Artículos

Resumen: A pesar de su estrecha asociación con William Morris, quien fue el pionero del Movimiento Moderno de Conservación, y quien se convirtió en uno de sus defensores, Coomaraswamy destacó la importancia de los sistemas de conocimiento tradicionales, de las artesanías tradicionales y de las fuentes literarias y otras, entre las que se encuentra la versión de Mayamata de Sri Lanka. Tal conocimiento, aunque ignorado por quienes desarrollaron el movimiento de conservación moderno, ahora se considera globalmente como una fuente importante para la conservación y la gestión del patrimonio tanto cultural como natural. El propósito de esta breve revisión es proporcionar una visión de tal conocimiento, como se desprende de varias fuentes.
Palabras clave: Conservación, Sistemas de Conocimiento Tradicionales..
Hacia la validación de Sistemas de Conocimiento Tradicionales
Traducción de Valerie Magar
Una revisión rápida
En su escrito sobre Ananda Coomaraswamy y William Morris, Lutchmansingh sugiere que “tal vez el conjunto más completo y complejo para desarrollar principios de asociación entre los términos relacionados (aunque no en política, al menos no en el mismo grado) en línea con las ideas de Morris, fue el del orientalista e historiador del arte cingalés, Ananda Coomaraswamy (1877-1947)” (Lutchmansingh, 1990: 35), personaje central de este volumen. Sin embargo, Morris se hizo popular y fue bien conocido dentro de los círculos del patrimonio, mientras que Coomaraswamy fue más popular en los círculos de la filosofía del arte y de las religiones, debido a la gran cantidad de trabajos que realizó. A pesar de que, como Roger Lipsey afirma, Morris fue su “mejor mentor, el hombre de quien más aprendió y en cuya vida modeló su propio actuar durante [sus primeros] años” (Lutchmansingh, 1990: 35), se podría preguntar por qué es menos conocido en los círculos del patrimonio (no en los museos). Esto no es del todo cierto, ya que Lipsey ha notado cómo Coomaraswamy “adaptó las ideas e incluso el lenguaje de Morris a un nuevo entorno” en su Carta Abierta a los jefes de Kandy, de 1905, en la que hace un llamado para la preservación del patrimonio arquitectónico de Sri Lanka. Con esta carta introdujo los primeros conceptos de conservación de Morris en Sri Lanka, que tenían una larga historia de conservación anterior y posterior a la época colonial (Wijesuriya, 1993). Destaca la filosofía que se propagó en el inicio del desarrollo del discurso de conservación por Ruskin y Morris, de la siguiente manera:
El estado ruinoso de los edificios antiguos y su escandalosa negligencia también podría escribirse. No es restauración lo que necesitan, sino más preservación, unas cuantas tejas o una viga nueva y protección contra las hormigas blancas. En lugar de esto, los edificios más antiguos en los distritos más remotos simplemente se están pudriendo, y con frecuencia se utilizan como establos; ¿ocasionalmente, son “restaurados” de manera improcedente e imprudente y, por lo tanto, se arruinan absolutamente como obras de arte y belleza? (Morris in Lipsey, 1977: 261, citado en Lutchmansingh, 1990: 36).


Además, como lo sugiere Lutchmansingh,
Una conexión más concreta entre Morris y Coomaraswamy se produjo en 1907, cuando este último regresó a Inglaterra después del servicio en el Estudio Mineralógico de Ceilán y se instaló en Broad Campden, adquirió la Essex House Press de Ashbee y puso en funcionamiento una prensa original de Kelmscott, incluso utilizando a algunos de los propios trabajadores de Morris. Así se imprimió su primera obra artística histórica, Medieval Sinhalese Art, en 1908. La inspiración extraída directamente de Morris con respecto al alcance y la intención de la obra y las circunstancias de su publicación se sugirió en el prólogo, en el que Coomaraswamy escribió lo siguiente: Es interesante registrar, en relación con el aspecto de artes y oficios de las preguntas que se acaban de discutir, que este libro se imprimió a mano, en la prensa utilizada por William Morris para imprimir el Kelmscott Chaucer [...] No puedo dejar de ver en estos hechos un esfuerzo por restaurar ese verdadero arte de vivir que durante mucho tiempo ha sido descuidado por la humanidad (Lutchmansingh, 1990: 36).
El Arte medieval cingalés, en palabras de Coomaraswamy, es “un registro del trabajo y de la vida del artesano en una sociedad feudal no muy diferente a la de la Europa medieval temprana” (Coomaraswamy, 1979: v).

El Arte medieval cingalés no es una mera descripción de las artes y artesanías tradicionales de Sri Lanka, sino un compendio de tradiciones de artesanía, pintura y arquitectura, así como los sistemas de conocimiento tradicional que existían en Sri Lanka, su tierra natal. Son estas manifestaciones en forma de pinturas, esculturas, monumentos y ruinas, para cuya conservación escribió la carta mencionada con anterioridad a los gobernantes y guardianes del país durante el dominio colonial británico. El contenido del volumen también incluye un resumen del Mayamata, como prevaleció en Sri Lanka. El documento del cual se tradujo erróneamente un capítulo en este volumen estaba en circulación en la región para guiar la construcción de edificios, ciudades y pueblos, así como su cuidado a largo plazo (conservación). Además, también introdujo otros textos como el Rupavaliya (con instrucciones para dibujar imágenes) que contiene una guía detallada de la construcción de esculturas, incluidas las estatuas de Buda. Estas publicaciones también abarcan la restauración de estatuas en ruinas, similar al capítulo sobre la renovación, extraído y traducido de la versión india del Mayamata.
Indudablemente se refería a fuentes escritas bien conocidas, pero había muchos ejemplos de sistemas de conocimiento tradicionales en diversas formas de materiales, en crónicas, inscripciones y textos (Wijesuriya, 1993). A continuación se presentan algunos ejemplos.
De acuerdo con el Mayamata:
Aquellos (templos) cuyas características aún son (perceptibles) en sus elementos principales y secundarios (deberán renovarse) con sus propios materiales. Si carecen de algo o si tienen algún tipo de desperfecto similar, el sabio que desee restaurarlos (debe proceder de tal manera que) recuperen su integridad y que estén (de nuevo) gratamente arreglados; esto (debe hacerse) con las dimensiones –altura y ancho– que fueron del templo y con decoración consistente en esquinas, alargadas y otros edículos, sin agregar nada (a lo que existía originalmente) y siempre en conformidad con la apariencia inicial (del edificio) y con el asesoramiento de los expertos (Mayamata, 2018: 35).
Una inscripción del siglo noveno encontrada en Sri Lanka se refiere a personas especializadas que vivían en una aldea exclusiva asignada a ellas:
[Deberá haber] buenos cortadores de rocas y carpinteros con destreza en la aldea destinada para el trabajo de renovación [del templo].
Todos … deberán ser expertos en su trabajo [respectivo].
… deberán estar destinados al oficial que supervise el trabajo.
… sus responsabilidades respectivas deberán anotarse en el registro.
… sólo ellos responderán por lo concerniente a su trabajo.
El límite [de tiempo] para completar el trabajo es de dos meses y cinco días.
Se culpará [a quienes] … no realicen el trabajo de acuerdo con lo acordado. Las fuentes literarias revelan todos los tipos de terminología que se adaptan a las diferentes intervenciones.
También hubo principios relacionados con el tratamiento de objetos:
…cuando una imagen está ligeramente dañada, nunca debería descartarse; pero cuando sus brazos, manos, pies y piernas estén dañados, cuando esté rota, dividida o cuando nueve porciones Yava se hayan perdido o cuando esté desfigurada, por lo general se descarta. Si los dedos, etcétera, están cortados (o rotos) los sabios recomiendan adherirlos (repararlos) (Silparatna).
El Rey no debería establecer o mantener en un templo una imagen desproporcionada o rota; las imágenes desvanecidas de ángeles y los templos en ruinas deberán restaurarse con cuidado (Sukranitisara de Sukracarya).
El mantenimiento de lo que hoy consideramos patrimonio, cuando se construyó concernía a los gobernantes, para lo cual existían medidas específicas. La asignación de propiedades para obtener ingresos para el mantenimiento de edificios y complejos sagrados fue uno de esos mecanismos. Estas propiedades estaban protegidas por decretos reales, de los cuales las evidencias aún son visibles en forma de inscripciones en piedra. Los textos de una de esas inscripciones, para su propia protección, son los siguientes:
A los aldeanos, los oficiales reales y los oficiales de irrigación no entrarán. No entrarán los del departamento de tiro con arco, los funcionarios de impuestos, los jefes a cargo de los distritos y las provincias. Los empleados de dos oficinas, deruwana, perelaki, arqueros, guardias y los de los servicios pagados no podrán ingresar. Carros, bueyes, obreros, gravamen por arroz cocido y crudo, y regalos periódicos de leche y aceite no deben tomarse ... habiendo prohibido la entrada de las personas mencionadas anteriormente, nosotros, dos de nosotros (los dos oficiales que plantamos el pilar) hemos dado a estas aldeas las inmunidades (sancionadas por) el consejo (Paranavitana, 1933: 105).
La terminología específica y las definiciones para diversas intervenciones también existían en la literatura; algunas son las siguientes:
• patisankharam - restauración
• puna karayi- renovación de una sección a su forma original
• navakamma- reemplazado de nuevo
• pinnasankari y navamkamankaryi - reemplazar secciones que se han deteriorado
• parkathika - reemplazo de una unidad a como estaba previamente
A pesar del reconocimiento y la referencia de Coomaraswamy, la importancia o el conocimiento tradicional fue ignorado por el discurso del patrimonio moderno desarrollado en Occidente, influenciado por los valores seculares en curso. Sin embargo, estos sistemas se han movido a un primer plano en el pasado reciente, particularmente después de un cambio de paradigma dentro del sector del patrimonio desde mediados de la década de 1990 (Wijesuriya, 2017).
El Convenio sobre la diversidad biológica (1992) fue el primer tratado internacional que reconoce las medidas para el uso y la protección de los conocimientos tradicionales. En consecuencia,
j) Con arreglo a su legislación nacional, respetará, preservará y mantendrá los conocimientos, las innovaciones y las prácticas de las comunidades indígenas y locales que entrañen estilos tradicionales de vida, pertinentes para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica, y promoverá su aplicación más amplia con la aprobación y la participación de quienes posean esos conocimientos, innovaciones y prácticas, y fomentará que los beneficios derivados de la utilización de esos conocimientos, innovaciones y prácticas se compartan equitativamente (ONU, 1992: art. 8).
Reconociendo la importancia del conocimiento tradicional, se ha definido en el pasado reciente como
un cuerpo acumulado de conocimientos, saberes, prácticas y representaciones mantenidos y desarrollados por pueblos con historias extensas de interacción con el entorno natural. Estos sofisticados conjuntos de entendimientos, interpretaciones y significados forman parte de un complejo cultural que abarca el lenguaje, los sistemas de nomenclatura y clasificación, las prácticas de uso de recursos, el ritual, la espiritualidad y la cosmovisión (Consejo Internacional para la Ciencia - Consejo Internacional para la Ciencia, 2002: 3).
El Documento de Nara sobre autenticidad (1994) amplió diversos aspectos que pueden considerarse para evaluar la autenticidad del patrimonio. La reunión regional de seguimiento en África agregó los sistemas de gestión tradicionales como un aspecto adicional de la evaluación de la autenticidad, que se añadió a las Directrices prácticas en 2005.
La Convención sobre la protección del patrimonio mundial cultural y natural (1972), conocida popularmente como la Convención del Patrimonio Mundial, no hace referencia al Sistema de Conocimiento Tradicional, pero gracias principalmente a la influencia de los profesionales del patrimonio de la región africana, el Sistema de Conocimiento Tradicional es reconocido por gestionar el patrimonio mundial desde 2005. En consecuencia,
• Todos los bienes incluidos en la Lista de Patrimonio Mundial deben contar con mecanismos de protección y gestión legislativos, reglamentarios, institucionales y/o tradicionales adecuados que garanticen su salvaguarda a largo plazo (Centro de Patrimonio Mundial, 2005: 28).
• Los sistemas de gestión pueden variar según las distintas perspectivas culturales, los recursos disponibles y otros factores. Pueden incorporar prácticas tradicionales, instrumentos de planificación urbana o regional existentes y otros mecanismos de control de la planificación, tanto formales como informales (Centro de Patrimonio Mundial, 2005: 30).
La validación del Sistema de Conocimiento Tradicional está creciendo dentro del sector del patrimonio. Uno de los pioneros en este proceso fue el Programa África 2009 del ICCROM.
Ellos publicaron el primer volumen sobre este tema (Joffroy, 2005).



Además, los profesionales de África han publicado recientemente un volumen acerca de los sistemas de conocimiento tradicional (Abungu, 2016). Influida por esto, la región de Asia tuvo su primer foro importante sobre conocimientos tradicionales en conservación y gestión del patrimonio, cuya publicación está en prensa por parte del ICCROM. Reconociendo la naturaleza dinámica de los sistemas de conocimiento tradicional, el foro se centró especialmente en la aplicabilidad y la disponibilidad de los sistemas de conocimientos tradicionales. La conclusión del foro fue (Wijesuriya y Court, en prensa):
Reconociendo la importancia de los sistemas de conocimiento tradicional y los beneficios que aportan, así como los contextos cambiantes descritos anteriormente, se debe tener en cuenta que los esfuerzos de conservación son un marco apropiado dentro del cual se promueven los sistemas de conocimiento tradicional, ya que brindan oportunidades para compartir conocimientos tradicionales y revivir las prácticas antes de que se pierdan. Se espera que las contribuciones hechas por los autores a este volumen resalten nuevas formas de avanzar en la conservación del patrimonio en Asia y más allá.
Cualquier forma de trabajo sobre los sistemas de conocimiento tradicional será un homenaje a Coomaraswamy.
*
Referencias
Abungu, George (ed.) (2016) Traditional management systems at heritage sites in Africa, African World Heritage Fund, Midrand, South Africa.
Centro de Patrimonio Mundial (2005) Directrices prácticas para la aplicación de la Convención de patrimonio mundial, Centro de Patrimonio Mundial, UNESCO, París.
Coomaraswamy, Ananda (1905) “An open letter to the Kandyan Chiefs”, in. Ceylon Observer, 17th February, 1905, pp. 5-6.
Coomaraswamy, Ananda (1979) Mediaeval Sinhalese art, Govt. of Sri Lanka (Third Edition), Colombo.
International Council for Science - Conseil International pour la Science (2002)Science and traditional knowledge: Report from the ICSU Study Group on science and traditional knowledge, ICSU-UNESCO [http://unesdoc.unesco.org/ images/0015/001505/150501eo.pdf] (consultado el 24 de mayo de 2012).
Joffroy, Thierry (ed.) (2005) Traditional conservation practices in Africa, ICCROM, Rome.
Lutchmansingh, Larry D. (1990) “Ananda Coomaraswamy and William Morris”, Journal of William Morris Studies 9 (1): 35-42.
Nara document (1994) Nara document on authenticity, UNESCO/Government of Japan/ICCROM/ICOMOS, Nara.
ONU (1992) Convenio sobre la diversidad biológica, Organización de las Naciones Unidas, Nueva York.
Paranavitana, Senarath (ed.) (1933) Epigraphia Zeylanica, Volume 3, published for the Government of Ceylan, London.
UNESCO (1972) Convention concerning the protection of the world cultural and natural heritage, UNESCO, Paris.
Wijesuriya, Gamini (1993) Restoration of Buddhist monuments in Sri Lanka: the case for an archaeological heritage management strategy, ICOMOS Sri Lanka, Colombo (MA dissertation, York University).
Wijesuriya, Gamini (2017) “Towards the de-secuarisation of heritage”, Built Heritage 1 (2): 1-15.
Wijesuriya, Gamini and Sarah Court (eds.) (forthcoming) Applicability and adaptability of traditional knowledge systems in conservation and management of heritage in Asia, ICCROM, Rome.

