Dossier Temático

Prácticas situadas: tres archivos de arquitectura en la ciudad de Buenos Aires

Situated Practices: Three Architectural Archives in the City of Buenos Aires

Patricia Méndez (*)
Departamento de Artes Integradas, Universidad de Playa Ancha, Chile; CONICET, Argentina. ROR: https://ror.org/0171wr661, Chile

A&P continuidad

Universidad Nacional de Rosario, Argentina

ISSN: 2362-6089

ISSN-e: 2362-6097

Periodicidad: Semestral

vol. 12, núm. 23, 2025

aypcontinuidad@fapyd.unr.edu.ar

Recepción: 22 julio 2025

Aprobación: 26 septiembre 2025



DOI: https://doi.org/10.35305/23626097v12i23.530

CÓMO CITAR: Méndez, P. (2025). Prácticas situadas: tres archivos de arquitectura en la ciudad de Buenos Aires. A&P Continuidad, 12(23). https://doi.org/10.35305/23626097v12i23.530

Resumen: Entendidos como infraestructuras culturales activas en la producción de conocimiento disciplinar, este estudio examina las transformaciones operativas y epistemológicas de tres archivos de arquitectura localizados en Buenos Aires: Archivo Histórico de la Sociedad Central de Arquitectos, la Dirección de Archivos de Arquitectura y Diseño Argentinos y el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana. Mediante un enfoque cualitativo que articuló trabajo de campo, conversaciones con responsables y revisión de sus colecciones, estos párrafos derivan de examinar estrategias de clasificación, de conservación y los métodos de gestión de sus fondos documentales. Los resultados dan cuenta de la capacidad para generar redes interpretativas, la implementación de protocolos adaptados a la diversidad material y la apertura institucional de estos centros gracias a políticas de acceso público e interinstitucional. Así, este texto contribuye al campo disciplinar destacando experiencias institucionales que, lejos de replicar modelos hegemónicos, desarrollan prácticas situadas de gestión documental, articulando su conservación con la investigación historiográfica y la activación curatorial. Estas experiencias no solo consolidan al archivo de arquitectura como infraestructura cultural, sino que lo posicionan como un agente eficaz en la construcción del saber arquitectónico, capaz de incidir en las narrativas disciplinarias y en la producción de conocimiento desde territorios periféricos.

Palabras clave: archivos, arquitectura, Buenos Aires, CEDODAL, AHSCA, DAR.

Abstract: As cultural active infrastructures in the production of disciplinary knowledge, this study examines the operational and epistemological transformations of three architectural archives in Buenos Aires: Historical Archive of the Central Society of Architects, Administration of Argentine Architecture and Design Archives and Centre of Latin American Architecture Documentation. Through a qualitative approach combining fieldwork, conversations with curators and a review of their collections, classification and conservation strategies as well as management methods of their documentary holdings are examined. The results reflect their capacity to generate interpretive networks, implementation of protocols adapted to material diversity, and institutional openness thanks to public and inter-institutional access policies. Thus, this text contributes to the disciplinary field by highlighting institutional experiences that, far from replicating hegemonic models, develop situated practices of documentary management articulating their conservation with historiographical research and curatorial activation. These experiences not only consolidate the architecture archive as a cultural infrastructure but also position it as an effective agent in the construction of architectural knowledge influencing disciplinary narratives and the production of knowledge from peripheral territories.

Keywords: archives, architecture, Buenos Aires, CEDODAL, AHSCA, DAR.

Introducción

Los fondos de arquitectura comprenden los registros gráficos generados a lo largo de la historia proyectual, del diseño y de la construcción. Son el resguardo de la memoria disciplinar a través de documentos gráficos, correspondencia, contratos, memorias de cálculo, fotografías, publicaciones especializadas y otros materiales que testimonian los procesos proyectuales, constructivos y teóricos de la disciplina. En el contexto latinoamericano estas cualidades adquieren particular relevancia, toda vez que la disciplina arquitectónica cuenta con apenas más de 200 años de desarrollo y, aún con indicadores de esa relativa juventud, estos archivos adquieren particular relevancia como fuentes primarias para la reconstrucción histórica de la arquitectura (Gutiérrez, 2025).

En efecto, para el investigador y para los especialistas en clasificación documental, los archivos de arquitectura constituyen entidades de alta complejidad. Su estructura no responde a una lógica lineal ni a una taxonomía estable, sino que se configura como un entramado rizomático –tal como lo proponen Deleuze y Guattari (1980)– capaz de generar conexiones múltiples entre documentos, actores, instituciones y temporalidades.

Esta condición relacional, lejos de ser un obstáculo, revela el potencial heurístico de los archivos como dispositivos de lectura transversal, donde la diversidad de formatos, soportes y contenidos exige métodos de clasificación y conservación específicos, adaptados a sus particularidades materiales y simbólicas.

Las prácticas situadas archivísticas constituyen estrategias de gestión documental que emergen desde contextos geográficos, culturales e institucionales específicos, reconociendo explícitamente la imposibilidad de la neutralidad y asumiendo el carácter parcial y posicionado de todo conocimiento (Haraway, 1988). A diferencia de los enfoques archivísticos tradicionales que privilegian estándares universales y lógicas centralizadas, estas prácticas se caracterizan por su arraigo territorial y cultural, por la capacidad de generar saberes desde la periferia hacia centros hegemónicos, por su enfoque colaborativo y en red y por su potencial democratizador en el acceso a la información patrimonial. En el contexto de archivos de arquitectura locales, estas prácticas permiten que las instituciones superen su rol de repositorios pasivos para convertirse en agentes activos de producción de conocimiento disciplinar situado geográfica y culturalmente. Y a ello se suma –entre otros desafíos operativos– la considerable demanda de espacio físico para su custodia, así como la necesidad de criterios técnicos que contemplen tanto la fragilidad de estos documentos como la consideración de su valor patrimonial y epistémico.

A sabiendas de estas condiciones, el presente texto expone el recorrido de quien, de manera sostenida y sistemática, ha desarrollado investigaciones académicas recurriendo a este tipo de fondos. Tal emprendimiento dista de ser sencillo: reconstruir e investigar en torno de algún aspecto disciplinar a partir de los archivos disponibles exige una exploración paciente, que convierte al investigador en navegante de repositorios múltiples, intérprete de clasificaciones elaboradas bajo criterios ajenos a los de la profesión y en buceador de soportes diversos que, solo tras un trabajo minucioso, permiten reunir las fuentes necesarias para delimitar su objeto de estudio.

Asimismo, la selección que se refleja en estos párrafos surge de la distinción conceptual planteada por Heredia Herrera (2007, p. 37) entre Archivo y archivo. Mientras que archivo se refiere al conjunto de documentos producido orgánicamente por una entidad, el Archivo, con mayúscula, se caracteriza por los documentos que custodia y por los servicios que a partir de ellos se realiza. Esta diferenciación también permitió establecer criterios de análisis para identificar instituciones que han evolucionado desde el modelo tradicional de contenedor documental –esa suerte de cajón donde casi todo cabía (Blasco Gallardo, 2010a y 2010b, p. 74)– hacia organismos integrales como los que aquí se revisan y que dinamizan sus fondos mediante prácticas interdisciplinarias situadas.

Desde esta experiencia investigativa, se analizaron las estrategias desarrolladas por tres instituciones representativas dentro de la cartografía de repositorios arquitectónicos de la ciudad de Buenos Aires: el Archivo Histórico de la Sociedad Central de Arquitectos (AHSCA), la Dirección de Archivos de Arquitectura y Diseño Argentinos (DAR) y el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL). El objetivo consistió en caracterizar, desde la perspectiva de prácticas situadas, cómo estas instituciones han desarrollado estrategias de gestión que trascienden la administración documental tradicional para posicionarse como mediadoras activas en la construcción de conocimiento sobre arquitectura argentina y latinoamericana.

La selección respondió a criterios de diversidad institucional (gremial, académico y privado), a la envergadura de sus fondos documentales y a la experiencia directa de investigación en sus instalaciones. Las observaciones presentadas surgen de visitas sostenidas a sus sedes, conversaciones con sus responsables y participación en sus actividades públicas a lo largo de más de una década de investigación en archivos de arquitectura. Los casos elegidos comparten denominadores comunes en sus modelos de gestión que permiten identificar estrategias específicas de territorialización archivística, de producción historiográfica y curatorial, articulación colaborativa y democratización del acceso al patrimonio documental.

Archivos de arquitectura en Buenos Aires

A excepción de los grandes centros nacionales con multiplicidad de fondos documentales, pesquisar especialmente en los Archivos[1] de arquitectura activos de la ciudad de Buenos Aires, presupone el reconocimiento de más de una decena de instituciones que bien pueden categorizarse según su administración jurídica: aquellos dependientes del ámbito gubernamental –nacional y de la Ciudad–, los generados desde entidades académicas, los de índole privada y los articulados con asociaciones profesionales.

En un breve repaso dentro del ámbito institucional de índole nacional pueden mencionarse el Centro de Documentación e Investigación de la Arquitectura Pública (CeDIAP) que dispone la consulta pública de su acervo con documentación de edificios proyectados y construidos por el Estado en todo el país, el Archivo de Planos AySA[2] que conserva tres fondos organizados en planos de redes, domiciliarios y archivo de expedientes del abastecimiento de agua corriente. Cuentan también aquí otras instituciones y varios museos que conservan documentación relacionada con sus edificios y entre los cuales puede señalarse el Centro de Documentación del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Eva Perón (Museo Evita) que guarda documentación del arquitecto Jorge Sabaté. Por su parte, bajo injerencia del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se cuentan la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico (reúne documentación originada en el que fuera el Archivo Histórico de la Ciudad de Buenos Aires[3]) y la colección de planos que registra los espacios verdes de la ciudad en la Dirección General de Espacios Verdes y el Museo de la Ciudad, entre otros.

Por su parte, desde el conjunto de entidades que se ocupan de la enseñanza de la arquitectura deben señalarse al Instituto de Arte Americano Mario J. Buschiazzo (FADU-UBA) y el Archivo Di Tella Arquitectura, creado en 2022. También, desde la gestión privada y con distintos formatos jurídicos, concurren a este renglón las asociaciones civiles surgidas de la producción de uno o varios estudios de profesionales, como por ejemplo la Fundación Clorindo Testa y la Fundación IDA concentrada en el Diseño como disciplina transversal.

A expensas de omisiones involuntarias en referencia a otros archivos de importancia, este texto ha preferido concentrarse en tres casos, cada uno de distinto origen en su gestión –gremial, académico y privado–, pero que, por la calidad de su contenido, su alcance y proyección futura señalan un punto de inflexión en el ámbito local. Así se abordan sucintamente el Archivo Histórico de la Sociedad Central de Arquitectos, la Dirección de Archivos de Arquitectura y Diseño Argentinos (DAR) en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (UBA) y el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL).

Archivo Histórico de la Sociedad Central de Arquitectos (AHSCA)

El Archivo Histórico de la Sociedad Central de Arquitectos como su nombre lo indica depende de la Sociedad Central (SCA). Su acervo se remite a la fundación de la entidad en 1886 ya que desde entonces fue generando documentación como libros de actas, contables y copiadores, fichas de inscripción y carpetas de correspondencia entre socios, además de otros documentos. Pero, si bien la SCA también gestiona una biblioteca importantísima, la formalización de su Archivo Histórico se remonta a 1994 bajo la presidencia institucional del arquitecto Julio Keselman. A partir de ello se inició la promoción de donaciones de colecciones documentales de quienes fueran sus socios, se organizaron carpetas con recortes periodísticos a ellos vinculados, además de sumar originales con acuarelas, fotografías y afiches que refieren a actividades, exposiciones, libros editados, premios y concursos promovidos por la entidad[4].

Los fondos existentes en este Archivo se han organizado según sus donantes y rotulados bajo el nombre del o de la protagonista. Entre ellos pueden citase los fondos particulares de Odilia Suárez, Horacio Pando (que contiene el subfondo dedicado a Amancio Williams), de Mario Rivarola y Raúl Soto, el del estudio de José Ma. Gassó, Martín Meyer y Raúl Rivarola, el de Francisco Paco García Vázquez, el de Alejandro Christophersen, los de las duplas de Guillermo Mérega y Celia Ursini o de Martin y Eduardo De la Riestra, además del concentrado en temas de paisaje perteneciente a Silvina Ruiz Moreno de Bunge (Fig. 1).

Pabellón Argentino, Exposición Internacional de Río de Janeiro (1922), Alejandro Christophersen.
Figura 1.
Pabellón Argentino, Exposición Internacional de Río de Janeiro (1922), Alejandro Christophersen.
Fuente Archivo AHSCA.

También se agrega la colección proveniente de la empresa constructora Pelacini y Bianchi (una de las fundadoras de la cámara Argentina de la Construcción) está entre las primeras que ingresaron al AHSCA y destaca por contener subfondos de diversos estudios de arquitectura. Entre estos se encuentran los de Héctor Ayerza, Alejandro Billoch Newbery, Eduardo Blaquier, Alejandro Bustillo, Héctor Morixe, Nazareno Orlandi, José María Serra Lima, Lorenzo Siegerist y el de los equipos constituidos por Emilio y Roberto Minvielle, el de Raúl y Alfredo Villalonga con Hernán Milberg, el del grupo conformado por Gregorio Sánchez, Ernesto Lagos y Luis María de la Torre, el de Jorge de la María Prins y José María Olivera y el de Fernando Pereyra Iraola y César Berro Madero. Por su parte, el fondo del estudio iniciado por los arquitectos José Aslan y Héctor Ezcurra en la década de 1930 merece destacarse por su envergadura y del cual, gracias a un convenio con el LABDA[5] (UNSAM), se encuentran digitalizados en torno de unos trescientos planos (Fig. 2).

Fondo Estudio Aslan y Ezcurra.
Figura 2.
Fondo Estudio Aslan y Ezcurra.
Fuente: Archivo AHSCA.

La recuperación de documentación desarticulada de otras dependencias institucionales, la solicitud de nuevas colecciones a familiares de profesionales o la cooperación con otros archivos y entidades –tal como la citada en párrafos previos– figuran entre los rasgos característicos que promueve su actual conductora, la arquitecta Marta García Falcó. Su gestión efectivizó articulaciones con otras entidades: el CEDODAL –para la exposición dedicada a Sánchez, Lagos y de la Torre (2010)–, la Universidad Torcuato Di Tella (para cuya exposición sobre el concurso de la Biblioteca Nacional fue cedida la documentación que recibiera el tercer premio[6] originado en el certamen de su sede), el Archivo Histórico de la Dirección de Patrimonio del GCBA y el Archivo de AySA. Asimismo, se promovieron investigaciones que decantaron en muestras públicas como la de “Tecnología del Centenario”, exhibida a fines de 2019 con diversos tipos documentales existentes en el Archivo –incluyendo desde planos hasta presupuestos, facturas y contratos–, o la realizada entre agosto y noviembre de 2022 abriendo el ciclo Empresas Constructoras del Centenario, dedicada a la de Juan Barassi e Hijos que tuviera actividad en las primeras décadas del siglo XX.

Integra también el AHSCA el Archivo de la Voz, cuya existencia precede a la del Histórico. Esta sección resguarda desde cintas magnetofónicas originadas en 1960 hasta los debates más cercanos originados en el seno de la SCA sobre temas diversos como Puerto Madero, Retiro, Catalinas Norte, el destino de los espacios verdes y otras cuestiones en las que el futuro de la ciudad estaba en debate.

Dirección de Archivos de Arquitectura y Diseño Argentinos (DAR)

Desde una perspectiva archivística contemporánea, la cuantificación de la producción gráfica vinculada a la arquitectura y generada desde entornos educativos –particularmente en aulas y centros de formación especializada– revela un volumen que supera con creces al de cualquier otro tipo de acervo documental. Esta abundancia se inscribe en una paradoja fundamental: se trata de archivos que, aunque obedecen a principios documentales tradicionales, se mantienen activos, en constante transformación y operativamente vigentes. La Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) encarna esta condición singular pues su estructura organizativa, caracterizada por la coexistencia de múltiples núcleos autónomos, posibilitó la gestión descentralizada de colecciones heterogéneas. Este hecho se materializó recién en el año 2003 cuando la Secretaría Académica de la FADU emprendió la tarea de reunir en un único Archivo la producción de arquitectura y de diseño generada en sus aulas por los graduados, por los estudiantes o provenientes de destacados profesionales actuantes en la profesión.

Ese fue el germen de la Dirección de Archivos de Arquitectura y Diseño Argentinos (DAR) [7] que inmediatamente asumió como tarea principal la preservación, catalogación y difusión de los fondos documentales que contribuyeran a la construcción de la memoria institucional desde su origen hasta la actualidad. Inicialmente, los fondos aglutinaron documentación de egresados en actividad al momento de la fundación de este Archivo y, entre los años 2003 y 2007, estas donaciones se promocionaron a través de exposiciones y talleres rotulados Yo alumno/Yo arquitecto. La secuencia generó un punto de inflexión que amplió los objetivos iniciales del archivo ya que se consolidó un fondo de la voz, surgido de las entrevistas grabadas para aquellos acontecimientos y, por otro, pudo editar un resumen de los mismos en el libro De alumnos y arquitectos: una historia de la enseñanza de la arquitectura a través de sus protagonistas 1930-2000 (Molina y Vedia et al, 2018) (Fig. 3).

Dibujo original arquitecto Roberto Frangella para la exposición Sobre generaciones, flujos e influjos (2012).
Figura 3.
Dibujo original arquitecto Roberto Frangella para la exposición Sobre generaciones, flujos e influjos (2012).
Fuente: DAR.

Al momento que este texto se escribe, el volumen aproximado de documentación que se conserva en la DAR –que, por temas de guardado, absorbiera el archivo de planos del IAA antes mencionado–, contabiliza en torno de unas treinta mil unidades. Las colecciones se organizan según fondos rotulados bajo el nombre de sus autores, tales como los pertenecientes a Álvaro Arrese, Horacio Baliero, Ricardo Blanco, Fermín Bereterbide, Juan Manuel Borthagaray, Jorge Bunge, León Dourge, Fermín Estrella, Ernesto Katzenstein, Héctor Morixe, Ernesto Vautier. Participan del acervo las colecciones originadas en las cátedras de los profesores Lorenzo Gigli para Dibujo, Carlos Méndez Mosquera para Visión, Bernardo Bischof para Composición arquitectónica y Visión y del arquitecto Juan Molina y Vedia para Historia[8] (Fig. 4).

DAR. Vista general del depósito.
Figura 4.
DAR. Vista general del depósito.
Fuente: Autora.

Desde 2018, la conducción del Archivo recae en la responsabilidad del Dr. Fernando Martínez Nespral quien, con el fin de responder al objetivo central institucional, alienta el desarrollo de exposiciones públicas en la FADU y promueve la recepción de donaciones de colecciones pertinentes: entre estas últimas se destaca la recibida por parte de familiares de la arquitecta José del Carmen Renard y que constituye el primer fondo femenino que se integra. De entre las colecciones, también sobresalen originales de Oscar Niemeyer que fueran donados a esta facultad y otro conjunto con la firma de Antonio Bonet[9]. El Archivo se complementa con una biblioteca de inicios del siglo XX –surgidos del fondo de Vautier– y con objetos de diseño, como las maquetas de sillas realizadas por alumnos de la Maestría en Diseño Mobiliario a cargo de Ricardo Blanco (Fig. 5).

Edición de Einige Skizzen Projekte Und Ausgefurte Bauwerke. IV Band Heft. Kunstverlag Anton Schroll.
Figura 5.
Edición de Einige Skizzen Projekte Und Ausgefurte Bauwerke. IV Band Heft. Kunstverlag Anton Schroll.

[Algunos bocetos de proyectos y edificios terminados, Volumen IV, Editorial de Arte Anton Schroll], Otto Wagner (1922).

Fuente: Autora.

Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL)

Fundado en 1995 y tutelado desde entonces por los arquitectos Ramón Gutiérrez y Graciela Viñuales, el CEDODAL destaca no solamente por la envergadura de sus fondos, sino por el alcance, la gestión y la repercusión que, gracias a su producción, permeó las fronteras locales. La organización del CEDODAL también cabe en las definiciones propuestas por Heredia Herrera (2007, p. 40) porque, aunque centro documental no constituye exactamente un Archivo, sendas instancias se intersectan toda vez que un centro de documentación dinamiza los fondos que administra, tal como sucede en este ejemplo. En este sentido, su estructura organizativa, la diversidad de su acervo documental (libros, revistas, planos, correspondencia, fotografías, objetos), su política de adquisición y circulación de conocimiento, así como su rol como editor y promotor de investigaciones y de exposiciones y su integración a redes interinstitucionales han garantizado desde su creación el cumplimiento de sus objetivos principales (Méndez, 2023).

La colección está integrada por más de 200 fondos que contienen, aproximadamente, unos cuarenta mil planos fechados entre fines del siglo XIX y la década de 1980 inclusive y originados en estudios de destacados profesionales iberoamericanos como los de Héctor Greslebin, Alberto Prebisch, Jorge y Andrés Kálnay Luis Miguel Morea, Ernesto Vautier, Eugenio Baroffio, Paul Pater, Martín Noel, Mario Cooke, Jorge Enrique Hardoy, Diego Angulo Íñiguez, César Loustau y del estudio de Hugo Armesto y Eduardo Casado Sastre, entre otros. También la ejecución de más de cuarenta exposiciones públicas y documentadas en las ediciones de la Serie Blanca, la publicación trimestral desde 1996 de los Boletines[10] y la revista DANA como canal académico, se suman a las actividades de tutelado en seminarios y asesorías técnicas que desarrolla el centro documental desde su fundación (Fig. 6).

Fondo Alberto Prebisch, planos del Obelisco de la ciudad de Buenos Aires.
Figura 6.
Fondo Alberto Prebisch, planos del Obelisco de la ciudad de Buenos Aires.
Fuente: Autor.

Así, la contribución del CEDODAL para con el desarrollo de la investigación histórica, la formación teórica, la capacitación de recursos humanos y la difusión de la arquitectura, el arte y el urbanismo latinoamericanos, acreditan en el ámbito local que el archivo ha dejado atrás su rol como repositorio pasivo para constituirse en un organismo integral y con mayor dinamismo.

En el ejercicio de sus labores deben señalarse tanto las alianzas con más de cincuenta universidades y centros latinoamericanos, así como el fomento a la generación del trabajo en redes, siendo miembro fundador de la Rede Latino-americana de Acervos de Arquitetura e Urbanismo (RELARQ) que desde 2008 alienta la visibilización, conexión y fortalecimiento de las instituciones latinoamericanas que atienden archivos de arquitectura y, desde 2009, en otra plataforma que nuclea a las revistas especializadas del continente bajo el nombre de ARLA (Asociación de Revistas Latinoamericanas de Arquitectura).

Consecuentemente con sus objetivos, en 2016, el CEDODAL decidió garantizar el acceso público de sus fondos. Para ello articuló convenios sucesivos con la OEI (2016) y con la Biblioteca del Congreso de la Nación (2021), a través de los cuales se encuentra en proceso el programa de salvaguarda, inventario, microfilmación y digitalización[11] de sus colecciones. Estas acciones permiten demostrar que el CEDODAL se yergue como modelo en el entendimiento que su archivo no solo es bien cultural, sino una suerte de infraestructura documental, alineada con enfoques contemporáneos en los que prima el rol social y, gracias a ello, acude en favor de recuperar la memoria de la arquitectura de manera más democrática e inclusiva (Fig. 7).

Proceso de conservación preventivo de los fondos del CEDODAL en la Biblioteca del Congreso Nacional.
Figura 7.
Proceso de conservación preventivo de los fondos del CEDODAL en la Biblioteca del Congreso Nacional.
Fuente: BCN.

Conclusiones de un rumbo acertado: prácticas situadas de Archivos de arquitectura en Buenos Aires

Los tres casos analizados –el Archivo Histórico de la Sociedad Central de Arquitectos (AHSCA), la Dirección de Archivos de Arquitectura y Diseño Argentinos (DAR) y el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL)– transparentan un ecosistema archivístico complementario que ha desarrollado estrategias específicas caracterizables como prácticas situadas. Desde la experiencia de investigación sostenida en estas instituciones, es posible identificar transformaciones concretas en sus modelos de gestión que trascienden la administración documental tradicional y han generado un efecto sinérgico en la construcción de la memoria arquitectónica.

Específicamente, estas prácticas pueden englobarse en tres grandes grupos, identificándose en primer lugar, por la colaboración horizontal como alternativa a lógicas centralizadas. Se trata de articulaciones que se observan en la participación de estos Archivos en la fundación de la primera Red de Archivos de Arquitectura Argentina (REDAR)[12], en los convenios específicos rubricados entre AHSCA y Universidad Di Tella, en la integración del CEDODAL en redes como RELARQ y ARLA y en la contribución de estas instituciones en la I Jornada de Archivo y Conservación, desarrolladas en noviembre de 2024 en el ámbito de la Biblioteca del Congreso de la Nación. Con ello demuestran que es posible y positivo ejercer la práctica de alternativas horizontales, distanciándolas de lógicas centralizadas de producción de conocimiento archivístico, lamentablemente fomentadas desde el expurgo de producciones nacionales que hoy, por ejemplo, solo pueden consultarse en archivos radicados en Estados Unidos con el agravante de sus elevados costos de consulta. Por supuesto, estas colaboraciones no responden a jerarquías institucionales, sino a afinidades temáticas y metodológicas que pudieron generar sinergias específicas.

La segunda práctica se corresponde con la territorialización de las prácticas archivísticas, pues cada una de las instituciones implementó estrategias específicamente arraigadas en su contexto institucional y geográfico en concordancia con sus posibilidades financieras. Así, el AHSCA ha consolidado una perspectiva gremial que privilegia la memoria de la profesión desde Buenos Aires, evidenciada en exposiciones como Tecnología del Centenario que revalorizó el accionar de empresas constructoras locales y tecnologías porteñas. La DAR ha articulado la formación académica específica de la FADU-UBA con la práctica profesional local a través de iniciativas como “Yo alumno/Yo arquitecto”, generando conocimiento situado sobre la enseñanza de la arquitectura desde un centro formativo gravitante a nivel nacional. Y, por su parte, el CEDODAL, desafiando centralidades metropolitanas a través de sus redes internacionales, ha construido una perspectiva latinoamericanista situada en Buenos Aires que ha posicionado la producción histórica de la arquitectura regional como objeto legítimo de estudio a través de más de 50 exposiciones.

Y, finalmente, de acuerdo con las innovaciones que estos Archivos han implementado, se evidencia su ejercicio a favor de la democratización del conocimiento mediante nuevos formatos y estrategias. Entre ellas, el Archivo de la Voz del AHSCA que preserva debates urbanos en formato sonoro, la incorporación del primer fondo femenino en la DAR, o los programas de digitalización emprendidos desde BCN-CEDODAL dan cuenta de gestiones concretas de democratización del conocimiento que trascienden la simple conservación documental. También la observación sostenida de las actividades de estas instituciones da cuenta que se está frente a organismos mediadores de conocimiento cuyos fondos documentales se reactivan como productores del presente gracias a sus exposiciones temáticas, publicaciones especializadas, seminarios y asesorías técnicas (Fig. 8 y Fig. 9).

Visita guiada en la exposición Arquitecturas Ausentes, organizada por CEDODAL / BCN / OEI, noviembre 2024, espacio La Cisterna, Buenos Aires.
Figura 8.
Visita guiada en la exposición Arquitecturas Ausentes, organizada por CEDODAL / BCN / OEI, noviembre 2024, espacio La Cisterna, Buenos Aires.
Fuente: Autora.

Exposición Huellas de Sacriste, organizada por Acervo FADU (UBA): Biblioteca / Archivo DAR / Archivo de Imágenes Digitales (AID) y Museo de Maquetas, en Biblioteca FADU/UBA, noviembre 2025.
Figura 9.
Exposición Huellas de Sacriste, organizada por Acervo FADU (UBA): Biblioteca / Archivo DAR / Archivo de Imágenes Digitales (AID) y Museo de Maquetas, en Biblioteca FADU/UBA, noviembre 2025.
Fuente: Javier García Cano, AID, FADU UBA

Este panorama evidencia que los Archivos de arquitectura aquí analizados han desarrollado prácticas que indican una progresiva transformación paradigmática. No solo han evolucionado desde repositorios pasivos hacia organismos integrales, dinámicos y articulados como mediadores de conocimiento, sino que han desarrollado prácticas que pueden caracterizarse como situadas en tanto emergen desde contextos específicos, reconocen su parcialidad interpretativa, priorizan la colaboración horizontal y promueven la construcción de memoria que trasciende las enroladas únicamente como documentales o técnicas. Adquiere consonancia aquí la perspectiva planteada por Culot (1994) sobre la pluralidad de estas posibles historias disciplinares pues, lejos de relatar una única trayectoria, estos casos operan con fragmentos de pasado que invitan a reconfigurar narrativas múltiples y transparentan su misión fundamental consolidando ese acto de mediación que, al mismo tiempo que los aleja de su rol como custodios técnicos o meros depósitos de documentación, los posiciona como protagonistas de la construcción histórica patrimonial.

La reflexión de Derrida (1995) sobre el archivo como cuestión de futuro y la visión de Santelices Werchez (2025) del archivo como proyecto inacabado y abierto permiten subrayar el carácter transformador observado en cada una de estas instituciones. Desde su escala específica y con sus fondos particulares, las tres instituciones revisadas funcionan como nodos multiplicadores que articulan saberes relacionales desde lo local hacia lo continental, y, gracias al ejercicio de prácticas archivísticas conscientemente situadas en sus contextos de producción y circulación específicos, reinscriben la arquitectura argentina y latinoamericana en relatos de mayor alcance.

Agradecimientos

Se agradece muy especialmente la información y la disposición brindadas por la Dra. Carolina Santelices Werchez (UPLA), los arquitectos Marta García Falcó (AHSCA), Ramón Gutiérrez (CEDODAL) y por el Dr. Fernando Martínez Nespral (DAR/FADU-UBA).

Referencias bibliográficas

Blasco Gallardo, J. (2010a). Ceci n’est pas une archive. En F. Estévez González y M. Santa Ana (Eds.), Memorias y olvidos del archivo. Museo de Historia y Antropología de Tenerife (pp.11-29) Outer Ediciones.

Blasco Gallardo, J. (2010b). Museografiar archivos como una de las malas artes: el indefinido espacio entre el museo, el archivo y la exposición. Errata#, revista de artes visuales, (1), 72-91.

Culot, M. (1994). Los archivos de arquitectura moderna y conteporánea. En M. Ruiz de Ael (Dir.), Arquitecturas dibujadas. I Jornadas internacionales sobre el estudio y conservación de las fuentes de arquitectura (pp. 35-44). Centro Vasco de Arquitectura.

Deleuze, G. y Guattari, F. (1980). Mille plateaux. Minuit.

Derrida, J. (1995). Mal d'archive: une impression freudienne. Galilée.

Gutiérrez, R. (2025, abril 9). Arquivos e acervos na era digital: desafios e oportunidades para sua preservação[Conferencia]. 8º Seminário Ibero-Americano Arquitetura e Documentação. Universidade Federal de Minas Gerais, Belo Horizonte, Brasil.

Haraway, D. (1988). Situated Knowledges: The Science Question in Feminism and the Privilege of Partial Perspective. Feminist Studies, 14(3), 575-599.

Heredia Herrera, A. (2007). ¿Qué es un archivo? Ediciones Trea.

Méndez, P. (2023). CEDODAL: un archivo que recupera la memoria arquitectónica latinoamericana. En A. Giunta, Andrea y M. Penhos (Coords.), Temas de la Academia: archivos. Políticas y poéticas (pp. 103-116) Academia Nacional de Bellas Artes.

Molina y Vedia, J., Méndez Mosquera, S. y Batlle, S. (Comps.) (2018). De alumnos y arquitectos: una historia de la enseñanza de la arquitectura a través de sus protagonistas 1930-2000. DAR-FADU-UBA.

Santelices Werchez, C. (2025, junio 30). Archivos de Arte (Estudios críticos de archivo). [Conferencia] Encuentros Intempestivos sobre la Investigación en Artes Integradas. EL ARCHIVO: comienzo y mandato. Universidad de Playa Ancha, Valparaíso, Chile.

Notas

[1] Aunque a priori no correspondería desde el punto de vista estrictamente gramatical, se mantiene la mayúscula para sostener la distinción que realizamos entre Archivo y archivo, tomada de Heredia Herrera (2007).
[2] Su acervo fue declarado Bien Histórico Nacional a partir del Decreto 526/2010.
[3] Formalmente fue creado en 1978 como dependencia del que fuera Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.
[4] Para mayor información, consultar https://www.facebook.com/ArchivoSCA
[5] El Laboratorio de Documentos de Arquitectura de la Universidad Nacional de General San Martín, es un centro documental concentrado en arquitectura moderna y dependiente del Instituto de Arquitectura y Urbanismo de la misma institución.
[6] Concedido al equipo formado por los arquitectos Raúl Soto y Mario Rivarola.
[7] Para mayor información consultar https://dar.fadu.uba.ar/
[8] En carácter de fondo en guarda, se agrega a este listado la del arquitecto José M. Pastor y cuya dependencia directa corresponde al IAA/FADU/UBA.
[9] Integrados como subfondo de la colección de Ernesto Katzenstein.
[10] Al momento que se escribe este texto, los Boletines han alcanzado las 102 ediciones.
[11] Para mayor información, consultar en https://archivos.bcn.gob.ar/index.php/
[12] La REDAR fue formalizada en 1996, participaron de su fundación numerosos Archivos de arquitectura activos por entonces en la ciudad de Buenos Aires. Entre ellos Arca, CEDyAP, Archivo Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, Aguas Argentinas (AySA en la actualidad), Biblioteca de la FADU-UBA, AHSCA y CEDODAL. Su objetivo fue mancomunación de esfuerzos y propuestas de acciones compartidas, lamentablemente su funcionamiento se fue diluyendo con el paso del tiempo y está a la espera de una pronta reactivación.

Notas de autor

(*) Patricia Méndez. Arquitecta (UBA), Master en Gestión Cultural (Universidad de Barcelona) y Doctora Ciencias Sociales (FLACSO). Investigadora CONICET. Académica Universidad de Playa Ancha. Coordinadora del Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL). Coordinadora de la red ARLA (Asociación de Revistas de Arquitectura Latinoamericana). Sus producciones se concentran en la arquitectura latinoamericana a través de los medios de difusión del siglo XX. Docente de grado y de posgrado en universidades argentinas e internacionales. Miembro de consejos editoriales e investigador responsable en proyectos de investigación nacionales e internacionales, varios de ellos premiados por su producción. Autora de más de 70 artículos y libros del tema, destacando entre estos últimos Ideas, proyectos, debates. Revistas latinoamericanas de arquitectura (2020).

Roles de autoría: 1. Administración del proyecto; 3. Análisis formal; 4. Conceptualización; 5. Curaduría de datos; 6. Escritura - revisión y edición; 7. Investigación; 8. Metodología; 9. Recursos; 10. Redacción - borrador original; 12. Supervisión; 13. Validación; 14. Visualización

https://orcid.org/0000-0002-4460-6368

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Información adicional

CÓMO CITAR: Méndez, P. (2025). Prácticas situadas: tres archivos de arquitectura en la ciudad de Buenos Aires. A&P Continuidad, 12(23). https://doi.org/10.35305/23626097v12i23.530

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