Cartas al editor: espacio de expresidentes

CARTAS AL EDITOR: ESPACIO DE EXPRESIDENTES

Daniel Farré
Universidad de Buenos Aires, Argentina

Revista Costos y Gestión

Instituto Argentino de Profesores Universitarios de Costos, Argentina

ISSN-e: 2545-8329

Periodicidad: Semestral

núm. 102, 2022

revistacostosygestion@iapuco.org.ar



DANIEL FARRÉ

Presidente IAPUCo 2011-2014


Agradezco al hermoso grupo de editores amigos por el espacio para compartir vivencias y reseñar las acciones e hitos del período 2011-2014. De mi historia personal no puedo contar los inicios de IAPUCo (excelentemente narrados en estos espacios de expresidentes) porque me incorporé en 1991, cuando se celebraba el XIV Congreso en La Pampa, yendo con mi esposa Susana y mi hija Paula, de cuatro meses de edad.

Creo que lo primero que aprendí de IAPUCo es que “el amor también se puede heredar”. Conocí la existencia de IAPUCo de la boca de mi abuelo académico, Oscar Osorio y de mi padre académico, Enrique Cartier. Ellos me contagiaron el entusiasmo y la pasión por la comunidad de amigos que tiene este nombre tan poco marketinero. Y así como mi viejo me puso la camiseta de River, que se va confundiendo con la piel, ellos me pusieron la camiseta de IAPUCo. De hecho, fue casi textual. Recuerdo al doctor Osorio prendiéndome un pin con el logo de IAPUCo sobre mi pecho. Y así como este grupo humano lo quería (y sigue queriendo) a Enrique y a Oscar, inmediatamente me abrieron sus brazos, sin conocerme siquiera, con la generosidad que es marca registrada del Instituto.

Como muestra basta un botón. Apenas asociado, como auxiliar docente de la cátedra del doctor Osorio, propuse la creación de la Guía Federal de Trabajos Prácticos, surgida de la simple idea de tratar de conectar tres puntos:

Adscribo incondicionalmente las palabras de los anteriores expresidentes, en cuanto a definir a IAPUCo como un Instituto reconocido por su excelencia académica, pero más aún por la amistad que genera entre sus miembros, donde poco importan los títulos y honores. En mi caso, se le suma otro elemento de gran valor: es mi evidencia favorita. Sí, personalmente detesto las charlas donde se concluye que TODO se mueve por dinero en este mundo globalizado del siglo XXI, o aquellas donde se denosta a nuestra Argentina como un país sin solución. Contrarrestar estos puntos de vista, lamentablemente generalizados, sería una tarea difícil si no contara con mi experiencia en la docencia universitaria argentina, pública y gratuita, y en IAPUCo. Sí, existe gente que no se mueve por el signo pesos, apasionada por investigar imaginando cadenas mesoeconómicas más sanas y sustentables y por abrir cabezas de miles de estudiantes que vislumbren y creen otro mundo posible.

Siguiendo la historia de las generaciones que contara Enrique Cartier en la Revista #99, en el 2011, con un IAPUCo muy consolidado tras 34 años de resiliencia “a la argentina”, los “Coroneles” nos empoderaron a los “Nietos” (mi escaso conocimiento sobre rangos militares me impide seguir la analogía de Enrique) para que asumiéramos el reto de la continuidad. Nuestro desafío era el de mantener la esencia del IAPUCo, aprendida de los maestros fundacionales y así lo escribimos en los lineamientos estratégicos que nos sirvieran de faro teleológico.

Y, creyentes del trabajo en equipo, constituimos un grupo que se manejó bajo una estructura de gobierno colegiado no presidencialista, en donde las reuniones de toma de decisiones se realizaban con los miembros de la Comisión Directiva de estricta paridad de género (en la cual todos teníamos voz y voto), el conjunto de los miembros del Consejo Asesor Honorario (conformado por los expresidentes) y los responsables de las distintas comisiones y direcciones:

Fue fácil entonces la toma de decisiones, continuamos la expansión federal en cuanto a congresos (primer congreso en Jujuy y Formosa, además de repetición en Santa Rosa) y posgrado de Especialización en Costos para la Gestión Empresarial (Jujuy y Bahía Blanca, además de la continuidad de las existentes) y la incentivación de la participación de los jóvenes y egresados de las carreras de posgrado tanto en el desarrollo y exposición de ponencias en el espacio que ya se convirtió en tradición los días viernes de los Congresos Nacionales, cuanto en su participación en distintas actividades dentro del IAPUCo.

En materia internacional, coordinamos con nuestros institutos amigos miembros del IIC para convenir la conducción conjunta con AURCo durante cuatro años, en cabeza de nuestro querido Gregorio “Goyo” Coronel Troncoso, con foco en el desarrollo de investigaciones intrainstitutos, bajo el Programa de Investigaciones Patrocinadas.

Si bien las decisiones priorizaron los fines académicos por sobre el fin de lucro, dedicamos todos los excedentes (bajo la impecable gestión de Silvia Pereira como tesorera) a la devolución de los préstamos de los socios por la adquisición del inmueble de nuestra sede social en Pichincha 364, que terminó saldándose durante la presidencia de José Puccio.

No tengo más que palabras de agradecimiento a los socios de IAPUCo que aportaron todo tipo de esfuerzos, sea formando parte de las Comisiones y/o Direcciones, sea desde el llano. Es un gran orgullo para mí haber trabajado codo a codo en pos de seguir evolucionando conjuntamente con este milagro llamado IAPUCo.

Modelo de publicación sin fines de lucro para conservar la naturaleza académica y abierta de la comunicación científica
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