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Cómo citar:: Martínez, M. B. (2019). GEORGE EGERTON: FEMINISMO Y VANGUARDIA EN LA NARRATIVA INGLESA FINISECULAR. Revista Internacional De Culturas Y Literaturas, (22). https://doi.org/10.12795/ricl.v0i22.9038
Resumen: George Egerton fue una escritora en lengua inglesa controvertida pero muy popular en los años finiseculares. Perteneció al fenómeno denominado “Nueva Mujer”, formado por artistas que situaron a la mujer en el centro de sus obras. Egerton creó un nuevo tipo de heroína, moderna y poco convencional, y un nuevo tipo de narrativa anticipando el feminismo y el modernismo en literatura.
Palabras clave: George Egerton, Nueva Mujer, heroína, feminismo .
Abstract: George Egerton was a controversial, though very popular writer of the English fiction at the fin de siècle. She belonged to the so called “New Woman” a phenomenon, formed by female artists who placed woman at the center of their works. Egerton created a new type of heroine, modern and unconventional, and new type of fiction anticipating feminism and modernism in literature.
Keywords: Egerton, new woman, heroine, feminism.
Durante las dos últimas décadas del siglo XIX los principales países occidentales van a vivir un intenso proceso de modernización político, científico y económico que traerá consigo una revolución social y cultural en la que las mujeres van a jugar un papel muy activo. La mujer, que hasta entonces había vivido supeditada a la autoridad y control masculino, va a comenzar a reivindicarse, exigiendo reformas legislativas y sociales con el objetivo de equiparar su situación a la del hombre, creando así los primeros movimientos feministas organizados que reclamarán derechos fundamentales como el derecho a voto, igualdad laboral y libertad de movimientos.
En los países anglosajones surgió un fenómeno artístico que se caracterizará por la incorporación de todas estas demandas en las obras de muchas pintoras, escultoras y escritoras, creando así un fenómeno femenino y feminista, que tendrá mucho éxito durante las décadas de 1880 y 1890. En literatura este fenómeno vino a llamarse New Woman y su principal seña de identidad fue la creación un nuevo tipo de ficción donde la mujer y su problemática se convirtieron en el eje sobre el cual van a girar las nuevas obras narrativas. Así, la mayoría de las novelas y relatos de estas escritoras están protagonizadas por mujeres, en general jóvenes y urbanas, que, conscientes de la vida de confinamiento y represión que habían llevado hasta entonces, intentan liberarse para desarrollarse personal y profesionalmente de forma autónoma. Asimismo, la temática principal de estas obras serán las principales preocupaciones de la mujer: el matrimonio, la maternidad, la psicología femenina, el desarrollo personal y profesional o la sexualidad.
El término New Woman agrupa a escritoras que pertenecieron a diferentes contextos geográficos, sociales y culturales pero que, sorprendentemente, escribieron en una misma línea, de ahí que la crítica actual haya defendido la teoría de que, si bien no puede hablarse de movimiento literario1, sí de fenómeno artístico y literario.
De entre todas estas escritoras la irlandesa de origen australiano, George Egerton, fue una de las más populares y controvertidas, tanto por sus ideas revolucionarias y comprometidas, como por su talento literario. Sin duda, los escritos de Egerton no dejan a nadie indiferente ni por su temática ni por su técnica. La representación de la represión, del deseo y de la psicología de sus protagonistas a través de una narrativa fragmentada, impresiona al lector del final de siglo, que devoró sus relatos, al igual que lo hace con el contemporáneo, que queda impactado ante la rabiosa modernidad de estos escritos publicados principalmente durante la década de 1890.
La vida de George Egerton fue, igualmente, una vida peculiar y única. María Chavelita Dunne (1859-1945) nació en Australia, hija de padre irlandés y madre escocesa y pasó su infancia en Nueva Zelanda donde su padre, militar de profesión, estaba destinado. A los catorce años quedó huérfana de madre y todos los hermanos quedaron al cuidado del padre, un hombre de escaso juicio, que educó a su hija de una forma bastante particular para la época: se fueron a vivir todos juntos a Dublín, después la envió a estudiar sola a un colegio religioso alemán donde aprendió el idioma. Luego, al quedarse sin dinero, le hizo renunciar al colegio sin haber concluido sus estudios, para enviarla a Chile donde vivía un tío materno. Ya de joven, independizada, Maria Chavelita emigró a Nueva York para dedicarse a la enseñanza. Años más tarde se mudó a Londres donde comenzó a trabajar como señorita de compañía para el matrimonio Higginson, con cuyo marido2 se fugó para instalarse en Noruega donde residirá hasta la muerte de él. La convivencia con Higginson resultó traumática para la joven, pues este resultó ser un hombre violento y alcohólico, sin embargo desde el punto de vista intelectual, estos meses fueron muy productivos: gracias a su enorme talento y, por primera ( y casi única) vez en su vida, tener los recursos económicos necesarios, Maria Chavelita pudo dedicarse a la lectura y al estudio. Aprendió noruego y sueco de forma autodidacta y de este modo, pudo conocer la obra de los autores escandinavos de vanguardia, como Ibsen, Hansson, Strindberg y Bjornsen y Hamsun3, así como la de filósofos como Nietzsche que serán esenciales para el desarrollo de su pensamiento y de su carrera literaria. Tras la muerte de Higginson se instaló de nuevo en Londres. En 1890 se casó con George Egerton Clairmonte del que tomó su pseudónimo literario, se mudó a Irlanda y tuvo su único hijo. El matrimonio acabó en divorcio y fue entonces cuando volvió a casarse, esta vez con el joven dramaturgo Golding Bright. Además de estas relaciones, a la escritora se le apuntan diversos amantes con hombres de su círculo personal y profesional.
Las aptitudes de la joven y su formación intelectual le llevan a dedicarse a la literatura. Su carrera comienza en 1893 con la publicación de una colección de cuatro relatos que Egerton escribió en unos pocos días, titulada Keynotes. El volumen presenta el lado más íntimo de heroínas jóvenes atrapadas en diferentes contextos espaciales, sociales y personales. Con grandes innovaciones temáticas y formales la colección fue un rotundo éxito: sólo el primer año se vendieron seis mil copias, se reeditó ocho veces y fue traducida a siete idiomas distintos. Un año más tarde, la escritora publicó otro volumen de relatos, titulado Discords, que sigue el modelo del primero. Esta segunda publicación, sin ser el éxito arrollador de la primera, tuvo una aceptación considerable.
En 1897 Egerton publicó Symphonies, una colección de relatos entre los que se encuentra “A Nocturne”, que junto a “A Lost Masterpiece”4, es uno los más innovadores creados por la escritora desde el punto de vista estilístico. En 1898 la escritora publicó un volumen de relatos de carácter onírico titulado Fantasies y su única y semi-autobiográfica novela, The Wheel of God, donde cuenta las experiencias de su protagonista, Mary Desmond, desde su infancia en Irlanda, su juventud como emigrante en Nueva York y Londres, sus matrimonios frustrados, hasta su establecimiento definitivo en una pequeña comarca rural inglesa. Ya en el siglo XX, Egerton escribió una colección de cartas de amor, titulada Rosa Amorosa y otro volumen de relatos, Flies in Amber. Sus últimos trabajos fueron como traductora y dramaturga al lado de su segundo marido.
La heroína de las obras de Egerton presenta una imagen prototípica de mujer moderna e independiente: la mayoría de ellas salen solas, trabajan en la ciudad, fuman y pescan5. Sin embargo, a pesar de este retrato aparente de “nueva mujer”, en realidad, la mayoría de ellas se sienten atrapadas por las convenciones e instituciones de la época, y a pesar de que, en distintas ocasiones, estas manifiestan sus pensamientos y sentimientos en libertad, muchas de ellas se verán obligadas a vivir existencias marcadas por la represión.
Una de las convenciones que más coartaba la libertad e independencia femenina de estas heroínas fue el matrimonio, expresado casi siempre como una relación androcéntrica y opresiva entre hombre y mujer. Muchos de los relatos de Keynotes, Discords y Simphonies lo tienen como telón de fondo: así, las heroínas de “A Little Grey Glove”, “An Empty Frame”, “Now Spring Has Come”, “Gone Under” o “Under Northern Sky” ven sus vidas marcadas por matrimonios desgraciados con hombres adúlteros, alcohólicos y violentos. El matrimonio,como unión religiosa y legal, se convierte en un vínculo indisoluble y represivo gracias a la Iglesia y al sistema legal anglosajón, de ahí que ni siquiera el divorcio, según los términos en los que se efectuaba en la época, podía resolver la situación de la mujer: Egerton habla de divorcio abiertamente y lo define como un fraude legal y social, creado, de nuevo, para beneficiar al hombre. Así lo define la protagonista de “A Little Grey Glove”: “Divorce is always attainable even in England. But remember: I figure as an adulteress in every English-speaking paper.” (Vicinus Keynotes, 1984:111-112)
El adulterio y sus consecuencias sociales aparecen también en los relatos de Egerton para denunciar el doble rasero con el que la sociedad de su época juzgaba a hombres y mujeres: así, mientras los protagonistas masculinos no sufren ningún tipo perjuicio al tomar amantes, sus compañeras, se ven obligadas a vivir una vida abocada al rechazo y al ostracismo social, como reconoce la protagonista de “A Psychological Moment at Three Periods”: “If you send her up to persuade me I shall simply say, “Madam, I am not this man ́s wife, I am his mistress:” Do you think then she will be anxious to continue the acquaintance?”” (Vicinus, Discords, 1984:34)
Para Egerton pues, la esposa y amante son igualmente víctimas del egoísmo y de la prepotencia del hombre que se siente protegido por un sistema legal que siempre le ampara, sea cual sea su comportamiento. De este modo, consigue que el lector simpatice igualmente con el personaje de esposa despechada de “An Empty Frame” como con las protagonistas de “A Psychological Moment at Three Periods” o “Gone Under”, amante de un hombre casado en el primer caso, adúltera en el segundo.
El matrimonio frustrado es una constante en los relatos de Egerton, como lo era en la propia sociedad de la época: así, algunas de sus heroínas deciden continuar casadas a pesar de no entenderse con sus maridos (“A Cross Line” o “Now Spring Has Come”) y las que intentan escapar (“A Little Grey Glove” o “Virgin Soil”) tienen un futuro bastante incierto. En este sentido es sintomático descubrir que las dos heroínas más exitosas de todos los relatos de la serie son dos viudas: la protagonista de “Under Northern Sky” que, tras muchos años de sufrimiento, a la muerte de su marido vislumbra “a brighter dawn” o la de “The Regeneration of the Two”6 que, tras haber heredado una importante fortuna de su esposo, decide iniciar una nueva vida en la que poder cumplir sus sueños en libertad.
El matrimonio es una, pero no la única forma de confinamiento y opresión a la que la mujer del momento se halla sometida, pues entre sus personajes también hay relaciones represivas y humillantes entre hombres y mujeres a pesar de no estar casados. Así, “A Psychological Moment at Three Periods” cuenta el acoso al que un hombre somete a una mujer a la que quiere a toda costa. El hombre, que ya está casado, consigue dominar a la protagonista a través del chantaje, convirtiendo su vida en una auténtica pesadilla. La crueldad del hombre contrasta con la sensibilidad de la mujer lo que la hace aún más vulnerable.
Pero si hay algún relato que denuncia al matrimonio, como convención y como institución, de una forma escalofriantemente cruel ese es “Wedlock”. El propio título asocia ya matrimonio con confinamiento. La historia cuenta la vida de una mujer que acepta casarse con un hombre al que no ama porque le promete cuidar de su hija. Sin embargo, el marido no cumplirá su promesa y dará la niña en adopción. La mujer, que además debe encargarse de los hijos él, se vuelve loca y en un acto de completa enajenación asesina a los niños. A pesar de la atrocidad del acto, la autora consigue la compasión del lector que llega a comprender los motivos por los que el personaje desencadena la tragedia.
“Wedlock” sitúa a matrimonio y maternidad en el epicentro de la historia ya que la represión del marido conecta la situación de la mujer con su hija biológica, a la que tiene que abandonar y con sus hijastros con los que tiene que convivir. La obra de Egerton está repleta de historias que afrontan el tema de la maternidad desde perspectivas muy distintas: por un lado, la escritora denuncia duramente la educación que las madres de la época inculcaban a sus hijas y que conseguía perpetuar los valores y convenciones patriarcales: este es el caso de “Virgin Soil”, la historia que cuenta el resentimiento de una hija con su madre por no haberle enseñado los mecanismos básicos para enfrentarse a la vida y haber hecho de ella un territorio virgen y vulnerable para la mano del hombre: “You reared me a fool, an idiot, ignorant of everything I ought to have known (Vicinus, Discords, 1984:156)”. Asimismo, la madre de la protagonista de “A Psychological Moment at Three Periods” le aconseja a la niña una vida de sacrificio y abnegación: “Sacrifice; sacrifice yourself, mortify” (Vicinus, Discords, 1984: 2)
Si esta es una postura radical y muy controvertida en su época con respecto a la relación materno-filial aún lo es más con respecto a la maternidad propia.7Así, mientras en muchos de estos relatos se nos presenta la maternidad con un carácter esencialista inherente a la naturaleza femenina, en otros las protagonistas carecen de él y en otros, este mismo carácter aparece en mujeres que no son madres.
Efectivamente, en muchas de las historias de Keynotes y Discords, la maternidad aparece como el fenómeno biológico y psicológico más intrínsecamente unido a la naturaleza femenina y así lo afirma la protagonista de “Gone Under”: “I think the only divine fibre in a woman is her maternal instinct” (Vicinus, Discords,1984: 100). Es tal la intensidad con que en ocasiones la escritora define esta relación que, algunos investigadores, como Sally Ledger y Martha Vicinus, destacan el carácter naturalista de sus obras por encima del carácter feminista. Un ejemplo que abalaría esta tesis lo encontramos en el personaje de Gipsy, la protagonista de “A Cross Line”, que, al enterarse de que se encuentra embarazada, decide continuar su vida conyugal con un marido con el que no se entiende y olvidar al hombre que despierta su deseo. Otros investigadores, como Elaine Showalter o Ann Ardis, sin embargo, disienten completamente de Ledger y Vicinus al considerar a la heroína egertoniana como claro ejemplo de heroína New Woman, pues la mayor parte de ellas celebra más el deseo sexual que la maternidad y, al mismo tiempo, denuncia y desafía la represión a la que se halla sometida. Su posición, pues, dista mucho de ser homogénea ya que, si es cierto que en su obra encontramos personajes femeninos con un instinto maternal muy pronunciado, sin embargo, otros carecen de él. Asimismo, este instinto tiene, en algunos casos, un carácter exclusivamente biológico, mientras que en otros se presenta como un sentimiento humano que se puede desarrollar a través de la comunión y la solidaridad con otras personas.
Así, en “Wedlock” o en “Gone Under” la frustración de sus protagonistas, que se ven privadas de la compañía de sus hijas, se convierte en la génesis de un profundo sufrimiento que las arrastra a un proceso de autodestrucción. En el primer caso, además, este sentimiento maternal se presenta como exclusivamente biológico ya que el amor que la protagonista siente por su hija biológica no se corresponde, con el de sus hijastros. Todo lo contrario: su tortura se convierte en odio para con ellos de ahí la tragedia final. Sin embargo, la protagonista de “The Spell of the White Elf” es una nueva mujer que no reconoce ese sentimiento maternal y por ello no sabe cómo tratar a su “pequeña elfo”. La protagonista aprende a cuidar al bebé gracias a los consejos de su propio marido. Vemos, pues, como la escritora desacredita en esta historia el nexo esencialista entre maternidad y mujer al presentar al marido como el personaje dotado de instinto maternal.
Junto con esta visión contrapuesta de la maternidad biológica, Egerton presenta otras historias en las que sus heroínas desarrollan un sentimiento y comportamiento maternal sin haber tenido hijos. Este es el caso de la protagonista de “The Regeneration of the Two” una viuda rica que invierte su dinero en la creación de un taller formado por madres solteras y sin recursos. A pesar de no haber parido nunca, la mujer consigue realizar su proyecto de auto-realización convirtiéndose en la matriarca de todos ellos.
El tema de la maternidad en la obra de Egerton es, por tanto, bastante difícil de definir como casi todo en su obra; sin embargo, lo cierto es que en gran parte de estos relatos aparece como fenómeno que somete a la mujer, ya sea desde un punto de vista biológico, psicológico o social. De hecho, con excepción de “The Spell of the White Elf” la maternidad tiene siempre un efecto negativo en el desarrollo personal y social de la heroína, ya sea a través de la educación deficitaria recibida por parte de sus madres como en “Virgin Soil”, ya sea por la crueldad con la que la sociedad responde a aquellas madres que desafían la convención como en “Gone Under” y “Wedlock”, ya sea como imposición genética de la propia mujer como en “A Cross Line”.
Junto a la maternidad, la pobreza es otra de las causas que reprime la libertad de la mujer. En este sentido en la obra de Egerton aparecen dos tipos de heroína: la solvente, normalmente casada, que puede llevar una vida desahogada y la pobre. Es sintomático señalar aquí el hecho de que aquellas con potencial económico suelen serlo gracias a los ingresos de sus maridos o sus parejas, como es el caso de las protagonistas de “Under Northern Sky”, “A Psychological Moment at Three Periods” o “The Regeneration of the Two”, ya que no existe en la obra de Egerton ningún ejemplo de heroína que se haya hecho rica por sí misma: todo lo contrario, la mujer trabajadora aparece siempre como modelo de personaje explotado, tal es el caso de las protagonistas de “A Lost Masterpiece” y “Wedlock” y la de su única novela The Wheel of God.Este hecho, por un lado, refleja una realidad incontestable de la mujer trabajadora de la época y que la propia Egerton vivió en primera persona y, por otro lado, es lo que confiere, en buena parte, el carácter naturalista de parte de su obra.
Pero la heroína de Egerton que más sufre la pobreza como obstáculo para su liberación no es este prototipo de “nueva mujer” trabajadora sino aquella que, a su falta de recursos económicos, se une su incapacidad para desarrollar ningún tipo de actividad que le reporte alguna remuneración, como afirma la protagonista de “Gone Under”: ““But what could I do? I can ́t put a stitch in my clothes. I haven ́t learnt a single useful thing. I know how to attract me “-with bitterness- “that is all”” (Vicinus, Discords, 1984: 101).
El drama de este tipo de personajes viene de nuevo a denunciar la educación de la mujer de la época destinada al matrimonio y a la maternidad sin otros valores ni conocimientos que la obediencia y la abnegación: así lo expresa la protagonista de “Virgin Soil” a su madre a la que culpa de su deterioro físico y psicológico tras varios años de matrimonio: “Look at me –stretching out her arms- look at this wreck of my physical self; I wouldn ́t think, if I had known, that I would have given such insane obedience, from a mistaken sense of duty as would lead to this? I have my own rights and my duty to myself; if I had only recognised them in time” (Vicinus, Discords, 1984: 159).
No sabemos si la protagonista de “Virgin Soil” cuenta con alguna ayuda financiera o humana cuando, al final de la historia, sale de la casa de su madre y coge un tren en dirección opuesta a su hogar conyugal. Egerton sí explicita la falta de recursos educativos y económicos de las protagonistas de “Gone Under” y “Wedlock a través del registro lingüístico y de su incapacidad de acción, de ahí la imposibilidad que tienen para librarse de esa esclavitud a la que se hallan sometidas por parte del hombre en particular y de la sociedad en general. Así, si las protagonistas ricas de “Under Northern Sky” y “The Regeneration of the Two” miran al futuro con optimismo, libres de ataduras gracias a su solvencia económica, las mujeres pobres terminarán condenadas a la miseria o al drama.
La Iglesia fue otro de los blancos de la crítica egertoniana. La escritora desarrolló un profundo sentimiento anticlerical que hunde sus raíces tanto en experiencias personales (el colegio religioso donde estudió en Alemania) como en su formación intelectual (sobre todo en Nietzsche). En su obra existen numerosas referencias que aluden tanto a su agnosticismo como a su rechazo a la actitud impositiva, hipócrita y represiva de la Iglesia ya sea católica o protestante.
En “A Psychological Moment in Three Periods” la niña protagonista estudia en un colegio de monjas; sin embargo, dentro de ella, nace un sentimiento anticristiano que le hace rechazar a Dios y acercarse más a las criaturas de la Naturaleza: “I wanted to love you, God; indeed, you know I did, but I can ́t, I can ́t, I can ́t. I love all those poor things of your creation far more”. (Vicinus, Discords, 1984:19). La joven, incapaz de comprender que un Dios omnipotente permita tanto sufrimiento, se distancia de la religión y se convierte en una adulta sin fe. De hecho, durante gran parte del relato, la mujer siente haber sido castigada por ello de ahí su vida de sufrimiento al lado de un hombre al que no ama. El final de la historia, sin embargo, da un giro de tuerca, pues su vida parece salvarse gracias a una amiga de la infancia que la llama “sister”8. El término que escuchaba en su niñez en referencia a las monjas aparece ahora aplicado a una amiga, una hermana que le ayuda a salir de la pesadilla en la que vive, demostrando, así, que la comunión de la heroína se realiza con el género humano, en este caso con una mujer, más que con el divino. El discurso pronunciado por la protagonista, al final de la historia, plagado de referencias religiosas y evangélicas, confirma esta idea: “Great God! How many miss a glorious sunset they might see from the doorstep because it is genteeler to peep over the window-screen! I wish I could start a crusade and preach a new gospel to all my weaker brethren, who have suffered and sinned” (Vicinus, Discords, 1984: 63-64)
Junto al sentimiento anticristiano, Egerton critica en su obra a la Iglesia de su tiempo como institución que reprime al ser humano, especialmente a la mujer. Existen numerosas referencias en sus relatos que definen a la institución y a los miembros eclesiásticos con connotaciones negativas: así el cura que oficia el funeral del personaje masculino en “Under Northern Sky” está más preocupado en conocer a cuánto ascenderá el donativo de la viuda que en realizar su trabajo y en “The Regeneration of the Two” su protagonista confirma que “Most churches and all social laws have tended to cheapen woman” (Vicinus, Keynotes, 1984: 242)
Pero el relato que más identifica Iglesia con confinamiento femenino es “Her Share”. La historia la cuenta en primera persona su protagonista, una mujer que relata a otra el primer y más importante fracaso sentimental de su vida cuando siendo pequeña vivía en una pequeña ciudad al cuidado de su tío, el vicario. Hasta allí llega un día un ebanista encargado de reformar la capilla. El hombre, un joven casado con una católica (por lo que el divorcio queda descartado) y además con ideas socialistas, se enamora de la niña con la que se comunica a través de la música del piano de la iglesia. La relación es del todo imposible por las trabas sociales y religiosas. Al final de la historia, el ebanista se marcha dejando un trozo de madera tallada en la que aparece una figura con su cara detrás de unos barrotes y en la puerta, la de una mujer que cierra la prisión con llave, con un mensaje en el que se puede leer la palabra “Fate”. Si bien esta historia es un ejemplo más en el que el matrimonio es el causante del confinamiento y sufrimiento de los personajes, las numerosas referencias religiosas que aparecen en el relato hacen a la Iglesia corresponsable en dicho confinamiento.
Pero si en algo se distingue la heroína creada por Egerton es por su profundidad psicológica. Efectivamente, la escritora fue una auténtica maestra en bucear en el interior de sus personajes femeninos, en sus deseos, miedos y sueños. Para muchos de los críticos de su época, esta excesiva exposición a la psicología del personaje femenino podría ser una de las causas del desequilibrio mental de algunos de ellos abocándolos a situaciones desesperadas, pues Egerton, como hicieron muchas otras escritoras New Women, presenta en su obra personajes femeninos limitados por su propia mente: heroínas histéricas, alcohólicas e incluso suicidas. Sin embargo, la escritora no comparte esta teoría que situaba el origen de la represión femenina de la “nueva mujer” en su cabeza, sino todo lo contrario: la locura no es la causa del sufrimiento femenino sino la consecuencia de las constricciones sociales de la época, como afirma la protagonista de “Now the Spring Has Come”: “When we shall live larger and freer lives, we shall be better balanced than we are now” (Vicinus, Keynotes, 1984:57). Egerton, en efecto, consigue viajar al interior de la mente femenina como ninguna otra escritora New Woman lo había hecho antes y lo utiliza no sólo como recurso estético sino como respuesta narrativa al confinamiento de sus personajes al presentarlo como fuente de liberación, como espacio propio donde la mujer puede sentir, pensar y actuar en completa autonomía.
La vida y la obra de la escritora George Egerton es, pues, un ejemplo de rebeldía contra todas las normas y convenciones de la época ya fueran personales, profesionales o literarias. Su valentía vital quedó reflejada en su literatura, con la creación de heroínas que, a pesar del sufrimiento y de las dificultades padecidas, emprendieron un camino hacia la liberación de la mujer. Durante muchos años los escritos de Egerton fueron denostados por la crítica literaria y no fue hasta la década de 1980 cuando los estudios feministas comenzaron a recuperar su obra. En este sentido, las investigadoras Martha Vicinus (Keynotes and Discords: An Introduction), Elaine Showalter (A Literature of their Own, from Charlotte Brontë to Doris Lessing, Daughters of Decadence), Sally Ledger (The New Woman: Fiction and Feminism at the Fin de Siècle, Cultural Politics at the Fin de Siècle ), Ann Ardis ( New Women, New Novels. Feminism and Early Modernism) y Margaret Stetz (“George Egerton: Woman and Writer in the Eighteen Nineties”) entre otras, han realizado un encomiable trabajo rescatando del olvido sus escritos, con la publicación de distintas colecciones y estudios como los señalados en la bibliografía del presente artículo. Asimismo, la obra de Egerton ha comenzado a estudiarse desde una perspectiva multilateral, pues desde el punto de vista formal presenta rasgos tan innovadores como los de carácter narrativo. Recientemente la profesora María Luisa Venegas ha publicado la que es, hasta la fecha, la única colección de relatos de George Egerton traducida al español, Tónicas y Disonancias (2013).
Sin duda, George Egerton fue una mujer avanzada a su tiempo que con su obra dejó un importante legado. Sus experiencias vitales, su talento literario, su contribución a la proyección de una nueva imagen de la mujer, independiente y moderna, y las innovaciones técnicas y formales de su prosa la sitúan como una escritora de vanguardia, aún por descubrir.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ardis, Ann. New Women, New Novels. Feminism and Early Modernism. New Brunswick: Rutgers University Press, 1990.
Egerton, George. Keynotes and Discords. 1894. Ed. Martha Vicinus. London: Virago Modern Classics, 1983.
Egerton, George. Fantasías. 1898. Charleston: BiblioLife, 2009.
Egerton, George. The Wheel of God. 1898. Charleston: BiblioLife, 2010.
Ledger, Sally. The New Woman: Fiction and Feminism at the Fin de Siècle. Manchester: Manchester University Press, 1997.
Ledger, Sally & Scott McCracken. Cultural Politics at the Fin de Siècle. Cambridge: Cambridge University Press, 1995.
Showalter, Elaine. A Literature of their Own, from Charlotte Brontë to Doris Lessing. New Jersey: Princeton University Press, 1977.
Showalter, Elaine. Ed. Daughters of Decadence. Women Writers of the Fin de Siècle. London: Virago Press, 1993.
Stetz, Margaret Diane. “George Egerton: Woman and Writer in the Eighteen Nineties.” Diss. Harvard University, 1982. Ann Arbor: University Microfilms International, 1982.
Venegas, Maria Luisa. Tónicas y Disonancias. Madrid: Cátedra. Letras Universales, 2013.
Vicinus, Marta. Ed. Keynotes & Discords. By George Egerton. London: Virago Modern Clas-sics, 1983
Notas
Información adicional
Cómo citar:: Martínez, M. B. (2019). GEORGE EGERTON: FEMINISMO Y VANGUARDIA EN LA NARRATIVA INGLESA FINISECULAR. Revista Internacional De Culturas Y Literaturas, (22). https://doi.org/10.12795/ricl.v0i22.9038
Enlace alternativo
https://revistascientificas.us.es/index.php/CulturasyLiteraturas/article/view/9038/9180 (pdf)

