Secciones
Referencias
Resumen
Servicios
Buscar
Fuente


Un acercamiento a las condiciones materiales de escolarización en la educación secundaria, el caso de la provincia de Buenos Aires
An approach to the material conditions of schooling in secondary education, the case of the province of Buenos Aires
Archivos de Ciencias de la Educación, vol. 19, núm. 28, e175, 2025
Universidad Nacional de La Plata

Artículos libres

Archivos de Ciencias de la Educación
Universidad Nacional de La Plata, Argentina
ISSN-e: 2346-8866
Periodicidad: Semestral
vol. 19, núm. 28, e175, 2025

Recepción: 04 enero 2025

Aprobación: 27 mayo 2025

Publicación: 01 diciembre 2025


Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Resumen: El artículo se interroga por los efectos de la segmentación socioeducativa y de la diferenciación escolar que brindan condiciones de escolarización dispares para los estudiantes. Para ello plantea la noción de condiciones materiales de escolarización como una dimensión de la segmentación socioeducativa en tanto supone accesos diferenciales a los recursos físicos y materiales de las escuelas. Para dar cuenta de las condiciones materiales de escolarización en la provincia de Buenos Aires, se construye una tipología de situaciones de las escuelas secundarias. Para ello se recurre al análisis de cluster biepático y se obtienen tres tipos de escuelas: aquellas con condiciones adecuadas, escuelas intermedias y escuelas con condiciones inadecuadas. Esta tipología se pone en diálogo con distintos aspectos de la segmentación socioeducativa, tales como sector de gestión, el nivel socioeconómico de los estudiantes, los recursos a los que acceden las escuelas, los indicadores que dan cuenta de la trayectoria de los estudiantes y el logro de aprendizajes en lengua y matemática. Entre los resultados se destaca una estratificación social según sector de gestión y nivel socioeconómico de los alumnos y una desigualdad en los recursos con los que cuentan las escuelas según el tipo de escuela.

Palabras clave: Segmentación socioeducativa, Diferenciación institucional, Condiciones Materiales de escolarización, Desigualdad.

Abstract: The article examines the effects of socio-educational segmentation and school differentiation that provide unequal schooling conditions for students. To do so, it proposes the notion of material schooling conditions as a dimension of socio-educational segmentation insofar as it implies differential access to the physical and material resources of schools. To account for the material conditions of schooling in the province of Buenos Aires, a typology of secondary school situations is constructed. To do so, a two step cluster analysis is used, having as result three types of schools: those with adequate conditions, intermediate schools and schools with inadequate conditions. This typology dialogues with different aspects of socio-educational segmentation, such as management sector, the socioeconomic level of students, the resources that schools have access to, the indicators that account for the trajectory of students and the achievement of learning in language and mathematics. The results highlight social stratification according to the management sector and socioeconomic level of the students, as well as inequality in the resources available to schools depending on the type of school.

Keywords: Socio-educational segmentation, Institutional differentiation, Material conditions of schooling, Inequality.

Introducción

Las desigualdades educativas son multifacéticas y se manifiestan de distinta manera. Una de las formas de desigualdad es la diferenciación de las instituciones escolares según las distintas condiciones materiales de escolarización, esto es, con distintas situaciones materiales, físicas y de acceso a recursos económicos por parte de las escuelas. La diferenciación de las instituciones escolares en términos de desiguales condiciones materiales, generan situaciones de injusticia, pues no todos los alumnos acceden a instituciones equivalentes, pudiendo afectar su escolarización. Existen estudios que señalan que la desigualdad en las condiciones de las escuelas puede afectar la permanencia y en los logros de los estudiantes (Katzman, 2001; Kessler, 2002; Llach, 2006; Veleda, Rivas y Mezzadra, 2011; Bezem, 2012a; Veleda, 2012; Bellei, 2013; Krüger, 2018 y 2019; Riquelme, Herger y Sassera, 2018).

La noción de condiciones materiales de escolarización busca poner de manifiesto la disponibilidad de los recursos edilicios y didácticos en los establecimientos educativos (Sassera, 2024). Para el estudio de las condiciones materiales se realiza un aprovechamiento de las fuentes existentes de información tales como el Relevamiento Anual del Ministerio de Educación que permiten conocer los recursos físicos y de equipamiento de los establecimientos educativos del país.

Las desiguales condiciones materiales entre las escuelas, constituye una dimensión de la segmentación socio-educativa, entendida esta como la existencia de circuitos escolares por los que transitan diferentes sectores sociales. De manera analítica, se ha operacionalizado a la segmentación educativa en tres dimensiones: i) la concentración de estudiantes según nivel socioeconómico; ii) las trayectorias escolares y los logros en los aprendizajes y iii) la diferenciación de las instituciones según las condiciones materiales de escolarización.

Este artículo se propone logar un acercamiento a las condiciones materiales de escolarización en la educación secundaria de la provincia de Buenos Aires a partir de la construcción de una tipología de situaciones en las escuelas secundarias, y se parte del supuesto que existirían diferencias en la relación entre los tipos según el sector de gestión, los niveles socioeconómicos de los estudiantes, los indicadores educativos que dan cuenta de las trayectorias de los alumnos, y los resultados en los aprendizajes medidos por Aprender 2022.

La tipología de condiciones materiales de escolarización se logra a través del análisis de cluster, que genera grupos de instituciones similares entre sí y a la vez diferentes a los demás grupos. Para ello se seleccionaron una serie de variables disponibles en el Relevamiento Anual 2022 y en la evaluación estandarizada Aprender 2022. Como resultado se obtuvo un gradiente de situaciones en las condiciones materiales de escolarización para las escuelas de la muestra.

El primer apartado presenta los antecedentes sobre la segmentación socioeducativa y sobre las condiciones materiales de escolarización a partir de una revisión bibliográfica, en segundo lugar se presenta el apartado metodológico y finalmente se avanza en los resultados y discusión de los mismos.

Antecedentes

En el marco de la ampliación de la escolarización obligatoria durante las últimas décadas, el sistema educativo ha producido respuestas segmentadas que han sido incorporadas especialmente a la educación secundaria, y que se traducen como una oferta diferenciada que puede incidir en las trayectorias y en los logros en el aprendizaje de los estudiantes. En este marco, la noción de segmentación socioeducativa refiere al agrupamiento jerarquizado de instituciones educativas debido a las características diferenciales de la oferta escolar, y a la distribución de grupos de la población entre estos segmentos (Ringer, 1992; Viñao, 2002). Esto responde a la segmentación horizontal en tanto para un mismo nivel educativo se abren trayectos para captar a distintas poblaciones (Braslavsky, 1985; Viñao, 2002). La segmentación educativa ha sido estudiada desde las perspectivas de la reproducción, así Bowles y Gintis (1981) analizaron los patrones diferenciales de socialización en escuelas para diferentes clases sociales mostrando la existencia de diferentes jerarquías, relaciones disciplinarias o participativas, dotación de docentes y personal administrativo y de recursos financieros. Otro estudio clásico es el de Baudelot y Establet (1975) que establecen una relación entre segmentación del mercado de trabajo y segmentación educativa. Tanto la escuela como el mercado de trabajo son mecanismos de asignación de posiciones sociales y de mantenimiento de las diferencias de clase. A pesar de que la escuela se muestra como una continuidad sin ruptura entre grados y niveles que unifica a todos los sujetos bajo una enseñanza común, estos autores muestran la existencia de redes de escolarización dispares para grupos sociales diferentes:

Son redes de escolarización completamente distintas, por las clases sociales a las que están masivamente destinadas, por los puestos de la división social del trabajo a la que destinan a aquellos que son sus objetos, y en este sentido por el tipo de “formación” que imparten (Baudelot y Establet, 1975, p. 21)

En la segmentación, juega un papel relevante la clase social de pertenencia del alumnado. Según Bernstein (1996) la clase social es fundamental para comprender las desigualdades, pues las microdiferencias se transforman en macrodesigualdades. La escuela distribuye desigualmente conocimientos, recursos, posibilidades e imágenes, afectando a los derechos de los estudiantes.

Desde la perspectiva de las teorías de la reproducción, una de las formas mediante la que opera la reproducción de las desigualdades socioeducativas es la segmentación de los sistemas educativos. El sistema escolar se organiza en segmentos según los sectores sociales que reciben, cumpliendo una función de “distribución social” y de legitimación de las diferencias que corresponden a cada grupo de origen. Estos segmentos orientan a los distintos grupos sociales hacia diferentes tipos de educación -por ejemplo, entre educación general/académica y educación técnica y entre educación privada y educación pública-; y hacia circuitos o grupos de instituciones educativas que se parecen entre sí, pero con características disímiles entre los trayectos en cuanto a lo edilicio, los recursos materiales humanos, acceso al transporte, condiciones ambientales que las rodean, entre otros (Sassera, 2020).

Como resultado, la segmentación socioeducativa promueve la discriminación, pues las condiciones materiales y simbólicas de escolarización no son equivalentes entre sí. El cumplimiento del derecho a la educación de la población se vería afectado, ya que en cada circuito o trayecto presentan condiciones diferenciales para la enseñanza y el aprendizaje, que podrían limitar el acceso al conocimiento poderoso (Young, 2009).

En suma, la conformación de circuitos, trayectos o grupos de instituciones educativas con características diferenciales a los que acceden de manera desigual la población de las clases sociales, es una de las manifestaciones de la segmentación socioeducativa (Riquelme, Herger y Sassera, 2018; Sassera, 2018 y 2020).

Desde otras perspectivas y en décadas más recientes, a nivel internacional se realizaron investigaciones que dan cuenta de la continuidad de la segmentación educativa y de su profundización mediante los procesos de segregación educativa y residencial. Algunos trabajos (Ball, Bowe y Gewirtz, 1995; Dubet y Martucelli, 1998; Maroy 2004; Duru-Bellat, 2004; Dubet, 2009; Verhoeven, 2013) dan cuenta de la existencia de cuasi mercados que determinan circuitos educativos, la concentración de estudiantes provenientes de sectores desfavorecidos en determinados establecimientos, el aumento de los grados de diferenciación estructural y curricular, la orientación precoz de los estudiantes hacia la educación especializada y el peso de las características de los establecimientos en la producción de desigualdades.

Las escuelas que conforman cada circuito –en tanto manifestación de la segmentación socioeducativa– disponen de recursos materiales, financieros y humanos diferenciales y, por lo tanto, ofrecen condiciones de escolarización desiguales para los niños, adolescentes, jóvenes que por ellas transitan. En este sentido, los circuitos educativos producen situaciones de injusticia, pues no todas las personas son tratadas igualmente al existir escuelas con condiciones dispares respecto a recursos, docentes y equipamiento entre otros factores que incidirían en el aprendizaje (Ross y Levacic, 1999).

La segmentación socioeducativa constituye pues, un problema de investigación relevante, pues los segmentos de instituciones con características desiguales que pueden afectar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Distintos estudios señalan que la población con mayores desventajas se concentra en instituciones con recursos materiales, edilicios y docentes no adecuados, y que estas condiciones inciden en la permanencia y en los logros educativos de los estudiantes, promoviendo la estratificación en el acceso al conocimiento (Bellei, 2013; Bezem, 2012a; Veleda, 2012; Llach, 2006; Cornejo y Llach, 2018; Riquelme, Herger y Sassera, 2021 y 2018).

Cabe mencionar las dinámicas que afectan a la escolarización por un lado, un movimiento centrífugo, según el cual la escuela está dejando de ser un lugar de encuentro entre diferentes acompañado de procesos de fragmentación urbana, y se manifiesta como segmentación; por otro lado, un movimiento centrípeto que expresa las pugnas por el acceso al saber, dando lugar a la circulación de estudiantes y familias por el sistema educativo (Grinberg, 2022).

La investigación de la segmentación socioeducativa de la educación secundaria en Argentina, y en concreto en la provincia de Buenos Aires, busca aportar al conocimiento de su comportamiento y características específicas que adopta en la producción de desigualdades socioeducativas, obteniendo conocimiento y evidencias para la intervención por parte de las instancias de generación de políticas educativas.

Para el estudio de la segmentación socioeducativa, es posible plantear tres dimensiones de análisis: i) la concentración y segregación de estudiantes de los mismos estratos o clases sociales, que restringe la heterogeneidad social al interior de las escuelas; ii) la desigualdad en el acceso y permanencia y en el logro de los aprendizajes en la educación y iii) la diferenciación de las instituciones escolares respecto a las condiciones materiales de escolarización (dotación de recursos materiales y humanos, las características edilicias). Este artículo se ocupa de manera exploratoria de la tercera dimensión.

La diferenciación institucional es una noción que busca evidenciar el proceso que distingue a las instituciones entre sí y que se sustenta en la desigual dotación de recursos físicos y humanos, en las características edilicias, las capacidades de gestión y el desempeño técnico-pedagógico de los docentes, la accesibilidad a las propias instituciones y a las posibilidades de articulación con organismo gubernamentales, sociales y productivos (Riquelme, Herger y Sassera, 2018). El proceso de diferenciación entre escuelas tiende a transformar las diferencias en desigualdades. Las características y mantenimiento de los edificios, la disponibilidad de espacios áulicos y para actividades especiales (por ejemplo, sala de computación o biblioteca), experiencia y capacitación de los docentes y recursos monetarios han sido identificados como factores que diferencian a las escuelas entre sí y que contribuyen a la conformación de circuitos educativos (Riquelme, Herger y Sassera, 2018, Sassera, 2014).

La aproximación a la diferenciación institucional se opera a través de la construcción de perfiles institucionales mediante la comparación de los recursos básicos para el desarrollo de las actividades de enseñanza y aprendizaje en las instituciones educativas. Los criterios seguidos para la comparación implican una serie de dimensiones: localización, desfavorabilidad, accesibilidad, características de los docentes, condiciones edilicias y disponibilidad de recursos económicos, entre otras. Respecto a esta última dimensión, las instituciones empiezan a diferenciarse según su capacidad para captar recursos adicionales lo cual les brinda mayor discrecionalidad en el uso de fondos (Sassera, 2018). Unas de las fuentes principales de ingresos monetarios son las asociaciones cooperadoras, factor que genera asimetría entre las instituciones públicas pues permite la recaudación de cuotas voluntarias por parte de las familias que pueden utilizarse para gastos elementales o para otros secundarias como Internet, servicios de emergencia o alarmas (Braslavsky, 1985; Veleda, 2012; Sassera, 2014). En este sentido, cobra importancia el conocimiento de los recursos físicos con los que cuentan las instituciones, dimensión que da lugar a las condiciones materiales de escolarización.

Las condiciones materiales de escolarización

El estudio de la segmentación socio-educativa, requiere identificar los factores que intervienen en la diferenciación institucional y que podrían contribuir a la conformación de circuitos escolares, que dan lugar a situaciones de acceso y permanencia diferenciales de la población en la educación secundaria. Una preocupación, son las problemáticas relacionadas con la dotación de recursos necesarios para garantizar las condiciones de cumplimiento del derecho a la educación. Es en este caso que surge la noción de condiciones materiales de escolarización, es decir, los recursos físicos y didácticos con los que cuentan las instituciones escolares, esto es, la disponibilidad de aulas, biblioteca, otras salas de actividades y recursos tales como acceso a internet, a computadoras y otros.

Entre los factores de diferenciación, es posible destacar algunos: condiciones edilicias y disponibilidad de espacios y recursos didácticos, equipamiento suficiente y localización. Las instalaciones físicas –los edificios, el equipamiento y recursos didácticos- son medios para apoyar la enseñanza y el aprendizaje, y las distintas actividades que desarrollan los docentes y los estudiantes (Riquelme, Herger y Sassera, 2018; Sassera, 2018 y 2014).

Las condiciones edilicias adecuadas y la disponibilidad de salones, aulas y bibliotecas son importantes para sostener la escolarización, garantizar el bienestar de los estudiantes y del personal, y según algunos estudios mejorar los resultados de la educación (Beynon, 1997; Cervini, 2002; UNICEF, 2020; Veleda, Rivas y Mezzadra, 2011). Veleda, Rivas y Mezzadra (2011) señalan que las escuelas privilegiadas tienden a ser más favorecidas por los programas de equipamiento, y que hace falta que el Estado fije criterios objetivos para mejorar las escuelas que más lo necesitan. También abordan la distribución del financiamiento en las escuelas privadas, y resaltan que dentro del sector privado existen situaciones de injusticia en los aportes estatales según el contexto social y el tipo de institución debido a que los criterios de asignación suelen ser opacos según la jurisdicción, y proponen que desde una perspectiva redistributiva los subsidios deberían asignarse según el nivel socioeconómico de los estudiantes y los montos de la cuota que cobran.

Otro trabajo señala que en el marco del derecho internacional, los Estados se ven obligados a que los establecimientos educativos sean ediliciamente seguros y que lleven a un ambiente de aprendizaje de calidad e inclusivo; esto incluye edificios escolares, aulas, bibliotecas, instalaciones sanitarias, disponibilidad de materiales, acceso al agua potable, laboratorios de ciencias, computadoras e infraestructura para la tecnología incluyendo internet (Razquin, 2020).

Algunos aspectos de los edificios escolares remiten a la calidad y condiciones de mantenimiento edilicias, tales como el acceso a las redes de electricidad, funcionamiento del equipamiento, y el acceso al agua segura. La disponibilidad de salas específicas para las actividades escolares construye las prácticas sociales en las escuelas. El establecimiento escolar no es “solamente un edificio”, sino que involucra lugares diferenciados que establecen límites, identidades y relaciones con los objetos que son relevantes para el desarrollo del aprendizaje (McGregor, 2004; OCDE, 2014).

Los recursos didácticos y equipamiento suficientes (por ejemplo televisor, grabadoras, video-reproductores, etc.) favorecen la labor de los docentes y crean “climas pedagógicos adecuados”, al brindar oportunidades de acceso para los estudiantes que no pueden disponer de estos elementos en su hogar; a la vez pueden favorecer el aprendizaje y contrarrestar la incidencia del nivel socioeconómico (Falus y Goldberg, 2010; Bezem, 2012a).

En Argentina, distintos estudios han señalado que las condiciones edilicias, el equipamiento y el acceso a los servicios básicos-considerados como condiciones materiales de escolarización- constituyen factores que inciden en la diferenciación de los establecimientos educativos y que profundizan la segmentación y la segregación educativas. Un antecedente plantea la existencia de “escuelas pobres para pobres” mediante el análisis del capital físico (que incluye dos subíndices de calidad edilicia y de recursos didácticos), que resulta ser mayor cuanto más alto es el nivel socioeconómico de los alumnos (Llach y Schumacher, 2006). Otro estudio encuentra una relación positiva entre infraestructura escolar y los aprendizajes en el secundario, a partir de datos de la evaluación Aprender 2016 (Cornejo y Llach, 2018).

Un trabajo señala que “esta distribución diferencial de los grupos sociales se corresponde en muchos casos con una distribución diferencial del equipamiento, las condiciones edilicias y los recursos materiales de las escuelas” (CIPPEC, 2004, p. 112). Este antecedente encuentra una correlación entre edificios de mayor calidad con alumnos de condiciones socio-económicas más favorables en el sector estatal; así como una brecha entre provincias según recursos por habitante (CIPPEC, 2004). Otro aporte corrobora la distribución regresiva en algunas provincias de los recursos materiales, del equipamiento, de los recursos didácticos y de espacios diferenciados en las escuelas; esto significa que en estas jurisdicciones los estudiantes más desfavorecidos tienen un menor acceso a los mismos (Bezem, 2012a).

Las desigualdades son aún mayores en los ámbitos rurales donde se acumulan desigualdades sociales y educativas, una menor oferta de escuelas, mayor aislamiento, y menor disponibilidad de recursos materiales y humanos (Palamidessi, 2007; Bezem, 2012b; UNICEF, 2020). Un informe del Ministerio de Educación de la Nación (2020) señala la segmentación entre escuelas de gestión estatal y gestión privada y entre los ámbitos urbanos y rurales: por ejemplo, en el caso del acceso a la red pública de agua (81% en estatal y 90% en privada, y 62% en rural y 90% en urbano). Algo similar ocurre con la percepción de los directores sobre la disponibilidad de equipamiento informático, el acceso a internet y la adecuación de las condiciones edilicias: en el ámbito rural una mayor proporción de directivos indican condiciones inadecuadas de los establecimientos y menor acceso a estas tecnologías (Ministerio de Educación de la Nación, 2020).

Metodología

Este trabajo se propone relacionar las condiciones materiales de escolarización con distintos aspectos de la vida escolar en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Para ello se trabajó con dos fuentes de información sistematizadas en una base de escuelas nominalizada: el Relevamiento Anual (RA) 2022 y la evaluación estandarizada Aprender 2022, ambos de la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano. La base cuenta con 3.765 escuelas del nivel secundario, representando un 86,3% del total de 4.362 instituciones secundarias en la provincia. Asimismo, se cuenta con una muestra de 1.453.928 estudiantes registrados por el RA 2022 y 114.080 registrados en la evaluación Aprender 2022. Los datos de ambas fuentes de información se aúnan a partir de compartir un código ficticio para cada escuela, permitiendo de esta manera la reunión de las características de ambas fuentes para cada establecimiento.

Para dar cuenta de las condiciones materiales, se optó por la construcción de una tipología estructural y articulada, entendida como

un instrumento de operativización conceptual, construido de forma articulada entre la teoría y la realidad empírica, y destinado a definir, estructurar y medir la complejidad multidimensional de los fenómenos sociales. Ello se traduce en la constitución de un conjunto de categorías o tipos a través de la agrupación de un universo de unidades mediante la combinación simultánea de las características que constituyen su espacio de atributos (López Roldán y Fachelli, 2018, p. 5).

Las variables seleccionadas para la construcción de la tipología son: disponibilidad de biblioteca, disponibilidad de sala o laboratorio de informática, acceso a internet y existencia de asociación cooperadora

Se aclara que en la fuente de información RA, no hay variables que den cuenta del mobiliario escolar o de las condiciones de mantenimiento edilicias, constituyendo esta una limitación.

Se recurrió a la técnica de cluster biepático, que admite variables nominales. El cluster o análisis por conglomerado es una técnica multivariable que permite agrupar casos en función del parecido o similitud entre los mismos (Blashfield y Aldenderfer, 1988; Alaminos Chica et al., 2015). El objetivo del análisis fue encontrar conglomerados que reúnan en tipos de condiciones materiales similares entre sí pero diferentes a los de otros grupos. La bondad del modelo es buena, encontrándose cerca de un valor de 0,5 en un rango que va entre -1 a 1. Las variables más significativas en el modelo construido son disponibilidad de biblioteca y de sala o laboratorio de informática.

Resultados y discusión

A partir de la información disponible, se construyeron trestipos de escuelas con las características que se detallan en la tabla 1:

Tabla 1
Tipos de escuelas según condiciones materiales de escolarización

Fuente: elaboración propia

Los tres tipos presentan características diferenciadas en cuanto a la distribución de las variables del modelo, dando como resultado escuelas con condiciones adecuadas, escuelas con condiciones intermedias y escuelas con condiciones inadecuadas. Las variables más significativas en la diferenciación de los tipos son sala de informática y presencia de asociación cooperadora. El cuadro 1 permite conocer cómo los tipos de escuelas se distribuyen según sector de gestión:

Cuadro 1
Escuelas por condiciones materiales de escolarización según sector de gestión. Porcentajes. 2022

Fuente: elaboración propia sobre la base de RA 2022

En el sector de gestión estatal, predominan las escuelas con condiciones intermedias, y en segundo lugar aquellas con condiciones adecuadas. En el sector privado predominan las escuelas con condiciones adecuadas, aunque se registra un 35,6% de escuelas con condiciones inadecuadas; esto podría deberse a la ausencia de asociación cooperadora en el sector de gestión privado debido a que las familias ya contribuyen con la cuota abonada.

Es de interés conocer los recursos disponibles por las escuelas analizadas, y cómo ellos se distribuyen según los tipos de condiciones materiales.

Cuadro 2
Escuelas por condiciones materiales según disponibilidad de sistema multimedia o cañón, internet y asociación cooperadora, sala o laboratorio de informática, biblioteca y sistema de gestión escolar. Porcentajes. 2022.

Fuente: elaboración propia sobre RA 2022

El cuadro 2 permite evaluar la disponibilidad de un medio que puede facilitar la enseñanza como un sistema multimedia o cañón, se observa que las escuelas con condiciones materiales inadecuadas tienen en menor proporción este recurso; lo mismo sucede con el acceso a internet mientras que las escuelas con condiciones adecuadas registran las mayores proporciones. Las escuelas con condiciones materiales inadecuadas además presentan el menor porcentaje de tenencia de asociación cooperadora, registrando el mayor porcentaje las escuelas con condiciones intermedias. La existencia de asociación cooperadora es relevante, ya que permite a las escuelas disponer de fondos adicionales a los que les brinda el Estado. Respecto a la sala o laboratorio de informática, las escuelas con condiciones adecuadas son las que tienen este espacio en gran mayoría, mientras que el menor porcentaje lo tienen las escuelas con condiciones intermedias.

Las escuelas con condiciones inadecuadas no tienen biblioteca, mientras que la mayoría de las escuelas con condiciones adecuadas cuentan con este espacio. Por otra parte, en relación al sistema de gestión escolar, las escuelas con condiciones inadecuadas poseen este sistema en menor medida a los demás tipos, presentando el mayor porcentaje las escuelas con condiciones adecuadas. De esta manera, se evidencia que las escuelas con condiciones materiales inadecuadas tienen un menor acceso a espacios escolares y a recursos en comparación con los demás tipos de escuelas, mostrando una desigualdad en las condiciones en las que las instituciones más desfavorecidas llevan adelante las actividades de enseñanza y aprendizaje.

Cuadro 3
Escuelas por condiciones materiales según nivel socioeconómico de los estudiantes y según sector de gestión.

Fuente: elaboración propia sobre Aprender 2022

Un interrogante surge entorno a la composición social de los tipos de escuelas. Un supuesto era que las escuelas con condiciones inadecuadas tendrían una matrícula de nivel socioeconómico (NSE) bajo. Sin embargo, según el cuadro 3, el análisis rechaza ese supuesto, en el sector de gestión estatal la matrícula de NSE bajo en las instituciones con condiciones inadecuadas es minoritaria, mientras que es mayoritaria en las escuelas con condiciones intermedias. Sí ocurre que en este tipo de escuelas concurren en menor medida sectores medios y alumnos de NSE alto. Un hallazgo, es que los alumnos de NSE medio y alto concurren en porcentajes mayores a escuelas con condiciones adecuadas.

Con relación al sector de gestión privado, concurre el 36,4% de estudiantes de NSE bajo a las escuelas con condiciones inadecuadas, pudiéndose tratar de instituciones parroquiales o de otro tipo radicadas en ámbitos desfavorables. Sin embargo, tanto los sectores medios como altos concurren en mayoría a escuelas con condiciones adecuadas, existiendo una estratificación según NSE según el tipo de condición de escolarización adecuada.

Cuadro 4
Alumnos por condiciones materiales según indicadores seleccionados

Fuente: elaboración propia sobre RA 2022

Al analizar los indicadores educativos de proceso presentados en el cuadro 4, se obtiene como resultado que el tipo de escuelas con condiciones intermedias registra la mayor proporción de alumnos salidos sin pase, de alumnos repitentes y con sobreedad. En cuanto a la promoción, las escuelas con condiciones inadecuadas presentan la cifra más baja, mientras que el porcentaje más alto ocurre en las escuelas con condiciones materiales adecuadas. La baja promoción en las escuelas con condiciones inadecuadas abre el interrogante sobre la continuidad de las trayectorias de los estudiantes que concurren a estos establecimientos.

Gráfico 1
Niveles alcanzados en lengua según condiciones materiales de las escuelas. Porcentajes. 2022

Fuente: elaboración propia sobre la base de Aprender 2022.

Tal como se consigna en el gráfico 1, un acercamiento a los resultados de la evaluación Aprender 2022 brinda un panorama sobre los aprendizajes de los estudiantes. En lengua, las instituciones con condiciones materiales inadecuadas logran aprendizajes en proporciones similares en algunos de los niveles, mientras que las escuelas con condiciones intermedias alcanzan en menor medida aprendizajes en el nivel avanzado y satisfactorio y registra mayores porcentajes en aprendizajes básicos y por debajo del nivel básico. Las escuelas con condiciones adecuadas alcanzan mayores porcentajes en el logro de aprendizajes avanzados y niveles satisfactorios en lengua, aunque también registra los mayores porcentajes de alumnos con nivel por debajo del básico en esta materia.

Gráfico 2
Niveles alcanzados en matemática según condiciones materiales de las escuelas. Porcentajes. 2022

Fuente: elaboración propia sobre la base de Aprender 2022.

En matemática, según lo demuestra el gráfico 2, se registra una tendencia similar a lo que ocurre con lengua. Las instituciones con condiciones inadecuadas registran porcentajes similares en todos los niveles de aprendizaje en matemática. En el caso de las escuelas con condiciones intermedias, se registra un mayor porcentaje de alumnos por debajo del nivel básico en matemática. Las escuelas con condiciones adecuadas tienen el mayor porcentaje de alumnos con niel de aprendizaje avanzado y satisfactorio, pero también tiene el mayor porcentaje de alumnos por debajo del nivel básico.

En síntesis, en la medición de los aprendizajes, se encuentra una mayor diferenciación en las escuelas con condiciones adecuadas, pues son aquellas que presentan los mayores porcentajes de logros avanzados y satisfactorios en relación con los otros tipos de escuelas.

A modo de cierre

En el marco del estudio de la segmentación socioeducativa y la diferenciación institucional, el artículo se propuso analizar las desiguales condiciones materiales de las escuelas secundarias de la provincia de Buenos Aires a través de la construcción de una tipología que se puso en relación con el sector de gestión, la disponibilidad de recursos y equipamiento, el NSE de los estudiantes, los principales indicadores educativos que dan cuenta de las trayectorias escolares y los niveles alcanzados en los aprendizajes en lengua y en matemática.

Los principales hallazgos de este trabajo son, respecto al sector de gestión, en el sector estatal predominan las escuelas con condiciones intermedias, mientras que el sector privado se distribuye entre escuelas con condiciones adecuadas e intermedias, no encontrándose una relación lineal entre condiciones de escolarización y sector de gestión.

Los recursos a los que acceden las escuelas se distribuyen de manera desigual, siendo las escuelas con condiciones inadecuadas las que tienen un menor acceso a un sistema multimedia o cañón, acceso a internet, a una asociación cooperadora, a salas o laboratorios de informática, biblioteca y sistema de gestión escolar.

Asimismo, se encuentra una estratificación social según NSE y sector de gestión. Esto es más evidente en las escuelas con condiciones adecuadas, donde asisten los mayores porcentajes de alumnos de NSE alto tanto en el sector estatal como en el privado.

En relación a los indicadores educativos, las escuelas del tipo intermedio registran los mayores porcentajes de alumnos salidos sin pase, alumnos repitentes y con sobreedad. Por otra parte, las escuelas con condiciones inadecuadas son las que registran la menor proporción de alumnos promovidos.

En cuanto a los aprendizajes, las escuelas con condiciones adecuadas son las que logran mayores niveles satisfactorios y avanzados en lengua, aunque también presentan el mayor nivel de aprendizajes por debajo del nivel básico. En matemática existe una mayor disparidad, las escuelas intermedias presentan la mayor proporción de alumnos por debajo del nivel básico, mientras que las escuelas con condiciones adecuadas tienen los mayores porcentajes de alumnos con nivel satisfactorio y avanzado.

Estas evidencias colocan el interrogante sobre cómo las condiciones materiales de escolarización inciden en distintos aspectos de la vida escolar, y como colaboran en la producción de desigualdades, al diferenciar a las instituciones y contribuir a la segmentación socioeducativa.

El análisis conlleva implicancias para las políticas públicas educativas, en tanto muestra una diferenciación en los recursos disponibles en las escuelas, haciendo necesaria una equiparación en infraestructura (por ejemplo bibliotecas) y en equipamiento. Serían precisas políticas de redistribución de recursos y de ampliación edilicia para aquellas escuelas con condiciones inadecuadas a fin de garantizar un acceso de la población a condiciones equivalentes de escolarización.

Finalmente, este trabajo abre puertas para instancias futuras de investigación, tanto a nivel nacional como a nivel distrital. Es en los departamentos o distritos donde pueden conocerse más ajustadamente las condiciones de escolarización para brindar insumos a los responsables de las políticas educativas.

Referencias bibliográficas

Alaminos Chica, A. et. al. (2015). Análisis multivariante para las Ciencias Sociales I. Índices de distancia, conglomerados y análisis factorial. Pydlos Ediciones, Editorial Don Bosco-Centro Gráfico Salesiano.

Ball, S. J., Bowe, R. y Gewirtz, S. (1995). Circuits of Schooling: A Sociological Exploration of Parental Choice of School in Social Class Contexts. The Sociological Review, 43(1), 52–78.

Baudelot, CH. y Establet, R. (1975). La escuela capitalista. Siglo XXI Editores.

Beynon, J. (1997). Physical facilities for education: what planners need to know. IIPE-UNESCO.

Bernstein, B. (1996). Pedagogía, control simbólico e identidad. Morata.

Braslavsky, C. (1985). La discriminación educativa en Argentina. FLACSO-GEL.

Bellei, C. (2013). El estudio de la segregación socioeconómica y académica de la educación chilena. Estudios Pedagógicos, 39(1). 325-345. https://doi.org/10.4067/S0718-07052013000100019

Bezem, P. (2012a). Equidad en la distribución de la oferta de educación pública en la Argentina. IPPEC, Banco Interamericano de Desarrollo.

Bezem, P. (2012b). Distribución social de la oferta educativa en contextos rurales en la Argentina. CIPPEC.

Blashfield, R. K. y Aldenderfer, M. S. (1988). The methods and problems of cluster analysis. En J. R. Nesselroade y R. B. Cattell (Eds.), Handbook of multivariate experimental psychology (pp. 447-473). Plenum Press.

Bowles, S. y Gintis, H. (1981). La instrucción escolar en la América capitalista. La reforma educativa y las contradicciones de la vida económica. Siglo XXI Editores.

Cervini, R. (2002). Desigualdades en el logro académico y reproducción cultural en Argentina. Un modelo de tres niveles. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 7(16), 445-500. https://www.redalyc.org/pdf/140/14001604.pdf

CIPPEC (2004). Los estados provinciales frente a las brechas socio-educativas. Una sociología política de las desigualdades educativas en las provincias argentinas. CIPPEC-PREAL.

Cornejo, M y Llach, J. (2018, 14 al 16 de noviembre). Factores condicionantes de los aprendizajes en la escuela primaria y media. Evidencias a partir de las pruebas Aprender 2016 [Presentación]. LIII Reunión Anual de la Asociación Argentina de Economía Política. Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Nacional de La Plata, Argentina.

Dubet, F. (2009). Las paradojas de la integración social. Espacios en Blanco. Revista de Educación, (19), 197-214. https://www.redalyc.org/pdf/3845/384539801010.pdf

Dubet, F. y Martucelli, D. (1998). En la escuela. Sociología de la experiencia escolar. Losada.

Duru-Bellat, M. (2004). La ségrégation sociale á l’école : faits et effets. Diversité, (139), 73-80.

Falus, L. y Goldberg, M. (2010). Recursos, instalaciones y servicios básicos en las escuelas primarias de américa latina. Otra forma que asume la desigualdad educativa. SITEAL-OEI-IIPE, UNESCO. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000370951

Grinberg, S. (2022) Introducción. En S. Grinberg (Dir.), Silencios que gritan en la escuela. Dispositivos, espacio urbano y desigualdades (pp. 13-25). CLACSO, UNSAM.

Katzman, R. (2001). Seducidos y abandonados: el aislamiento social de los pobres urbanos. Revista de la CEPAL, (75),171-189.

Kessler, G. (2002). La experiencia fragmentada. Estudiantes y profesores en las escuelas medias de Buenos Aires. IIPE-UNESCO.

Krüger, N. (2018). An evaluation of the intensity and impacts of socioeconomic school segregation in Argentina. En X. Bonal y C. Bellei (Eds.), Understanding School Segregation. Patterns, Causes and Consequences of Spatial Inequalities in Education. (pp. 103-122). Bloomsbury Academic.

Krüger, N. (2019). La segregación por nivel socioeconómico como dimensión de la exclusión educativa: 15 años de evolución en América Latina. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 27(8). http://dx.doi.org/10.14507/epaa.27.3577

Llach, J. J. (2006). El desafío de la equidad educativa. Diagnóstico y propuestas. Granica.

Llach, J. J. y Schumacher, F. (2006). La segregación social en la educación primaria en Argentina. En J. J. Llach, El desafío de la equidad educativa. Diagnóstico y propuestas (pp. 75-112). Granica.

López Roldán, P. y Fachelli, S. (2018). Metodología de construcción de tipologías para el análisis de la realidad social. Departamento de Sociología, Universidad Autónoma de Barcelona.

Maroy, C. (2004). Changes in Regulation Modes and Social Production of Inequalities in Education Systems: a European Comparison. European Comission. https://cordis.europa.eu/docs/projects/files/HPSE/HPSE-CT-2001-00086/100123981-6_en.pdf

McGregor, J. (2004). Spatiality and the place of the material in schools. Pedagogy, Culture and Society, 12(3), 347-372.

Ministerio de Educación de la Nación (2020). Evaluación de la educación secundaria en Argentina 2019. Ministerio de Educación de la Nación.

OCDE. (2014). Effectiveness, efficiency and sufficiency: an OECD framework for a physical learning environments module. OCDE.

Palamidessi, M. (2007). La oferta de educación secundaria para adolescentes y jóvenes en contexto rural en el NEA y NOA (Catamarca, Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones y Tucumán). En R. Bruniard (Coord.), Educación, desarrollo rural y juventud. La educación de los jóvenes de provincias del NEA y NOA en la Argentina (pp. 122-191). IIPE-UNESCO.

Razquin, P. (2020). Manual de análisis del sector educativo para monitorear el derecho a la educación en América Latina. IIPE-UNESCO-UNICEF. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000374854

Ringer, F. (1992). La segmentación en los modernos sistemas educativos europeos el caso de la educación secundaria en Francia entre 1865 y 1920. En D. Müller, F. Ringer y B. Simon (Comp.), El desarrollo del sistema educativo moderno. Cambio estructural y reproducción social, 1870-1920 (pp. 87-130). Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Riquelme, G., Herger, N. y Sassera, J. (2018). Deuda social educativa con jóvenes y adultos. Entre el derecho a la educación, los discursos de las políticas y las contradicciones de la inclusión y la exclusión. Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Riquelme, G., Herger, N. y Sassera, J. (2021) La deuda social educativa y la educación secundaria en clave territorial: hallazgos sobre las desigualdades provinciales y departamentales y los desafíos para la planificación y la asignación de recursos. Revista Latinoamericana de Políticas y Administración de la Educación, 14(8), 14-35. http://revistas.untref.edu.ar/index.php/relapae/article/view/836

Ross, K. N. y Levacic, R. (1999). Needs-based resource allocation in education via formula funding of schools. IIEP-UNESCO.

Sassera, J. (2014). Educación y realidad social y productiva en ámbitos locales: el sentido de las experiencias pedagógicas de adolescentes y jóvenes [Tesis de doctorado]. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. http://repositorio.filo.uba.ar/handle/filodigital/6053

Sassera, J. (2018). Segmentación socioeducativa y políticas educativas en espacios locales de Buenos Aires. En B. Buenaventura, J. del Cueto, E. di Piero, C. Parellada y J. Pérez Zorrilla (Comp.), Nuevos desafíos en educación. Una mirada interdisciplinaria (pp. 46-56). Flacso Argentina.

Sassera, J. (2020). Efecto de lugar: aportes para comprender la segmentación socioeducativa en dos espacios locales de Argentina. Religación, 5(25), 89-103. https://doi.org/10.46652/rgn.v5i25.666

Sassera, J. (2024). Efecto de lugar en la provincia de Buenos Aires. Aportes para el abordaje de las desigualdades sociales y de las condiciones materiales de escolarización de la educación secundaria. Geografía y Sistemas de Información Geográfica, 16(28).

UNICEF (2020). Mapa de la educación secundaria rural en la Argentina: modelos institucionales y desafíos. UNICEF.

Veleda, C. (2012). La segregación educativa. Entre la fragmentación de las clases medias y la regulación atomizada. Editorial Stella, La Crujía.

Veleda, C., Rivas, A. y Mezzadra, F. (2011). La construcción de la justicia educativa. Criterios de redistribución y reconocimiento para la educación argentina. CIPPEC.

Verhoeven, M. (2013). Desigualdades múltiples, carreras escolares y pruebas en sistemas educativos post-masificación. Los efectos de la segmentación educativa en la construcción del sujeto. Propuesta Educativa, 22(40), 87-98. http://propuestaeducativa.flacso.org.ar/wp-content/uploads/2019/12/40-art-verhoeven.pdf

Viñao, A. (2002). Sistemas educativos, culturas escolares y reformas. Continuidades y cambios. Morata.

Young, M. (2009). What are schools for? En H. Daniels, H. Lauder y J. Porter (Ed.), Knowledge, Values and Educational Policy (pp. 10-18). Routledge.



Buscar:
Ir a la Página
IR
Modelo de publicación sin fines de lucro para conservar la naturaleza académica y abierta de la comunicación científica
Visor de artículos científicos generados a partir de XML-JATS4R