

Recepción: 28 Mayo 2020
Aprobación: 10 Junio 2020
Resumen: La investigación dedicó especial atención al desarrollo y diversificación que alcanzaron las prácticas culturales en el malecón del Paseo Alameda, a partir de los cambios visuales y urbanísticos que se realizaron en este espacio público a inicios del segundo decenio del siglo XXI. En un primer momento, se expusieron y analizaron las principales conceptualizaciones ofrecidas por científicos internacionales y nacionales en torno a los conceptos de prácticas culturales, espacios públicos y desarrollo local en el contexto de América Latina y el Caribe, haciendo énfasis en las definiciones ofrecidas por autores de Santiago de Cuba. Luego se realizó una breve caracterización histórica-cultural del malecón, las áreas circundantes, sus antecedentes y principales remodelaciones, fundamentalmente aquellas que tuvieron lugar durante el periodo de tiempo escogido. Posteriormente se diseñaron las estrategias metodológicas para la identificación y análisis de las principales prácticas. Por último, se analizaron los resultados obtenidos, los cuales se expresaron mediante la utilización de gráficos.
Palabras clave: prácticas culturales, espacios públicos, desarrollo local, malecón del Paseo Alameda.
Abstract: The research paid special attention to the development and diversification achieved by cultural practices on the Paseo Alameda boardwalk, based on the visual and urban changes that took place in this public space at the beginning of the second decade of the 21st century. Initially, the main conceptualizations offered by international and national scientists around the concepts of cultural practices, public spaces and local development in Latin American and the Caribbean context were presented and analyzed, emphasizing the definitions offered by authors from Santiago de Cuba. Then, there was a brief historical- cultural characterization of the boardwalk, its surrounding areas, background and major remodeling, mainly those that took place during the chosen time period. Methodological strategies for identifying and analyzing the main practices were subsequently designed. Finally, the results obtained were analyzed, which were expressed through the use of graphs.
Keywords: cultural practices, public spaces, local development, Paseo Alameda boardwalk.
INTRODUCCIÓN
El análisis de las prácticas culturales en el malecón del Paseo Alameda de Santiago de Cuba, resulta una temática interesante y poco recurrente desde un punto de vista científico y cultural. En ese sentido algunas de las razones que motivaron este estudio, se encuentran asociadas a las renovaciones urbanas que se realizan en este sitio durante el segundo decenio del siglo XXI, y también a las escasas investigaciones de enfoques sociológicos que existen en torno al mismo.
Las principales aproximaciones realizadas al área objeto de estudio prestan especial atención a los fenómenos históricos, urbanísticos y arquitectónicos, así lo atestiguan escritos que tratan fundamentalmente el siglo XIX y el XX (Orozco, 1997), (Fleitas, 2010), (González, 2009). Algunas de estas fuentes son portadoras de imágenes que ilustran el movimiento constructivo que dio origen al Paseo Alameda e instalaciones aledañas. Asimismo aportan detalles de la inauguración de este espacio en el año 1858 (Orozco, 1997, p. 401), su decursar en el tiempo y las innumerables reparaciones que le hicieron durante el siglo XX (Fleitas, 2010,
p. 149). Sin embargo, cabe destacar, que en los primeros decenios del siglo XXI, muy poco se conoce del Paseo Alameda desde una perspectiva científica, salvo el caso de algunos escritos publicados en las redes sociales o en la internet (Palomares, octubre 4, 2015), motivados la gran mayoría por el proceso de revitalización al que fueron sometidos varios espacios públicos de la urbe santiaguera1. Estos textos, lejos de potenciar un análisis de los fenómenos

culturales, brindan una información superficial y propagandística del asunto. Otras miradas fueron aportadas desde los estudios sociológicos, para lo cual se consultaron una serie de artículos provenientes del Centro de Estudios Sociales Cubanos y Caribeños (CESCA): (Hernández, 2010; Yero, 2014; Martínez y Andrade, 2013; Martínez Tena y otros, 2006; Martínez Tena y otros, 2017).
A pesar de que estas investigaciones se consideren como antecedentes importantes, no sería conveniente limitar el campo de estudio al resultado de estas. En ese sentido, cabe afirmar que, a diferencia de los trabajos antes citados, el presente artículo enfoca especial interés en el análisis de las prácticas culturales en el malecón del Paseo Alameda y los nuevos fenómenos que se incorporan, tales como el uso de nuevas tecnologías. En el trabajo se realizan aportaciones teóricas, metodológicas. Entre las más significativas podemos citar: la caracterización sociocultural de cada uno de los tramos que conforman el malecón del Paseo Alameda, así como las prácticas más comunes realizadas por los públicos visitantes durante el periodo histórico que se analiza. En el orden metodológico se ofrecen un conjunto de datos que muestran el comportamiento de algunas prácticas tales como el uso y consumo de las nuevas tecnologías entre otras relacionadas con el deporte y variadas actividades de ocio.
MATERIALES Y MÉTODOS
Para la concepción de este trabajo se contempló una lógica de investigación que se expresó a través de distintas fases de trabajo. Primeramente, se realizó un acercamiento al objeto de estudio, su alcance temporal y características esenciales dentro del contexto cultural santiaguero. En esa instancia de carácter exploratorio se obtuvo una visión inicial del fenómeno, significativa para su conocimiento y las causas que lo originaron. Dentro de esta fase, la técnica de revisión documental y análisis de textos permitió una aproximación teórica al objeto de estudio, así como a sus principales antecedentes a nivel global, regional y local. En ese sentido, la técnica de la entrevista fue de vital ayuda. El proceso de realización de las mismas estuvo dirigido a los actores sociales que conformaron los distintos grupos que se tuvieron en cuenta, entre los que destacan los residentes de la comunidad y los especialistas. Uno de los principales objetivos consistió en contrastar la información brindada por cada una de estas personas y aprovechar su punto de vista en relación al fenómeno de estudio. Otra de las técnicas utilizadas fue la aplicación de encuestas a los residentes de la comunidad y público visitante con el objetivo de obtener información acerca del uso de las nuevas tecnologías en el malecón del Paseo Alameda. De un total de 133 actores sociales tenidos en la muestra inicial, se escogieron 100 personas comprendidas en el rango de 15 a 60 años de edad, entre otras razones por su condición física y mental.
En la investigación se decidió trabajar con una muestra de carácter intencional, por cuanto responde a la identificación de un espacio público urbano. Esta se direccionó hacia un público heterogéneo donde coexisten personas de distintas

edades, formaciones sociales o culturales, trabajadores estatales o privados, sexo, raza, status económico, etc. Para esto se contemplaron distintos grupos de trabajo, con el objetivo de lograr mayor organicidad sobre la base de varios criterios de selección, los cuales quedaron definidos de la siguiente manera: (residentes de la zona, líderes comunitarios, población flotante, especialistas)
Como parte del método biográfico, se utilizó el recurso de la historia de vida, este tipo de metodología aportó información acerca de experiencias, anécdotas y explicaciones individuales de las acciones realizadas por los actores sociales que visitaron el espacio objeto de estudio antes y después de que este fuese remodelado. Como parte de este procedimiento se contemplaron aquellos documentos y fotos que sirvieron para atestiguar la veracidad de la información brindada. El método de la observación fue importante para identificar y analizar las principales prácticas culturales que se manifestaron en cada uno de los espacios que conforman el malecón del Paseo Alameda. Esto permitió conocer, a partir de un estudio de larga duración aquellos días de la semana en que más se visita este lugar, los horarios más frecuentes y los distintos grupos etarios que se encuentran presentes en los tramos que lo componen.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
PRÁCTICAS CULTURALES, ESPACIOS PÚBLICOS, DESARROLLO LOCAL. EL MALECÓN COMO OBJETO DE ANÁLISIS.
Las prácticas culturales se pueden entender como un sistema de apropiación simbólica, como el conjunto de comportamientos, de acciones, de gestos, de enunciados, de expresiones y de conversaciones portadoras de un sentido, en virtud de los cuales los individuos se comunican entre sí y comparten espacios, experiencias, representaciones y creencias. (Thompson, 1993, p.2).
Se recurre a este concepto, pues la mayoría de las acciones que se hacen en la vida o en un espacio determinado están relacionadas con el comportamiento de las personas como parte de una comunidad. Esto puede evidenciarse en el malecón del Paseo Alameda, donde muchas de las prácticas que se realizan se encuentran relacionadas de manera armónica, como la práctica de deporte o el uso de nuevas tecnologías, entre otras. Desde ese punto de vista, se puede afirmar que los actores sociales hacen suyos los espacios, según los servicios que se brindan en cada una de las áreas que lo conforman. En esa dirección Moreno Macías (2015), plantea el siguiente concepto:
“las prácticas culturales no sólo se pueden posicionar como una de las fuerzas con presencia en un lugar determinado, sino que pueden contribuir enormemente a la recuperación del espacio público” (p.8).
Esta idea se adecua al contexto santiaguero, específicamente en el área del malecón del Paseo Alameda, y se asocia con la práctica del cuidado ambiental por los actores de la comunidad, en aras de fortalecer vínculos de identidad entre ambos aspectos.
En Cuba, las cuestiones relacionadas con las prácticas culturales y el desarrollo local ocupan un lugar importante en las investigaciones actuales. Estas se
constituyen como eje de análisis en el programa de doctorado sobre estudios comunitarios que se desarrollan en la Universidad Central Marta Abreu, ubicada en la provincia de Villa Clara. En Santiago de Cuba cabe destacar el trabajo realizado por el CESCA, el cual comprende, dentro de las distintas líneas de investigaciones que se trabajan, una vertiente sobre el comportamiento y desarrollo de las prácticas culturales en el país, esencialmente en la región oriental. La labor dirigida hacia el desarrollo local de las comunidades ocupa especial atención en ese centro de estudio, en el que destacan las investigaciones de Martínez Tena y otros (2006), (2017), Hernández Garrido (2010), Yero Perea (2014), entre otras. La mayoría de estos trabajos se empezaron a realizar a inicios del siglo XXI, algo que evidencia una llegada tardía de estos estudios a la región, pero a la vez necesaria, por cuanto constituyen un acercamiento a aspectos socioculturales de la realidad santiaguera. Una de las fuentes que más aportó al desarrollo de esta investigación fue la realizada por Martínez Tena y otros (2006), específicamente el acápite: Metodología para los estudios culturales de comunidades. El diagnóstico. De este se aprovechan las herramientas metodológicas que brindan los autores, Alicia Martínez Tena y Elpidio Expósito García, los cuales, a través de sus aportes, permitieron un estudio más completo de la comunidad cercana al malecón Paseo Alameda. En la ciudad de Bayamo destaca Maylin Yero Perea (2014). Su investigación constituye un antecedente en la temática referente a los aspectos culturales y los espacios públicos en los primeros años del siglo XXI. Desde esa arista se aportaron elementos teóricos y metodológicos que sirvieron como guía al presente estudio. Sin embargo, los objetivos trazados en cada caso son distintos. Yero Perea (2014) prestó atención a los códigos culturales y a las representaciones sociales que tienen los individuos del espacio público urbano, como consecuencia de los cambios ocurridos en el Paseo Bayamés. En cambio, el presente estudio concibe como eje central, el fortalecimiento y multiplicidad de las prácticas culturales, mediante la revitalización del espacio público del malecón del Paseo Alameda.
ESPACIOS PÚBLICOS
Durante la década de 1980, los estudios culturales urbanos empezaron a tomar mayor auge, estrechándose los vínculos entre cultura y ciudad desde una simultaneidad de miradas sobre el espacio urbano y las transformaciones a las que este se somete con sistematicidad, entre otras razones por los constantes avances de la ciencia y la tecnología. Es durante este periodo que se iniciaron los debates por la definición de la ciudad y las cuestiones urbanas (Almandoz, 2002, p.34).
Una de las distintas concepciones que se realizaron sobre la ciudad expone que:
“Es una entidad que alberga diversidad de grupos sociales, como espacio en el que se establecen las relaciones entre estos grupos, como lugar en permanente adecuación a los requerimientos sociales que conducen inevitablemente al reconocimiento de lo comunicacional” (Barbero, 1987, p.23).
Esta idea guarda relación con la presente investigación por cuanto favorece a la interpretación y análisis de las prácticas culturales en su contexto urbano. Un ejemplo de esto, es el malecón del Paseo Alameda, donde los espacios que lo conforman son
sentidos y percibidos por los ciudadanos a partir de los atractivos que lo describen y la comunicación que se establece entre ambos. En este sentido, se interpreta a la ciudad y sus espacios no solo como algo físico, sino más bien como un escenario cultural, donde la relación de los actores sociales con sus ambientes públicos urbanos sean el aspecto que prime.
Kevin Lynch (1998) dedicó un lugar especial al tema de las ciudades. De manera general, plantea que las personas no solo son espectadores del mundo que les rodea, sino actores sociales que comparten el escenario con todos los demás participantes. Esta es una concepción que ayuda a comprender los vínculos entre el malecón, la comunidad y las personas que lo visitan, así como la relación de esas personas con las instalaciones que describen el espacio urbano. En torno al tema de la ciudad y los espacios urbanos, cabría citar a Manuel Castells, el cual entiende que:
“aquello que se concibe como espacio urbano, al igual que cualquier otro objeto real, debe de obedecer a leyes estructurales que rigen su existencia y transformación” (Castells, 2005, p.141).
Por un lado, este pensamiento se adecua a las transformaciones urbanas que se realizaron en el malecón asociadas a intereses institucionales como parte del proyecto de revitalización del paseo marítimo de la ciudad de Santiago de Cuba. Sin embargo, el presente estudio trasciende esta frase de Castells y la enriquece por cuanto aporta una interpretación del espacio que trasciende el marco de lo físico- estructural y pondera a las prácticas sociales y culturales como un elemento rector en la transformación del espacio, el cual también debe tenerse en consideración.
DESARROLLO LOCAL
“Es necesario aprovechar la cobertura tecnológica que tenemos y ponerla en función de que genere cambios importantes a partir de un adecuado trabajo por parte de las instituciones y su relación con los actores más importantes de la sociedad para que el desarrollo no sea solo sostenible, sino genuino, transformador y más original” (Precedo e Iglesias, 2004).
Para el estudio de las prácticas culturales en el área de estudio se tuvieron en cuenta una serie de motivos que propiciaron la elección del tema. Una de las razones radica en la recuperación e incorporación de espacios públicos que, a su vez, están destinados al desarrollo local de las comunidades. La mayoría de estas transformaciones responden a una serie de iniciativas en conmemoración del 500 aniversario de la villa de Santiago de Cuba y también surgen a partir de la necesidad de recuperarse de las consecuencias generadas por el huracán Sandy en octubre de 2012. Para una mayor interpretación del asunto, se hace necesario exponer una de las definiciones sobre desarrollo local. Este se asume como
“una estrategia de valorización de las identidades y de los valores territoriales o de lugar, como estrategia para la constitución de comunidades territoriales” (Precedo e Iglesias, 2004).
Desde una perspectiva crítica, se entiende que existe una contribución científica por cuanto el concepto esclarece el camino hacia la comprensión del fenómeno de análisis. Su definición tiene que ver con la estrecha relación que debe de existir entre los espacios territoriales y la comunidad. El desarrollo de la misma se entiende a partir del reconocimiento del espacio, el significado del mismo, la autoidentificación y el sentido de pertenencia. Si no
existe una relación armónica entre estos factores componedores de una sociedad o territorio local, entonces no se puede hablar de desarrollo local.
Estas cuestiones resultan importantes porque antes de la realización de las intervenciones urbanísticas, el escenario era desfavorable y los procesos citadinos de mayor relevancia tenían lugar fundamentalmente en el centro histórico, ignorándose hasta cierto punto lo que sucedía en las calles cercanas a la bahía. Por tanto, una de las razones por la cual se decide estudiar este tema, es por la importancia que tienen los procesos culturales que se realizan en el malecón y sus contribuciones al desarrollo local una vez que se revitaliza el espacio, ya que tanto las estructuras como las funciones del mismo empiezan a cobrar mayor sentido. Un ejemplo significativo es la entrada sistemática de cruceros al puerto, lo cual resulta beneficioso puesto que, a diferencia de años anteriores, estas personas foráneas cuentan con opciones culturales y recreativas que le permiten suplir necesidades materiales y espirituales y no necesariamente tienen que dirigirse a la parte alta de la ciudad como única alternativa de entretenimiento. Esto es un aspecto significativo pues hace que este lugar se revitalice y adquiera significado a partir de las prácticas culturales que allí se empiezan a realizar.
CARACTERIZACIÓN DEL MALECÓN PASEO ALAMEDA DURANTE EL SEGUNDO DECENIO DEL SIGLO XXI
La ciudad de Santiago de Cuba desde inicios del siglo XIX, estuvo marcada por el accionar cultural de tres avenidas importantes que se diferenciaban del resto del tejido urbano. En el norte se encontraba el Paseo de la Concha, actual Paseo Martí; al este el Paseo Michelson, en la actualidad avenida Jesús Menéndez, aunque para los santiagueros el nombre de Paseo Alameda es el que más se utiliza. Sobre este, Orozco Melgar (1997, p.391) declara lo siguiente:
La Calzada de la Marina, punto neurálgico del barrio del mismo nombre fue, durante la historia colonial de la ciudad, y especialmente durante los siglos XIX y XX, primero una zona marginal, después objeto de numerosas transformaciones para convertirla en un espacio polifuncional abarcador de construcciones comerciales industriales, recreativas, culturales y habitacionales.
Esta idea guarda estrecha relación con los cambios que se realizan a inicios del segundo decenio del siglo XXI. Durante esta etapa la ciudad se ha visto afectada por fenómenos naturales que han tenido impacto en su infraestructura arquitectónica2, así como en aspectos sociales y culturales. En relación a esto, se realizaron transformaciones constructivas en arterias importantes dentro del contexto citadino, como por ejemplo el Paseo Alameda y los espacios que lo conforman. Hacia esa dirección, el gobierno de la provincia, así como instituciones involucradas, como la Oficina del Conservador de la Ciudad, trazaron líneas

estratégicas de trabajo en aras de recuperar esa zona y ponerla en función de la población a partir de una remodelación de sus áreas. Es así como se concibió la revitalización del malecón, el cual se construye desde el comienzo del Paseo Alameda hasta el edificio de la Aduana del Puerto con un tamaño aproximado de 470 metros de largo. (Magdariaga, comunicación personal, 12 de julio de 2016).
Desde una perspectiva estructural, el malecón se encuentra organizado de la siguiente forma: un primer tramo responde al Parque Infantil. Este cuenta con una remodelación de sus equipos, al tiempo que los demás han sido sustituidos por otros más modernos. Es concebido para el disfrute de los más pequeños, pues anteriormente se encontraba en mal estado y apenas se visitaba, salvo el caso de niños y niñas de la comunidad, así como de calles cercanas a esta. A partir de las remodelaciones que se le realizaron, la asistencia de públicos aumentó considerablemente y cuenta con la presencia sistemática de infantes de distintas partes de la urbe santiaguera.
El Parque José Martí, también conservará su función recreativa, pero con una imagen más renovada, a la cual se le incorporan más bancos, luminarias y una nueva pavimentación con el propósito de que los actores sociales tengan una mejor estancia. Desde un punto de vista ambiental, es una de las áreas que más atención recibe por cuanto se encontraba bastante dañada como consecuencia de la contaminación y el mal uso de sus componentes.
Luego le sigue el área referida a las canchas deportivas, las cuales tuvieron un mayor acercamiento de parte del sector juvenil y también de los más adultos. Esto se expresa a partir de la incorporación de un gimnasio biosaludable que contribuye a la práctica de la educación física, ya no solo en el horario de la mañana y en las tardes, sino también en el horario nocturno, pues las condiciones que posee en el presente así lo permiten. Asimismo, muy cerca de estas áreas se encuentra el Club Náutico, reconocida instalación que fue recuperada y revitalizada a partir de las intervenciones urbanísticas, algo que posibilitó un crecimiento paulatino de la práctica cultural asociada al consumo gastronómico.
Con características similares al Parque José Martí, se ubica el Parque Germán Michaelsen. A pesar de no ser uno de los espacios que mayor demanda de públicos presenta, el diseño que tiene en relación al follaje de los árboles y la composición de los asientos hacen que este se convierta en el horario de la mañana y el vespertino en uno de los tramos más visitados por los actores sociales. En este sentido es válido destacar la presencia de elementos artísticos, tal es el caso de la obra “Living room”, del artista José M. Díaz, la cual propone el intercambio constante con el público visitante, motivándolo además a disfrutar la vista que ofrece el escenario de la bahía santiaguera. Contiguo a este, se encuentra el Parque Azul, que también se le conoce como Parque 500 Aniversario, siendo uno de los más visitados por sus atractivos visuales. La incorporación de nuevas luminarias, de fuentes, así como aspectos artísticos que se encuentran presentes, convierten al espacio en una galería a cielo abierto. Es además el espacio donde se hicieron más renovaciones y uno de los más visitados tanto por públicos nacionales como extranjeros. Este tiene múltiples funciones donde se combinan prácticas culturales asociadas a las actividades festivas, como hacerse fotos con amigos y familiares, el consumo de la gastronomía, ya sea del sector estatal, como del privado; y, por último, la práctica
relacionada con el uso de las nuevas tecnologías, las cuales si bien no constituyen un espacio físico que se remodela, dependen mucho de las condiciones del mismo para su posible instalación.
Independientemente de que cada tramo posea características particulares, es importante destacar la conexión armónica que existe entre todos, no solo desde su diseño físico-estructural, que se expresa a través de los corredores o pasillos que comunican a uno con otro, sino con el accionar cultural que se establece en cada uno de ellos. En ese sentido, los actores sociales se relacionan con el malecón de manera armónica y circulan por este paseo marítimo a partir de las prácticas culturales que realizan. Se trata de un espacio en el cual el aspecto cultural prima sobre el calificativo simbólico de malecón, a partir de las estructuras que lo rodean y las prácticas que se realizan. Entre los lugares que lo tipifican se encuentran los parques, murales, diseño de luminarias, establecimientos para comer y beber, así como zonas deportivas. En cuanto a la presencia del mar, esta se constituye como un aspecto significativo que complementa la escenografía del espacio. En relación a este tema la especialista del CESCA, Hernández Garrido (comunicación personal, 27 de febrero de 2018) afirma:
El malecón santiaguero siempre fue concebido totalmente distinto a la concepción de otros malecones en nuestro país. Santiago de Cuba le daba la espalda al malecón y se tenía el criterio de ver a la ciudad desde el centro hacia este, y justamente ese ordenamiento que se empieza a dar en estos últimos años, trae consigo esa nueva forma de ver al malecón como la entrada a la ciudad. Entonces considero que precisamente ese nuevo proyecto ha venido a fortalecer la identidad del santiaguero, o sea vernos enfocado desde el mar hacia el centro histórico.
Este lugar de la periferia se ha convertido en uno de los espacios más concurridos del Santiago actual. Su edificación ha hecho que buena parte de los santiagueros, así como visitantes extranjeros se encaminen hacia este sitio. Y ello es bueno no solo para el turismo, sino también para las dinámicas sociales y citadinas.
Para una mejor apreciación de estos aspectos, se decidió trabajar con un gráfico, en el cual se encuentran distribuidos aquellos espacios que más se visitaron durante el tiempo analizado. Los porcentajes indican una aproximación acerca de las prácticas culturales que tuvieron lugar en cada uno de los tramos del malecón.

Respecto al uso de las nuevas tecnologías, informan que es la práctica más común que se realiza en el malecón del Paseo Alameda. La realización de esta se considera uno de los principales motivos que atrae la atención de actores sociales de diferentes edades, lo cual tributó a un aumento significativo de esta y otras prácticas culturales asociadas al uso de las redes sociales y de la internet. Para un análisis sobre el comportamiento del consumo de las nuevas tecnologías, se trabajó con un gráfico compuesto por barras verticales, donde quedan contemplados los horarios y los días de la semana en que más se hace uso de los dispositivos electrónicos (gráfico 2).

El trabajo que se hizo con estos grupos se realizó esencialmente en el campo de acción en el cual estos se desarrollan. Los tres primeros fueron entrevistados y encuestados en el área objeto de estudio, así como zonas aledañas al malecón “Paseo Alameda”. El cuarto grupo accedió a la información desde el puesto que ocupan estas personas en su centro de trabajo, lugar donde pudieron contar con la documentación necesaria relacionada con el tema. Entre todos sumaron un total de 133 personas, que sería la muestra oficial con la cual se trabajó.
CONCLUSIONES
Las múltiples miradas investigativas que se realizaron sobre la ciudad como espacio físico y cultural fueron necesarias a la hora de documentarse acerca de estudios de este tipo a nivel global, regional y local. En Santiago de Cuba, las investigaciones relacionadas con los aspectos culturales fueron importantes, fundamentalmente aquellas que derivan del trabajo realizado por los especialistas del Centro de Estudios Sociales Cubanos y Caribeños “José Antonio Portuondo” de la Universidad de Oriente.
El trabajo con los métodos y las técnicas permitieron evidenciar la importancia que adquieren las prácticas culturales en el malecón del Paseo Alameda a partir del segundo decenio del siglo XXI. Las opiniones ofrecidas por los líderes comunitarios, residentes de la zona, público visitante, así como los grupos de especialistas se contrastaron y fueron determinantes en el procesamiento de los datos. Los resultados obtenidos permitieron conocer las principales prácticas culturales que se realizan en este espacio. En ese sentido, las más reconocidas fueron las siguientes: el uso de las nuevas tecnologías, las prácticas deportivas, la participación en actividades festivas, etc.
El trabajo aporta una caracterización sociocultural del espacio con variadas dinámicas de vida en los tramos que lo conforman. Esto se encuentra estrechamente relacionado con la ubicación espacial de los actores sociales, sus intereses y las diversas formas de sociabilidad que se establecen entre ellos. Las prácticas se encuentran interrelacionadas con las instalaciones que se encuentran en el malecón, así como otras que le rodean. Esta investigación constituye una aproximación a los temas vinculados con las prácticas culturales y los espacios públicos urbanos en la ciudad de Santiago de Cuba. De manera general, se demuestra que aún y cuando existen investigaciones en torno a este fenómeno, cabe la posibilidad de aportar algo nuevo que complemente el conocimiento sobre las mismas, donde se potencie fundamentalmente el tema de lo local.
BIBLIOGRAFÍA
1. Almandoz, A. (2002). Notas sobre historia cultural urbana. Una perspectiva latinoamericana. Perspectivas urbanas, 1, pp.1-13.
2. Castells, Manuel (2005). La cuestión urbana. La Habana: Editorial Félix Varela.
3. Fleitas Monnar, María Teresa (2010). Sociedad e imagen urbana: Santiago de Cuba a fines del siglo XIX. Santiago de Cuba: Ediciones Santiago.
4. González E. Varinia (2009). La implantación francesa en el medio urbano de Santiago de Cuba (1800-1868): el barrio de “La Marina”, el antiguo "Quartel [Barrio] Francés” y el “Tivolí”. (Tesis inédita de doctorado). Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba.
5. Hernández Garrido, Margarita Victoria (2010). Las prácticas culturales en el desarrollo de la cultura ambiental. (Tesis inédita de doctorado). Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba.
6. Lynch, Kevin (1998). La imagen de la ciudad. Barcelona: Editorial Gustavo Gilí.
7. Martín Barbero, Jesús (1987). De los Medios a las Mediaciones. Barcelona: Editorial Gustavo Gili.
8. Martínez Tena, A. y otros. (2006). Estudios culturales, cultura y desarrollo comunitario. CESCA, Universidad de Oriente.
9. Martínez Tena, A. y otros. (2017). Los consumos culturales en Santiago de Cuba: un análisis desde la estratificación social en la Calle Enramadas. Santiago, 144, pp.1-13.
10. Martínez Tena, Alicia y Andrade, Teresa de Jesús (2013). Consumo cultural, mediaciones y prácticas culturales en las sociedades globalizadas. Contribuciones a las Ciencias Sociales, septiembre, pp.1-8. Recuperado de www.eumed.net/rev/cccss/25/consumo-cultural.html
11. Moreno Macías, María de los Ángeles (2015). Retos a las prácticas culturales en las comunidades urbanas. II Encuentro Nacional de Gestión Cultural, México.
12. Orozco Melgar, María Elena (1997). Afirmación de la función portuaria en Santiago de Cuba. Revista de la Universidad de Alcalá de Henares, pp.1- 11.
13. Palomares Calderón, E. (octubre 4, 2015). Aporte al embellecimiento de Santiago de Cuba. Granma, Recuperado http://www.granma.cu/cuba/2015- 10-04/aporte-al-embellecimiento-desantiago-de-cuba
14. Precedo, Andrés e Iglesias, Alberto Míguez (2004). El modelo de desarrollo comarcal. Boletín de la Asociación de Geógrafos españoles. Vol. 38, pp. 29-45.
15. Thompson, John (1993). Ideología y cultura moderna, teoría crítica social en la comunicación de masas. México: UAM Xochimilco.
16. Yero Perea, Maylín (2014). Códigos culturales en las representaciones sociales de los cambios en el espacio público urbano, jerarquizados en el Paseo Bayamés (1998-2003). (Tesis inédita de doctorado). Universidad de Granma, Bayamo, Cuba.

