Editorial

Número temático: “Filosofía y feminismos: Entrecruzamientos ineludibles para los desafíos presentes”

Anabella Di Pego
Universidad de la Plata, Argentina
Fabiana Parra
Universidad de la Plata, Argentina

Nuevo Itinerario

Universidad Nacional del Nordeste, Argentina

ISSN: 0328-0071

ISSN-e: 1850-3578

Periodicidad: Bianual

vol. 19, núm. 1, Esp., 2023

sophos.resistencia@gmail.com

Recepción: 22 Junio 2023

Aprobación: 26 Junio 2023



Este número temático surge de nuestra posición en tanto que filósofas formadas en la tradición filosófica imperante en la academia y atravesadas por las problemáticas que los feminismos han colocado en la agenda cotidiana y del conocimiento. El pensamiento filosófico contemporáneo se ha visto asimismo impelido a entrar en diálogo con las perspectivas teóricas feministas entablando un intercambio no exento de tensiones. Las cuestiones relativas al género han sido reconocidas como problemáticas político-filosóficas nodales que constituyen un campo específico de reflexión que ha logrado hacerse un lugar en los ámbitos institucionales de producción y circulación del conocimiento. Sin embargo, el movimiento complementario que implica la revisión, modificación y ampliación de la tradición filosófica a partir de las problemáticas feministas actuales continúa siendo una tarea a profundizar. Por eso, siguen resonando con fuerza las palabras de Donna Haraway respecto del carácter “patrilineal” de la tradición filosófica y del papel dominante de los filósofos en la historia del pensamiento hasta nuestros días.

Las contribuciones que conforman este número, nos invitan a reflexionar y a incursionar sobre esos vínculos problemáticos reconsiderando intercambios y cruces entre la filosofía y los feminismos para pensar modos posibles de desandar los embrollos del presente. El paso de la pandemia ha constituido un punto de inflexión respecto de la tematización y visibilización de las problemáticas ecológicas, climáticas y de sustentabilidad de nuestra forma de vida y del sistema de producción capitalista. Ante estos desafíos, el diálogo entre la filosofía y los feminismos resulta ineludible para afrontar críticamente las encrucijadas de estos tiempos así como para delinear modos de recomposición de los lazos comunitarios y de reestructuración de las formas de comprender la vida y de habitar nuestro planeta. Las interlocuciones efectivas entre filosofía y feminismos llevadas a cabo en los textos aquí reunidos, abren sugerentes perspectivas en este escarpado camino.

El número temático abre con el artículo “Lecturas feministas de Julia Kristeva: sobre las formas de la lucha política y el problema que se niega a desaparecer”; allí su autora Mirna Lucaccini, postula que el vínculo de Kristeva con el feminismo es contradictorio, tenso e incluso, ambivalente. A pesar de ello, considera que muchos de los núcleos más relevantes de su trabajo la inscriben dentro de esta tradición. Para ello atiende a la dimensión íntima de la política, la centralidad que tiene el cuerpo y las pulsiones corporales para pensar la política y lo social, así como su énfasis en la figura de lo materno.

Recuperando aportes de Tonkonoff y Suniga, Lucaccini enfatiza en lo que considera una “contribución ineludible de Kristeva” al campo feminista que tiene que ver con la dimensión íntima de la revuelta que se realiza en el mundo de la acción y también en la vida psíquica y sus manifestaciones sociales frente a las condiciones de la vida moderna en que primarían la técnica, la velocidad y la imagen. Para la autora hay una posibilidad de pensar una cultura de la revuelta que explora permanecer en esa contradicción, reconociendo que toda reconciliación es solo provisional y que no es posible pensar el sentido unitario ni de lo femenino, ni de la pulsión, ni de lo innombrable. Lo cual, coincidimos con la autora del artículo en cuestión, constituye un valioso aporte no sólo al pensar y accionar feministas, sino a las perspectivas que direccionan cambios sociales.

En este sentido, el artículo destaca el potencial político de la propuesta de Kristeva que enfatiza la dimensión íntima de la revuelta y supone no sólo el cuestionamiento de las estructuras y ordenamientos sociales, sino también de las propias subjetividades. Finalmente, ante el “pivoteo de Kristeva entre posturas esencialistas y antiesencialistas” la autora propone dar lugar a una alternativa que no recurra a biologicismos, y que no desconozca “la relevancia que tienen las identidades en la práctica política”.

El trabajo de Natalia Cristina Biasoni, “Las luchas que importan: tensiones e inestabilidades dentro de los movimientos de identidad” realiza una actualización del debate en torno de la redistribución y el reconocimiento para pensar los desafíos de las luchas feministas actuales así como para reconsiderar la propuesta performativa de Butler. Dando cuenta de la fuerza constitutiva a la vez que de la fuerza excluyente del poder en el proceso de producción de subjetividades, la autora reconstruye la configuración de subjetividades normalizadas dominantes así como la agencialidad resistente de las subjetividades abyectas en la perspectiva butleriana. La arena movediza del poder se presenta así en su dimensión reproductora y como ámbito de resistencia y de lucha, atravesado por condiciones de precariedad, en el que emerge la política de la calle desafiando las normas hegemónicas y visibilizando en esos cuerpos disidentes un exterior a su vez constitutivo de la matriz social.

Esas subjetividades no responden a la matriz dominante de lo humano y desde esa exterioridad monstruosa e ininteligible constituyen zonas “invivibles” e “inhabitables” del ámbito social. En torno de esas subjetividades abyectas es posible de alguna manera revisar críticamente y expandir las políticas de reconocimiento desde la perspectiva de Nancy Fraser en Iustitia Interrupta poniendo de manifiesto, como advertía tempranamente Butler, que los problemas socioeconómicos se encuentran ligados a las políticas de regulación sexual, por lo que estas injusticias no pertenecen meramente al ámbito cultural. De modo que la sexualidad detenta una dimensión material en la medida en que la norma heterosexual desempaña un rol estructurante del orden socio-económico. Al revisitar el debate redistribución-reconocimiento, el artículo nos permite problematizar también las diferencias que importan, es decir, delimitar entre diferencias del orden de las injusticias que requieren de un tratamiento reparatorio, de aquellas diferencias-singularidades que necesitan ser preservadas en tanto desafían el ordenamiento imperante constituyendo manifestaciones de la pluralidad y la diversidad. Las luchas feministas en nuestro país con sus logros legales e institucionales así como con todas las tareas y deudas pendientes, pueden ser concebidas como una articulación efectiva entre estas lógicas de redistribución y reconocimiento.

Por su parte, Sylvia Edith Sandoval, Juana Silvestre y Amancia Silvestre en “El trabajo de memoria de las Madres Cuidadoras de la Cultura Qom qom lashepi –mujeres qom” recuperan aportes de la filosofía intercultural latinoamericana para el reconocimiento de la función de historiadoras de las madres cuidadoras de la cultura qom (MCCQ) y del valor heurístico y político de la transmisión de la memoria comunitaria para el diálogo intercultural. En este sentido, el artículo exhibe la potencia de estas prácticas femeninas de producción de memoria para la consolidación de narrativas contrahegemónicas sobre el pasado indígena y para la educación intercultural.

Desde una perspectiva de género, las autoras argumentan que el trabajo de memoria visibiliza a las MCCQ como colectivo de mujeres -qom lashepi-, que utilizando prácticas de maternaje adquirieron un lenguaje performativo con densidad política, cuyo efecto las posiciona como historiadoras y activistas de la educación bilingüe intercultural. Para ello, enfatizan en que la labor de las qom lashepi, organizadas como MCCQ, ha trazado los propósitos y objetivos de una pedagogía intercultural propia que visibiliza y difunde el valor de los conocimientos y saberes del pueblo qom a través de la lengua materna; y afirman que las MCCQ han desarrollado una pedagogía que en diálogo intercultural refuerza valores de la comunidad y valida derechos conculcados; al tiempo que reconstruyen “el relato de origen y delimitan el territorio reclamado”. Por todo ello, las autoras concluyen que las MCCQ se constituyen en historiadoras de su propio pasado comunitario que, junto a otros pueblos indígenas y colectivos sociales, disputan la “escritura” de su memoria colectiva en un estado de derecho que reconoce la pluriculturalidad y la preexistencia de pueblos indígenas. El artículo constituye un aporte invaluable para complejizar los saberes situados en relación a la producción de conocimientos en territorio y a la conformación de subjetividades inferiorizadas; nutriendo, asimismo, la noción de memoria proveniente de la hermenéutica y la fenomenología a partir de una experiencia de reconstrucción histórica en desarrollo.

El trabajo de Vanessa Ivana Monfrinotti Lescura, “Narrativas para futuros urgentes. Claves feministas y relacionalidad frente al escenario del Antropoceno-Capitaloceno”, constituye en sí mismo no sólo una muestra de la fecundidad del diálogo entre los feminismos y la filosofía, sino del modo en que la misma actividad filosófica emerge transfigurada a partir de esta tentativa. Recorriendo fuentes diversas e interdisciplinares, la autora comienza sus reflexiones considerando los diferentes modos de conceptualización de nuestro tiempo, optando por la denominación “Ántropo-Capitaloceno” para dar cuenta tanto de la dinámica capitalista como del antropocentrismo y del androcentrismo de la concepción imperante de lo humano. De este modo, es posible visibilizar las lógicas del capitalismo extractivista y del patriarcado que operan como vectores decisivos en la crisis y devastación planetaria. Asimismo, desde los feminismos se desplazan las lógicas binarias y duales para dar lugar a una ontología relacional que permite abordar en su complejidad el heterogéneo entramado humano y no humano en la configuración de mundos.

Frente a este escenario que nos plantea diversas urgencias vinculadas con cuestiones climáticas, pauperizaciones, exterminios y genocidios, los feminismos ofrecen narrativas no sólo críticas sino también propositivas para abordar este presente incierto y pensar otros futuros posibles. Así, el artículo entabla un potente cruce dialógico entre el feminismo especulativo de Donna Haraway; la afirmación política de la interdependencia en los desarrollos de Raquel Gutiérrez Aguilar, Lucía Linsalata y Lorena Mina Navarro; la eco-poiésis del cuidado de María Puig de la Bellacasa y corrientes del ecofeminismo, entre otros. El recorrido por diversas voces y prácticas feministas, permite un ejercicio reflexivo-imaginativo de narrativas que potencian ese tiempo y espacio que Haraway denomina Chthuluceno, esbozado en fragmentos del presente y que puede ser profundizado como alternativa efectiva y posible al horizonte del Antropoceno-Capitaloceno.

La relevancia creciente del pensamiento de Haraway en nuestro ámbito de conocimiento se evidencia en la reciente traducción al español de sus dos primeros libros -Cristales, tejidos y campos. Metáforas que conforman embriones ([1976] 2021) y Visiones primates. Género, raza y naturaleza en la ciencia moderna ([1989] 2022)- así como de su texto Testigo_modesto@segundo_milenio ([1997] 2022) publicado por primera vez hace más de veinticinco años. Precisamente la traducción de Visiones primates estuvo a cargo de Paula Fleisner, Guadalupe Lucero y Noelia Billi, quienes junto con Laura Galazzi, participan de este número temático con el artículo titulado “La teoría de Haraway del conocimiento situado y su vínculo con la ontología relacional de Barad y el análisis de prácticas académicas en Stengers y Despret”. En este trabajo, las autoras nos ofrecen un sugerente análisis sobre la actualidad y relevancia del pensamiento epistemológico y político de Haraway en las discusiones en torno de los nuevos materialismos y los posthumanismos en tanto habilita una relocalización de lo humano en un mapa diferencial que permite un corrimiento respecto del antropocentrismo y de su agencialidad exclusivamente humana.

La epistemología feminista de Haraway se despliega en un doble movimiento que, por un lado, lleva a cabo una crítica profunda de los regímenes de saber, poder y producción de conocimiento, y por otro lado, despliega una reflexión que esboza otras posibilidades de concebir el poder y las prácticas científicas. Las autoras nos conducen así por la crítica de Haraway al dispositivo de la visión como forma jerarquizada y dominante, pero no para desestimarla, sino en función de reconsiderar las miradas y las visiones en un entrecruzamiento complejo de cuerpos y sensorialidades. Un movimiento análogo se lleva a cabo con la objetividad desplazando su sentido tradicional para rehabilitar otras formas de entender la problemática que lejos de remitir a la neutralidad, nos abre la puerta a un conocimiento situado en consonancia con una propuesta ontológica relacional. De esta manera, las autoras muestran el modo en que Haraway y Barad ponen de manifiesto el legado representacionalista que subyace al realismo y al constructivismo, habilitando un nuevo abordaje ontológico a partir de la difracción (en lugar de la refracción). Así, comprendemos el “realismo agencial” de Barad como una profundización y despliegue ontológico de la herencia epistemológica harawayana. Finalmente, el texto pone en diálogo este legado con las reflexiones de Stengers y Despret sobre el rol de las mujeres en las prácticas de producción de conocimiento. De este modo, confluyen una propuesta ontológica-epistemológica con un tratamiento de las prácticas de producción de conocimiento que problematizando su modulación por clase, raza y género permite a la vez considerar otras prácticas feminizadas y feministas en el ámbito científico.

Por último, el artículo de una de las coordinadoras del dossier, Fabiana Parra, titulado “Filosofía, feminismos… ¿e indigenismos? Genealogías críticas contra la violencia epistémica al sur del sur” indaga acerca de las posibilidades de articular filosofía y feminismos en, desde y para las mujeres y diversidades indígenas en el sur del sur, examinando sus experiencias de opresión y de resistencias; y problematizando el carácter arraigado de las violencias estructurales, la asimetría de poder y las jerarquías existentes respecto de este grupo.

El artículo argumenta que mediante el trazado de genealogías críticas situadas en Puelmapu es posible recuperar experiencias de luchas y dar un marco teórico a la desigualdad en clave interseccional. Lo cual colabora en la dislocación de los binarismos que oponen teoría a práctica, para pasar a comprender la emergencia de una perspectiva crítica en el cruce mismo entre activismo y academia. El texto argumenta también que recuperar las raíces de la interseccionalidad posibilita el reconocimiento y la visibilización de posiciones subterráneas y subalternizadas lo que constituye una alternativa frente a los efectos de la violencia epistémica contra subjetividades en las que se imbrican múltiples opresiones.

En esta dirección, a partir de la articulación de la perspectiva interseccional con la materialista, el texto examina desigualdades, jerarquías y exclusiones aun dentro de espacios emancipatorios como el feminismo, y dentro de campos como la filosofía. Lo cual se vincula con el llamado a profundizar la estrategia epistémico-política de construir alianzas contra todas las opresiones, al mismo tiempo que se cuestiona y se busca desarticular los gestos de florerismo político –no sólo hacia las mujeres y diversidades indígenas, partiendo del hecho de que sus comunidades siguen siendo perseguidas, ultrajadas y violentadas- sino hacia toda forma de opresión. En un contexto de gran conflictividad como el actual el artículo propone abordar de manera situada las violencias -en especial la epistémica- contra las mujeres y diversidades indígenas recuperando sus agenciamientos epistémicos- políticos. En este sentido, la construcción de genealogías críticas al sur del sur es una estrategia potente también para analizar distintas posiciones, tensiones y disputas dentro del entramado complejo entre filosofía- feminismos- indigenismos, desde una perspectiva atenta a su carácter multidimensional y dinámico, pasible de ser transformado.

Agradecemos a las autoras por sus escritos que consideramos contribuyen a complejizar, disputar y también transformar los vínculos en tensión entre filosofía y feminismos, ofreciendo tentativas de nuevas y potentes articulaciones para desarrollar praxis acordes a los desafíos de nuestro presente. Esperamos que, como nos sucedió a nosotras como editoras, quienes se apresten a la lectura de este número temático se vean asimismo movilizadxs e interpeladxs por estas reflexiones teóricas y prácticas que ponen en diálogo legados de movimientos y tradiciones diversas para afrontar la comprensión de problemáticas actuales.

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