera constante al menos en los últimos 5 años, sin que medie para ello un análisis profundo de lo que implica cada una de las labores, trabajos o profesiones que se señalan y que, en diversas situaciones, la mirada sobre ciertos procesos sea tan mecánica, que no permite ver por qué no es tan sencillo hacer este tipo de reemplazos. En específico para la contaduría pública esto parte del imaginario del rol técnico obviando múltiples labores que pueden realizar las personas con esta profesión.

A lo anterior, se debe sumar que quizás en países con amplio desarrollo tecnológico, donde se posee internet de alta velocidad en casi todo su territorio, el acceso a equipos para conexión es relativamente sencillo y el desarrollo permanente de nueva tecnología como impresoras 3D, robots, aplicaciones con GPS están a la mano, sería más fácil implementar todo este tipo de tecnología de avanzada, pero en países como Colombia, donde gran parte del territorio nacional solo es accesible a pie o a caballo, existen una amplia desconexión a internet y una gran dificultad para adquirir y actualizar tecnología, no resulta tan simple pensar que todas estas nuevas aplicaciones lleguen a tiempo.

Mientras tanto, existen importantes debates globales sobre los problemas que genera la Inteligencia Artificial (IA), que van desde la posibilidad de perder el control sobre su desarrollo, hasta la amplia contaminación que genera, pues para estar constantemente usando los datos y códigos se requiere de un gran volumen de energía, que, finalmente, produce contaminación. Así las cosas, continúa la incertidumbre del alcance de la IA y, especialmente, de su uso responsable.

Por su parte, en el portal web de Actualícese se han realizado diversas publicaciones que también analizan qué está sucediendo con la carrera de Contaduría Pública en Colombia. En el año 2022, dicho portal invitó al contador público Francisco Moreno, para hablar justamente de por qué está disminuyendo el interés de los jóvenes por acceder a este tipo de programa, ante lo cual se resumen en la publicación del portal web las siguientes hipótesis:

  1. 1. “Existe una oferta amplia de contadores públicos en Colombia y es posible que los jóvenes hoy la identifiquen y se genere desinterés en competir.
  2. 2. Algunas universidades ofrecen los mismos programas curriculares de décadas atrás, sin innovación.
  3. 3. Algunas universidades no se esmeran por obtener acreditaciones de sus programas universitarios.
  4. 4. No existe una competencia perfecta en cuanto a los honorarios que ganan los contadores públicos.
  5. 5. Con el tiempo se ha recargado a los contadores públicos y sus diferentes roles con un alto volumen de trabajo, pero su compensación económica no tiene mayor variación.
  6. 6. Los precios de acceso a la educación superior suelen ser altos y el joven debe priorizar sus necesidades básicas antes que la educación” (Actualícese, 2022, párr. 17).

No obstante, al finalizar, se hace una importante intervención con relación a la necesidad de marcar diferencias en el mercado, especialmente, a través de la apropiación de nuevas herramientas tecnológicas por parte de los futuros contadores públicos.

Asimismo, en el año 2023, el portal web Actualícese se contactó con el contador público Lerwin Toncel, quien enfatizó en el problema de la baja remuneración en general de los y las profesionales de la contaduría pública en Colombia, que desanima a los jóvenes a seguir este camino, pero quien también desmitificó la desaparición de la contaduría pública frente a la tecnología, no desconociendo la importancia de adecuarse a estos cambios e invitando a los jóvenes a especializarse en las áreas donde más se apasionen (Actualícese, 2023).

Para finalizar la descripción de este contexto, se debe reconocer cómo la educación virtual ha venido ganando terreno en lo corrido del siglo XXI, pues este tipo de formación ofrece flexibilidad, accesibilidad y personalización del aprendizaje (Torres Pilco, 2023). Sin lugar a duda, hoy no es sencillo acceder a una IES y desplazarse a vivir desde una ciudad de origen diferente a donde está asentado el campus universitario, pues esto no sólo implica el costo de desplazarse, sino todo lo relacionado con la manutención, además de dejar atrás, en la mayoría de los casos, a los viejos amigos, familia y cultura tradicional, para pasar a adaptarse al nuevo espacio. Lo anterior no significa que no sea deseable que una persona cambie de ambiente, conozca otras culturas y se mezcle, pero lo que sí se debe analizar es que en muchos casos este no es el deseo, sino que se convierte en obligación si se quiere acceder a una IES seleccionada o que le permitió acceder, para alcanzar la meta de la profesionalización.

¿Por qué estudiar contaduría pública?

La contaduría pública es una profesión liberal, con alto compromiso social y que debe perseguir el bien común en su accionar (Vargas-González et al., 2022). Asimismo, dadas las implicaciones que tiene esta profesión, se requiere de diversos conocimientos para poder ejercerla, no solo en contabilidad, que es su base, sino en economía, administración, matemáticas, informática, finanzas, derecho, entre otras disciplinas (Ospina, 2006).

Ahora, en el análisis desarrollado por Rojas (2008) se señala que muchos estudiantes llegan por razones principalmente de índole económica, es decir, con la finalidad de obtener importantes ingresos a través de una cualificación profesional que llevaría fácilmente a un mercado laboral. Asimismo, se resalta la posibilidad de estudiar la carrera en un horario nocturno, que facilita la opción de estudiar y trabajar de manera simultánea. No obstante, se indica el poco amor de estos estudiantes por la contaduría pública (profesión) y la contabilidad (disciplina), que de entrada desconocen, y la visión meramente instrumental que tienen de la formación universitaria. En este sentido, Rojas (2008) ratifica la necesidad de formar profesionales con mirada crítica, que logren reconocer la verdadera función social que tienen como ciudadanos en las comunidades donde llegarán con este denominado saber universitario especializado.

Por su parte, Ordóñez Noreña (2015) desarrolló un estudio con 76 estudiantes de contaduría pública en Cali (Colombia), a quienes indagó, entre otras cosas, sobre las razones para elegir la carrera de Contaduría Pública. De este modo, logró evidenciar que el 84 % de las respuestas se orientaron a un beneficio personal y económico, con lo cual se destaca la importancia de dar una mejor introducción en los primeros semestres hacia lo que realmente son la contabilidad y la contaduría pública, de manera que se puedan hacer conscientes de su proceso de formación y las implicaciones que esto tiene para su vida y la de quienes los rodean, para lo cual se requiere de una práctica profesional responsable.

De esta forma se encuentra que el desconocimiento de base para ingresar a la carrera de Contaduría Pública es amplio y que obedece principalmente al interés que han visto muchas personas por obtener un título profesional que ayude a enganchar con un trabajo de manera rápida y que permita ascender posteriormente en el estatus social, inclusive, bajo el gran reto de estudiar y trabajar al mismo tiempo, a lo cual se deben sumar los casos de tener hijos o familiares a cargo o tener que desplazarse de su lugar de origen hacia lugares costosos y sin personas conocidas para poder acceder a este tipo de formación. Así las cosas, muchas familias ponen sus esperanzas en este proyecto de formación universitaria y, por ende, se requiere seguir trabajando en cambiar los prejuicios hacia esta importante profesión y formar desde la llegada a los futuros profesionales de la contaduría pública para que puedan reconocer no solamente ese potencial laboral con diversas labores que pueden desempeñar, sino la verdadera función social que cumplen la contabilidad y la contaduría pública para el contexto donde se desarrolla, que supera con creces la mirada general de hacer registros en un software contable para posteriormente emitir unos informes financieros.

Metodología

Este trabajo estudia el caso de la demanda del programa de Contaduría Pública en Colombia. Con un enfoque descriptivo, se toman datos en el período 2019 a 2023 con miras a analizar qué ha sucedido con la demanda de esta carrera en el contexto país. Adicionalmente, se logra segmentar la información para distinguir el fenómeno en las IES públicas y privadas y según el enfoque de la oferta entre virtual, presencial, a distancia o combinado.

Para un primer análisis se consideraron los datos que entrega la plataforma de la revista SEMANA, en su componente económico conocido como DINERO, que toman como fuente la información que les suministra el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES) por cada programa en el país para los años 2019 y 2020. Para los años 2021 al 2023 se tomaron de la base de datos del Ministerio de Educación Nacional (MEN), particularmente, de ICFES interactivo. Este tipo de datos da una primera referencia sobre el comportamiento en incremento o decremento de estudiantes que están culminado la carrera de Contaduría Pública, pues esta prueba es de obligatorio cumplimiento para obtener el título profesional en Colombia, y, por ende, todas las IES apoyan el proceso de registro de sus estudiantes de últimos niveles para que cumplan con tal requisito.

En segundo lugar, SNIES (Sistema Nacional de Información de la Educación Superior), en el período comprendido entre 2017 y 2023. Tales datos presentan de manera directa los comportamientos de inscritos y matriculados, y permiten su desagregación por IES públicas y privadas y según la modalidad de oferta del programa (virtual, presencial, a distancia o combinada).

Estos datos son el insumo para el análisis que permite evidenciar ciertas tendencias en la demanda del programa de Contaduría Pública en Colombia, lo cual se complementa con información de contexto para comprender mejor qué está pasando en la situación de estudio.

Resultados

Si se toma como referencia el volumen de estudiantes que están presentando las pruebas Saber Pro de Contaduría Pública en Colombia, se evidencia que entre los años 2019 y 2020, el número de estudiantes que presentó esta prueba pasó de 19.212 a 20.303 personas, es decir, un incremento de 5,65 % en el número de personas que se encontraban en su último año o muy cerca de culminar la carrera, mientras que para el año 2021 la cifra descendió a 18.509, representando una disminución de -8,84 % frente al 2020. En el año 2022, comparativamente con el 2021, se encuentra la mayor caída de estudiantes con un decremento de 16,21 %, mientras que entre los años 2022 y 2023 se nota una recuperación de 11,45 %. En el agregado para el período 2019-2023 se evidencia una merma de estudiantes de Contaduría Pública en esta prueba del 10,06 %, que se puede apreciar en el Gráfico 1.

Gráfico 1
Número de estudiantes que presentan la prueba Saber Pro 2019-2023
Número de estudiantes que presentan la prueba Saber Pro 2019-2023
Fuente: elaboración propia

En el análisis que se desarrolla, se recogen efectos de momentos en los cuales los programas de Contaduría Pública ya aquejaban una merma en sus aspirantes a la carrera, es decir, aproximadamente desde el año 2015. Sin embargo, esto no ha sido limitante para que se abran nuevos pregrados de la disciplina en el país, muy a pesar de que también se vienen cerrando otros. Adicionalmente, es necesario considerar que en este período se han tenido paros en el país y la pandemia que ha menguado en muchos casos el desarrollo normal de los semestres académicos. Los efectos del COVID-19 y los paros1 en IES públicas pueden tener cierto grado de incidencia en algunas disminuciones de estudiantes que llegan a culminar su carrera hasta el año 2022; sin embargo, para el 2023 se nota una mejora en las cifras, con un efecto de freno para la caída global que se venía observando entre los años 2020 a 2022.

Vale la pena considerar también aspectos como los siguientes:

Se han desagregado los datos de la base de datos general en grupos para poder visualizar con un poco más de detalle los programas de Contaduría Pública donde se ubican una mayor cantidad de estudiantes que se encontraban en su último año o próximos a culminar su plan de estudios.

En la Tabla 1 se observa cómo, en el año 2020, Bogotá concentra cerca del 44 % de estudiantes de la prueba, seguido por Medellín con un 15 %, Barranquilla con un 7 % y Cali con un 5 %, las cuales constituyen las ciudades donde mayoritariamente se forma a los contadores públicos y las contadoras públicas del país con un poco más de un 70 % de los aspirantes, lo que concuerda con las 4 ciudades más grandes del país en términos poblacionales. Mientras tanto, para el año 2021, Bogotá mantiene casi el 44 % de los estudiantes, Medellín pasa a un 13 %, Barranquilla nuevamente presenta un 7 % y Cali el 5 %, manteniendo relativamente estable la proporción de estudiantes de contaduría pública concentrados en estas cuatro ciudades capitales. Para el año 2022, Bogotá disminuye un poco su participación hasta el 41 %, Medellín conserva un 13 %, Barranquilla logra acercarse al 8 %, y Cali continúa próximo del 5 %. Mientras tanto, para el año 2023, Bogotá recupera un poco su porcentaje llegando cerca del 43 %, Medellín baja más de un punto porcentual hasta aproximadamente el 12 % y Barranquilla sigue ganando terreno aumentando hasta el 9 %. Además, se destaca el incremento de Cartagena hasta un 3,5 %.

Tabla 1
Composición del número de estudiantes que presentan la prueba Saber Pro de Contaduría Pública por ciudad para los años 2020 a 2023
Composición del número de estudiantes que presentan la prueba Saber Pro de Contaduría Pública por ciudad para los años 2020 a 2023
Fuente: elaboración propia

Por otro lado, es interesante tratar de observar comportamientos de estructura y volumen de estudiantes. Se presentan en las Tablas 2 y 3 los programas que aparecen con registro de más de 200 y hasta 500 estudiantes inscritos para presentar las pruebas Saber Pro con punto de referencia 2021, y también los programas con más de 1000 estudiantes en dicha prueba. Para el período 2021, no se encontraron universidades con un rango de estudiantes entre 500 y 1000 que presentaran la prueba Saber Pro. Este tipo de resultados deja en evidencia que las universidades que logran tener un mayor volumen de estudiantes en sus programas presentan una notable ventaja frente a las demás, a pesar de que estas últimas puedan alcanzar cifras relevantes. Este es un asunto de vital importancia al momento de analizar cómo el mercado se está concentrando.

Tabla 2
Programas con 200 a 500 estudiantes en último año. Año de referencia 2021
Programas con 200 a 500 estudiantes en último año. Año de referencia 2021
Fuente: elaboración propia

Tabla 3
Programas con más de 1000 estudiantes en último año. Años de referencia 2021
Programas con más de 1000 estudiantes en último año. Años de referencia 2021
Fuente: elaboración propia

Los tres programas con más de 1.000 estudiantes representan un poco más de una cuarta parte del total de estudiantes próximos a culminar sus estudios de Contaduría Pública con aproximadamente un 27 % del total de estudiantes inscritos para las pruebas Saber Pro (año de referencia 2021). Pero, si a esto se suman los trece programas con más de 200 estudiantes, la concentración para estos diez y seis programas es de más del 51 %, lo que implica que los otros 138 programas tienen un poco menos del 49 % de estudiantes de Contaduría Pública que acceden a la prueba Saber Pro en el año de referencia 2021.

Para el año 2022, se observan cambios importantes en esta distribución, pues las universidades que poseían más de 1.000 estudiantes inscritos para Saber Pro pasan de tres a solo una, pero también se incrementan las universidades que tienen entre 200 a 500 estudiantes, pasando de 13 a 15. Este hecho deja en evidencia cómo se empieza a desconcentrar el mercado de algunas de las IES para pasar a dar el protagonismo a unas nuevas (ver Tablas 4 a 6).

Tabla 4
Programas con 200 a 500 estudiantes en último año. Año 2022
Programas con 200 a 500 estudiantes en último año. Año 2022
Fuente: elaboración propia

Tabla 5
Programas con 500 a 1.000 estudiantes en último año. Año 2022
Programas con 500 a 1.000 estudiantes en último año. Año 2022
Fuente: elaboración propia

Tabla 6
Programas con más de 1.000 estudiantes en último año. Año 2022
Programas con más de 1.000 estudiantes en último año. Año 2022
Fuente: elaboración propia

A pesar de lo anterior, los tres programas con más de 500 estudiantes representan más de 22 % del total de estudiantes (Tablas 5 y 6), mientras que el total de 18 programas de las Tablas 4 a 6 son más del 50 % de los estudiantes inscritos en el país para este examen. De esta manera, de los 150 programas reportados para el año 2022 en Saber Pro, 18 programas, que son el 12 %, tienen aproximadamente el 50 % de los estudiantes.

En el año 2023, tal como se evidencia en la Tabla 7, disminuyen los programas con entre 200 y 500 estudiantes inscritos a la prueba Saber Pro, pasando de 15 en 2022 a 12 en el año 2023, donde se conservan gran parte de los nombres de los programas que ya tenían este tamaño en la participación. No obstante, aumentan los programas de más de 500 y más de 1.000 estudiantes inscritos tal como se puede observar en las Tablas 8 y 9.

Tabla 7
Programas con 200 a 500 estudiantes en último año. Año 2023
Programas con 200 a 500 estudiantes en último año. Año 2023
Fuente: elaboración propia

Tabla 8
Programas con 500 a 1.000 estudiantes en último año. Año 2023
Programas con 500 a 1.000 estudiantes en último año. Año 2023
Fuente: elaboración propia

Tabla 9
Programas con más de 1.000 estudiantes en último año. Año 2023
Programas con más de 1.000 estudiantes en último año. Año 2023
Fuente: elaboración propia

Se debe tener en cuenta que en los programas de IES públicas el ingreso de estudiantes está dado por la capacidad institucional. Por lo general, el número de estudiantes admitidos es muy inferior al que se presenta en el examen de admisión, por lo cual la dinámica es muy diferente al de las universidades privadas, donde el número de admitidos es más cercano al mercado de oferta y demanda y depende del número de interesados más su capacidad de pago de matrícula, mientras que en las públicas el número de admitidos normalmente es estable, excepto cuando hay decisiones institucionales de ampliación o disminución de oferta.

Aparecen en el mercado también nuevas ofertas de programas de contaduría pública como los casos de la Universidad Abierta y a Distancia (UNAD), que apenas inició labores en el año 2019 (con alcance en todo el país por su oferta virtual) o el Instituto Tecnológico Metropolitano de Medellín (ITM), que nació en el año 2020. Este tipo de ofertas, a las que quizás no se les hace mucho seguimiento, también implican que la carrera sigue teniendo demanda en el mercado, pues no sería viable abrir una carrera si los análisis realizados para el registro calificado arrojan que efectivamente no se contará con demanda de estudiantes.

Análisis de datos del SNIES (Sistema Nacional de información de la educación superior)

Con los datos de la información que registran las universidades al SNIES del Ministerio de Educación Nacional, se identifican algunos elementos para el análisis como son el número de inscritos a los programas de contaduría pública, el número de matriculados totales en los programas, las matrículas según la modalidad ofertada por los programas y las matrículas de forma comparada entre programas que provienen de universidades públicas con relación a las privadas.

En el Gráfico 2 es posible observar cómo la dinámica de personas que presentan intención de matricularse en el programa de Contaduría Pública ha tenido aumentos y disminuciones en el período 2017-2023. Sin embargo, en el año 2023 se nota un pequeño repunte en las inscripciones que denota la recuperación del interés por el programa de Contaduría Pública que estuvo afectado, entre otros factores, por la pandemia del COVID-19 y el alto costo de acceso a la formación profesional, que es poco accesible para familias de escasos recursos económicos y que debieron sortear un período económico complejo para el país en los años recientes. A este análisis se suma el factor de la denominada matrícula cero en IES públicas, que contribuye a esta intención de acceder a la formación profesional.

Gráfico 2
Número de inscritos a los programas de contaduría pública
Número de inscritos a los programas de contaduría pública
Fuente: elaboración propia

Por otro lado, con relación a los estudiantes que se encuentran matriculados en los programas de Contaduría Pública, sí se evidencia una caída del 12,51 % en el período comprendido entre 2017 y 2023 (ver Gráfico 3). Vale la pena mencionar que algunas universidades públicas han tenido inestabilidad en estos períodos y que posiblemente esto afecte la estadística debido a que, en un año, es posible que solo se desarrollara un único semestre debido a los paros. Ahora, esta disminución, aunque importante, también puede estar asociada con un menor número de estudiantes que está ingresando a las carreras universitarias, pues encuentran en los cursos y técnicas de corta duración opciones de formación diferentes con alta empleabilidad, por lo cual, están descartando el ingreso a una carrera de cuatro o cinco años.

Gráfico 3
Número de matriculados a los programas de contaduría pública
Número de matriculados a los programas de contaduría pública
Fuente: elaboración propia

Asimismo, es posible que las universidades privadas estén notando esta disminución de un poco más de trece mil estudiantes matriculados en la demanda global, pues, adicionalmente, las universidades públicas han incrementado el volumen de estudiantes inscritos, que lleva la cifra a una caída de más de veinticinco mil estudiantes menos en IES privadas. Esto se debe a programas de regionalización y también a la apertura de nuevos programas en universidades públicas, principalmente de carácter regional. En el Gráfico 4 se puede observar la tendencia de aumento de matriculados en universidades públicas para la carrera de Contaduría Pública con una disminución en las privadas, resultado que se nota con mayor énfasis con el inicio de la pandemia en 2020 y la política de matrícula cero que se ha venido sosteniendo en los últimos años y la creación de nuevos programas en IES públicas en este período como las mencionadas UNAD e ITM.

Gráfico 4
Número de matriculados a los programas de contaduría pública comparativamente pública vs privada
Número de matriculados a los programas de contaduría pública comparativamente pública vs privada
Fuente: elaboración propia

Mientras tanto, no menos importante es el cambio de modalidad que se está generando en los programas de Contaduría Pública, pues como se puede observar en el Gráfico 5, la modalidad de formación virtual tiene un incremento cercano a cuatro veces más en el período 2017-2023, mientras que las modalidades a distancia y presencial vienen disminuyendo significativamente. Para el año 2022 se observa cómo la modalidad a distancia es superada por la modalidad virtual en estudiantes matriculados. Aparece en el año 2022 una nueva modalidad denominada presencial-virtual, que sería una modalidad combinada o mixta, la cual es ofrecida únicamente por la Universidad Cooperativa de Colombia.

Gráfico 5
Número de matriculados a los programas de contaduría pública según la modalidad
Número de matriculados a los programas de contaduría pública según la modalidad
Fuente: elaboración propia

Ahora, será importante analizar en los años siguientes si efectivamente se logra posicionar la virtualidad, o si este tipo de formación no logra la calidad suficiente para ser validada al menos en el campo de la contaduría pública. Además, sería interesante empezar a estudiar cifras relacionadas con la deserción, ya que la virtualidad implica bastante autoestudio, y potencialmente, los jóvenes no han sido formados en las escuelas o colegios para contar con tal disciplina, además de evaluar los cambios en la calidad generados por estas modalidades.

Conclusiones

La demanda del programa de Contaduría Pública continúa siendo alta con más de 90 mil personas estudiando la carrera en Colombia. Esto implica un gran compromiso con la formación de profesionales del país, pues aún un volumen importante de personas estudia esta carrera y requieren de nuevas visiones para la profesión contable que continúe alimentando sus sueños. Una carrera de alta demanda con estas cifras presentadas se ubica entre las más estudiadas de esta región suramericana junto con Administración de Empresas, Derecho y Psicología.

Existe una alta concentración de mercado aproximadamente en 20 programas que tienen cerca del 50 % de estudiantes de todo el país, tal como se evidenció con los datos de inscritos en pruebas Saber Pro. Esta concentración está rotando, es decir, entran y salen algunas universidades, pero en general se mantiene un grupo similar con altos volúmenes de estudiantes. Esto implica ciertas IES con buenos niveles de matrículas que aseguran una porción importante del mercado, lo cual debe ser analizado por las demás IES, para reconocer a las que van liderando y sus características, si su interés es recuperar parte de esa demanda.

En el período de análisis se evidencia un creciente interés por la modalidad virtual para estudiar Contaduría Pública, lo cual se encuentra acorde con las tendencias generales de la formación en IES. De todos modos, factores como la calidad, la deserción y la pertinencia, tendrán que seguir siendo motivo de estudio, ya que no se trata simplemente de asumir una moda. Es posible que, en el futuro, si no se ven buenos resultados en esta formación profesional, sea necesario retornar a los espacios presenciales.

Por otro lado, los datos demuestran por qué se siguen ofreciendo nuevos programas de Contaduría Pública en el país, lo cual permite reafirmar que la profesión continúa viva, genera interés en las IES y en las personas por estudiarla, así que es necesario continuar el fortalecimiento de los programas de Contaduría Pública para que se ofrezca con altos estándares de calidad.

En el futuro, se debe seguir haciendo seguimiento al comportamiento tanto de la demanda como de la oferta de programas de Contaduría Pública, análisis que se debería extender a otros países latinoamericanos donde esta carrera profesional sigue vigente y que tiene una gran responsabilidad social ante la comunidad. Asimismo, es posible observar con datos complementarios, los factores que influyen en la selección de ciertas IES y algunas relaciones entre aspectos como las acreditaciones de alta calidad y los resultados que obtienen los futuros profesionales en las pruebas estandarizadas.

Referencias

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Notas

1 Los cuales han ocurrido por diversas razones y se han prolongado por períodos hasta de cuatro meses en algunos casos.

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