

Estudio Socioeconómico
Memorias del Seminario Internacional
Revista Economía
Universidad Central del Ecuador, Ecuador
ISSN: 2697-3332
ISSN-e: 2697-3340
Periodicidad: Semestral
vol. 68, núm. 108, 2016
Recepción: 23 Septiembre 2016
Aprobación: 31 Octubre 2016
DOLARIZACIÓN, 15 AÑOS DESPUÉS: UNA VISIÓN INTEGRAL
Este libro reúne las memorias del seminario que tuvo lugar en la Universidad Espíritu Santo (Samborondón, Ecuador) entre el 19 y el 22 de enero de 2015, en el que veintinueve expositores analizaron la dolarización en el Ecuador desde diversos enfoques. En este seminario se trataron algunas causas que llevaron al Ecuador a la dolarización y las consecuencias que vinieron después de su adopción. Cabe señalar que dolarización es el proceso por el cual un país adopta una moneda extranjera para su uso en transacciones económicas domésticas; el Ecuador adoptó la dolarización en enero de 2000 de manera oficial.
Como primer aporte, tenemos la reflexión de Galo García Feraud, quien revisa históricamente la dolarización: comienza hablando de algunos hechos de la década de 1970 hasta llegar al 2000, y relata las decisiones que adoptaron los mandatarios hasta el expresidente Jamil Mahuad (pp. 11-17). El análisis histórico realizado por el autor es minucioso, se centra en las decisiones y situaciones de esa época y marca el inicio para analizar la dolarización. En 1970, señala el autor, que muchas de las operaciones financieras, préstamos, créditos —en materia comercial, industrial o de producción— eran en dólares; en el gobierno de Oswaldo Hurtado, muchos gerentes bancarios le plantearon la necesidad de superar el problema de las deudas privadas en dólares mediante un sistema de sucretización. Mientras que en el gobierno de Jamil Mahuad
se resolvió el acuerdo de paz con Perú, se decidió no pagar la deuda externa y con una inflación
en estado creciente una de las posibilidades más visibles era llegar a la dolarización.
Por otro lado, Jorge Calderón Salazar destaca el entorno en el que se desenvolvió el Ecuador tanto por factores externos como internos que fijaron la crisis de 1998-1999. Entre esos factores estuvieron el precio del barril de petróleo, la crisis asiática, el fenómeno El Niño, la reducción en las exportaciones primarias, etc. Todos estos factores terminaron con la adopción de la dolarización (pp. 18-31). El autor pone en evidencia que la adopción de la dolarización no fue solamente consecuencia de causas internas, tuvo mucho que ver la situación mundial, pues, como dice el autor, se creó la «tormenta perfecta» y la consecuencia fue la dolarización. Todos esos factores internos y externos incidieron en la situación de 2000.
En un contexto de dolarización, Jorge Gallardo Zavala analiza el endeudamiento público; al no poder emitir dinero, el país no puede cubrir el déficit fiscal con el impuesto inflación-devaluación. Actualmente, para el autor, solo hay tres maneras de financiar: aumentando impuestos, disminuyendo o eliminando subsidios considerados ineficientes y mediante mayor endeudamiento; estas maneras, según el autor, son transparentes precisamente por la dolarización en la que vive el Ecuador. El Ecuador en 2008 disminuyó la deuda, pero el aumento progresivo del gasto público aumentó nuevamente el endeudamiento (pp. 74-84). Cuando el país no está en dolarización se tienen tres formas: la monetización del déficit, financiar el déficit con deuda externa y la financiación mediante la emisión de la deuda pública. Éstas son, indica el autor, las únicas maneras mediante vía legal en las que no se expulsa al sector privado de la economía.
Del mismo modo, Larry Yumibanda Montiel analiza el presupuesto general del Estado. Con la dolarización, la política monetaria sufrió un gran impacto: el Banco Central del Ecuador (bce) dejó de emitir moneda; en cambio, la política fiscal adquirió un papel importante. El autor resume a la dolarización en dos términos: estabilidad monetaria y finanzas públicas; si están equilibradas, el Estado, los consumidores y los empresarios pueden realizar sus actividades. Menciona que los ingresos del gobierno se han financiado con impuestos y exportación de petróleo, y que la dolarización podría peligrar mediante un cambio de ley. Al aprobar el artículo 303 de la constitución política se plantea las obligaciones del bce y la regulación de la circulación de una moneda con poder liberatorio en el Ecuador. Muchos analistas creyeron que con la aprobación de esta ley se eliminaría la dolarización, pero el presidente manifestó que mantendría el actual sistema monetario; si llega a haber un cambio con una reforma a la ley, sin reformar la Constitución, la dolarización puede peligrar (pp. 85-96). Desde el 2000, en el Ecuador la población ha empezado a creer nuevamente en el sistema financiero, tiene estabilidad salarial y confía en el dólar por ser una moneda fuerte reconocida a nivel mundial; aunque esto significó que no haya emisión monetaria, pues cómo se manejaba la economía —donde se emitía dinero sin respaldo, por ejemplo— los ecuatorianos tenían que pagar más dinero para obtener menos bienes y servicios. Al frenar esto, afirma la autora, la población empezó a confiar en el gobierno otra vez, también empezó a obtener préstamos a largo plazo, porque confía en que no ocurrirá lo mismo que en 1998-1999. La dolarización puede peligrar por una reforma como se indicó anteriormente, pero para que esto suceda, el gobierno de turno
debe estar completamente seguro de que es la mejor opción y, además, el cambio debería realizarse con una moneda con igual o mayor poder que el dólar.
Por otra parte, Leslie Rodríguez Valencia analiza el sector petrolero en la dolarización; parte de la misma historia del petróleo en el país. El precio del petróleo ha tenido una época de precios altos, lo que ha permitido un crecimiento de la economía. Para la autora, durante los 15 años de dolarización, el precio del petróleo ha sido el actor principal en los ingresos del presupuesto general del Estado (pp. 110-127). El precio del petróleo no es únicamente relevante para la dolarización, es importante para la economía ecuatoriana, pues el ingreso petrolero es mayor al ingreso por otras exportaciones; en cuanto a la dolarización se habló de esto con otro autor, en el que un precio bajo del barril tenía como consecuencia la circulación de moneda sin respaldo de producción. El precio del petróleo responde a cinco factores que influyen en los mercados: i) la oferta por parte de los países que no pertenecen a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (opep); ii) la oferta de la opep; iii) la demanda tanto de los países que pertenecen a la Organización de la Cooperación y Desarrollo Económico (oecd) como de los que no pertenecen; iv) el equilibrio entre los precios actuales y futuros y el balance entre la oferta y la demanda de producto; y v) los mercados financieros, los negocios de los contratos de entrega futura del petróleo. Teniendo esto en cuenta, la disminución del precio del barril de petróleo afecta al Ecuador y el cambio en esta situación depende del mercado mundial.
En cuanto a las ventajas y desventajas que la dolarización genera a la gestión de mercadeo de las empresas, Rodrigo Mora Carchi las analiza indicando que las ventajas son: baja inflación, ajuste de las tasas de interés, ahorro y planificación a largo plazo de los agentes económicos, productividad, disciplina fiscal y estabilidad —la que experimentan los asalariados—. Por otro lado, las desventajas son: pérdida de política monetaria, no hay control en el señoreaje y vulnerabilidad ante shocks externos. En el balance, el autor señala que la dolarización ha beneficiado la gestión de mercadeo (pp. 128-134). Las ventajas y desventajas son válidas, asegura el autor, desde el punto de vista del mercado. La dolarización ha sido uno de los pilares que ha permitido el crecimiento del mercado por la estabilidad que le ha permitido tener con los consumidores.
Acorde con los objetivos del gobierno de la Revolución Ciudadana, Raúl Carpio Freire analiza el cambio de matriz productiva y la dolarización. Con el cambio de matriz productiva se busca que los costos de transferencias originados por el tipo de cambio de moneda ya no existan, lo cual —según el autor— se lograría con innovación, y esto incluso contribuiría a incrementar la productividad —vista como la relación entre el tiempo o el número de personas empleadas versus lo que se produce— (pp. 135-144). El cambio de la matriz productiva protege los costos de producción respecto a políticas externas y ofrece la oportunidad, aunque difícil, de no necesitar divisas; si no se necesitan divisas, teniendo en cuenta que para llegar a esto se haría todo aquí, podría pasar que inicie un proceso de desdolarización, pues al necesitar únicamente de mano de obra ecuatoriana, materiales ecuatorianos, industrias primaria, secundaria y terciaria ecuatoriana, se podría manejar una moneda propia; y éste sería el vínculo entre el cambio que se quiere realizar a la matriz productiva y la dolarización, y los objetivos del gobierno para que el Ecuador sea autosustentable.
Alexis Víllacís Aveiga analiza los shocks en la política monetaria de Estados Unidos y los efectos en países dolarizados como el Ecuador. El autor señala que es importante definir las acciones políticas por parte de las autoridades que le permitan reducir el impacto de esos impactos en la economía. Los shocks que afectan a ee. uu. no serían los mismos que afectan a Latinoamérica; por ejemplo, si hay una conmoción mundial en la tasa de interés de los mercados internacionales, afectará de distinta manera a estas dos regiones; y si son transmitidos se harán con retraso, a diferencia de un shock monetario que se transmite rápido (pp. 145-150). Cuando se analiza la política monetaria de ee. uu. y la del Ecuador, es importante analizar factores idiosincráticos: consumo, personalidades del consumidor y políticas fiscales, entre otros. Analizando esto, nos dice el autor, la política monetaria de ee. uu. es influyente en la medida que los factores idiosincráticos sean parecidos o iguales, de otra forma la influencia es menor o casi imperceptible.
Desde la demografía, José Chungata Peláez repasa los indicadores de población en base a los censos de 1952 a 2010, y desde los indicadores económicos estudia las encuestas de empleo y desempleo urbano de 1995 a 2014. El autor compara ambos factores con la dolarización, encontrando que la tasa de analfabetismo nacional ha disminuido a un 6,8% para el 2010, el promedio de años de escolaridad ha aumentado a un 9,6% después de la dolarización, la pobreza y la pobreza extrema han disminuido a un 16,4% y 4,5%, respectivamente, y el costo de la canasta básica y vital ha aumentado a usd 646 y usd 466 respectivamente, (pp. 151-161). Por lo tanto, teniendo en cuenta estos indicadores económicos y sus valores favorables para la economía ecuatoriana, concluye el autor que la dolarización ha sido positiva para el Ecuador y su población.
Volviendo a la historia, Francisco Swett Morales ahonda en lo que pasó antes de la dolarización, incluso comparando al proceso de dolarización con un salto al vacío. Estudia las causas que llevaron a tomar esta decisión, la formación de la «tormenta perfecta» con un daño sistémico; las dos opciones que quedaban, dolarización o convertibilidad, y los resultados favorables que se obtuvo como consecuencia de esta decisión, por ejemplo, la liquidez para el 2013 se encuentra en el 35%, mientras que en el año 1999 estaba en 23% —según el bce—, por lo que se puede asegurar que ha sido una etapa de bonanza para el Ecuador (pp. 162-174). La dolarización, asevera el autor, era la salida que traía el menor número de desventajas para el país; la convertibilidad, como se ha visto en Venezuela, estanca al país y hace más pobre a la población; si bien la dolarización significó años de trabajo y esfuerzo para la clase media y baja, que fueron las más afectadas, la población confía en esa moneda que no va a cambiar de valor de la noche a la mañana como ocurría con el sucre.
De forma más reciente, Fidel Márquez Sánchez concentra su análisis en los 15 años de dolarización y lo asocia con el riesgo país, que es el índice global de riesgos que se calcula sobre la base de 4 subíndices: un índice sociopolítico, un riesgo de liquidez, un riesgo de solvencia y el riesgo de transferencia; por lo tanto, este riesgo afecta a todos los componentes o agentes económicos de una economía, porque es el riesgo global del país. Los resultados del análisis del autor muestran que la dolarización permitió que el país crezca porque la dolarización actuaría como un «escudo protector» pese a los niveles de riesgo que hay (pp. 175-188). La dolarización funciona como «escudo protector» más aún en un contexto de crisis, la inflación no sube a niveles preocupantes como lo hacía cuando se tenía el sucre. El Ecuador, asegura, no puede crear dinero y hacerlo circular y con esto devaluar la moneda y hacer que con una mayor cantidad de dinero se obtenga una menor cantidad de bienes.
Acerca de las pymes, Christian Morán Montalvo analiza la evolución de éstas en los 15 años de dolarización; según el autor, éstas han sido favorecidas por la estabilidad macroeconómica del país alcanzada en dolarización y la posibilidad de crear incentivos y nuevas oportunidades de desarrollo (pp. 287-293). La dolarización, manifiesta Morán Valverde, ha contribuido a muchos sectores económicos, a las importaciones y a las pymes con estabilidad económica y la posibilidad de competir en el mercado internacional con una moneda fuerte.
Así pues, el libro es adecuado para evaluar tanto lo que fue la economía ecuatoriana antes de la dolarización y las causas que llevaron a esta decisión. Se citan ciertos aspectos que fueron determinantes para evaluar esta decisión; así como tiene puntos a favor, los tiene en contra. Teniendo en cuenta a la dolarización como estabilizador de la economía, el Ecuador ha tenido un crecimiento que junto con el auge del precio del barril de petróleo ha significado un nivel de desarrollo económico evidente. Otro punto relevante es la posibilidad de dejar la dolarización, con lo que muchos se oponen por los costos que traería a la economía y el riesgo de una crisis peor que la de 1999. Por otra parte, los autores analizan el crecimiento y desarrollo que han tenido los agregados macroeconómicos, los agentes económicos y en definitiva la economía del Ecuador, mostrando hasta el 2014 un evidente progreso que la población ha podido apreciar. También se analiza lo que en 2015 comenzó con una disminución en el precio del petróleo y los efectos que esto tendría en la economía ecuatoriana. Los autores también ponen a consideración propuestas para mejorar la economía ante la perspectiva de una continua baja del precio del petróleo. El libro tiene un enfoque mixto, valora y analiza tanto las ventajas como las desventajas de la dolarización en el Ecuador, teniendo en cuenta todos los sectores afectados y las causas que llevaron a esta decisión. De la misma manera, es importante notar que este libro agrupa a varios enfoques sobre el actual sistema monetario, sin importar si se está a favor o en contra de la dolarización. Sería interesante seguir discutiendo los temas, pues tocan puntos que son importantes actualmente y también nos permiten no olvidar el pasado para no cometer los mismos errores.

