RESEÑAS

UNA VOZ AUSENTE EN EL CANON DE NUESTRA LITERATURA FANTÁSTICA: RAIMUNDA TORRES Y QUIROGA

An Absent Voice in the Canon of Our Fantasy Literature: Raimunda Torres y Quiroga

Alejandro Miroli
Universidad del Salvador, Argentina

Gramma

Universidad del Salvador, Argentina

ISSN: 1850-0153

ISSN-e: 1850-0161

Periodicidad: Bianual

vol. 36, núm. 74, 2025

revista.gramma@usal.edu.ar

Torres y Quiroga R.. Historias de terror de mujeres. 2025. Álvarez Castillo Editor. 978-987-8427-34-8


Datos de la Obra

Torres y Quiroga, R. (2025). Historias de terror de mujeres. Álvarez Castillo Editor. ISBN: 978-987-8427-34-8

Raimunda Torres y Quiroga (1869-X), contemporánea de dos de las primeras mujeres escritoras de la Argentina, Juana Manuela Gorriti y Eduarda Mansilla de García, fue una de las pioneras de la literatura fantástica argentina. Desarrolló su obra entre 1877 y 1885 con colaboraciones en medios como La Nación y semanarios femeninos como La Ondina del Plata, La Lira Argentina, El Álbum del Hogar y La Alborada Literaria del Plata. Publicó cuentos bajo el título de Historias Inverosímiles. La autora luego reunió su obra, que apareció bajo uno de los pseudónimos que empleó al editar en las publicaciones periódicas, Matilde Elena Wili, en un libro titulado Entretenimientos literarios (Imprenta Colón, 1884).

En su prólogo, señala Carlos Abraham —el investigador que rescató esta obra virtualmente desaparecida del mundo editorial hasta el presente— que Raimunda Torres y Quiroga fue «[u]na pionera del emancipacionismo femenino, una que propugnaba el derecho de la mujer a instruirse, a ejercer empleos tradicionalmente masculinos y al voto. En otras palabras, era un precursor del actual feminismo» (p. 21). Y esto aparece señalado en la profesión científica de la protagonista del cuento «Eroteída», que practicaba el álgebra (p. 69) y discurría con autoridad en materias filosóficas (p. 70), y es atacada por su cortejante cuando exhibe su destreza en estas materias.

Raimunda Torres y Quiroga, además del desarrollo literario, también intentaba, como señala Carlos Abraham, «[r]eflejar el problema de violencia doméstica que durante el siglo xix fue apareciendo progresivamente en la literatura» (p. 27). Es el caso del marido de Everilda en «La voz acusadora» (pp. 59-65), que se alegra por la violencia que él y sus amigos ejercían sobre esa mujer.

Salvo el último, el resto de los cuentos sobrenaturales tiene un esquema más o menos común: un hombre agrede y mata a una mujer inocente y sufre un castigo sobrenatural, que incluye el remordimiento luego del impulso criminal.

En el cuento «Otto de Withorth», aparece la voz que anuncia «¡[e]l remordimiento es el juez de la conciencia del malvado!» (p. 51); en «La voz acusadora», el marido asesino señala «¿sabes cuál es la voz acusadora que había revelado mi secreto? ¡La voz del remordimiento!» (p. 65); el pintor que tenía a Eroteída como modelo dice «escuchad la confesión del reo sentenciado» (p. 67); el amante de Margaret, borracho, reconoce «¿[q]ueréis leer como en un libro abierto el fondo de mi conciencia? Pues bien, ved que yo fui el asesino de Margaret» (p. 77).

El cuento fantástico, y el escenario extraordinario en donde fuerzas exteriores aparecen como marcas de la justicia retributiva, parece ser el recurso que, en el contexto del final del siglo xix y en un medio social en el cual se comenzaba a ver una cantidad importante de mujeres que leía y de publicaciones que propagaban materiales de lectura femenina, servía para plantear el tratamiento justo y el desplazamiento de las mujeres en una sociedad aún muy conservadora y muy influida por el modelo de rol tradicional de la mujer que imponía el catolicismo.

El último cuento tiene un registro distinto, tal vez el más ambicioso literariamente: «La muñeca parlante» (pp. 79-90), una historia que, según la primera impresión, parece una narración para niños, pero en la que aparece un autómata que tiene vida y proyecto propio, y que influye sobre una niña de doce años, corrigiendo sus malas costumbres e imponiéndole una disciplina de estudio. Se trata del cuento con el final más ambiguo y ominoso de la colección.

El libro es un valioso rescate de una autora absolutamente desconocida, que puede ser perfectamente incorporado en los cursos de enseñanza de lengua y literatura en las escuelas medias, con una voz que tiene la doble originalidad de ser una mujer que escribe y de ser una pionera en la literatura fantástica argentina. Y, al mismo tiempo, por ser el comienzo de la larga tarea del logro de una voz feminista en la literatura argentina.

Notas

[1] Licenciado en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires y profesor ordinario de Lógica y Epistemología en la Universidad del Salvador, y de Metodología de las Ciencias Sociales en la UBA. Correo electrónico: agm.episteme@gmail.com
Modelo de publicación sin fines de lucro para conservar la naturaleza académica y abierta de la comunicación científica
HTML generado a partir de XML-JATS4R