

Reseñas
Reseña de Lo rural como un espacio para vivir bien. Recorrido geográfico por las ruralidades en el primer cuarto del siglo XXI, de Claudia Andrea Mikkelsen y Sofía Estela Ares (Dirs.)
Review of The Rural as a Space for Living Well. A Geographical Journey through Ruralities in the First Quarter of the 21st Century, edited by Claudia Andrea Mikkelsen and Sofía Estela Ares. TeseoPress, 2026.
Resenha de O rural como um espaço para viver bem. Percurso geográfico pelas ruralidades no primeiro quarto do século XXI, dirigido por Claudia Andrea Mikkelsen e Sofía Estela Ares. TeseoPress, 2026.
Estudios Rurales. Publicación del Centro de Estudios de la Argentina Rural
Universidad Nacional de Quilmes, Argentina
ISSN: 2250-4001
Periodicidad: Semestral
vol. 16, núm. 33, 2026
![]() | Mikkelsen Claudia Andrea, Ares Sofía Estela. Lo rural como un espacio para vivir bien. Recorrido geográfico por las ruralidades en el primer cuarto del siglo XXI. 2026. Buenos Aires. TeseoPress. 204 pp.pp.. 978-631-01-3606-6 |
|---|
Recepción: 15 mayo 2026
Aprobación: 15 mayo 2026

Resumen: La presente reseña analiza la obra Lo rural como un espacio para vivir bien, dirigida por Claudia Andrea Mikkelsen y Sofía Estela Ares (2026). El libro presenta una lectura renovada de los espacios rurales desde la geografía, articulando una propuesta conceptual en torno a las ruralidades en plural, un desarrollo metodológico centrado en el Índice de Bienestar de las Ruralidades (IBR) y una aplicación empírica en el sudeste de la provincia de Buenos Aires. La reseña destaca los aportes de la obra en cuanto a su crítica al enfoque dicotómico rural-urbano y su operacionalización del bienestar como categoría multidimensional, a la vez que reflexiona sobre las tensiones inherentes a la cuantificación de procesos territoriales complejos. Asimismo, señala la relevancia de este libro para abordar otras ruralidades argentinas y seguir avanzando en una comprensión situada del bienestar rural.
Palabras clave: ruralidades, bienestar rural, geografía rural, territorio, Argentina.
Abstract: The present review analyzes the book Lo rural como un espacio para vivir bien, edited by Claudia Andrea Mikkelsen and Sofía Estela Ares (2026). The book offers a renewed interpretation of rural spaces from a geographical perspective, articulating a conceptual proposal around ruralities in the plural, a methodological development centered on the Rural Well-being Index (RWI), and an empirical application in the southeast of the Province of Buenos Aires. The review highlights the contributions of the work regarding its critique of the rural–urban dichotomous approach and its operationalization of well-being as a multidimensional category, while also reflecting on the tensions inherent in the quantification of complex territorial processes. Likewise, it points out the relevance of this book for addressing other Argentine ruralities and for continuing to advance toward a situated understanding of rural well-being.
Keywords: ruralities, rural well-being, rural geography, territory, Argentina.
Resumo: A presente resenha analisa a obra Lo rural como un espacio para vivir bien, organizada por Claudia Andrea Mikkelsen e Sofía Estela Ares (2026). O livro apresenta uma leitura renovada dos espaços rurais a partir da geografia, articulando uma proposta conceitual em torno das ruralidades no plural, um desenvolvimento metodológico centrado no Índice de Bem-Estar das Ruralidades (IBR) e uma aplicação empírica no sudeste da província de Buenos Aires. A resenha destaca as contribuições da obra quanto à sua crítica à abordagem dicotômica rural–urbano e à operacionalização do bem-estar como categoria multidimensional, ao mesmo tempo em que reflete sobre as tensões inerentes à quantificação de processos territoriais complexos. Além disso, assinala a relevância deste livro para abordar outras ruralidades argentinas e seguir avançando em uma compreensão situada do bem-estar rural.
Palavras-chave: ruralidades, bem-estar rural, geografia rural, território, Argentina.
El libro Lo rural como un espacio para vivir bien. Recorrido geográfico por las ruralidades en el primer cuarto del siglo XXI, dirigido por Claudia Andrea Mikkelsen y Sofía Estela Ares, se inscribe en los debates contemporáneos de la geografía y las ciencias sociales en torno a las transformaciones de los espacios rurales. A partir de una propuesta que articula dimensiones conceptuales, metodológicas y empíricas, la obra analiza el bienestar de la población rural en relación con la diversidad de ruralidades, tomando como caso de estudio el sudeste de la provincia de Buenos Aires.
El libro se organiza en tres partes: una primera sección dedicada a la discusión teórico-conceptual en torno al espacio rural, las ruralidades y el bienestar; una segunda centrada en la elaboración de herramientas metodológicas; y una tercera orientada a la aplicación empírica en un territorio específico. Esta estructura no solo ordena la exposición, sino que permite acompañar el pasaje desde la problematización conceptual hacia su operacionalización y aplicación concreta, evidenciando una coherencia interna que fortalece el conjunto de la obra.
Uno de los aportes más relevantes del libro radica en la problematización del espacio rural como categoría analítica. En contraposición a las miradas dicotómicas tradicionales, el equipo de trabajo cuestiona las definiciones de lo rural construidas exclusivamente por oposición a lo urbano. En cambio, propone comprender las ruralidades en plural, destacando su carácter heterogéneo, dinámico y relacional. Este desplazamiento resulta particularmente significativo en un contexto en el que las fronteras entre lo rural y lo urbano se tornan cada vez más difusas y emergen configuraciones territoriales que desafían las clasificaciones estadísticas tradicionales. Del mismo modo, la obra concibe al espacio rural como un ámbito de disputa, crisis y posibilidad, atravesado por tensiones derivadas de las transformaciones contemporáneas de los territorios rurales.
En este marco, también cuestiona las delimitaciones basadas exclusivamente en criterios demográficos, proponiendo aproximaciones más complejas e integrales para abordar las ruralidades contemporáneas. Se recupera y profundiza el denominado giro ruralista que, desde la década de 1990, propone comprender lo rural en su dinámica e identidad territorial, más allá del enfoque agrarista que lo redujo históricamente a la función productiva primaria. En este sentido, la propuesta se puede vincular a enfoques de la geografía que conciben el espacio como una construcción social (Santos, 1996) y a las multiterritorialidades de Haesbaert (2011). A ello se suma la perspectiva de Sili (2005), retomada en el libro, que enfatiza la necesidad de comprender las ruralidades desde su heterogeneidad interna y su capacidad de innovación. Asimismo, la propuesta se inscribe en los procesos de renovación de la Geografía Rural latinoamericana, incorporando discusiones vinculadas con la multifuncionalidad, la pluriactividad, la neorruralidad y las nuevas formas de habitar los espacios rurales.
El libro desarrolla el concepto de bienestar rural como una categoría central para el análisis de los territorios. Definido en términos multidimensionales, el bienestar es abordado a partir de condiciones objetivas de vida, tales como el acceso a servicios, infraestructura, conectividad y ambiente. El carácter medible y observable de estas condiciones (sin incorporar la dimensión subjetiva propia de la noción de calidad de vida) permite delimitar con mayor precisión el objeto de análisis y fortalecer la operatividad metodológica de la propuesta. Este enfoque también habilita el desplazamiento del eje tradicionalmente productivista de los estudios rurales hacia las condiciones de vida de la población, permitiendo visibilizar desigualdades territoriales que suelen quedar opacadas en análisis centrados exclusivamente en la dinámica agropecuaria.
En este punto, uno de los aspectos más destacados del libro es el esfuerzo por traducir esta conceptualización en herramientas concretas de análisis. El Índice de Bienestar de las Ruralidades (IBR) propone un modo de operacionalizar el bienestar a partir de la articulación de múltiples dimensiones e indicadores que combinan aspectos de vivienda, acceso a servicios, conectividad y condiciones sociodemográficas. Más allá de su aplicación específica en el sudeste bonaerense, este instrumento abre la posibilidad de construir lecturas comparativas y de identificar desigualdades territoriales que de otro modo podrían permanecer invisibilizadas.
El diseño metodológico también incorpora el Índice de Ruralidades (IR), que permite distinguir diferentes tipos de espacios rurales según su grado de integración y distancia funcional respecto de los centros urbanos, enriqueciendo así la lectura diferenciada del territorio. Asimismo, el uso de cartografías, indicadores y representaciones gráficas permite representar espacialmente las diferencias socioespaciales y complementar el abordaje teórico con herramientas de análisis. En conjunto, estos recursos posibilitan traducir dicha propuesta conceptual en una lectura espacial concreta de las ruralidades del sudeste bonaerense.
La tercera parte del libro aplica estas herramientas en el sudeste bonaerense, analizando las particularidades sociodemográficas, productivas y territoriales de la región. Se identifican situaciones intermedias de bienestar asociadas con menores densidades poblacionales, cierto aislamiento geográfico y mayores distancias para el acceso a bienes y servicios. De este modo, el estudio logra visibilizar las especificidades locales y desigualdades territoriales que suelen quedar menos perceptibles en análisis a escalas más agregadas.
Sin embargo, la operacionalización del bienestar a través de indicadores cuantificables plantea tensiones al simplificar la complejidad de los territorios. Como bien sostienen las directoras del libro en el Epílogo, su propuesta es un disparador para futuras profundizaciones y análisis complementarios. Por un lado, el estudio de los significados, las valoraciones y las condiciones históricas pueden ser abordajes complementarios interesantes para comprender las formas de habitar el territorio.
Al mismo tiempo, las condiciones de bienestar en los espacios rurales se encuentran profundamente atravesadas por dinámicas que operan a distintas escalas. Las políticas públicas nacionales, los procesos económicos globales y las estrategias de los actores locales inciden simultáneamente en la organización de los territorios, el acceso a recursos y las posibilidades de desarrollo. Así, el análisis del bienestar rural requiere articular la escala local con los procesos más amplios que la condicionan. En efecto, el libro anticipa avances en esta dirección al inscribir su análisis del sudeste bonaerense en el contexto más amplio de la región pampeana y de los debates internacionales sobre ruralidad.
En un país atravesado por fuertes desigualdades regionales y una marcada heterogeneidad socioterritorial, la lectura del libro invita a pensar cómo herramientas (como el IBR) podrían dialogar con otras ruralidades, particularmente las extrapampeanas. Las ruralidades del sudeste bonaerense constituyen una expresión particular de esta diversidad y, al mismo tiempo, abren interrogantes sobre cómo analizar el bienestar rural en territorios con dinámicas sociales, productivas y espaciales diferentes. Por ejemplo, en los espacios rurales patagónicos, las formas de habitar, producir y sostener la vida se encuentran atravesadas por las bajas densidades poblacionales, las grandes distancias, las dinámicas extractivas y las diversas estrategias de reproducción social, configurando territorialidades específicas.
Este contraste permite advertir que la noción de bienestar rural no solo varía en términos de intensidad o acceso a determinados servicios, sino también en función de las condiciones estructurales y territoriales que configuran cada región (Reboratti, 2006).
Otro aspecto que la lectura del libro invita a problematizar es el de las nuevas dinámicas de movilidad campo-ciudad que están reconfigurando los espacios rurales en Argentina y América Latina. Particularmente a través del capítulo de Marcelo Sili, la obra alude a procesos de innovación y de neorruralidad vinculados con la pandemia, la búsqueda de entornos más seguros y la expansión del teletrabajo como factores que están redefiniendo quiénes habitan el campo y con qué expectativas. Este fenómeno tampoco es ajeno a la Patagonia, ya que algunos pequeños centros urbanos y localidades rurales han experimentado la llegada de nuevos pobladores atraídos precisamente por la disponibilidad de espacio, la calidad ambiental y el ritmo de vida.
En síntesis, Lo rural como un espacio para vivir bien constituye una contribución relevante y oportuna para los estudios rurales contemporáneos, tanto por su solidez conceptual como por la consistencia de su articulación metodológica y empírica. El libro no solo aporta herramientas concretas para el análisis del bienestar en los espacios rurales, sino que también invita a una discusión más amplia que excede al caso estudiado: la necesidad de colocar al territorio (con su heterogeneidad, sus tensiones, sus múltiples escalas y sus formas concretas de vida) en el centro de la reflexión sobre el vivir bien en el campo argentino. Esa invitación adquiere una gran relevancia para quienes pensamos las ruralidades de los “márgenes”, como las patagónicas, donde las herramientas propuestas en este libro encuentran tanto su potencial de aplicación como posibilidades de reflexión y complejización.
Bibliografía
Haesbaert, R. (2011). El mito de la desterritorialización: del "fin de los territorios" a la multiterritorialidad. Siglo XXI Editores.
Reboratti, C. (2006). La Argentina rural: de la agricultura a la nueva ruralidad. Ed. Biblos.
Santos, M. (1996). La naturaleza del espacio: técnica y tiempo, razón y emoción. Ed. Ariel.
Sili, M. (2005). La Argentina rural: de la crisis de la modernización agraria a la construcción de un nuevo paradigma de desarrollo de los territorios rurales. INTA.

